Capítulo 1 Diseño de investigación
4.4 Interacción mediatizada
4.4.3 La casi-interacción mediática
Thompson se refirió a la casi-interacción mediática como “el tipo de relaciones sociales establecidas por los medios de comunicación de masas (libros, periódicos, radio, televisión, etc.)”
(Thompson, 1998: 118). Pero en este apartado le di más importancia a la televisión, ya que atañe principalmente mi problema de investigación: la estigmatización, que la televisora Televisa, implanta a las personas con discapacidad mediante la transmisión anual que el Teletón realiza para recabar fondos en pro de dichas personas. Ya que, actualmente, dichas personas son más visibles ante la sociedad debido a los medios de comunicación.
A través de la historia, las diversas sociedades han tenido una construcción y una estructura de cómo deben funcionar para mantener su sistema social en orden. Partiendo, en este caso, de la Primera Guerra Mundial, los medios de comunicación fueron el boom que mantuvo informada a todas las sociedades, siendo que a través de la propaganda, de la publicidad y la radio las fuerzas militares daban a conocer quiénes eran los enemigos más fuertes, a quienes derrotaban, las ciudades destruidas o ganadas, difundiendo así un miedo y paranoia que permitía que la sociedad se sumergiera en crisis. De este modo, la sociedad empezó su autodestrucción al ser moldeable al antojo de los medios de comunicación. Por lo cual, a lo largo de la historia la sociedad ha adquirido conocimientos (impuestos y convesionalizados69) de cómo “debe funcionar” su sistema (social, político, médico, cultural etc.), y cómo los individuos “deben saber funcionar” dentro de dicha organización.
69 Es decir, aquellas prácticas y/o rituales llevados a cabo de forma automatizada (como la forma de vestir, hablar, que y no leer, etc.), basada en conocimientos culturales previamente definidos como correctos, normales, lógicos, naturales, etc.
Continuando con la casi-interacción mediática, ésta tiene dos cuestiones fundamentales que la diferencian de los otros dos tipos de interacción. Éstas, de acuerdo a Thompson (1998: 119) son:
1- Los participantes tanto en una <<interacción cara a cara>> como en una <<interacción mediática>> están orientados hacia sujetos específicos, para los que producen las acciones, expresiones, etc.
2- Las formas simbólicas son producidas para un indefinido abanico de receptores potenciales.
3- La casi-interacción mediática posee un carácter monológico, a comparación de los otros dos tipos que son dialógicos.
4- El flujo de comunicación resulta más que otra cosa unidireccional.
Thompson retoma el término actuación que Goffman emplea para dar explicación a las relaciones sociales. Entonces, dentro de la casi-interacción mediática:
“Cualquier acción o actuación tiene lugar dentro de una estructura interactiva particular que implica ciertas asunciones y conversaciones, así como características físicas de conjunto (distribución espacial, mobiliario, equipos, ropas, etc.). Un individuo actuando dentro de esta estructura tendrá que adaptar, en cierta medida, su conducta a él, tratando de proyectar una autoimagen que resultará más o menos compatible con la estructura y con la impresión que el individuo trata de transmitir” (Thompson, 1998: 123).
Dando seguimiento a lo anteriormente mencionado con la casi-interacción mediática, en el plano de la televisión, Thompson mantuvo la posición de que los individuos dentro de una interacción, ya sea cara a cara o de mas media, tienen a recurrir a actuaciones que le permitan llegar a nivel social que se les es impuesto. En este caso, específicamente la televisión, los actuantes tienen a teatralizar su imagen para representarse de cierta manera con la finalidad de presentarle al público una imagen que muestre lo que el actor quiere que vean y conozcan de él. Para esto, “uno de los logros técnicos de la televisión consiste en su capacidad para emplear un amplio surtido de ejemplos simbólicos, tanto de tipo sonoro como visual” (Thompson, 1998: 126).
Es aquí donde cuestiono ¿Quién determina la “realidad” de la sociedad? Está claro que la normalidad y anormalidad de las personas con discapacidad depende del mal empleo terminológico de los medios de comunicación. Igualmente de desfavorecer a dichas personas empleando términos como “sufrir” o “padecer”70, ocasionando una concientización social erronea de lo que es ser una persona con discapacidad. De acuerdo con Monserrat Balas Lara (2006), es costumbre a ver a las personas con discapacidad como un ser receptor de ayuda, “imagen que - contribuye- a fomentar la marginalidad del colectivo” (Balas, 2006: 5). Asunto que la organización Teletón-Televisa toma a pecho, puesto que cada año a nivel nacional, el Teletón transmite las historias de las familias y personas a las que ha apoyado en alguno de sus CRIT, y el medio para llegar a los corazones mexicanos es mostrándoles las respectivas tragedias que los llevó a acudir a dicha organización.
Es evidente que el Teletón recurre a los medios de comunicación, principalmente a la televisión, para poder llevar a cabo sus actos benévolos. Cabe destacar que, “los medios deben esforzarse en mostrar a las personas con discapacidad como ciudadanos de pleno derecho e incluir a este colectivo en todo tipo de informaciones…” (Balas, 2006: 5). ¿Cómo aborda el Teletón a dichas personas? Cuando el Teletón proporciona apoyo económico y médico a las personas que atiende, lo hace con la finalidad de reintegrarlas a la sociedad como personas enseñadas para adentrarse nuevamente en ella. Aunque, uno de los problemas que no se resuelve es que, el Teletón responde para reintegrar como “normales” a las personas con discapacidad satisfactoriamente a la vista de la sociedad, pero no a la de formar parte como un verdadero individuo funcional dentro del sistema.
Aquí puedo advertir una puesta en escena que el Teletón representa a manera de transmisiones televisivas con la mayoría de los niños que “ayudan” a mejorar sus vidas, los cuales son utilizados como los principales actores, o mejor dicho la atracción de la puesta en escena.
Goffman habla sobre las actuaciones de los individuos inmersos en una sociedad, y un subsistema, que adoptan un papel de acuerdo al contexto en que estén actuando ya sea por voluntad o por la imposición de otros. Las personas con discapacidad actúan de acuerdo a los
70 “Una visión negativa, lastimosa y marginal de las personas con discapacidad que dificulta su integración en el plano mediático, primero, y en el terreno social, más tarde.” (Perujo, 2001: 258).
“papeles” que el Teletón les asigna, puesto que la organización los prepara para mostrarse al exterior como el desea que sean percibidos ante la sociedad.
“…la televisión dirige la atención de los receptores hacia ciertos aspectos a expensas de otros, y es capaz de emplear un surtido de técnicas (escenas retrospectivas, narración en off, uso de materiales de archivo, etc.) que no son propios de la <<interacción cara a cara>>” (Thompson, 1998: 126).
En otras palabras, puedo mencionar que, las actuaciones que se establecen dentro y fuera del Teletón suscitan dentro de un contexto concreto, es decir operan dentro y fuera de un sistema.
Este término, empleado por Norbert Wiener (1988) es definido por él mismo como el conjunto de elementos interrelacionados, en el cual el cambio en uno de ellos afecta al todo. El sistema tiene un fin determinado, se compone de estructura y entorno, y presupone sincronía. Y en cuanto a un sistema de control, lo define como el conjunto de componentes que pueden regular su conducta con un fin determinado. Tal cual lo hace el Teletón al momento de regular sus funciones dentro y fuera de sus CRITS. Pero este tema lo desarrollaré detalladamente más adelante.