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La Extensión Universitaria en Venezuela

CAPÍTULO 2 CAPÍTULO 2

3.7. La Extensión Universitaria en Venezuela

Casa Estudiantil, el Grupo de Cine, la Galería L, el Museo de la Fragua Martiana y otros grupos. Particularmente el Museo es un centro comunitario, una tribuna para el desarrollo de la extensión aporta valores patrióticos y morales a los estudiantes y otras comunidades.

Por otra parte, a través de la Extensión Universitaria, se difunde el talento de jóvenes artistas, en artes plásticas, danza teatro, folclorismo entre otras áreas.

Nacional Abierta y a Distancia de Colombia

Fundada en 1981. La Universidad Nacional Abierta y a Distancia (UNAD) de Colombia, tiene una Vicerrectoría de Desarrollo Regional y Proyección Comunitaria, a través del cual se desarrollan programas en tres modalidades: Extensión Académica, Extensión Cultural y Extensión Social, en los 50 Centros de Educación a Distancia de la universidad, y 22 Centros Regionales.

Se ofrece a la población estudiantil y a la población en general, cursos, talleres y diplomados, en diversas áreas de conocimiento. Sus programas culturales son variados haciendo énfasis en las costumbres y tradiciones de las regiones donde la UNAD tiene presencia. La Vicerrectoría posee un Centro de Altos Estudios para la Educación Incluyente de Jóvenes y Adultos y esta vinculada con el Sistema Nacional de Educación Permanente y con El Sistema de Servicio Social Universitario.

Entre sus cátedras, destaca la Cátedra Latinoamericana Orlando Fals Borda. En cuanto a los proyectos especiales, se menciona el de Extensión Universitaria y Desarrollo Pedagógico, el Proyecto Universidad-Empresa, el Proyecto Ambiente, Desarrollo y Calidad de Vida Sostenible y el Proyecto de Creación de la Red de Extensión Universitaria.

Fuente: Autora (2009).

Otras universidades como la Universidad de Chile posee una Vicerrectoría de Extensión; en la Universidad Nacional en San Marcos (Perú), la extensión gira en torno de sus facultades, existe en cada una de ellas un Centro de Extensión Universitaria y de Proyección Social; la Universidad Autónoma de Nicaragua tiene una Dirección de Extensión Cultural; la Universidad de Sao Paulo con una Pro-rectoría de Cultura y de Extensión Universitaria.

desarrolla la investigación y como contexto necesario para focalizar el objeto de estudio.

a. Surgimiento de la Extensión Universitaria en Venezuela

El surgimiento de la universidad en Venezuela, resultó ser tardío en comparación con otras naciones latinoamericanas. En 1538, se funda la Universidad Imperial Pontificia en Santo Domingo; la de San Marcos en Lima en 1550; la de Córdoba en Argentina en 1615; y, en Venezuela, la Universidad de Caracas nace en 1725; y, setenta años después en 1795, se establece la Universidad de los Andes, en Mérida.

En sus comienzos, la universidad de la colonia se caracterizó por estar en manos del clero, para luego pasar a las manos de la monarquía y, por ser excesivamente rígida y elitesca. En 1821, surge la universidad republicana inspirada en el pensamiento ilustrado español y en el enciclopedismo francés.

Los primeros ideales audaces y revolucionarios para la universidad venezolana lo constituyeron las ideas de Simón Rodríguez, quien fue el maestro del Libertador, e impulsó sin mucho éxito la idea de formación e inclusión en las mismas aulas de los aristócratas, a los indígenas y a los mestizos. En 1827, Simón Bolívar promulgó los Estatutos Universitarios Republicanos, con los cuales se abría la universidad a todas las clases sociales, se fortalecía la autonomía y se les dotaba de recursos financieros, lo cual fue desvirtuado por los políticos republicanos, a quienes les correspondió instrumentar estos estatutos. Y en 1870 se decreta la gratuidad de la enseñanza en el gobierno del presidente Antonio Guzmán Blanco.

La entrada de Venezuela al siglo XIX estuvo caracterizada por una marcada pobreza, con una población campesina, analfabeta y ubicada en zonas rurales de difícil acceso. Aunada esta situación, a la existencia del régimen dictatorial de Juan Vicente

Gómez quien gobernó al país por casi tres décadas (1908-1932), situación que no dejó frutos educativos y de progreso.

