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Las revisiones y extensiones de los cálculos

Los intentos de extrapolar retrospectivamente las cifras de la Contabilidad Nacional, establecida de acuerdo con los criterios de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico

OCDE— (entonces,OECE) en 1954, condujeron a revisiones de las cifras del CENque, en alguna ocasión, se ampliaron para cu- brir el lado del gasto. Tres de estas estimaciones merecen ser mencionadas.

1.2.1. La estimación delPIB

de la Comisaría del Plan de Desarrollo (1972)

El primer intento de revisar las estimaciones delCEN fue lle- vado a cabo por la Comisaría del Plan de Desarrollo (CPD, en ade- lante) para el periodo 1942-195418. Los economistas de laCPDse

17 ElCEN(1945) empleó la media aritmética de las cifras de ingreso nacional esti- mado por el Banco Urquijo (1924) y Vandellós (1925), bajo la hipótesis de que se tra- ta de estimaciones independientes. Algunas valoraciones de las cifras de ingreso na- cional calculadas por elCEN(1945) se encuentran en Guerreiro (1946), Hemberg (1955) y Fuentes Quintana (1958), todas reeditadas en Schwartz (1977).

18 Su objetivo fue proporcionar la base estadística necesaria para el modelo eco- nométrico utilizado en las simulaciones que se realizaron durante el III Plan de Desa-

hallaban preocupados por la alta variabilidad que mostraban los datos delCEN, y la atribuían a su estrecha dependencia respecto de la producción agrícola, así como a la exclusión del sector servi- cios. LaCPDpropuso como alternativa un nuevo índice agregado que añadía los servicios a los índices de producto agrícola e in- dustrial calculados por elCEN. La producción de los servicios, se- gún estas estimaciones de laCPD, se obtuvo combinando las series de los sectores transporte, comunicaciones y banca19. A su vez, el índice de producto real se calculó ponderando el índice de cada sector de acuerdo con las participaciones de la agricultura, la in- dustria y los servicios en elPIBal coste de factores del año 1954, obtenidas de la Contabilidad Nacional oficial (CNE58)20. Des- pués se derivó elPIBa precios constantes para 1942-1953 retropo- lando el nivel delPIBde 1954 con el índice de producto real. Para obtener elPIB a precios corrientes, la CPDreflactó la estimación en términos reales con un índice ponderado de los precios al por mayor (0,3) y un índice del coste de la vida (0,7)21.

El PIB se completó con el desglose de los componentes del gasto, esto es, con estimaciones directas de la inversión, el con- sumo público y las exportaciones netas de bienes y servicios. Para calcular la formación de capital fijo no residencial laCPDconstruyó un índice físico de inversión privada combinando, según las pon- deraciones de 1954 (CNE58), las producciones de acero y ce- mento, las importaciones de maquinaria, la energía eléctrica y los vehículos de transporte matriculados. El índice de inversión resi- dencial se calculó a partir del número de viviendas construidas. La inversión pública, a su vez, se obtuvo como la suma de la inversión en la agricultura y las obras públicas, más la inversión pública pro- vincial y local, deflactadas por el índice de precios al por mayor.

rrollo, un instrumento de la planificación indicativa de los primeros años de la década de los setenta.

19 Fueron aceptadas como ponderaciones fijas las correspondientes al valor aña- dido de la Contabilidad Nacional para 1954.

20 La Contabilidad Nacional toma la denominación del año base o punto de refe- rencia usado para su construcción. Así, CNE58 es la Contabilidad Nacional de España con 1958 como año base. Véase el capítulo 4 para más detalles sobre la construcción de laCNE.

21 Las ponderaciones trataban de reflejar la importancia relativa del consumo pri- vado (70%) y del resto de los componentes de la demanda delPIB(30%).

Los niveles de las distintas categorías de la inversión para el año 1954, requeridos para el cálculo de la serie agregada de for- mación de capital en términos reales, se tomaron de la Contabili- dad Nacional y se proyectaron hacia atrás con cada uno de los ín- dices de inversión respectivos, siendo reflactados, finalmente, con los índices de precios de los bienes de producción y de los materiales de construcción. En el caso del consumo público se utilizó el gasto de la Administración Pública (central, provincial y local), previamente reescalado para adecuarlo al nivel proporcio- nado por la Contabilidad Nacional, y se empleó como deflactor el índice de precios al por mayor. Las exportaciones netas de bie- nes y servicios fueron representadas por las exportaciones netas de bienes (a precios corrientes y constantes), excepto en el caso del turismo, en que se aceptó el número de turistas (siendo el de- flactor correspondiente el índice del coste de la vida). El con- sumo privado se obtuvo como residuo a partir delPIBa precios de mercado (resultado de sumar alPIBal coste de factores obtenido por el lado del producto, los impuestos indirectos netos de subsi- dios) y de los componentes del gasto estimados de manera di- recta.

