1. INTRODUCCIÓN
2.6. SIGLO XX, PRIMER TERCIO: LA PRIMERA MECANIZACIÓN DE LOS TA- LLERES Y EL FINAL DE LA CUCHILLERÍA ANTIGUA
2.6.2. Las características morfo-espaciales de los talleres
Fechadas en el primer cuarto del siglo XX he podido manejar diversas fuentes docu- mentales que contienen datos sobre el aspecto que ahora me ocupa. Las fuentes han sido escritas (censos con direcciones, expedientes administrativos, referencias fiscales y comerciales, etc.) y gráficas (fotografías y planimetría de los talleres); la información combinada de todas ellas y las aportaciones de la bibliografía me han permitido hacer un estudio aproximativo de las características físicas que tenían estos establecimientos en la época.
El notable número de planos consultados constituye un conjunto de documentos grá- ficos de extraordinario interés para el conocimiento de la realidad morfo–espacial de los locales y del equipamiento tecnológico de los mismos. Las fotografías, aunque importan- tes, no proporcionan tan amplia información en este campo porque son vistas parciales de los talleres; algunas, además, muestran muchos curiosos que, deseosos de figurar en ellas atraídos por el aún novedoso procedimiento de representación que era el fotográfi- co, proporcionan un aspecto irreal al taller. No obstante, de todas puede extraerse infor- mación cualitativa –raramente cuantitativa– sobre cómo eran los talleres de cuchillería.
No se han publicado, que sepa, estudios específicos sobre características concretas de los oficios en Albacete durante el primer tercio del siglo XX. Ya se vio en el apartado his- tórico que, a veces, se sigue utilizando la nomenclatura laboral propia del extinto sistema –síndico del gremio de cuchilleros–, especialmente en los diferentes grados de dominio del oficio –aprendices y oficiales, sobre todo–, pero, junto a ella, otras denominaciones –industriales, obreros, empresarios– indican que las relaciones y condiciones laborales ya son otras muy distintas.
Foto 25 (izq.).- Montadores de navajas en la fábrica Sánchez Hermanos. Collado. Inicios del siglo XX. Archivo del Instituto de Estudios Albacetenses “Don Juan Manuel”.
Foto 26 (dcha).- Interior de una fábrica de navajas. Collado. Ini-
cios del siglo XX. Archivo del Instituto de Estudios Albaceten-
ses “Don Juan Manuel”.
Las fotografías que se conservan de la época son un testimonio de extraordinario valor documental sobre el equipamiento y las instalaciones de las industrias cuchilleras, así como de la indumentaria y condiciones de los que trabajaban en ellas. Este material gráfico es mucho más elocuente que lo que se pueda contar sobre todo ello. Sólo mencio- naré el gran número de niños que figuran en ellas, realidad que, como se dijo, no tiene reflejo en las estadísticas. Es evidente que el aprendizaje del oficio, a pesar de la creación de la Escuela de Artes y Oficios en 1908, se hacía en los talleres y a edad temprana.
He manejado diversas fotografías que me han sugerido lo que expongo:
. Fachada de la “FÁBRICA DE CUCHILLERÍA. ANTONIO M. GÓMEZ”, situada en la calle de la Feria. Es la única vista exterior que conozco de una fábrica o taller de cuchillería.
Puede fecharse en 1928 y su aspecto trasluce, como luego se verá, la existencia de amplios locales (foto 23).
. Ocho vistas interiores de talleres (fotos 24-31), tres de comienzos del siglo, una de 1915, una de 1519, la sexta de 1923 y las dos restantes de 1925.
. Dos de las tres fotografías más antiguas pertenecen a la fábrica “El Sol” de Sán- chez Hermanos, en el Paseo del Istmo o calle del Tinte (fotos 24 y 25); muestran
Foto 27 (izq.).- Fábrica de navajas “El Águila”. 1915.
Archivo fotográfico de la Junta de Comunidades de Castilla–La Mancha.
