LA PRIMERA INSTALADA EN NUESTRA PROVINCIA
De la lectura del PROSPECTO reproducido en la siguiente página, se desprende que la primera imprenta establecida en la actual provincia de Albacete, fue instalada por Ignacio de Ramón y Carbonell en nombre de los «edictores del Boletín», iniciando su caminar con el primer número del «Boletín de la Provincia de Albacete», fechado el día uno de enero de 1835; igualmente, podemos observar como, aun cuando los impresos estaban fi rmados con el pie de imprenta de «Nicolás Herrero Pedrón», este señor era un administrador o un encargado contratado por el propietario.
Insistiendo en la lectura del segundo párrafo del mencionado PROSPECTO, en aquella parte que dice: «...El establecimiento de la imprenta con fundiciones nuevas de la Imprenta Real...» se descubre que la instalación del taller(6) no provenía de una compra a Juan de Mesa como afi rma Francisco Fuster, sino que la maquinaria y efectos eran de nueva adquisición.
Con fecha día 13 de mayo del año 1835,(7) existe un protocolo fi rmado ante el notario Manuel Salvador Víllora: «...D. Nicolás Herrero y Pedrón, como encargado de la imprenta y redacción del Boletín Ofi cial en representación de su principal D. Ignacio de Ramón y Carbonell por una parte, D. Nicolás Soler cajista y Juan Cuesta prensista de la misma imprenta de esta capital por la otra parte: Dixeron: El Soler y Cuesta que se obligan a hacer los trabajos de su Ofi cio en la Composición e impresión del Boletín Ofi cial en los términos, días y horas que tiene dispuesto o dispusiere en lo sucesivo el Señor D. Ignacio de Ramón y Carbonell o el Herrero como su Apoderado abonando a el Soler por cada Número del Boletin veinte reales Vellon y si llebase suplemento veinticinco reales, y el Cuesta diez y ocho reales por cada Número del Boletín, y veinte y dos cuando llevase suplemento...»
A través de este contrato conocemos a los primeros trabajadores profesionales de Artes Gráfi cas de Albacete: Nicolás Soler, cajista y Juan Cuesta, prensista.
Del primero, nos ocuparemos más adelante en el apartado dedicado a él y su imprenta. En cuanto a Juan Cuesta apodado «El Costillas», debió ser un camorrista, como se desprende del aval de fi anza carcelera de 27 de marzo de 1836(8) que a su favor ha de hacer el encargado señor Herrero Pedrón:
(6) «Fondos Bibliográfi cos Albacetenses», capítulo: La Imprenta en Albacete, página XXX. Albacete, 1972.
(7) A.H.P.A. Sección: Protocolos, libro 124, folio 173.
(8) A.H.P.A. Sección: Protocolos, libro 125, folio 62.
Documento que inicia el B. O. de la Provincia de 1835.
A.H.P.A. Sección: Periódicos y revistas.
«... D. Nicolás Herrero y Pedrón vecino de ella (villa de Albacete) a quien doy fe conozco Dijo: Que teniendo noticias de que su convecino Juan Cuesta entendido por Costillas, se halla preso en las Rs. Cárceles de esta Capital, por suponerle autor de unas heridas que en la tarde del día veinte de los corrientes se le infi rieron a Andrés Osorio de igual vecindario...». Este afi anzamiento no debió surtir mucho efecto pues con fecha 6 de Julio del siguiente año,(9) el agredido señor Osorio dirige al Tribunal Superior de la Audiencia retirando su anterior denuncia: «...Que remite y perdona al Juan Cuesta las ofensas, agrabios é injurias que le causó en aquella época, desistiendose y apartandose...» Se desconoce si después de este escrito de perdón nuestro prensista salió de la cárcel y si volvió a trabajar en el ofi cio ya que no existe otra documentación, aparte de la expuesta, que lo mencione. Investigando en el Archivo Histórico Diocesano en los libros de partidas de bautismo y de matrimonio con verdadera minuciosidad, no se halla dato alguno que pudiera dar una pista de su procedencia y tampoco fi gura en las de defunciones, por lo que se ignora cuál fue su posterior destino.
El día 11 de febrero de 1836, Ignacio de Ramón y Carbonell arrienda su imprenta(10) a Nicolás Soler, refrendado en contrato ante el notario de la villa de Albacete Pedro José López: «...D. Nicolás Herrero y Pedrón de esta vecindad, como apoderado a notorio del Sr. D. Ignacio de Ramón y Carbonell Ministro de la Real Audiencia de Cáceres, dijo: Que su principal es poseedor de la unica Imprenta que existe en esta Capital, la cual se compone de las fundiciones, Prensas y demás efectos de que consta el inventario que corre a la cabeza de los Libros de dicho establecimiento y como hubiere de trasladarse a la Ciudad de Caceres, y no le fuese posible atender tan de cerca el desempeño de dicho establecimiento, determino arrendarlo a Nicolas Soler Ofi cial Cajista de la referida imprenta con quien lo tenía contratado...». Continúa este escrito confi rmando el arrendamiento del taller al cajista impresor y determinando el tiempo de duración: «...Por tiempo de seis años que han principiado a correr en el día veinte y cinco de Noviembre del año pasado de mil ochocientos treinta y cinco y fenecerán en otro igual día del mil ochocientos cuarenta y uno...» y sigue el documento, expresando las condiciones económicas que regirán en el pacto de cesión de la imprenta y papelería, en la tercera de las cuales se lee: «...Que por dicho arrendamiento del establecimiento de Imprenta y Libreria ha de satisfacer el Nicolás Soler al mencionado Sor.
