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La Dimensión Ambiental de la Segregación Informal

CAPÍTULO II: MARCO DE REFLEXIÓN PARA EL ANÁLISIS DEL MANEJO

2.2. El Debate sobre los Segregadores Informales (SSI) y su actividad (SI)

2.2.3. Los Segregadores Informales (SSI) desde su dimensión social, económica, y ambiental

2.2.3.3 La Dimensión Ambiental de la Segregación Informal

41 encontrado mejores condiciones laborales y de vida, sabiendo vincularse al mercado global y sacar el mejor provecho a sus intereses.

42 justicia social, sino también en el desarrollo de las ciencias y en la búsqueda del equilibrio ecológico.

Aportaciones de la ciencia a la labor de los segregadores informales.-

En lo que respecta a la ciencia, la segregación informal no ha sido ampliamente abordada bajo una metodología conjunta (Medina, 2007), lo anterior dificulta el análisis debido a la no correlación de estudios, y por lo tanto, dificulta encontrar explicaciones claras sobre la dinámica existente en la segregación informal (SI) en el mundo.

Otro aspecto, es la variedad y complejidad de las relaciones entre personas dedicadas a la actividad, la cual cambia según el contexto regional. Sí bien es cierto, el contexto generalizado de pobreza y marginación dentro de los países del tercer mundo es muy similar, en la práctica, ciertas estructuras sociales y ecológicas son muy particulares.

Simplemente la dinámica y organización de la SI dentro de las ciudades y zonas conurbanas son distintas, habiendo mayormente una segregación de RS orgánicos en las zonas conurbanas o rurales, y una segregación de inorgánicos en las zonas urbanas.

Además, no se debe olvidar la informalidad de la actividad, por lo tanto es muy difícil obtener información confiable, debido a la falta de registro y desorganización, y en caso de obtener datos empíricos estos se encuentran condicionados a la realidad del momento, debido a su empleo ocasional.

Debido a las circunstancias antes mencionadas se podría considerar como un reto el establecer vínculos entre la segregación informal y la ciencia. Sin embargo, la ciencia ha aportado bastante en la descripción y conocimiento de su actividad.

Al respecto la ciencia ha abordado desde diferentes perspectivas la segregación informal, una de ellas es la histórica, en donde se ha descrito como ha ido evolucionando la SI través del tiempo, desde la prehistoria hasta los tiempos modernos.

Otro abordajes han sido los antropológicos y sociológicos, estudiando individual y colectivamente a los SSI, lo cual ha ayudado a comprender las causas que originan su involucramiento con estas actividades, así mismo, se han aportado descripciones generales sobre sus condiciones marginales y de pobreza, así como de sus relaciones con otros actores sociales involucrados.

43 Las ciencias sistémicas y del desarrollo sustentable también han entretejido y explicado la SI como un elemento integrado a un sistema mayor denominado “Manejo Integral de Residuos”. Este abordaje relativamente nuevo empieza a dar la importancia debida a las empresas y trabajadores involucrados de manera informal, poniéndolos como elementos estratégicos para el adecuado funcionamiento de dicho sistema.

No obstante, específicamente las concepciones sistémicas del MRSUyE tienen antecedentes históricos negativos en el actual reconocimiento de los SSI como trabajadores del sistema. Las razones podrían ser multidimensionales, no obstante, se atribuye al énfasis por la tecnificación y los objetivos ambientales, así como la escases referentes a sus dinámicas informales, como las principales causantes de este fracaso.

(Diaz, Savage, Eggerth, & Rosenberg, 2005).

A pesar de lo anterior, se puede considerar a la ciencia como realmente útil cuando se le considera como un bien en sí misma, siendo una actividad productora de nuevas ideas (investigación científica) (Bunge, 1972). Sin embargo, puede causar retrocesos cuando los objetivos de ella no se centran en la justicia social y el equilibrio ecológico.

La labor de los Segregadores Informales y su impacto al equilibrio ecológico.-

Dentro de las concepciones de Enrique Leff (2003), el “ambiente” se concibe, en parte, por el deseo de conocer el equilibrio ecológico dentro de cualquier proceso productivo.

En este sentido, la segregación informal adquiere un valor especial para aquellas personas interesadas en buscar procesos de trabajo amigables con el “medio ambiente”, considerando algunos la SI como una actividad ecológica y conservadora de recursos naturales.

Sin embargo, una pregunta inicial sería ¿Qué impacto tiene la labor de los SSI en el equilibrio ecológico de un determinado lugar o área geográfica específica? Para poder responder esta pregunta primeramente se debe introducir su labor (SI) dentro del MIR, dado su enfoque hacia objetivos netamente ambientales tendientes a reducir el agotamiento de los recursos naturales provocados por el excesivo consumo y la falta de optimización de los procesos productivos, así como, evitar los peligros asociados con un inadecuado manejo y disposición de los RS. En donde de alcanzar tales objetivos,

44 teóricamente se lograría el equilibrio entre las actividades del MRSUyE y su ecosistema circundante.

Para llegar a estos objetivos el MIR prioriza las operaciones, elementos y actores abarbados en siete acciones específicas, las cuales están jerarquizadas por orden de importancia, estas fueron descritas basados en los estudios de Diaz, Savage, Eggerth, &

Rosenberg, (2005). Sin embargo, de estas acciones interesan las relacionadas con los segregadores informales (SSI) y su jerarquía de importancia, para de esta forma deducir si su labor (SI) impacta el equilibrio ecológico.