Foto 28 (dcha.).- Taller de Vicente Muñoz. 1919. Ce- sión de Francisca Muñoz.
Archivo del Museo Muni- cipal de Cuchillería de Albacete.
amplias estancias de buena construcción arquitectónica, considerable número de obreros y un trabajo bien organi- zado y ordenado, de lo que es especialmente representativa la de la sala de los afiladores de navajas.
. La tercera fotografía puede ser de la fábrica de Joa- quín Zafrilla, en el Paseo del Istmo, o de Zafrilla González Hermanos, en la calle de la Cruz; como la anterior muestra amplitud del recinto laboral, pero la multitud de curiosos del fondo le resta valor para el aspecto que ahora interesa analizar (foto 26).
. La vista de 1915 es del taller de los señores López, fá- brica “EL ÁGUILA” –animal que figura en su punzón253– del Paseo de la Veleta; como las precedentes registra una con- siderable espacialidad y una apreciable cantidad de traba- jadores (foto 27).
. La foto de 1919 muestra el taller de Vicente Muñoz; recoge numerosos opera- rios –pueden apreciarse muchos aprendices– (todos muy “puestos” para la foto 28) trabajando en torno a una gran mesa; da la impresión de reducido espacio y de una aglomeración en torno a la mesa que sugiere escasa sectorialización del sistema productivo.
. La fotografía de 1923 corresponde a la cuchillería de Ricardo Zafrilla, situada en la calle de la Cruz, y en ella se aprecian peor que en las anteriores las dimensio- nes espaciales que poseía el taller, ya que el campo es muy parcial y sólo centrado en un banco de trabajo (foto 29).
. No son tan parciales las dos fotografías más modernas, las de 1925; son de la cuchillería Martínez Gómez y, aunque están publicadas con malísima calidad, se reproducen aquí porque permiten ver los amplios locales que tenía esta fábrica (fotos 30a y 30b).
En casi todas, pues, parece que las cuchillerías estaban instaladas en recintos de cierta amplitud, donde podían moverse numerosos operarios y en los que se procedía con siste- mas productivos de cierto nivel organizativo. Si se tuviera exclusivamente esta documen- tación gráfica se llegaría a la conclusión general de que los mayores talleres albaceteños podrían compararse, más o menos, con algunos de los que muestran los grabados que
253 El punzón que aparece en una navaja de una colección particular es: “LOPEZ Y CIA”. (Águila figurada).
“ALBACETE”.
Foto 29- Taller de Ricardo Za- frilla. Cuchilleros en el banco de
trabajo. Luis Escobar. Archivo del Museo de la Cuchillería de Albacete. Fot. Cedida por Luis Escobar Ureña.
Camille Pagé incluye es su estudio de 1896254 sobre la cuchillería europea (figuras 44-45 y 47-49), aunque no con los más importantes, que son a los que corresponden casi todos los grabados incluidos en dicha obra.
Pero el panorama global de las cuchillerías de Albacete no se correspondía con el que puede deducirse de las fotografías manejadas. Las fábricas albaceteñas de las fotografías estaban entre las mayores de la población durante este periodo y si se pensara que todas eran así se caería en un error, ya que esto está lejos de ser lo que realmente sucedía, como ponen de manifiesto los expedientes de obras que se guardan en el Ayuntamiento de Al- bacete. Muchos talleres albacetenses, la mayoría, se parecían a los gremiales de los siglos XVI (figura 46), XVII (figura 47) y XVIII y estaban en la línea de los que, según Pagé, eran comunes en la península ibérica (españoles y portugueses) en las últimas décadas del siglo XIX (figuras 48 y 49); los cuales, como verá el lector, se caracterizaban por sus reducidas dimensiones, pobre arquitectura y pocos operarios.
