DATOS E INSTRUMENTOS DEL ANÁLISIS COYUNTURAL
II. EL INE Y LA
CONTABILIDAD NACIONAL DE ESPAÑA (CNE).
EL REGISTRO DE LAS OPERACIONES NO FINANCIERAS
1. Ámbito de las cuentas Los trabajos de contabilidad na- cional a cargo del INE se concre- tan en el registro de las operacio- nes no financieras. Estos trabajos se pueden agrupar en dos blo- ques, el primero de los cuales está constituido por lo que se podría denominar el bloque central de cuentas y cuadros, referidos al to- tal de la economía y al resto del mundo, compuesto por:
a) Operaciones de bienes y ser- vicios a precios corrientes, que de- terminan el PIBdesde las ópticas de la oferta y la demanda. A la sínte- sis de los grandes agregados de la oferta y la demanda se le denomi- nar «cuadro macroeconómico».
b) Operaciones de bienes y ser- vicios a precios constantes, que han sido sustituidas desde la base 2000 por índices que reflejan la evolución en volumen (cantidad y calidad) de los bienes y servicios.
En el bloque central también se determinan los deflactores que re- flejan la evolución de los precios de los bienes y servicios.
c) Determinación del PIB des- de el lado de las rentas y de la ren- ta nacional disponible.
d) Cuenta de las operaciones no financieras del total de la eco- nomía y del resto del mundo. Las estimaciones que recoge la cuen- ta de operaciones no financieras del resto del mundo tienen como fuente a la Balanza de Pagosque elabora el Banco de España, con la colaboración, entre otros de la
AEAT, pudiéndose conciliar ambas aproximaciones.
e) Datos sobre población y empleo (personas, puestos de tra- bajo, puestos de trabajo equiva- lente a tiempo completo y horas trabajadas), con detalle de ocu- pados y asalariados por ramas de actividad y de la remuneración de asalariados por ramas de ac- tividad.
Este bloque central de cuentas y cuadros se basa en la elabora- ción de una tabla input-output quinquenal y tablas de origen y de destino de los bienes y servi- cios anuales que dotan de cohe- rencia global a las estimaciones a que se alude más arriba en los puntos a), b), c)y e). El INEdifun- de, también detalles adicionales tales como: 1) la aportación al PIB, es decir, el VAB de las distintas agrupaciones de actividad que componen la oferta; 2) los com- ponentes de la demanda, es decir, el consumo (por funciones de gas- to), la inversión (según la natura- leza de los productos en que esta se materializa) y las exportaciones e importaciones (según la natura- leza de los bienes y servicios que se intercambian con el resto del mundo). Además, en el caso de las cuentas con periodicidad tri- mestral, para las operaciones so- bre bienes y servicios enumeradas en los puntos a), b)y c)y para los datos de empleo, recogidos en el punto e) se calculan tanto datos brutos, es decir, sin corrección de efectos estacionales y de calen- dario, como datos corregidos de estos efectos (1).
El segundo bloque es el cons- tituido por las cuentas no finan- cieras de los sectores institucio- nales que forman la total de la economía(2). En teoría, las cuentas no financieras de cada una de las agrupaciones institucionales (sec- tores, subsectores, agentes, etcé- tera) se podrían concebir como una cuenta única en cuyos recursos se anotarían los ingresos, o entradas,
en concepto de operaciones de bienes y servicios (producción) y de operaciones de distribución (re- muneración de asalariados, rentas de la propiedad, impuestos, sub- venciones, transferencias corrien- tes y de capital, cotizaciones y prestaciones sociales, etc.), y en cuyos empleos se recogerían los gastos, o salidas, en concepto de operaciones de bienes y servicios (consumo intermedio, consumo fi- nal, formación bruta de capital) y de operaciones de distribución (las enumeradas en el caso de los re- cursos). Si el saldo contable (re- cursos menos empleos) de esta hi- potética cuenta única es positivo, se pondría en evidencia que la agrupación institucional en cues- tión dispone de un excedente de fondos que materializa en la ad- quisición de activos financieros (por ejemplo, en la constitución de depósitos o la adquisición de valores) o en la reducción de los pasivos contraídos (por ejemplo, en la amortización de préstamos recibidos). Cuando esto ocurre, se dice que la agrupación institucio- nal en cuestión tiene capacidad de financiación, mientras que cuando el citado saldo contable es nega- tivo se dice que tiene necesidad de financiación. En la práctica, ela- borar una cuenta única para cada una de las agrupaciones institu- cionales, de la que se obtiene un saldo contable, es una aproxima- ción muy restrictiva porque una ordenación alternativa de esta hi- potética cuenta única permite ob- tener otros saldos contables sig- nificativos, además de la capacidad (+) o necesidad (–) de financiación.
