1. INTRODUCCIÓN
1.1. EL SUEÑO
1.1.3. Etapas del sueño
Con los trabajos anteriormente descritos, neurofisiológicos y eléctricos, se han podido definir cinco estadios de los mecanismos fisiológicos alternantes que se observan y están presentes en el sueño. Estas 5 etapas, como veremos, se estructuran en 2 fases diferenciadas (No MOR y MOR). El estudio básico de estas etapas se ha realizado con el Electroencefalograma (EEG), y está presente en muchos estudios polisomnográficos del sueño (Sociedad española del sueño, 2015).
El sueño fisiológico se estructura en ciclos de unos 90 minutos en los que aparece un periodo No REM (Sueño de ondas lentas o no MOR), seguido de un periodo REM, también denominado MOR (Movimientos Oculares Rápidos). Este último también se denomina sueño paradójico, en el cual existe una actividad cerebral muy parecida a la vigilia, y es también donde suelen aparecer y prevalecer las ensoñaciones. Dentro de cada noche, se suelen repetir estos ciclos No MOR/MOR, de 4 a 6 veces durante un periodo de sueño normal (Ministerio de Ciencia e Innovación, 2011).
Respecto a la diversidad de denominaciones existentes para referirse a los diferentes etapas y periodos del sueño, sobre todo refiriéndonos a la fase REM, algunos estamentos tomaron la decisión de eliminarlas, dejarlas de utilizar y unificar el término español en sólo una: sueño MOR. Sin embargo, los investigadores franceses la acuñan como dormir paradójico. A pesar de la búsqueda por aclarar este concepto, a menudo publicaciones en español, tanto artículos científicos como libros y guías, denominan a esta fase como dormir REM, término que hace referencia al término en inglés Rapid Eye Movements (Sociedad Española del Sueño, 2015).
1. El sueño No-MOR se parcela y divide en cuatro fases que se van alternando y sucediendo de manera progresiva y cíclica:
Fase I. La fase inicial I es de un sueño ligero que dura pocos minutos y sobreviene tras la atenuación de la vigilia. Durante este periodo de adormecimiento, el ritmo alfa, característico de la vigilia, va disminuyendo en amplitud, es discontinuo y va siendo reemplazado definitivamente por una actividad en el EEG de bajo voltaje con frecuencia de 4-7 cps. Aparecen a su misma vez ondas beta, que tienen de 13 a 50 cps, y se disminuye la actividad eléctrica muscular.
Esta fase contiene un sueño poco reparador, por lo que es fácil que la persona se despierte con facilidad. Se caracteriza por movimientos oculares espaciados, los más frecuentes son laterales, y duran pocos segundos. Hay una baja temperatura corporal que se queda estabilizada para todo el sueño.
Progresivamente empiezan a disminuir funciones vegetativas, hay una respiración lenta y la frecuencia cardiaca llega a niveles de bradicardia durante el transcurrir de las siguientes fases (Sociedad Española del Sueño, 2015).
Fase II. Comienza unos diez minutos transcurrida la fase I. Existe una presencia amplia de ondas theta. Los movimientos oculares son lentos y horizontales, con menor amplitud en esta fase II, mientras que se mantiene el tono muscular mandibular. En el EEG se observan ondas agudas de vértex, los husos del sueño (los cuales son agrupación de ondas de 12 -14 cps que son causantes de que los ojos giren lentamente) y los denominados complejos K (que tienen relación con fenómenos que nos pueden despertar).
En esta fase es más complicado que la persona se despierte debido a que se incrementa el umbral ideatorio. Después de un despertar en esta fase, el individuo suele reportar ideas, o sea, un contenido inherente más a los pensamientos que a los sueños o ensoñaciones.
Fases III y IV. Al dormirse más profundamente, el individuo no tiene movimientos oculares perceptibles y el tono muscular sigue disminuido pero presente (Velayos, 2009). Estas dos fases son difíciles de diferenciar y se suelen analizar de manera conjunta bajo la denominación de sueño de ondas lentas. Si la persona se despierta aquí manifestará desorientación. Se consideran las responsables de la recuperación del cansancio físico (Sierra et al., 2009). En cuanto al EEG tenemos a la actividad delta (menos de 4 Hz en el EEG) de una amplitud elevada.