Entre los expedientes de obras guardados en el Archivo Municipal he encontrado 32255 de cuchilleros que solicitan la instalación de motores eléctricos en sus talleres, aun-
254 PAGÉ, C. La coutellerie….– Op. cit.
255 Todos están reproducidos en SÁNCHEZ FERRER, J. La cuchillería de Albacete en la época de la primera mecanización de los talleres. Albacete. 2007. En el apartado A del apéndice de la planimetría figuran 33 planos porque el A.- 1 es el de un proyecto de construcción de una casa de nueva planta para alquiler con un taller de cuchillería en los bajos de 1912. Lo incorporé porque, aunque no incluye información sobre los medios de transformación del taller, es interesante para el estudio morfo–espacial de los establecimientos.
Añadí un apartado B en el que figuran tres planos de otro tipo de empresas industriales (una serrería y dos talleres mecánicos) porque sus ilustraciones complementan y completan los contenidos extraídos de los de las cuchillerías; además, por la maquinaria que figura en sus planos, los talleres mecánicos estaban perfectamente equipados para fabricar también navajas, cuchillos y puñales y de hecho, según algunas peticiones de instalación de los motores, elaboraban tijeras de oficio.
Fotos 30a y 30b.- Interiores de la fábrica Martínez Gómez. Repro- ducidas de la Guía–programa de la Feria de Albacete. 1925.
Figura 44 (izq.).- Taller de cu- chillería francés. Grabado de finales del siglo XIX. Reprodu-
cido de PAGÉ, C. La coutellerie despuis l’origine jusqu’à nos jours.
Pág. 256 ter.
Figura 45 (dcha.).- Taller de cuchillería italiano. Grabado de finales del siglo XIX. Reprodu-
cido de PAGÉ, C. La coutellerie despuis l’origine jusqu’à nos jours.
Pág. 1.262 bis.
Figura 46 (izq.).- El cuchillero.
Jost Amman. El libro de las pro- fesiones. 1568.
Figura 47 (dcha.).- Cuchillero holandés.
Siglo XVII. Reproducido de PAGÉ, C. La coutellerie despuis l’origine jusqu’à nos jours.
Pág. 1.338 bis.
Figura 48 (arriba).- Taller de cuchillería español. Grabado de finales del siglo XIX. Reprodu- cido de PAGÉ, C. La coutellerie despuis l’origine jusqu’à nos jours.
Pág. 1.280 bis.
Figura 49 (abajo).- Taller de cuchillería portugués. Grabado de finales del siglo XIX. Repro- ducido de PAGÉ, C. La coutellerie despuis l’origine jusqu’à nos jours.
Pág. 1.298 ter.
Figuras 50-53.- Archivo Municipal de Albacete. Cajas 796 y 797.
Figuras 54-57.- Archivo Municipal de Albacete. Cajas 797 y 798.
Figuras 58-61.- Archivo Municipal de Albacet. Caja 798.
Figuras 62-64.- Archivo Municipal de Albacete. Caja 798 y 799.
que tres de ellos son traslados de las cuchillerías a un nuevo emplazamiento. Todos están fechados entre 1914 y 1921256; en los cinco años inmediatos siguientes no encontré expe- dientes de instalación de electromotores en las cuchillerías y, por ello, después de mirar el año 1926 dejé de buscar este tipo de documentación.
Las razones por las que se querían incorporar las máquinas herramientas movidas por la electricidad las pone de manifiesto Virgilio Morcillo Tébar, cuchillero que en 1916 tenía su taller en la calle del Carmen, quien dice en su solicitud que venía “dedi- candose desde hace algun tiempo a la fabricación de nuestras navajas de fama mundial;
hasta ahora todos los mecanismos empleados en la referida industria venia accionan- dolos a mano, pero desenado (sic) introducir los modernos adelantos de la industria y la producción para estar en condiciones de competir con los demás fabricantes de esta, se propone instalar un motor eléctrico de UN CABALLO de fuerza…”257.
Todas las peticiones fueron autorizadas, pero en todas, los solicitantes tuvieron que asumir el compromiso de cumplir las condiciones siguientes:
. Que los materiales y la instalación fueran de buena calidad.
. Que los motores estuviesen convenientemente separados de las paredes me- dianeras.