Para calcular estos saldos conta- bles los sistemas de referencias
«cortan» o «dividen» esta hipo- tética cuenta única en varias sub- cuentas para cada una de las cua- les se obtiene un saldo contable (recursos menos empleos) que se transmite en cascada como pri- mera entrada de los recursos de la subcuenta que le sigue. Tales
saldos contables muestran la con- tribución de cada una de las agru- paciones institucionales (los sec- tores sociedades no financieras, instituciones financieras, admi- nistraciones públicas, etc., y sus subsectores y agentes), y del con- junto formado por todas ellas (la total de la economía) al proceso de producción, generación y dis- tribución de rentas y financiación del consumo y de la formación bruta de capital de la economía.
De esta forma, se determina el valor añadido bruto (VAB) de cada sector/subsector/agente (o el PIB, en el caso de la total de la eco- nomía), el excedente bruto de ex- plotación, el saldo de rentas pri- marias (renta nacional en el caso de la total de la economía), la ren- ta disponible, el ahorro, etc., y por supuesto, la capacidad (+) o ne- cesidad de financiación (–), que es el último saldo de la cascada.
El INE elabora y difunde las cuentas no financieras de los sec- tores institucionales, con la cola- boración de la IGAEen lo relativo a las cuentas del sector Adminis- traciones públicas y sus subsec- tores, y con la del Banco de Es- paña en lo relativo a las del sector instituciones financieras y sus sub- sectores y al cálculo de los servi- cios de intermediación financie- ra medidos indirectamente (SIFMI) y su asignación por sectores de contrapartida. Estas cuentas se preparan siguiendo las pautas es- tablecidas en los sistemas de re- ferencia, recogen para cada sec- tor una cuenta de producción (cuyo saldo contable es el VAB/PIB), siete cuentas de distribución y uti- lización de rentas, agrupadas en cuatro bloques de cuentas (sien- do el ahorro el saldo contable de la última de ellas) y dos cuentas de capital (la segunda, y última, de las cuales tiene como saldo contable la capacidad/necesidad de financiación). En las publica- ciones del INE que se citan en el
epígrafe siguiente se puede en- contrar el ámbito de, y las medi- ciones recogidas en, estas aproxi- maciones contables. Sin embargo, para simplificar la exposición y fa- cilitar las referencias que se ha- cen más adelante a la integración entre las cuentas de operaciones no financieras (CNE del INE), por un lado, y las cuentas de opera- ciones financieras (CFEEdel Banco de España), por otro, en adelan- te todas las todas las cuentas de operaciones no financieras se considerarán agrupadas en dos bloques:
— Cuentas de operaciones co- rrientes.
— Cuentas de operaciones de capital.
En síntesis se consideran co- rrientesaquellas operaciones que se producen de forma recurrente y que no afectan a la variación de los activos (financieros y no finan- cieros) que figuran en los balan- ces de las agrupaciones institucio- nales. Las cuentas de operaciones corrientes son la de producción y todas las de distribución y utiliza- ción de renta, y su saldo es el de la última de estas, es decir, el aho- rro. Por su parte, las operaciones de capitalregistran las variaciones de activos no financieros debidas a operaciones, mientras que las variaciones de activos financieros debidas a operaciones se registran en la cuenta de operaciones fi- nancieras a la que se hará refe- rencia más adelante. La cuenta de operaciones de capital engloba las dos que considera el sistema cu- yos recursos están constituidos por el ahorro (saldo contable de la ul- tima cuenta corriente, que es la que le precede en la cascada de cuentas) y las transferencias netas de capital recibidas y sus empleos están formados por la formación bruta de capital y otros de esta na- turaleza, siendo su saldo contable
la citada capacidad (+) o necesi- dad de financiación (–). Por otra parte, la cuenta de operaciones de capital y la cuenta de opera- ciones financieras se denominan
«cuentas de acumulación», en tanto que registran la adquisición y disposición (es decir, la acumu- lación neta o el incremento neto, durante el período) de los activos financieros y no financieros como consecuencia de la realización de operaciones...
2. Series disponibles de la CNE/CNTE
Una vez ha quedado precisa- do el ámbito de los trabajos de contabilidad nacional a cargo del
INE, constituidos tanto por el blo- que central de cuentas y cuadros como por el bloque de cuentas no financieras de los sectores institu- cionales, se reseñan a continua- ción las series disponibles de uno y otro.
a) Series disponibles del bloque central de cuentas y cuadros y de sus desarrollos
Hasta la aparición de la Con- tabilidad Nacional de España de 1954, editada en 1958 a iniciati- va del Ministro de Hacienda (por la Facultad de Ciencias Políticas y Económicas de la Universidad de Madrid y por el Instituto de Eco- nomía Sancho de Moncada del
CSIC), no se puede hablar de la existencia de series de contabi- lidad nacional en nuestro país.