Durante esta dictadura se cierra la Universidad Central de Venezuela y un grupo de jóvenes idealistas, que se oponían al régimen dictatorial de Juan Vicente Gómez, van al exilio. En 1940 es cuando se inicia un plan tímido de reformas, que se detiene con la asunción al poder de otro dictador, Marcos Pérez Jiménez. Con su derrocamiento, se sancionó en el año 1958 la Ley de Universidades, en la que se recogen algunos de los principios del ideario de Córdoba.

En este período de dictaduras, fueron tres los flagelos que diezmaron la población venezolana durante décadas: la tuberculosis, el paludismo y el mal de Chagas.

Los científicos y los catedráticos del momento prestaran su atención y concentraran esfuerzos investigativos en buscar soluciones a la eliminación de estas enfermedades.

Así pues, los estudiantes de Medicina y de Enfermería, salen del claustro universitario para realizar acciones, que tenían el propósito de controlar y erradicar estos flagelos, especialmente, mediante campañas de vacunación.

A la par de este proceso, el campo venezolano estaba totalmente desasistido, y uno de los grandes programas de gobierno que se inicia en Venezuela con la democracia, es la Reforma Agraria (1960), con ello se procuró asistir al campesinado venezolano para la producción de las tierras y aumentar así las capacidades agroalimentarias en el país. Este proceso influyó en nuestras universidades donde se promovieron cátedras y carreras relacionadas con los procesos agrícolas y pecuarios, y se extendieron acciones del aula al campo.

Así pues, en la Universidad Central de Venezuela, específicamente en la Facultad de Agronomía y Ciencias Veterinarias, se organizan formalmente, y con

carácter de permanencia, programas académicos-investigativos que permitían que los alumnos de esas Carreras realizaran su praxis en el campo como parte de su formación y en contacto con el campesinado venezolano. Estos programas progresivamente formaron parte de un área denominada Extensión Agrícola.

De acuerdo con Rodríguez Brito (2007), esta modalidad de la Extensión Universitaria se ha caracterizado por un predominio de la asistencia técnica al campesino en sus primeros tiempos y hoy en día al productor. Una relación de “alguien da y alguien toma”, lo que no es cónsono con la verdadera Extensión Universitaria, sin embargo, a juicio de este autor la Extensión Agrícola y la Extensión Rural, constituyen referentes históricos al momento de contextualizarla como función universitaria.

Expresa la investigadora que entre las décadas de los sesenta y setenta emergen del ámbito universitario, otras actividades que adquieren permanencia y carácter institucional, tales como la capacitación, actualización y perfeccionamiento, que se evidencian en programas de intercambio con otras universidades tanto nacionales como internacionales; este proceso estuvo muy unido a la expansión y masificación de la educación. Surgieron las universidades experimentales, que demandaban profesionales actualizados de diferentes áreas para asumir la función docente. A partir de entonces, la docencia tradicional del aula comparte espacios con cursos, talleres, seminarios, congresos, y otras actividades que se vislumbraron como alternativa para la actualización de los conocimientos (Pérez de Maza, 2007).

Se fortalece así la Extensión Académica, fundamentada por los principios de la Educación Permanente, al generarse en el seno de las facultades y escuelas de las universidades, cursos breves ofrecidos fundamentalmente a la comunidad universitaria, como parte de los procesos de actualización, que progresivamente se presentan a la

Por otra parte, la masificación estudiantil de los años 70, motivó el surgimiento de propuestas novedosas con base en la Educación Permanente, como la educación a distancia, modalidad de la cual se puede servir la Extensión Universitaria, para ampliar su campo de acción en la formación y actualización docente y profesional. Con esta modalidad se introdujeron otras formas de enseñanza, por radio, a través de videos, lo cual constituyó una forma de extender la universidad a más personas y a otros entornos.

Agrega la investigadora que, en esas mismas décadas, el trabajo interdisciplinario cobró fuerza en los años sesenta, la libertad de cátedra permitió el intercambio entre docentes y el compartir experiencias, lo que dio lugar a programas conjuntos entre diferentes facultades. Así pues, en los trabajos de campo donde estaban presentes jóvenes de las ciencias de la salud, coincidían igualmente estudiantes de las ciencias sociales y de las áreas técnicas. Esto favoreció el trabajo en las comunidades, y se incluyó en los pensa de algunas Carreras las pasantías rurales obligatorias, y/o el estudio directo en comunidades, lo que definió un campo de acción social: la Extensión Comunitaria, donde estudiantes de diversas áreas encuentran un nicho para anclar sus trabajos de investigación y de tesis de grado.

