Desde las investigaciones de Ainsworth et al. (1978) usando su instrumento
“situación extraña”, seguida del instrumento de Mary Main titulado “Adult Attachment Interview (AAI) en 1984 que evalúa patrones de apego en adultos a través de sus “estados mentales” en base a sus relaciones tempranas con sus progenitores; la investigación de los tipos de apego ha ido añadiendo más modelos
representacionales, permitiendo la identificación de patrones de relación en etapas más avanzadas de la vida. Es así que la evaluación del constructo de apego ya no en niños, sino en adolescentes y adultos se ha vuelto de interés para distintas aristas de la psicología.
2.13.1. Cuestionario CAMIR – R para la Evaluación del Apego
El instrumento original titulado “Cartes, Modeles, Individuels de Relatión (CAMIR) es un instrumento para acceder a los modelos operativos internos en la persona, creado por Pierrehumbert et al (1996) en Suiza; tenía como objetivo la evaluación de las estrategias relacionales del adulto, aludiendo a la existencia de un modelo de sí mismo y del otro en las relaciones interpersonales. En su construcción se enfatizó las relaciones de la infancia y sus representaciones de personas en cuanto a sus necesidades emocionales y de los demás, tratando así de conocer la apreciación actual del sujeto sobre las relaciones de vínculo en la infancia y características del sistema de intercambio interpersonal en su medio familiar actual.
En esta línea es que se delimitan tres prototipos de apego, seguro, rechazante y preocupado.
Balluerka et al. (2011) refieren que bajo esa premisa del CAMIR es que se vuelve complicado y costoso de poder aplicar en muestras significativas, por lo que se ve la necesidad de la elaboración de una versión reducida con un formato de respuestas sencillo que permitiría su aplicación tanto individual como colectiva, facilitando así su utilidad diagnóstica en investigaciones; aunando a ello este instrumento ofrece una investigación idónea para la población adolescente
El instrumento parte de la Psicología Evolutiva, utiliza la teoría representacional o modelo operativo interno de Main. Garrido et al. (2009) afirma que además de las mencionadas, este instrumento logra juntar dos sistemas de clasificación, el categorial y dimensional, significando así una mayor riqueza en el análisis menores pérdidas de información y mayor utilidad en el ámbito clínico, siendo ésta la aproximación más adecuada para evaluar el apego.
Santelices et al. (2008) menciona que es por ello que el cuestionario
“CAMIR” consiste en evocar respuestas a partir de frases referidas al pasado, presente y la percepción sobre comportamientos o de funcionamiento familiar, pues permite distinguir el impacto de las experiencias a lo largo de la vida; es por ello que algunos autores fundamentan que una persona puede tener un solo tipo de apego mientras que otros expresan que pueden coexistir más de un tipo en una persona.
2.13.2. Representaciones del Apego
Espinoza (2018) afirma que según la estructura interna del cuestionario CAMIR – R, las representaciones del apego y estructura familiar están constituidas por 7 dimensiones distribuidas de la siguiente manera:
2.13.2.1. Representaciones del Apego: Incluidos los tres rasgos o prototipos primordiales del apego (apego seguro, evitativo y preocupado).
2.13.2.1.1. Seguridad: Disponibilidad y Apoyo de las Figuras de Apego. Se trata de la percepción de haberse sentido y sentirse querido por figuras de apego, quienes han expresado confianza y se puede contar con ellas al estar disponibles cuando se necesitan. Las representaciones mentales de sus figuras de apego incluyen la percepción de que en la infancia y en la actualidad han sido reactivos a sus necesidades de apego y respondieron con afecto cuando necesitaron su protección y consuelo. Es así que la persona se siente querida por sus seres queridos y merecedora de amor; considera que la relación con sus figuras es positiva.
2.13.2.1.2. Preocupación Familiar. Interpretación de una intensa ansiedad de separación por los seres queridos y una inmensa preocupación actual por figuras de apego. El sujeto siente un malestar agudo cuando se aleja de sus personas queridas, cuando no están físicamente cerca surge la preocupación y se teme que ocurra algo malo ya sea a sus figuras de apego o a uno mismo. Es así que
la persona evita separarse de ellas hiperactivando su sistema de apego, teniendo como objetivo mantener la proximidad y asegurar su disponibilidad de sus figuras de apego en todo momento; es por ello que la ansiedad ante la separación empeora su autonomía personal.
2.13.2.1.3. Interferencia de los Padres. Recuerdo de haber sido sobreprotegido durante la infancia, de haber sido un infante miedoso y estar preocupado por ser abandonado. El sujeto tiene la representación de haber tenido padres sobreprotectores, controladores y asfixiantes, y también de haber sido miedoso y preocupado por su abandono. Sus representaciones mentales y de sus figuras de apego son negativas y ambivalentes; el sujeto está resentido con sus padres a quienes culpabiliza de sus dificultades para su autonomía personal.
2.13.2.1.4. Autosuficiencia y Rencor contra los Padres. Se expresa por el rechazo hacia los sentimientos de dependencia, reciprocidad afectiva y odio hacia sus seres queridos. Sus representaciones mentales demuestran el esfuerzo que el sujeto hace por desactivar el sistema de apego, esta desactivación se da mediante dos estrategias defensivas; por una parte, el sujeto niega el valor y necesidad de apego y sentimientos de dependencia, mientras que por otra parte enfatiza sus propias capacidades para afrontar las dificultades a través de una autosuficiencia compulsiva con el objetivo de mantener alejadas a sus figuras de apego; el sentimiento de ser incomprendido o rechazado refuerza la negación de la dependencia y en su lugar refuerza la elección de autosuficiencia.
2.13.2.1.5. Traumatismo Infantil. Son recuerdos de haber vivido falta de disponibilidad, violencia y amenazas de las figuras de apego durante la infancia, estas representaciones son compatibles con un apego inseguro o la desorganización del mismo; es así que por evitar el sufrimiento por dichas experiencias el sujeto puede optar una actitud defensiva por la desactivación del apego, ya que buscar proximidad y protección o consuelo podría ser considerado peligroso, pero también podría desarrollar estrategias de apego preocupado ante situaciones de amenaza de
abandono o exposición a violencia. En estos casos el sujeto adopta una estrategia de hiperactivación del apego para asegurar la proximidad y protección de sus figuras de apego, así sea de manera intermitente
2.13.2.2. Representaciones de la Estructura Familiar. Se expresa través de dos dimensiones:
2.13.2.2.1. Valor de la Autoridad de los Padres. Evaluación positiva que hace el sujeto sobre los valores familiares de autoridad y jerarquía. El tener un reconocimiento de la autoridad y respeto de los padres es una característica de las personas con un estilo de apego seguro. Mientras que la negación de la autoridad es común del apego evitativo y el reconocimiento de la misma, pero con resentimiento es expresado por el apego preocupado.
2.13.2.2.2. Permisividad Parental. Recuerdos de no haber tenido límites y guía parental en la infancia. La persona con un tipo seguro ha tenido la experiencia de ser guiado por sus padres ante las dificultades de la vida y haber tenido límites claros sobre sus impulsos y deseos. Desde la visión de los padres, cuidar a los hijos con sensibilidad implica dales apoyo como guía y límites. Su representación parental de ausencia de límites o límites difusos es común en un estilo inseguro o desorganizado.
Capítulo III
Fundamento Teórico Científico de Tendencia Suicida