En el análisis, se observa a los SSI dentro de tres acciones específicas en pro de una mejora al equilibrio ecológico, estos son: 1) Reusar en sus actuales formas los materiales recolectados del flujo de residuos, 2) Reciclar, hacer composta, o recuperar materiales para uso directo o indirecto de nuevos productos, y 3) Priorizar el reducir el volumen de basura que ponerlo a disposición final.

La primer acción específica se encuentra en el 3er orden de importancia de la MIR, en donde la SI juega un papel importante al reusar ciertos materiales recuperados del flujo de residuos. No obstante, la cantidad y los tipos de materiales reutilizados varían según el país y la localidad en donde se encuentren los SSI. En este sentido hay escases de información cuantitativa que refiera la cantidad de materiales reutilizados en el país, los cual se extrapola a la SI. En cuanto a los tipos de materiales, algunos segregadores informales reutilizan residuos de comida para la crianza de animales y para el autoconsumo. En algunos países las llantas son reutilizadas para hacer suelas de caucho, entre otras cosas. Por su parte, existen mercados alternos que compran materiales de papel, cartón, vidrio, residuos especiales como, pinturas y acumuladores. Los segregadores también reparan aparatos eléctricos y recupera ropa ó zapatos que vende a revendedores de artículos usados, además, confeccionan nuevos productos a partir de textiles y plásticos. En general, la SI reutiliza cualquier material encontrado en buenas condiciones y suponga un beneficio económico, utilitario, o para el autoconsumo (Medina, 2007).

La segunda acción específica, ubicada en el 4to orden de importancia de la MIR, refiere al reciclaje. El reciclaje en la SI, sobre todo en áreas urbanas, es prácticamente el

45 proceso rector desde donde se segrega y recupera la mayor cantidad de materiales del flujo de residuos. De forma general, la mayor parte del reciclaje en países de bajo ingreso es realizada a través de mecanismos informales, tal es el ejemplo de Jakarta, Indonesia, en donde el 90% es recolectado por este medio (Ojeda, S. et. al 2001). En países de ingreso medio el reciclaje es realizado conjuntamente a través de sistemas informales y formales, tal es el caso de Colombia, en donde el 58% del reciclaje es recuperado por la SI, y el restante por los convenios directos entre el comercio y la industria (Promoción del Desarrollo Sostenible (IPES), 2005), así también, en los países de ingreso alto la mayor parte es realizada a través del sistemas formales (Mendes &

Imura 2004; IPCC 2006; World Bank 2000; OECD 2002; K. JHA & S. K. SINGH, 2011). En México, cerca de 1, 700,000 toneladas de residuos son reciclados, de los cuales se desconoce el porcentaje exacto de participación de los SSI, sin embargo, se podría determinar una participación cercana a la establecida en Colombia, o bien, una participación compartida con el sector formal.

La tercera y última acción, enfocada en reducir el volumen de basura, es otra de las actividades realizadas por los segregadores informales, solo que los beneficios al ambiente son indirectos, de hecho tanto la reutilización como el reciclaje en condiciones no sustentables no provee mayor beneficio al ambiente. Sin embargo, en un sistema ideal de “Manejo Integral de Residuos”, los segregadores ayudarían a reducir consciente o inconscientemente la cantidad de residuos sólidos, los cuales irían a parar a un relleno sanitario en el mejor de los casos. Estudios en distintas ciudades de Indonesia, demuestran una recuperación del 12%, 13% y el 25% del total de la basura generada (Sembiring & Nitivattananon, 2009), así también, en América Latina cerca del 6% y 7%

de los RS es recuperado por los SI (IPES y Banco Interamaericano de Desarrollo, 2005).

En México, los pepenadores ubicados en el relleno sanitario recolectan cerca de 2.5% de los RS (INEGI, 2012).

Ahora bien, desde un punto sistémico ideal, la reutilización, el reciclaje y la reducción de RS realizada por los SSI, tienen impactos positivos al equilibrio ecológico. Sin embargo, es aquí donde el contexto se vuelve más importante que el mismo objeto de interés. En el contexto, la reutilización y el reciclaje son actividades desempeñadas, en la

46 mayoría de los casos, para sobrevivir ante la falta de empleo e ingresos económicos (Medina, 2007). Existen casos en donde los SSI recuperan por herencia familiar ó por una cierta identidad a la labor, pero no es difícil pensar que si encontraran un mejor trabajo, estos dejarían la segregación informal. Además, las actuales formas de recuperación no son adecuadas, principalmente por la manipulación directa de los RS.

Por su parte, el reciclaje es una actividad de mercado expuesta a fluctuaciones en los precios, originando en ciertas temporadas, una segregación no económicamente viable (IPES y Banco Interamaericano de Desarrollo, 2005).

Por último, la existencia de altas tasas de reutilización y reciclaje, no necesariamente repercuten en una mejora al ambiente. Y es que la mayor parte del material segregado para el reciclaje, es enviado a países y mercados emergentes con fuertes demandas de materiales primas (Taylor, 2012). Es decir, el reciclaje suple el déficit de materias primas necesarias para la industria debido al excesivo consumo, no reemplaza los recursos naturales los cuales serán de todas formas utilizados. Esta realidad aunada a los gastos de energía y contaminación provocados por el mismo proceso de recuperación, transporte y transformación de los materiales reciclables, desprestigian ambientalmente a esta actividad si no se utiliza bajo el enfoque del Manejo Integral de Residuos (MIR).

En base a lo anterior, se concluye la necesidad de ensamblar de forma integral la labor de los SSI con los demás elementos sistémicos del MIR, de otra forma no lograran los objetivos ambientales, sociales y económicos teóricamente posibles.

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