A la par de esto y como parte de la formación integral del estudiante, independientemente de la Carrera cursada, y desde una perspectiva más amplia del currículum, se fomenta la Extensión Cultural, Socio-Recreativa y Deportiva, lo que en la actualidad es una de las formas de expresión de esta función universitaria que se desarrolla más ampliamente y está presente en las principales universidades del país.

Aun así, a pesar de estos esfuerzos, la Extensión Universitaria o las actividades que realizaban las universidades entendidas como vinculación con las demandas del entorno, se centraron en meras motivaciones académicas, muy pocas se convirtieron en verdaderas motivaciones sociales de las universidades, en los que la extensión aparece,

crece y se operativiza de forma parcelada, sin una estructura organizativa cónsona con las diversas expresiones de esta función. Asimismo, el sesgo marcado por las funciones de docencia e investigación ha prevalecido desde el momento en que emerge la Extensión Universitaria, hasta los actuales momentos.

El desarrollo de la Extensión Universitaria estaría supeditado, al igual que en el presente, al sistema de educación superior imperante. Es sabido que la educación no es neutra, como tampoco lo es la cultura, por lo que esta función ha formado parte del proceso de socialización que cumple la universidad en cuanto a los valores y las normas que ha impuesto durante muchos años. De la misma forma, la Extensión Universitaria se ha integrado a la autonomía universitaria, a la libertad de cátedra y representa la vinculación de la universidad con la sociedad, expresa diversos roles, en algunos casos acertados y en otros alejados de su propia esencia.

En el presente mediato, en el cual se cerró el siglo XX, para dar entrada a un nuevo milenio, el devenir político, económico y social de América Latina, está marcado por una nueva forma de colonización: la globalización o el nuevo orden económico global. Esta nueva realidad atrapa a las universidades y las debilita frente al fenómeno de la globalización del conocimiento de la información, situada la universidad latinoamericana , y por ende la venezolana, como una institución que aun permanece enquistada en los viejos patrones de la universidad napoleónica del pasado.

Pero esta realidad no excluye a nuestras universidades del devenir histórico- social que ellas deben cumplir para dar respuesta a los problemas sociales y de exclusión que genera ese nuevo orden económico mundial. Sus espacios abiertos al pensamiento crítico, a la divergencia y pluralidad de ideas, las coloca como un motor principal de la participación democrática, como ente que contribuye al esclarecimiento y resolución de los problemas sociales. Por tanto, no es casual que en estos últimos

tiempos se planteen reconceptualizaciones del currículum universitario, que giran hacia una dimensión social del mismo, visionando la Extensión Universitaria como la fuerza dinamizadora de esa perspectiva social del currículum, aproximándose al deber ser de esta noble función universitaria que comienza a florecer en 1918.

Ahora bien, en el desarrollo histórico de la Extensión en Venezuela como función universitaria, se aprecia que existe una evolución en el marco constitutivo, legal y operativo que la sustenta, apoyada en un conjunto de principios y orientaciones que el Estado provee a las universidades en sus estamentos legales, para garantizar los deberes, derechos y la seguridad social de los ciudadanos de nuestro país, especialmente, el desarrollo de la educación.

En la Ley de Universidades (1970), en sus artículos 2, 3, 9 y 138, se reafirma el rol de nuestras universidades para el desarrollo de sus tres funciones básicas: docencia, investigación y extensión, como institución rectora de la educación, la ciencia y la cultura. Igualmente, el Consejo Nacional de Universidades, a partir de la década de los años ochenta ha organizado parte de su gestión, a través de órganos asesores, tales como el Núcleo de Autoridades de Extensión de las Universidades Venezolanas (NAEX), y la Comisión Permanente de Cultura, instancias generadoras, promotoras y difusoras de las políticas y los lineamientos para las Instituciones de Educación Superior (IES), en materia de Extensión Universitaria y Cultura.