D. Ignacio de Ramon y Carbonell, y en su nombre al otorgante como su apoderado o a quien el mencionado Sor. mande, catorce mil reales vellon por cada un año de los seis que ha de durar y por medias anualidades, libres de todo cargo...»
Ante los rumores que circulaban dando como probable la llegada a nuestra capital de las tropas carlistas, cundió el temor entre las autoridades que se dispersaron refugiándose en Peñas de San Pedro o en Chinchilla. A esta
(9) A.H.P.A. Sección: Protocolos, libro 126, folio 160.
(10) A.H.P.A. Sección: Protocolos, libro 140, folio 29.
última, huyó Ignacio de Ramón llevándose la imprenta y allí siguió editando e imprimiendo el «Boletín de la Provincia».
Las relaciones entre Ignacio de Ramón y Carbonell y su encargado Nicolás Herrero se rompieron a fi nales del 1837, siendo relevado éste señor en el cargo por Pedro Martínez, quien poco después lo fue por Antonio Moreno.
La fi rma de estos señores fue apareciendo sucesivamente en el pie de imprenta de los trabajos realizados en el taller. La relación laboral con el último encargado fue efímera, sustituído por el impresor Nicolás Soler convertido en encargado y arrendatario del taller. En el primer trimestre de 1840, desaparecido el peligro de invasión carlista, Nicolás Soler regresó a Albacete instalándose en la calle de San Agustín número 30 como arrendatario de la imprenta de Ignacio.
De los motivos de la ruptura de relaciones entre Ignacio de Ramón y Nicolás Herrero no se encuentra constancia a pesar de haber buscado la documentación a la que hace referencia el Sr. Fuster:(11) «...del Boletín de la Provincia, hallados en el número 17 de enero de 1838». No existe ningún ejemplar de dicho Boletín en el A.H.P.A., pero transcribo íntegro el primer párrafo del Sr. Fuster:
«Aviso». «A los señores corresponsales de la Imprenta y Librería del Boletín Ofi cial».
«Con motivo de hallarse separado de los establecimientos de Imprenta y Librería de mi sola propiedad, el dependiente que los regentaba D. Nicolás Herrero y Pedrón durante los años de mi ausencia, y no sabiendo quienes sean las personas que tengan relaciones de interés con mi casa, por no habérseme hecho aún la entrega de libros de cuentas corrientes, facturas, ni de correspondencia, para evitar por de pronto toda duda y maledicencia, ruego á los Señores que se hallen en el caso de tener cuentas pendientes con mis establecimientos se sirvan dirigirse a D. Pedro Martínez, quien es el único autorizado para liquidar y cobrar los créditos que existen á favor de la casa, y tiene fondos sufi cientes para llenar cualquiera descubierto legítimo y que yo ignoro, pues es de advertir que dicho Herrero entró en mi casa de escribiente ganando noventa reales al mes, después le aumenté a seis reales diarios, y últimamente para estimularle á la gratitud y buen comportamiento se le dió lo mismo que al dependiente Nicolás Soler, el 20 por ciento de los benefi cios netos, lo que advierto para evitar toda duda, de lo cual se podrá cerciorar documentalmente toda persona que pueda tener interés en ello, pues estamos en época donde todos clamamos por cuentas claras. «Chinchilla,17 de enero de 1838.
«I. de Ramón y Carbonell.»
(11) «Fondos Bibliográfi cos Albacetenses», cap. La Imprenta en Albacete, pág. XXXI. Albacete, 1972.
Esta ruptura, trajo como consecuencia la posterior creación, por Herrero Pedrón, de la segunda imprenta establecida en Albacete.
El día 7 de febrero de 1844, Ignacio de Ramón vendió el taller a la sociedad formada por Nicolás Soler y Juan Miguel Fernández. De ello, tendremos amplia información en el apartado dedicado a la imprenta del señor Soler.
Se desconocen los datos de la procedencia de Ignacio y de su destino fi nal pues no fue nacido en nuestra capital y tampoco existe partida de defunción del mismo. Sin embargo su paso por Albacete fue fructífero para la ciudad y sobre todo para las Artes Gráfi cas locales.
Ignacio de Ramón y Carbonell ha sido el pionero de las imprentas de nuestra provincia. Inició una actividad empresarial que ha servido de base para la comunicación y expansión de la cultura en nuestro territorio, aun cuando no creo que a él le proporcionara muchos benefi cios económicos.
Ignacio de Ramón y Carbonell, es merecedor de todos los laureles y honores que correspondieran al hecho de ser el primer promotor de la Imprenta en la ciudad de Albacete y su provincia.
IMPRENTA DE