. Que los motores no molestasen a los vecinos con cualquier clase de ruidos y vibraciones.
Estos expedientes incluyen un plano o croquis en los que se indica la instalación que estaba proyectada realizarse y esta información gráfica es la que permite establecer con- clusiones más generales y completas que las derivadas de la contemplación de las foto- grafías.
Es probable que el investigador no pueda aprehender nunca la realidad histórica completa que estudia, ni siquiera trabajando con una documentación exhaustiva, la que, lamentablemente, no se ha encontrado cuando se trata de la historia de la cuchillería albacetense, casi siempre incompleta y frecuentemente inexacta y contradictoria. No obstante, en el aspecto que se va a abordar se pueden obtener resultados interesantes, ya que, aunque el conjunto de planos no abarca la totalidad de las cuchillerías que había en Albacete por esos años, considero que constituye una buena muestra porque es significa- tiva, representativa y aleatoria, condiciones que creo que debe reunir una muestra para que sea fiable cualquier resultado que de ella pueda deducirse:
256 AM de Albacete. Expedientes de obras. Cajas 792 a 799.
257 AM de Albacete. Expediente de petición de instalación de motor eléctrico a nombre de Virgilio Morcillo Tébar. Caja 796.
. Significativa, porque, aunque el motor estuviese instalado en muchos talleres que no forman parte de la muestra, su número constituye un porcentaje elevado de las empresas existentes en la época.
. Representativa, porque se halla formada por muchos planos de talleres reales, dibujados en dicho tiempo y que recogen con precisión los caracteres físicos y tec- nológicos esenciales comunes que tenían las cuchillerías albacetenses en la época de estudio. Es probable que si se pudiese tener información gráfica de las restantes cuchillerías que poseían motores se produjeran modificaciones258 en los resultados del análisis que se va a efectuar con solamente los datos que proporcionan los 33 planos de los expedientes municipales de obras, pero a la vista de la ubicación de los talleres primeramente motorizados, del número de trabajadores de los mismos y de los caracteres que poseían los establecimientos que se conocen por descripcio- nes, creo que las variaciones que se producirían cambiarían poco los porcentajes, seguramente aumentando algo el de fábricas y talleres grandes; no obstante, las conclusiones que se obtengan serán consideradas aproximadas.
. Aleatoria, porque no ha sido reunida como consecuencia de un proceso selec- tivo en función de determinados criterios, sino que lo ha sido por pura conjunción de todos los expedientes conservados en el Archivo.
La calidad de los 36 planos (33 de las cuchillerías y 3 escogidos de entre los de otras industrias) es muy diversa. Un 25 % son malos croquis; de un 6 % se puede decir que son croquis excesivamente esquemáticos; un 60 % de los planos pueden considerarse acep- tables o buenos; y en un 9 % de los casos hay que hablar de muy buenos. En general, a partir de 1917 mejora la calidad y desde 1918, prácticamente, no hay planos malos ni ex- cesivamente esquemáticos. Reproduciré los 15 mejores a partir de 1917 (figuras 50-64).
258 Es posible que los porcentajes variaran a favor de las fábricas porque fueron estos establecimientos los primeros que pusieron los motores y de ninguno de ellos se conservan planos, pero creo que la variación sería poco relevante debido a que también instalaron motores tempranamente algunos pequeños talleres, de los que tampoco se conservan estos documentos gráficos.