1.2.2. La revisión urgente de Julio Alcaide (1976)

Julio Alcaide, pionero de la Contabilidad Nacional en España, llevó a cabo la revisión de las series del CEN. Preocupado por su variabilidad y comportamiento cíclico, intentó suavizar las cifras del producto real22. Alcaide obtuvo un índice de producto inte- rior para el periodo 1901-1935 combinando, con ponderaciones de 1906, los índices del CEN para el producto agrícola e indus-

22 Alcaide realizó una revisión posterior de las cuentas históricas para el perio- do 1901-1985, que no modificó, sin embargo, sus primeros resultados sobre el pro- ducto real para la etapa anterior al inicio de la Contabilidad Nacional (Alcaide, 1986). No obstante, los niveles nominales fueron revisados al alza al enlazar las se- ries históricas con las cifras más recientes de las estimaciones delPIBofrecidas por el Banco de Bilbao. Alcaide (2000) ha vuelto a revisar recientemente sus estimacio- nes para los primeros años del sigloXXque hace retroceder hasta 1898, y las ha en- lazado con las últimas estimaciones delPIBde la Fundación BBVA para 1955-1998 (trabajo del propio Alcaide). Desafortunadamente, Alcaide no explica sus métodos ni contrasta sus argumentos con la evidencia empírica, así como tampoco describe las fuentes utilizadas.

trial, y utilizando el empleo total del sector servicios como un in- dicador de la producción en dicho sector23. En la estimación de Alcaide no queda claro, sin embargo, cómo efectuó la revisión ni sobre qué base se apoya para suponer un crecimiento cero de la productividad del trabajo24. Por último, para obtener elPIBa pre- cios corrientes el autor reflactó el producto real con el índice de precios al por mayor25.

1.2.3. El ajuste de José Manuel Naredo (1991)

José Manuel Naredo, movido por la aparente inconsistencia de las series delCEN, que podría llevar a subestimar el ingreso na- cional posterior a la Guerra Civil, también revisó las cuentas na- cionales del referido Consejo26. En opinión de Naredo, el hecho de que las cifras que aparecen en las cuentas nacionales oficiales estén infravaloradas se debe a la respuesta de los agentes econó- micos a la regulación sistemática e intervención en los mercados durante la autarquía franquista27. Naredo advirtió además que la elasticidad-renta de la demanda de importaciones durante los años cuarenta del sigloXX, implícita en los cálculos delCEN, era demasiado baja. La alternativa propuesta por Naredo es una serie delPIBreal para los años 1920-1950, basada en la revisión de las

23 Las ponderaciones son 0,4 para la agricultura, 0,25 para la industria, y 0,35 para los servicios. Puesto que únicamente se dispone de cifras históricas sobre la po- blación activa para los años censales, o bien Alcaide interpoló los datos censales, o aplicó a los datos anuales de la población total las tasas de participación que se deri- van de los intervalos censales. Además, Alcaide no deja claro lo que quiere decir cuan- do ajusta el empleo del sector servicios a «los cambios acusados en la producción to- tal» (Alcaide, 1976: 1129).

24 Utilizar las cifras de empleo como indicador aproximado del producto implica suponer una productividad del trabajo constante a lo largo del tiempo. Cf. Tortella (1987).

25 No resulta del todo clara la revisión de Alcaide de las cifras delCEN para 1940-1954. Este autor se ha apoyado en la revisión que atribuye a Tamames del pro- ducto real estimado por elCEN, aunque no proporciona la referencia. Además, mien- tras que en el caso delPIBparece que ha usado como deflactor el índice de precios al por mayor, en el caso de la Renta Nacional fueron empleados los índices del coste de la vida y de precios al por mayor, ponderados con las participaciones del consumo y la inversión en la Contabilidad Nacional de 1954, respectivamente.

26 Naredo (1991).

27 Naredo (1991) basa su argumento en el incremento del 26% que registró el producto agrario en un solo año (1951), tras la abolición del racionamiento de ali- mentos que liberalizó parcialmente el mercado interior.

estimaciones de la Contabilidad Nacional oficial, bajo la hipótesis de una mayor elasticidad-renta de la demanda de importaciones en los años cuarenta, y una caída del 10% como resultado de la Guerra Civil (1936-1939)28.