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Iniciativas de conservación formal en la Reserva de la Biósfera El Triunfo

CAPÍTULO IV. INSTITUCIONES, ACTORES Y GESTIÓN DE RECURSOS NATURALES

IV.1 Inicios de los procesos de conservación bajo el esquema de Áreas Naturales

IV.1.1 Iniciativas de conservación formal en la Reserva de la Biósfera El Triunfo

En lo que hoy es El Triunfo, en 1972 se logra el decreto estatal nombrado Área Natural típica bosque de niebla las cumbres de la Sierra Madre de Chiapas entre los municipios de Ángel Albino Corzo y Mapastepec. Siendo este uno de los primeros dispositivos institucionales de carácter formal para la conservación de la Sierra.

Este hecho tuvo como consecuencia la llegada de investigadores y académicos, en su mayoría biólogos, que presionaron por la reubicación de las familias. Esta situación provocó conflictos y desconfianza por parte de las comunidades hacia las acciones de conservación vía protección in situ, ya que la noticia de la reubicación se difundió entre pobladores de la sierra, demostrando que, a pesar de ser un lugar difícil para recorrer dada la topografía y la falta de caminos, las diferentes comunidades se lograban comunicar y estar informados de las situaciones que afectaban el territorio.

De acuerdo con la entrevista realizada al director de la Rebitri, la reubicación respondió a que se empezó con dos enfoques de conservación que, de cierta forma, dependían de la naturaleza del financiamiento: por un lado, el enfoque ecologista propuesto por TNC y, en su extremo, el enfoque rural participativo planteado por WWF, privilegiándose, en un inicio, el primero sobre el segundo.

El primer enfoque, bajo la perspectiva de Parques en Peligro, identificaba como amenazas las prácticas productivas de las comunidades locales sobre la integridad ecosistémica y, por ende, planteaba la conservación in situ con completa ausencia de actividades humanas.

La expropiación y reubicación, en este sentido, eran estrategias prioritarias para la conservación, ya que como lo apuntan algunos autores: “si las áreas protegidas van a estar reservadas exclusivamente a la conservación, no hay lugar

160 para otros usos en el mismo territorio, aun si son sostenibles” (D’Amico, 2015, p.

214).

Con ello, en este proceso se da la reubicación de la familia Gálvez de una forma muy dolorosa, según explica el director de la reserva. No obstante, algunos de sus miembros participarían después como guardaparques.

En 1972 logra que se decrete, por el gobierno del estado, una figura muy extraña que se llama “Área Natural y Típica, Bosque de Niebla en las Cumbres de la Sierra Madre de Chiapas entre Jaltenango y Mapastepec en una Extensión Mínima de Diez Mil Hectáreas”, entonces, como nombre de una reserva, pues está muy extraño ¿no?, y ni siquiera había un polígono, pero entonces ya comienzan a llegar investigadores académicos y, digamos, pueden hacer las primeras labores a favor de la conservación del sitio, hubo trabajos, negociaciones, presiones de los biólogos de entonces con una visión muy proteccionista, para lograr de que las familias que estaban ahí se salieran, la familia Gálvez, y sí, de una manera muy dolorosa, complicada para la familia, deciden salirse, irse a Jaltenango, hubo problemas entre la misma familia por esa decisión y pues se deja como un sitio para conservación (Informante Clave Rebitri).

De la instrumentación del enfoque restrictivo resalta la construcción de algunos de los elementos básicos para el manejo y uso de los RN de hoy en día, entre ellos: el Plan de Manejo, el plan de financiamiento, la agenda política y el plan de investigación y monitoreo. Los cuales contendrían las directrices sobre las acciones de gestión, restauración, protección y difusión de la cultura ambiental, entre otros.

El segundo enfoque, por otra parte, planteaba esquemas de evaluación rural participativa y, a diferencia del primero, consideraba el desarrollo de las comunidades como un proceso primordial en las acciones de conservación, de ahí que, entre sus lineamientos principales, sobresalga la propuesta de diversificar las fuentes de financiamiento para fortalecer las labores de vigilancia desde las comunidades, por medio de guarda parques y del establecimiento de campamentos.

Así, aunque estos dos enfoques presentaban dos intereses distintos, ambos sentaron las bases para establecer los primeros lineamientos institucionales formales. Los cuales serían recogidos por el IHN, en 1986, al crear el primer Plan Operativo Anual (POA).

161 El POA de 1986 fue el antecedente del primer plan de manejo realizado para la Reserva de la Biósfera, y en él se detallaron las acciones de conservación, el papel que cumpliría el IHN, las problemáticas del área y la definición de los polígonos de protección.

Sin embargo, pese a contar con el POA, las contradicciones más fuertes sobre las formas de apropiación del territorio y las acciones de conservación provenían de la política agraria y de la política ambiental. Por un lado, se daba continuidad a la demanda de tierras por parte de las comunidades, y, por el otro, se trató de conservar el paisaje natural de la sierra con la mínima intervención posible.

Esto a raíz de que el enfoque biocéntrico o ecológico fue privilegiado hasta muy entrada la década de los noventa, cuando se da el decreto de reserva de la Biósfera, y se da paso a la perspectiva mexicana de conservación propuesta por Halffter (2011). En dicho enfoque se concibe la posibilidad de la conservación con base en el enfoque de desarrollo sustentable.

Ya como reserva de la Biósfera, la administración del área quedó cargo del INE, el cual orientó el manejo conforme a los planteamientos del programa El Hombre y la Biósfera de la UNESCO, además de utilizar los POA dentro del programa de Manejo.

Con el plan de manejo, el uso, conservación y manejo del territorio fue supeditado a tres funciones principales: conservación, desarrollo y apoyo logístico;

generándose, además, el ordenamiento territorial con tres zonificaciones: zona núcleo, zona de amortiguamiento y zona de influencia. Se generaron, así, cinco zonas núcleo, una zona de amortiguamiento y una zona de influencia.

De este modo, el Programa de Manejo se convirtió en el documento rector del uso conforme a la zonificación establecida, generando limitaciones de carácter formal sustentados en la LGEEPA y que fueron retomados por la Conanp a partir del año 2000.

Es importante mencionar que, de la demanda de diversificar las fuentes de financiamiento, surgen el Foncet y EcoBiósfera El Triunfo, dos importantes organizaciones institucionales que, hasta hoy en día, trabajan en la zona de forma muy activa.

162 Finalmente, una parte importante de los decretos fue la instauración del Consejo Asesor, organismo institucional que es integrado por personas designadas dentro de las comunidades, así como por representantes de organizaciones civiles, investigadores y delegados municipales.