Comenzaré analizando la amplitud que tenían los talleres de cuchillería en el primer cuarto de siglo. Para ello reflejaré los datos obtenidos en el cuadro XI:
Nº259 Año Empresa y dirección Superficie del local en metros cuadrados A.- 1 1912 Sánchez Hermanos. C/ Tinte, 2 260 A.- 2 1914 Román Medrano Fernández. C/ H. Matamoros, 71 11’00 A.- 3 1915 Diego de las Heras Martínez. C/ Cid, 28 – A.- 4 1915 Román Medrano Fernández. C/ H. Matamoros, 49 10’50 A.- 5 1916 Natalio Alarcón. C/ Nueva, 1 – A.- 6 1916 Diego de las Heras Martínez. C/ Cid, 34 10’50 A.- 7 1916 Virgilio Morcillo Tébar. C/ Carmen, 47 18’00 A.- 8 1917 Enrique Moratalla Ruescas. C/ Stª. Quiteria, 13 – A.- 9 1917 Domingo Alfaro Castillo. C/ Cid, 28 25’90 A.- 10 1917 Virgilio Morcillo Tébar. C/ Carcelén, 12 37’40 A.- 11 1917 Juan Martínez Navarro y Antonio González
Martínez. C/ Padre Romano, 37 20’50 A.- 12 1917 Francisco Martínez. C/ Iris, 25 12’40 A.- 13 1918 Pedraza y Palacios. C/ Iris, 31 – A.- 14 1918 José Martínez Rico. Extramuros Ptª. de Valencia 26’50 A.- 15 1919 José Mª. Cifuentes. C/ Stª. Quiteria, 30 31’90 A.- 16 1919 Peinado y Escobar. C/ H. Matamoros, 67 12’00 A.- 17 1919 Ovidio Corredor Ganga. C/ San Antonio, 27 – A.- 18 1919 José Paños. C/ Padre Romano, 31 (int.) 19’80
259 Se indica la serie y el número de orden que tienen los planos en el apéndice dedicado a la planimetría. Los planos están colocados de mayor a menor antigüedad en función de los años que figuran en las solicitudes de las licencias. Cuando se recomiende al lector la consulta de alguno de estos planos se le indicará serie y número del mismo.
260 El taller está incluido en el proyecto de construcción de una casa de nueva planta que se quería dedicar al alquiler, pero los planos no llevan la escala ni las dimensiones están acotadas, por lo que no puedo calcular la superficie; por la estimación de la anchura de las ventanas y de la escalera considero que la cuchillería tendría en torno a los 100 metros cuadrados.
CUADRO XI
SUPERFICIEDE LOS LOCALES QUE REFLEJAN LOS PALOS CONSERVADOS DE CUCHILLERÍAS QUE SOLICITARON LICENCIA PARA INSTALAR UN MOTOR ELÉCTRICO ENTRE 1912 Y 1921.
A.- 19 1919 García Navarro, Hermanos. C/ Sol, 6 (int.) 15’30 A.- 20 1919 Cifuentes y Molina. Ptª. de Valencia, 17 13’20 A.- 21 1920 Ramirez y Sanz. C/ Carmen, 49 (int.) 14’50 A.- 22 1920 Elías Luján Romero. C/ Cid, 26 10’70 A.- 23 1920 Ricardo Zafrilla. C/ Cruz, 27 712’25 A.- 24 1920 Celestino Martínez. C/ Cid, 29 (int.) 19’50 A.- 25 1920 Emilio García. C/ Cid, 27 (int.) 14’00 A.- 26 1920 Jesús Flores. C/ Stª. Quiteria, 8 33’00 A.- 27 1920 Jesús Sáez. C/ Lozano, 21 30’80 A.- 28 1920 Juan Molina Jiménez. C/ Marzo, 13 (int.) 11’50 A.- 29 1920 Miguel Sarrión. C/ Iris, 5 17’90 A.- 30 1920 Dª. Casta García. Ptª. de Murcia, esq. C/ Oro 19’90 A.- 31 1920 Eliseo Molina. Retiro del Sol 10’30 A.- 32 1921 Juan Carrión Cuesta. C/ S. Alcázar, 36 46’00 A.- 33 1921 Antonio Iniesta. C/ Herreros, 33 (int.) 11’30 B.- 1 1909 Serrería de Antº. Rodríguez. C/ Tinte, 22 dpº 260’00 B.- 2 1919 Taller mecánico de Mariano García. C/ Mayor, 44 y
C/ Tinte, 9 dpº 38’50 B.- 3 1921 Taller mecánico de Valentín Serrano. Pº. Veleta 73’30
A la vista de las superficies que tienen los locales de las cuchillerías, creo que es razonable clasificar los talleres de la forma siguiente:
. Muy pequeños (con menos de 15 metros cuadrados). En la muestra figuran 12, lo que representa el 43 % del total.