Por su parte, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), establece el desarrollo de la educación como principio fundamental de la sociedad. En su Título III de los Derechos Humanos y Garantías y de los Deberes, particularmente en su Capítulo VI, se presentan de forma explícita los pilares de una “Educación para todos y cada uno de los ciudadanos de la Nación”. En los artículos 98, 99, 100, 102, 110,111, se consagran los derechos culturales y educativos, según los cuales la educación es un

bien irrenunciable y un deber social, y el Estado debe velar por su desarrollo, unido a la ciencia y la tecnología, a las más diversas expresiones culturales y recreativas de los hombres y mujeres de nuestro país. Específicamente en el artículo 109 de la Carta Magna, se consagra la autonomía universitaria para planificar, organizar y desarrollar de forma libre actividades y programas de docencia, investigación y extensión.

Este máximo basamento que ofrece la Constitución, se enlaza con otros instrumentos legales, tales como la Ley Orgánica de Educación (LOE, 2009), en la que sus artículos 3 y 4, expresan que el fin de la educación debe ser la formación de seres críticos, sensibles a los problemas de la nación, capaces de participar en la solución de esos problemas y por ende transformar a la sociedad, consustanciados con valores de la identidad nacional y solidarios con el resto de los individuos; es decir, la educación como medio para que los hombres y las mujeres transformen la sociedad. Además, en el artículo 15 de esta LOE, referido a los fines de la educación, se promueve un currículum abierto no sólo a diversas formas de aprendizaje, sino a las diversas actividades que deben realizarse en pro del bienestar de nuestras comunidades.

En el nuevo Proyecto de Ley de Educación Superior (2003), se plantea la pertinencia social de la educación superior desde una visión renovadora de la Extensión Universitaria, la cual aparece reseñada como vinculación social. Cuestión que desplaza el enfoque tradicional de esta función universitaria, centrado en la acción de extender, hacia otras formas de vinculaciones sociales orientadas al fomento de la sinergia con los sectores privados y públicos y con las comunidades, para dar respuesta a los problemas económicos, sociales, culturales y educativos, de carácter nacional, regional y local, y promover cambios orientados a mejorar las condiciones de la vida de la población.

Asimismo, deberá procurar conjuntamente con la docencia y la investigación, la búsqueda de la justicia social, el combate de la pobreza y otras formas de exclusión

social, la consolidación de la democracia participativa y de la ciudadanía democrática, la conservación y el enriquecimiento del patrimonio cultural, la defensa del medio ambiente y la biodiversidad, el desarrollo sustentable, la integración latinoamericana, el fortalecimiento de la condición humana y los procesos que faciliten la paz y la comprensión de nuestros pueblos y las personas de todo el mundo.

b. Desarrollo organizacional y funcional de la Extensión Universitaria en universidades venezolanas

El desarrollo de la Extensión Universitaria en las universidades venezolanas ha sido dispar, tanto desde el punto de vista organizacional, como operativo y funcional, en correspondencia con el tipo de institución de educación superior: universidades públicas autónomas o experimentales, privadas, politécnicas, colegios e institutos universitarios.

Asimismo, el fortalecimiento y crecimiento de esta función universitaria ha estado vinculado con el presupuesto asignado, el cual es menor que el destinado a docencia e investigación.

Las políticas y los lineamientos nacionales para esta función provienen del Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria (MEU) representado, en primer lugar, por el Consejo Nacional de Universidades (CNU) órgano creado en el año 1946 para mantener la unidad pedagógica, cultural y científica de las universidades venezolanas, integrado por los rectores de cada una de las universidades, sean estas oficiales o privadas; en segundo lugar, por la Oficina de Planificación del Sector Universitario (OPSU) quien representa una instancia técnica y auxiliar del CNU encargada de instrumentar las políticas y estrategias señaladas en los Planes de la Nación, así como la materia presupuestaria y financiera para las universidades; y, en tercer lugar el Núcleo de Autoridades de Extensión (NAEX)34 adscrito al Secretariado

34 A partir del año 2004 el Núcleo de Directores de Cultura y Extensión de las Universidades Venezolanas, en atención a las instrucciones del Secretariado Permanente del CNU fue dividido en dos

Permanente del CNU, quien coordina criterios, acciones, programas con respecto a la naturaleza y el alcance de la Extensión Universitaria a nivel nacional. Además, cada universidad genera lineamientos propios en función de las directrices provenientes de los consejos universitarios.

De acuerdo con datos digitales del Departamento de Estadística de la OPSU- CNU, publicado en la Web del MEU (2009), en Venezuela existen 23 universidades públicas, de las cuales 5 son autónomas y 18 son experimentales, 27 universidades privadas y 51 colegios universitarios oficiales y 69 privados, lo que representa un total de 170 instituciones de educación superior.

