4.2. Ondas de rarefacci´on e invariantes de Riemann
4.2.2. Invariantes de Riemann
Definici´on 4.13.Una funci´on escalar suave (al menos de claseC1)w:N ⊂Ω→R, definida en una vecindadN deΩ se denomina un p-invariante de Riemann local, con 1≤p≤n, si satisface
Dw(u)·rp(u) =0, (4.36)
para todou∈N.
Observaci´on 4.14.(a) Unp-invariante de Riemannwes constante sobre una curvav:R→ Rnsi y s´olo si
d
dξw(v(ξ)) =Dw(v(ξ))·v0(ξ) =0,
lo cual se cumple si en particularves una curva integral del camporp, es decir, siv0(ξ) = rp(v(ξ)). Esto implica que unap-invariante de Riemann es constante a lo largo de las trayec- torias del campo vectorialrp.
(b) Si el p-campo caracter´ıstico es linealmente degenerado, entonces la funci´onw(u) = λp(u)es unp-invariante de Riemann global.
Una propiedad inmediata pero ´util de los invariantes de Riemann es la siguiente.
Lema 4.15.Sobre una p-onda de rarefacci´on, con1≤p≤n, todo p-invariante de Riemann es constante.
Demostraci´on. La conclusi´on es consecuencia inmediata de la observaci´on4.14(a) y el he- cho de que toda curva de rarefacci´on es una curva integral del camporppor construcci´on
(teorema4.12). ut
Definici´on 4.16.Se dice que el sistema de leyes de conservaci´on (4.1) est´a dotado de un sistema completo de invariantes de Riemann (globales) enΩ ⊂Rnsi existen nfunciones escalaresw1, . . . ,wnenΩ tales que para todo par 1≤i,j≤n, coni6=j,wjes uni-invariante de Riemann enΩ.
Como consecuencia inmediata de esta definici´on tenemos el siguiente
Corolario 4.17.Las funciones wj:Ω →R, con j=1, . . . ,n forman un sistema completo de invariantes de Riemann si y s´olo si
Dwi(u)rj(u)
(=0, sii6=j,
6
=0, sii=j, (4.37)
es decir, si y s´olo si para todo 1≤i≤n, Dwi(u) es un vector propio izquierdo li(u) de A(u) con velocidad caracter´ıstica λi(u). (Equivalentemente, el hiperplano tangente a la superficie de nivel de wi en cualquier punto u∈Ω est´a generado por los vectores r1(u), . . . ,ri−1(u),ri+1(u), . . . ,rn(u).)
Observaci´on 4.18.Es posible demostrar (ver el ejercicio4.7) que todo sistema de dos leyes de conservaci´on est´a dotado con un sistema completo de invariantes de Riemann. Por otro lado, sin≥3 entonces el sistema de ecuaciones (4.37) est´a, por lo general, sobredetermi- nado. Sin embargo, existen excepciones. Cuando un sistema den≥3 leyes de conservaci´on tiene una base completa de invariantes de Riemann se dice que el sistema esrico o semi- Hamiltoniano.
A continuaci´on vamos a demostrar la existencia local de(n−1)invariantes de Riemann cuyos gradientes son linealmente independientes. Primero necesitamos la siguiente
Definici´on 4.19.Una hipersuperficie deRn,S ={u∈Rn :ψ(u) =0}dondeψ :Rn→R es diferenciable, se denominap-caracter´ısticasi
Dψ(u)·rp(u) =0, (4.38)
para todau∈S, es decir, sirpes tangente aS. Lema 4.20.Supongamos que el hiperplano
S ={u∈Rn:un=0}
no es p-caracter´ıstico. Entonces existe un cambio suave de coordenadas, invertible, u= Θ(v), definido en una vecindad deS, tal que la condici´on(4.36)es equivalente a
∂z
∂vn =0, (4.39)
donde z(v):=w(Θ(v))para todo p-invariante de Riemann. Mas a´un, las n−1funciones wj(u):=zj(Θ−1(u)), j=1, . . . ,n−1, (4.40) donde zj:=vjpara cada j, son p-invariantes de Riemann cuyos gradientes son linealmente independientes.
Demostraci´on. Sea{eˆj}nj=1la base can´onica deRn. Para toda funci´onz:Rn→Rdiferen- ciable
∂z
∂vn=Dz(v)·eˆn.
Supiniendo que dicho mapeoΘ existe, definimosz:=w(Θ(v)), dondew:Rn→Res una funci´on diferenciable, de manera que
∂z
∂vn
=Dz(v)·eˆn=Dw(Θ(v))DΘ(v)·eˆn=Dw(u)∂Θ
∂vn
.
