• No se han encontrado resultados

L A COMUNIDAD Y COMUNALIDAD

In document agradecimientos (página 44-48)

CAPÍTULO 2. APROXIMACIONES TEÓRICAS

2.4. L A COMUNIDAD Y COMUNALIDAD

30 No obstante, en el marco de la globalización y bajo un nuevo régimen agroalimentario globalizado las transnacionales buscan desestructurar la agricultura local, generan mecanismos que afectan las unidades productivas campesinas, obstaculizan sus ciclos y sobretodo desvalorizan los bienes agropecuarios, mediante una nueva forma de acumulación económica por despojo (Breilh J. 2007). Se modifican los espacios, y también los actores sociales, desaparecen viejas dinámicas sociales y aparecen otras nuevas (Gudynas, 2010: 9). Además, los países viven profundos cambios y sobre todo los grupos sociales, ya que acentúan y crean nuevas formas de diferenciación socioeconómica y en especial en el sector rural (Kay C. 1995). Por lo que el régimen agroalimentario global representa una amenaza para los campesinos, debido a que promueve la expansión e intensificación del capitalismo en el entorno rural, y en consecuencia esto transforma patrones productivos y de consumo, sin que ello garantice su persistencia y sostenibilidad ambiental (Tacoli C. 2015).

31 territorial, una historia y lenguaje común, una organización compartida y un sistema comunitario de justicia. La comunidad implica relaciones entre la población y su espacio físico – a través del trabajo-, así como relaciones entre personas que conforman la comunidad -la organización basado en normas, la cultura, las tradiciones y creencias religiosas- (Díaz, 2015). Por su parte García (2001) considera que la comunidad es la tradición que permite conservar un modo de producción y de vida basado en los valores de la solidaridad, la igualdad de derechos y la participación colectiva.

Por otra parte, el concepto de comunalidad es análogo al concepto de la capacidad social, que de acuerdo a Barkin D., Armenta W., Cabrera D., Carcaño E., y Parra G. (2011) son un conjunto de recursos intangibles que poseen las comunidades que les permiten gestionar y realizar estrategias encaminadas a consolidar su bienestar como unidad colectiva. Es decir, todas aquellas normas que rigen la relación de una comunidad con la naturaleza y con su entorno socioeconómico. La fortaleza de esta capacidad social resulta ser una estrategia de defensa comunitaria de factores externos; por lo tanto, si el tejido social es débil no se logra la resistencia comunitaria contra factores amenazantes externos. En este sentido, si se considera al capitalismo como una amenaza para las comunidades rurales, una comunidad con la capacidad social débil es más susceptible de aceptar la articulación con el modelo económico dominante frente a otra comunidad con capacidad social fuerte.

Además, para el caso de estudio que se abordará en la presente investigación resulta indispensable describir las características de las comunidades indígenas, que las distinguen de las comunidades mestizas. De acuerdo a convenios internacionales, los indígenas son aquellos individuos descendientes de los pueblos originarios de una determinada región geográfica antes de la colonización y que han logrado mantener, total o parcialmente, sus

32 características organizacionales, culturales y lingüísticas. Asimismo, son indígenas aquellos individuos que se autodeterminan como tales (Deruyttere, 2001;5).

Por lo tanto, la característica peculiar de la comunidad indígena es ser un conjunto de individuos indígenas, que cuentan con un sistema de cargos que organiza e integra la vida comunitaria “…el sistema de cargos es una forma compleja de autogobierno local que forma parte de los llamados usos y costumbres: sistema de normas colectivas que ha sido integrado en las comunidades indígenas tras los siglos” (Carlsen,1999:5). Aunado a lo anterior, Martínez (2002) afirma que las comunidades indígenas poseen autodeterminación en los siguientes ámbitos: político, territorial, económico, social, jurídico y cultural. Sus principales componentes de unidad son: la asamblea, el consejo de ancianos, el tequio y la solidaridad. La asamblea es la máxima autoridad; en ella participan hombres y mujeres habitantes de la comunidad, y las decisiones se toman en consenso de la mayoría. La elección de autoridades locales es con base en el prestigio de la persona, por lo que no reflejan intereses partidistas y el cargo resultar ser un trabajo sin remuneración.

Desde esta perspectiva, para las comunidades indígenas el poder es concebido como un servicio, significa obedecer, cumplir y trabajar para resolver los compromisos comunitarios, con base en las decisiones que se toman en la asamblea. A diferencia, en las comunidades rurales mestizas o urbanas, generalmente el poder es la vía para ejecutar acciones de beneficio personal y generalmente vinculado a un partido político, ya que la consulta comunal no existe y la corrupción es la expresión del poder público. Por otra parte, a pesar de las diferencias entre los diversos pueblos indígenas, estas comparten algo en común, se rigen por similares principios fundamentales: “…una visión del hombre no como dueño sino como parte integrante del entorno natural, la preponderancia

33 de la comunidad sobre el individuo, los principios de reciprocidad y la redistribución sobre la acumulación de bienes y recursos, así como fuertes valores éticos y espirituales en la relación con el entorno natural y con la comunidad” (Deruyttere, 2001:8).

No obstante, en el contexto de capitalismo neoliberal las políticas públicas dirigidas al entorno rural han afectado significativamente las características propias de las comunidades mestizas e indígenas. Estas últimas, se encuentran integradas a la estructura económica global del país, que ha implicado la perdida de la función original de su organización comunal tales como: el trabajo colectivo (tequio), la propiedad comunal, las formas de redistribución de riqueza y el autoconsumo. En el caso del trabajo colectivo (algunos autores la denominan como tequio, en tanto que en la región de estudio se refieren como faena), en los pocos lugares que se continúa empleando este se limita a asuntos de faenas simples y no de actividades productivas de la comunidad. Asimismo, la propiedad comunal ha perdido su función original y funciona como la propiedad ejidal. En el caso de las fiestas tradicionales, estas no son más que mecanismos para impedir la acumulación de riqueza dentro de la comunidad, y actualmente han pasado a ser un medio de consumo en beneficio del mercado capitalista.

Finalmente, bajo el régimen capitalista, las comunidades indígenas no son económicamente autosuficientes, ya que dependen de ingresos externos para su subsistencia. Además, factores como “la pobreza, la migración, políticas de asimilación, crisis económicas y crecimiento demográfico han provocado grandes cambios en los sistemas normativos de los pueblos indígenas…”

(Carlsen,1999:10). Lo cual en conjunto generan cambios significativos en “las relaciones sociales y en los estilos de vida de las comunidades rurales” (Bendini, 2011:3).

34

In document agradecimientos (página 44-48)