En el contexto organizacional de estas instituciones de educación superior, encontramos una diversidad en cuanto a estructuras, programas y formas de relaciones con el entorno, lo que a su vez determina diversidad de acciones y enfoques en relación con el desarrollo de la Extensión Universitaria.

En atención a lo anterior, la investigadora, Pérez de Maza (2007), señala que en el caso de las Universidades Autónomas35 las actividades y los programas extensionistas se realizan desde las distintas escuelas o facultades, que responden, en algunos casos, a las disciplinas que las caracterizan, y existe además de los decanatos, direcciones y coordinaciones de extensión, otras instancias articuladoras con el entorno intra y extrauniversitario, tales como el Consejo Central de Extensión, y las fundaciones y empresas universitarias.

En cuanto a las Universidades Experimentales,36 en algunos casos existe similitud con las universidades autónomas en cuanto a sus estructuras organizativas, sin

órganos: El Núcleo de Autoridades de Extensión y la Comisión de Directores de Cultura, y se mantiene está división hasta la fecha.

35 Universidad Central de Venezuela (UCV), Universidad de los Andes (ULA), Universidad del Zulia (LUZ), Universidad de Carabobo(UC), Universidad de Oriente(UDO).

36 Universidad Centro Occidental Lisandro Alvarado (UCLA), Universidad Simón Bolívar (USB),

embargo hay particularidades que responden al tipo de organización. Por ejemplo, la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, que posee un Vicerrectorado de Extensión a la par del Vicerrectorado de Docencia e Investigación; La Universidad Nacional Abierta, con un Subprograma de Extensión Universitaria adscrito al Vicerrectorado Académico. En otros casos, existen Direcciones de Extensión adscritas al Rectorado, como es el caso de la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez.

Asimismo, la investigadora, Pérez de Maza (2007), refiere que esta misma diversidad está presente en las Universidades Privadas37, las cuales tienen mayor libertad organizacional para crear departamentos, unidades, direcciones, subdirecciones o servicios para la Extensión Universitaria.

A los fines de conocer con más detalle cómo se ha desarrollado la Extensión Universitaria en las universidades venezolanas, en los apartes que siguen se presentan 9 casos, representados por 3 universidades autónomas, 3 experimentales y 3 privadas, con base en la información y compilación suministrada por el Núcleo de Autoridades de Extensión (NAEX-2007), de las actividades de extensión realizadas por estas

Táchira (UNET), Universidad Experimental de los Llanos Ezequiel Zamora (UNELLEZ), Universidad Nacional Abierta (UNA), Universidad Experimental Rómulo Gallegos (UNERG), Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda (UNEFM), Universidad Experimental de Guayana (UNEG), Universidad Nacional Experimental Rafael María Baralt (UNERMB), Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL), Universidad Experimental Politécnica (UNEXPO), Universidad Experimental del Yaracuy (UNEY), Universidad Experimental de las Fuerzas Armadas (UNEFA), Universidad Experimental Sur del Lago (UNESUR), Universidad Marítima del Caribe (UMC), Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV) y la Universidad Iberoamericana del Deporte (UNICADE).

37 Universidad Santa María (USM), Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), Universidad Metropolitana (UNIMET), Universidad Rafael Urdaneta (URU), Universidad Tecnológica del Centro (UNITEC), Universidad Católica del Táchira (UCAT), Universidad José María Vargas (UJMV), Universidad Cecilio Acosta (UNICA), Universidad Bicentenaria de Aragua (UBA) , Universidad Nor Oriental Gran Mariscal de Ayacucho (UGMA), Universidad Fermín Toro (UFT), Universidad de Nueva Esparta (UNE), Universidad Yacambú (UY), Universidad Rafael Belloso Chacín (URBE), Universidad Alejando Humbolt (UAH), Universidad José Antonio Páez (UJAP), Universidad de Margarita (UNIMAR), Universidad Monte Ávila (UMA), Universidad Católica Santa Rosa (UCSAR), Universidad Arturo Michelena (UAM), Universidad Alonso de Ojeda (UAO), Universidad Dr. José Gregorio Hernández (UDJGH), Universidad Panamericana del Puerto (UNIPAP), Universidad de Falcón (UDEFA), Universidad Santa Inés (USI).