Por lo tanto la condici´on (4.36) es equivalente a (4.39) si y s´olo si
∂Θ(v)
∂vn =rp(Θ(v)). (4.41)
Para resolver (4.41) se prescribe la condici´on inicial
Θ(v∗) =Θ(v1, . . . ,vn−1,0) = (v1, . . . ,vn−1,0) =:v∗, (4.42) sobre cualquierv∗∈S. Por el teorema de Picard, para cadav∗∈S existe una ´unica soluci´on local a (4.41) con condici´on inicial (4.42), definida paravncerca devn=0, por ejemplo, para vn∈[−ε,ε], conε>0 suficientemente peque˜no. Por hip´otesis, el hiperplanoS no es p- caracter´ıstico, por lo que
∂Θ
∂vn(v∗) =rp(Θ(v∗)) =rp(v∗)∈/S,
es decir, la componentenderpes distinta de cero para todau∈Ω. Por otra parte,
∂Θ
∂vj(v∗) = ∂
∂vj(v1, . . . ,vn−1,0) =eˆj6=0, donde ˆej∈S, para cada j6=n. De este modo, el jacobiano
DΘ(v∗) = eˆ1 ···eˆn−1 rp(Θ(v∗)) ,
(formado por las columnas ˆei, . . . ,eˆn−1,rp) es no singular. Por lo tanto, el mapeov7→Θ(v), definido en una vecindad devn=0, y por ende, paraven una vecindad deS, es inyectivo, sobre y diferenciable, con matriz jacobianaDΘ(v)invertible paravn∼0. Por construcci´on las funcioneszj(v):=vj, j6=nresuelven (4.39), por lo que las correspondientes funciones wj(u) =zj(Θ−1(u))sonp-invariantes de Riemann. Tomando una combinaci´on lineal de sus gradientes igual a cero, tenemos que
0=
n−1 j=1
∑
αjDwj(u) =
n−1
∑
j=1αj(DΘ−1(u))>eˆj=
n−1 j=1
∑
αjc˜j(u),
donde ˜cjdenota a la columna jdeDΘ−1. Dado queDΘ−1tiene rango m´aximo, esto implica queαj=0, para todoj=1, . . . ,n−1 y los gradientes son linealmente independientes.
u t Veamos algunos ejemplos.
Ejemplo 4.21.(El sistema p.) Consideremos el sistemap, vt−ux=0,
ut+p(v)x=0, (4.43)
dondep:R→Rsatisfacep0(v)<0,p00(v)>0. Como hemos calculado en la secci´on2.5.2, los valores propios de la matriz jacobiana
A(v,u) =
0 −1 p0(v) 0
son
λ1=−p
−p0(v)<0<λ2=p p0(v), con vectores propios asociados
r1= 1
p−p0(v)
, r2=
1
−p
−p0(v)
.
El lema4.20garantiza la existencia local de un 1-invariante de Riemann, y un 2-invariante de Riemann. Para encontrar, por ejemplo, el invariante de Riemanw1=w1(v,u), calculamos
Dw1·r1=w1v+p
−p0(v)w1u. (4.44)
Esta ecuaci´on es lineal y puede resolverse mediante el m´etodo de caracter´ısticas. Claramente, w1es constante a lo largo de curvas de la forma{(v,u(v)ˆ :v∈I}donde ˆu0(v) =p
−p0(v)e I⊂Res un intervalo. Si(u,v)es fijo, la curva caracter´ıstica que pasa por ese punto es
u(˜ˆ v) =u− Z v
˜ v
p−p0(y)dy, v˜∈I.
Dado quew1es constante sobre la caracter´ıstica tenemos que w1(v,u) =w1(˜v,u(ˆ v)) =˜ w1(0,u(0)) =ˆ w1
0,u− Z v
0
p−p0(y)dy
=w01
u− Z v
0
p−p0(y)dy ,
donde hemos supuesto que 0∈I y w01 es cualquier condici´on inicial de w1. Escogiendo w01(u) =u, obtenemos
w1(v,u) =u− Z v
0
p−p0(y)dy. (4.45)
En efecto,w1satisface (4.44) para todav∈Ry es un 1-invariante de Riemann.
An´alogamente, el 2-invariante de Riemann tiene la forma w2(v,u) =u+
Z v 0
p−p0(y)dy. (4.46)
Es importante se˜nalar que los invariantes de Riemann (4.45) y (4.46) est´an definidosglo- balmente, es decir, est´an definidos para todo valor(v,u)∈Ω, en contraste con el Lema4.20, que garantiza existencia local ´unicamente. Esto es posible ya que el sistemapes un sistema dedosleyes de conservaci´on (n=2). Invariantes globales de Riemann no existen en general sin>2.
