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JOAQUÍN LÓPEZ LÓPEZ

Comenzada la Guerra, comenta el historiador Antonio Montero Moreno que don Joaquín López López es detenido en la propia población donde ejercía su ministerio, el 25 de julio de 19364Siguió en la cárcel hasta el día 6 de octubre, y hubo de pasar desde el 8 de agosto por el penoso trance de ver sacar con harta frecuencia un grupo de compañeros para ser conducidos al paredón.

Tenía conciencia de que en una de esas listas, muy pronto, iba a figurar él mismo. En efecto, su nombre fue voceado para integrar la expedición del 6 de octubre, en la que también iba el sacerdote don Antonio Cuenca Trinchant y cuatro seglares más5.

Lo llamativo del caso vino a ocurrir en el preciso momento que salían de la prisión camino del suplicio. Oyó don Joaquín blasfemar a un miliciano, y reaccionó con rapidez eléctrica dando un viva a CristoRel.

El miliciano le da un tiro en la boca, al tiempo que le dice -¡Para que te calles! -; disparo que le atraviesa labios y lengua? El historiador Joaquín Arrarás sigue describiendo el lugar de los hechos, en estos términos: Este drama tiene lugar en una plaza retirada... En una de sus frentes se alzan la iglesia y el monasterio de Las Angustias; en el otro, la cárcel...

Don Jesús Díaz Ruano, sacerdote de Almansa, que se encontraba entonces en la prisión, asegura que su compañero no murió inmediatamente, sino que, herido y desangrándose, fue arrastrado al vehículo y conducido a la CatTetera de Alpera, donde todos encontraron la muerte8

En el breve informe sobre su muerte, en la Causa General de la Provincia, efectuado por don Esteban Cuenca Navalón, sacerdote que también se encontraba en la prisión cuando ocurrieron estos hechos, indica que en contestación a los vivas que daba a Cristo Rey le dispararon a don Joaquín algún tiro en la puerta de la cárcel, disparos que oímos los demás detenidos entre los que se encontraba el que suscribe9

Ese día se detuvo también a todos los sacerdotes, que tenían cargo oficial en el pueblo: don Antonio Cuenca Trinchant, don Esteban Cuenca Navajón, don Jesús Díaz Ruanoydon Francisco Mecias.

Don Fernando Cuenca Clemente, empleado; don Miguel Real López ex-alcaldeypropietario; don Francisco Álvarez Lillo, transportista;y el funcionmio jubilado de ferrocarriles don Pedro Cuevas Gutiérrez, natural de Santander.

6 MONTERO, ob. cit., p. 603.

7 ARRARÁS, ob. cit., p. 233.

8 LEANDRO, ob., cit., p. 21 l.

9 AHN (SCGC), leg.1106, pieza 10.

Una vez fusilado quedó su cuerpo abandonado en el campo. Con posterioridad sus restos mortales fueron recogidos y depositados en un sepulcro en el Cementerio de Almansa, donde sigue siendo visitado por un buen número de almanseños.

En la Sección de la Audiencia de lo Criminal de Albacete se encuentra parte de la documentación del sumario sobre la muerte violenta de don Joaquín López López, incoado por el Juez Municipal de Almansa, don Antonio Peral García, quien ordenó el preceptivo levantamiento del cadáver, la realización de la autopsia y la citación de familiares para tomarles declaración.

De las diligencias realizadas en primer lugar, se conoce que el cadáver de Joaquín López va vestido con un chaleco, chaqueta... registrado se le encuentra dos pañuelos moqueros, un rosario con una cruz; un alfiler de corbatayuna baquilla para cigarros10.

La autopsia le es practicada por el Médico Forense don Manuel Manzanero Cuencaylos Titulares de esta ciudad don Juan Cuesta Salamanca ydon Ricardo Romance Martínez, quienes exponen,que don Joaquín López falleció a consecuencia de las heridas recibidas en la cabeza por varios disparos de arma defuego, cargadas con plomo que determinaron lafractura abierta de la bóveda y base del cráneo... y abundante hemorragia. Que las lesiones eran mortales de necesidad. Y que la topografía de las lesiones demuestra que los disparos los recibió defrente estando en el miSl110 plano los agresores y la VíCtil1WII

Por último, el Juez citó a declarar al padre de la víctima, don Joaquín López NaValTO, quien declaró queno sabía nada sobre la muerte de su hijo Joaquín López López; que su expresado hijo tenía34años de edad, natural yvecino de esta ciudad, con dOl1úcilio en Almansa, Valencia27, de profesión sacerdote, de estado soltero, hijo del exponenteyde María...12. Firmada la declaración le fueron entregados los objetos encontrados en el cadáver de su hijo.