2. El Sueño MOR usualmente aparece por primera vez aproximadamente a los 90 minutos de quedarnos dormidos. Sigue, por tanto, al sueño No-MOR y ocurre 4-5 veces durante un periodo normal de sueño (8 horas). La respiración, el ritmo cardíaco y la presión arterial se hacen irregulares y el control de la temperatura es poiquilotermo. Se caracteriza por un EEG de baja a moderada amplitud con frecuencias de 3-7 Hz, con movimientos oculares rápidos, pero con atonía electromiográfica completa en todos los músculos voluntarios, excepto el diafragma.
Como resumen, podemos aseverar que un adulto presentará un ciclo completo MOR, No-MOR cada 90 minutos, y en una noche normal se pueden finalizar unos 5 ciclos de sueño (de 4 a 6 como rango de normalidad). Así, la etapa I de la fase No-MOR comprende alrededor del 5 al 10% del tiempo total dormido, la etapa II del 45-50%, y las etapas conjuntas III y IV comprenden el 20%
aproximadamente. La etapa MOR registra de un 20-25% del total del sueño en una noche.
Actualmente se desconocen las bases que guían y activan la oscilación de fases de sueño y su repetición en el transcurso del sueño. En adultos con más edad, el sueño de ondas lentas tiende a disminuir conllevando una disminución de la duración del sueño. Generalmente se incrementan la latencia (inducción del sueño), los despertares nocturnos, y un incremento de la fase II, con cambios que se van sucediendo con mayor prevalencia a mayor sea la edad. Aparecen condiciones médicas patológicas en la población geriátrica, incluyendo de manera significativa la apnea del sueño, diversas enfermedades cardiovasculares, así como también demencia y trastornos músculo-esqueléticos (Sociedad Española del Sueño, 2015).
Cuadro 1.1. Fases y etapas del sueño
SUEÑO NO-MOR
Fase I: Sueño superficial. Es la fase de transición de la vigilia al sueño. Conforma el 5%
del tiempo de sueño de una noche. La respiración se enlentece, casi no existen movimientos corporales, el latido cardiaco es regular, y descienden la presión sanguínea, el riego cerebral y la temperatura cerebral.
Fase II: Estadio de sueño ligero. Representa entre el 45-50% del tiempo de sueño. La persona no ve nada incluso aunque sus ojos se abran, el ruido puede despertarle fácilmente y las funciones corporales se vuelven más lentas o disminuyen (la presión sanguínea, el metabolismo, la producción de secreciones y la actividad cardiaca).
Fases III y IV: Estadio del sueño más profundo. El cerebro está en reposo y sus ondas se hacen más lentas. Representa del 10 al 20% del tiempo de sueño. El tono muscular está disminuido. Si la persona es sonámbula, suele ser en esta fase. Las funciones corporales continúan disminuyendo. La primera fase de esta etapa es la más profunda, si despertamos a la persona en esta fase se sentirá confusa y desorientada.
SUEÑO MOR
Durante esta fase se produce la mayor parte de los sueños. Representa entre el 20 y el 25% del tiempo dormido. Al comenzar, el cerebro se vuelve más activo. Las ondas cerebrales son rápidas, se aumenta el tono muscular, la presión sanguínea, y la frecuencia cardiaca. Esta última y la respiración son irregulares, aumenta el consumo de oxígeno, la mandíbula está floja, los hombres pueden tener erecciones y las mujeres engrosamiento del clítoris. Los grandes músculos están paralizados y se alcanza poco a poco la temperatura ambiental.
Fuente: Elaboración propia basado en Gallego-Gómez (Gallego-Gómez, 2013).
Las diferentes etapas se pueden diferenciar por la presencia de complejos de ondas determinados. Dichas ondas se pueden observar en las diferentes lecturas que se dan en el EEG (ver figura 1.1).
Figura 1.1. Actividad del EEG en vigilia y en las diferentes fases del sueño. Fuente: Bases anatómicas y Fisiológicas del sueño (Bonet-Luz, 2008)
De manera resumida, podemos decir que existen 4 puntos o núcleos cerebrales que generan y activan las diferentes fases del sueño y la vigilia que ya hemos comentado en apartados anteriores (cuadro 1.2.).
Cuadro 1.2. Núcleos referenciales en la activación de las diferentes etapas del ciclo sueño- vigilia
Fuente: Extraído de Bases anatómicas y fisiológicas del sueño (Aguirre-Navarrete, 2007).