. Pequeños (entre 15 y 25 metros cuadrados). En los expedientes se contabilizan 7, el 25 % del conjunto.
. Medianos (entre 26 y 50 metros cuadrados). Se encuentran 7, otro 25 % de todos los talleres.
. Grandes (más de 50 metros cuadrados). Aparecen 2, lo que constituye sola- mente el 7 % de todos ellos.
La característica principal que puede deducirse de esta clasificación es que el 68 % de los talleres de cuchillería de la muestra estaban instalados en locales de escasas di- mensiones en los que sólo podían trabajar pocas personas, muchas veces un maestro
FUENTES: AM de Albacete. Expedientes de obras: de 1911 a 1913, caja 794; de 1914 y 1915, caja 795; de 1916 y 1917, caja 796; de 1918 y 1919, caja 797; de 1920, caja 798; de 1921, caja 799.
Elaboración propia.
u oficial solamente –quizás con la ayuda de algún aprendiz–, constituyendo unos talle- res unipersonales que son frecuentes en la cuchillería albacetense; por tanto, parece que queda confirmada documentalmente mi idea de que cuantitativamente en la cuchillería albacetense predominaban los pequeños talleres.
22 planos permiten saber si los talleres tenían puerta a la calle o si, por el contrario, su entrada daba a patios interiores o estaba en el fondo de una vivienda. Con puerta a la calle figuran 7 establecimientos, es decir, el 31’8 % del conjunto; talleres interiores eran 15, lo que significa que para acceder desde la calle al 68’2 % de los locales había que atra- vesar espacios intermedios.
21 planos proporcionan información para poder conocer si el taller constituía parte de una vivienda o no; 5 de los locales –el 23’8 %– eran dependencias de una casa y es- taban integrados en el conjunto de la misma; los 16 restantes –el 76’2 %– no formaban parte de vivienda alguna.
También 21 planos posibilitan conocer si los talleres que no formaban parte de una vivienda eran cobertizos situados en un patio interior o corral o formaban parte de un edificio. Estaban en cobertizos de mala construcción ubicados entre corrales, gallineros, cochiqueras, cuadras, etc. 11 talleres –el 52’4 %–; formaban parte de un edificio y tenían, por lo general, mayor solidez y calidad sus construcciones, los 10 restantes, es decir, el 47’6 % de estas cuchillerías. A la vista de los planos, el local de la firma Sánchez Herma- nos es el que presenta mayor valor arquitectónico.
El total de los planos manejados sólo permite saber que tenían un piso o cámara so- bre el bajo 4 locales, pero es muy probable que fuesen muchos más los que poseían ese espacio superior; lo que no sé con certeza en ninguno de los casos es si la habitación de arriba era espacio laboral o si se utilizaba solamente como almacén, lugar de colocación del motor, depósito de desechos, etc., como considero que probablemente era para lo que servían; por tanto, y debido a esta utilización no propiamente laboral, sólo trataré como propiamente taller o lugar de fabricación de cuchillería a los bajos.
Las plantas de los locales tienen forma de figuras geométricas simples; de los 31 talle- res que tienen planos que hacen posible saber este dato, 19 son rectangulares (61 %), 8 cuadrados o apenas rectangulares (26 %) y 4 trapeciales (13 %). 27 talleres eran uniespa- ciales y 4 no. Los segundos los tenían:
. Ricardo Zafrilla; había hecho una ampliación de su taller y el plano sólo mues- tra la nave donde había que situar el motor solicitado; la nave era de 38 metros de largo y 18’5 de ancho y estaba formada por dos estancias laterales unidas por un patio cubierto.
. Juan Molina; tenía dos zonas separadas por un minúsculo patio.