10 AHPA (SAC), lego 122.

11 Ibídem.

12 Ibíd.

Fot. tomada deF.J. Leandro.

ALBERTO MARCILLA LÓPEZ

RECTOR DE LA IGLESIA DE SAN JOSÉ DE ALBACETE

Era natural de Albacete capital, donde nació en 1880. Estudió humanidades en Valencia, filosofíay teología en Méjico, donde fue ordenado presbítero y desempeñó seguidamente algunos cargos eclesiásticos, entre ellos el de párroco durante algunos años. Pudo escapar de la persecución mejicana regresando a España.

Vuelto a su tierra natal en 1919, el Sr. Obispo le nombró rector de la Iglesia de San José de Albacete, cargo que desempeñó por espacio de dieciséis años, gozando del afecto de sus

feligreses y paisanos. Razones de salud le obligaron en 1935 a abandonar su puesto, que tanto le complacía. Desde entonces vivió en Albacete sin cargo alguno.

Unos días antes de que comenzase la Guerra don Alberto marchó a Valencia en busca de alivio para sus achaques,ycuando se inició ésta procuró permanecer oculto. Seguramente habría logrado pasar desapercibido en aquella ciudad de no haber sido por una delación procedente, al parecer, de Albacete o de algún individuo de Albacete, que residía en Valencia, la cual provocó unregistro en la casa, en que don Alberto vivía con una hermana suya, al que siguió la detención y encarcelamiento de ambos hermanos, el día 28 de agostol.

Sobre su muerte existen varias versiones, una es la defendida por Francisco 1. Leandro Sánchez-Ocaña, quien comenta queel día28de agosto es detenido y encerrado en las Torres de Cuarte, no teniendo ninguna noticia de lo que en la prisión le aconteciera. Únicamente sabemos por una carta suya, escrita a su hermana desde la misl1'La cárcel, que el 24 de septiembre, aniversario de su ordenación sacerdotal, le fue comunicada la alegre nueva de que en breve sería puesto en libertad.

1LEANDRO, ab. cit., ps. 149-150.

Esto, sin embargo, no se realizó. O quien se lo dijo, le engaíió con lnás o menos buena fe... por lo que sucedió fue algo enteram,ente distinto. Tres días después era sacado, en efecto, de la prisión, pero para ser conducido, conjuntamente con otros, a varios kilómetros de Valencia por la carretera de Paterna y allí, en plena carretera fusilado. Su cuerpo fue enterrado en una zanja en medio del campo; sin que hasta lafecha haya podido ser hallad02.

La versión de Emilio Sánchez Baeza es similar a la de Francisco J.

Leandro, con la única salvedad de que es distinto el día de la detención,ysu descripción sobre su muerte es más escueta. Describe en estos términos la muerte de don Alberto,el27 de agosto es sacado de la prisión y llevado a la carretera de Paterna y le asesinan. Fue enterrado en medio del campo y no se ha podido saber ellugar3.

Antonio Montero Moreno reseña la fecha de su muerte el 27 de septiembre de 1936, y en la Causa General sobre la Provincia de Albacete se hace referencia a que su muerte tuvo lugar en Valencia; pero la que más se aproxima a la realidad, creo que es la de Juan Francisco Rivera, cuando indica queMilicias de Albacete y de Elche condujeron a esta parroquia, el 12 de septiembre de1936,al párroco de la iglesia de San Juan, de Albacete.

Las dos horas de deliberación en el Comité del Frente Popular del Pueblo para elegir el lugar de la ejecución, fueron para el detenido un tormento cruel, negáronle el agua, con insultos y amenazas.

Porfin en dos coches se dirigieron verdugos y víctim.as al lugar llan1.ado la Olivera Grande. Uno de los acompaFíantes le pidió la documentación y haciéndole bajar del coche, hicieron sobre él dos descargas, que acabaron con su vida. Su cadáver fue trasladado al Cementerio de Elche, siendo exhumado de forma violenta para apoderarse del dinero que se suponía llevaba consig04

Pero su nombre tardará en borrarse de la memoria de los albacetenses, porque la Casa de Ejercicios, que era una propiedad de recreo de don Alberto, fue cedida por su hermana en memoriaysufragio de su hermano. Esta casa era conocida con el nombre de Hotel de don Alberto Marcilla5.

2 Ibídem.

3 SÁNCHEZ BAEZA, ob. cit.,p.191.

-l RIVERA, ob. cit., ps. 303-304.

5 LEANDRO, ob. cit., p. 191.

Situado a la derecha de la foto durante la procesión del Corpus. Fot. A. Marín.