Ejemplo 4.22.(Ecuaciones de Euler para un gas ideal.) La ecuaci´on de estado de un gas ideal es
p=p(ρ,ˆ e) = (γ−1)ρe, (4.47)
dondeγ>1 yρ,pyeson la densidad, presi´on y energ´ıa interna espec´ıfica del gas. Considere- mos el sistema cuasilineal equivalente (4.16) en t´erminos de las variables(ρ,v,s), dondevys son la velocidad y la entrop´ıa espec´ıfica, respectivamente. As´ı, existe una funci´onp=p(ρ,ˇ s) que satisface las condiciones (4.17) - (4.20). Probaremos que las funciones
w(1)1 (ρ,v,s) =s, w(1)2 (ρ,v,s) =v+ 2
γ−1c(ρ,s),
son invariantes de Riemann globales asociados al campo caracter´ıstico j=1. Aqu´ı la velo- cidad del sonidoc=c(ρ,s)>0 est´a definida porc2=pˇρ. Recordando las expresiones para los vectores propios asociados (4.22) obtenemos
Dw(1)1 ·r1=
0 0 1
·
ρ
−c 0
≡0,
Dw(1)2 ·r1=
2 γ−1cρ
1
2 γ−1cs
·
ρ
−c 0
= 2
γ−1ρcρ−c.
Sin embargo, dado que ˇp(ρ,s) = (γ−1)ρe(ρ,ˇ s) y que ˇeρ = p/ρ2 (ver ejemplo 4.7), se cumple que
2ccρ=pˇρ ρ=(γ−1)
ρ pˇρ=(γ−1)c2 ρ , y por lo tanto
Dw(1)2 ·r1= 2
γ−1ρcρ−c≡0, para todo(ρ,s). As´ı, tenemos dos 1-invariantes de Riemann globales.
An´alogamente, es f´acil probar que las funciones
w(3)1 (ρ,v,s) =s, w(3)2 (ρ,v,s) =v− 2
γ−1c(ρ,s), son 3-invariantes de Riemann globales. Finalmente, sean
w(2)1 (ρ,v,s) =v, w(2)2 (ρ,v,s) =p(ρ,ˇ s).
Claramente tenemos que
Dw(2)1 ·r2=
0 1 0
·
ˇ ps
0
−c2
=0,
Dw(2)2 ·r2=
ˇ pρ
0 ˇ ps
·
ˇ ps
0
−c2
=pˇs(pˇρ−c2) =0, por lo que la presi´on y la velocidad son 2-invariantes de Riemann globales.
Ejemplo 4.23.(Ecuaciones de Euler en el caso barotr´opico.)Consideremos nuevamente las ecuaciones de Euler en el caso barotr´opico (2.79), en el que la presi´on no cambia con la energ´ıa interna. La presi´on est´a determinada por una funci´on de la densidad,p=p(ρ)que satisfacep0(ρ)>0. Los valores propios de la matriz asociada al sistema, dada por (2.81), son
λ1=v−p
p0(ρ)<λ2=v+p p0(ρ).
Denotamos ac(ρ) =p
p0(ρ)>0 como la velocidad del sonido, de modo queλ1=v−c yλ2=v+c. Los vectores propios asociados son
r1= 1
v−c
, y r2=
1 v+c
,
respectivamente. Verificaremos que las funciones w1:=
Z ρ
1
c(τ)
τ dτ +v, y w2:=
Z ρ
1
c(τ) τ dτ −v,
son 1- y 2-invariantes de Riemann, respectivamente. En efecto, dado que la matriz jacobiana (2.81) se calcul´o con respecto a las variables conservadas(u1,u2) = (ρ,ρv), debemos escribir las funcionesw1yw2en t´erminos deu, es decir,
w1= Z u1
1
c(τ)
τ dτ +u2
u1, w2= Z u1
1
c(τ)
τ dτ −u2
u1,
y calcular sus gradientes derivando con respecto a las variables conservadas. Por ejemplo, Dw1(u) =
c(u1) u1 −uu22
1 1
u1
!
=
c−v ρ 1 ρ
! ,
de modo que
Dw1·r1= 1
ρ(c−v+v−c) =0.
An´alogamenteDw2·r2=0. Notamos nuevamente quew1yw2son invariantes de Riemann globales definidos para todou= (ρ,ρv).