Como se deduce de la amplia re- seña que figura en esa publica- ción, las estimaciones previas en este ámbito, reducidas a la esti- mación de la renta nacional de España, se elaboraron sin refe- rencia a un sistema normalizado, utilizando métodos indirectos y sin continuidad temporal (3). A
partir de la publicación en 1958 de la Contabilidad Nacional de Es- paña de 1954, la Secretaria Ge- neral Técnica (SGT) del Ministerio de Hacienda difundió, entre 1959 y 1965, datos para los años 1954 a 1964 en su publicación Conta- bilidad Nacional de España, sin incluir en cada publicación la se- rie histórica completa hasta en- tonces disponible, sino datos de uno, dos o tres años. Por Decre- to de 11 de septiembre de 1965 se encomendó al INE la elabora- ción de la CNE, que a partir de 1967 se empezó a elaborar to- mando como referencia el Siste- ma Normalizado de la OCDE, una serie de CNEque se inicia en 1965 y termina en 1970. Pero también cabe reseñar que, con la finalidad de enlazar las serie disponibles hasta 1964 con la que había em- pezado a elaborar el INEse publi- có en 1969 la Contabilidad Na- cional de España. Años 1954 a 1964, bajo los auspicios del Insti- tuto de Estudios Fiscales (IEF), a la que, según se indica, se le habían introducido «las modificaciones de los métodos utilizados en la serie 1954-1964 (de la SGT), y que permiten un enlace correcto con las cifras elaboradas y publicadas por el INE a partir de 1965» (se entiende que la cita se refiere a series elaboradas y publicadas por el INEa partir de 1967, cuya pri- meras observaciones van referi- das a 1965).
Desde entonces, el INE ha ve- nido difundiendo series de la Con- tabilidad Nacional de España (CNE), elaboradas en el marco del Sistema Europeo de Cuentas Eco- nómicas Integradas (SEC) en vigor en cada momento. Hasta el pre- sente, el INE ha elaborado cinco bases (1970, 1980, 1986, 1995 y 2000). Las series (1954-1964) del
IEF, (1965-1970) del INE y las de las bases 1970 y 1980 se refieren a cuentas anuales, y las series de las bases 1986, 1995 y 2000 a
cuentas trimestrales, que conci- lian —es decir, que constituyen una serie única— con las cuentas anuales de esos períodos. Para cada base se dispone de series co- herentes para un período que, al menos, se inicia en el año base y se prolonga hasta el comienzo de la base siguiente, con un cierto solapamiento. Los trabajos de las series trimestrales (CNTE) se ini- ciaron en 1992, en el marco de la base 1986, y se llevaron hacia atrás hasta el primer trimestre de 1970 (I-1970). Las series tri- mestrales de la base 1995 se ini- cian en I-1980 y las de la base en vigor, es decir la base 2000, que se continúa actualizando, se ini- cian en I-1995, siendo la última observación aparecida al cierre de este artículo la correspondiente a III-2006. Debe tenerse en cuenta que la elaboración de series ho- mogéneas «largas», entendiendo por tales las que comprenden años pertenecientes a más de una base, se limitan a recoger la evo- lución del PIBy de los principales agregados de la oferta, la de- manda y las rentas, pero no el conjunto de cuadros y cuentas del Sistema, ya que cuanto más de- tallados son los componentes de los agregados de bienes y servi- cios más difícil es mantener la ho- mogeneidad de las series.
b) Series disponibles
de cuentas no financieras de los sectores institucionales Tanto la serie 1954-1964 del
IEF como la serie 1965-1970 del
INE incluían cuentas de ingresos y gastos de las administraciones públicas y de las economías do- mésticas e IPSFL, pero no fue has- ta la elaboración de la base 1970 cuando se empezó a disponer de cuentas anuales de los sectores institucionales. Se continuó ela- borando cuentas no financieras anuales para la base 1986 (serie
1985-1997) y para la base 1995 (serie 1995-2003). Las cuentas no financieras de los sectores ins- titucionales de periodicidad tri- mestral se empezaron a elaborar en el año 2006, en el ámbito de la base 2000, siendo I-1999 la primera observación de una se- rie que se continúa actualizando, siendo la última información di- fundida al cerrar esta nota la co- rrespondiente a III-2006. Al mar- gen de esta publicación por el INE
de cuentas de los sectores insti- tucionales en el marco de la CNE, la IGAE viene difundiendo desde 1965 cuentas anuales muy deta- lladas del sector administraciones públicas y de sus subsectores, y desde principios de 2006 cuen- tas trimestrales referidas al sec- tor administraciones públicas, pero no a sus subsectores, en una serie que se inicia en I-2000, y que, como queda reseñado más arriba, se integran en la CNE. Los cometidos de la IGAEen estos tra- bajos se completan con su acti- va participación en la elaboración de las estadísticas del Protocolo sobre el déficit excesivo (PDE), en las que también colaboran el INE
y el Banco de España.
Por último, debe tenerse en cuenta que a las bases más re- cientes tanto de las cuentas y cua- dros que constituyen el bloque central de cuentas como de las cuentas no financieras de los sec- tores institucionales se puede ac- ceder desde www.ine.es. En la misma dirección se puede reque- rir información sobre el acceso a bases previas (desde la base 1970 en adelante). El acceso a las se- ries (1954-1964) y (1965-1970) por medios electrónicos no está disponible por el momento. A la información de la IGAEse accede desde www.igae.meh.es. Tanto el
INE como la IGAE difunden tam- bién en las direcciones citadas los calendarios de difusión de sus pu- blicaciones
III. EL BANCO DE ESPAÑA