3. ESTADO DEL CONOCIMIENTO
3.5 Las TIC en la Universidad Autónoma Chapingo
o Características personales que coadyuven a la convicción de ser un facilitador virtual y la capacidad de adaptación en nuevos contextos de enseñanza y aprendizaje.
En síntesis, el rol del docente dependerá de su capacidad crítica para guiar el proceso de aprendizaje, ser un facilitador cuya función principal es diseñar un espacio virtual donde la cooperación y la responsabilidad principal sean propias de cada estudiante.
Con respecto a esta afirmación, Soriano Fonseca, J. (2018 p.83), agrega que los cambios de paradigma obligan a pensar más allá de nosotros mismos y ahora debemos ser enfáticos en hacer pensar al alumno para que actúe en este mundo globalizado y complejo, ahora el buen maestro es aquel que enseña a pensar a sus alumnos.
Con esta postura, se debe entender que los modelos de aprendizaje deben estar orientados a la transformación pero no exclusivamente del aprendizaje, sino a las formas conscientes de concebirlo, los actores principales que para este caso resultan ser los docentes, deberán entender que el conocimiento no solo se encuentra en un salón de clases o en una biblioteca tradicional, los nuevos escenarios tecnológicos permiten el desarrollo cognitivo siempre y cuando se aprenda a convivir con estas herramientas que coadyuvan a la mejora.
memorización y a la práctica de ejercicios matemáticos con una fuerte orientación tradicional.
Para el año 2019, no se tienen registros de programas educativos virtuales o semipresenciales, sin embargo, existen algunos proyectos de docentes de la propia universidad que apuntan hacia la necesidad de orientar e incluir en el modelo educativo, esta tendencia.
Hablar de modalidad virtual, requiere una modificación basta no solo en el modelo educativo de la propia institución, sino una actualización y rediseño curricular que impacta en la infraestructura y en el nuevo perfil docente que supone competencias digitales necesarias para desarrollar bajo este precepto el proceso de enseñanza y aprendizaje.
Lozoya y Linares (2016 p.89), hacen un planteamiento importante en este tenor, haciendo alusión a las universidades mexicanas que se han posicionado como instituciones por excelencia que han considerado a la educación en línea, como un proyecto de innovación y calidad educativa, por lo que sostienen que:
Chapingo se ha visto lenta en ofertar esta opción, si queremos ser una de las principales opciones agronómicas del país. ¿La educación a distancia que oferte la institución debe estar inmersa en la actual estructura o es necesario construir una Universidad Virtual de Chapingo?
Tomando en consideración que estos autores realizan, cabe señalar que la UACh, pese a que no cuenta con una amplia experiencia en la educación virtual, si posee la capacidad en servidores que puedan soportar cursos en línea, sin embargo la labor para que esto pueda llevarse a cabo, es aun limitada, dado que una cantidad mínima de sus docentes, tienen capacidades digitales para la promoción y el desarrollo de la educación en línea.
Por otro lado, se ha buscado establecer propuestas que encaminen y orienten a las TIC en los programas educativos que fortalezcan estas prácticas, Caballero, Victorino y Almaguer (2016, p. 113), desarrollaron las bases de un modelo de educación a distancia virtual para el Doctorado en Ciencias en Educación Agrícola Superior, que se ofrece en el Departamento de Sociología Rural que permita ampliar la cobertura a través de nuevas ofertas educativas.
Esta propuesta se enfoca a la interacción en diálogo de comunicación entre docentes y entre estudiantes, con el apoyo de medios sincrónicos y asincrónicos de comunicación entre los participantes.
Sin embargo, para poder desarrollar esta u otras propuestas es necesario identificar las políticas y normativas al interior de la propia universidad, lo cual cobra sentido en tanto que existe la de propuesta de Reglamento General para Educación a Distancia en la Universidad Autónoma Chapingo (2010, p.14), esta se basa de manera general en:
Crear las condiciones necesarias para que la comunidad universitaria se inserte en la Sociedad de la Información y el Conocimiento mediante la consulta y uso racional de la red
Promover cambios significativo en la forma de pensar, actual, comunicarse y relacionarse
Ofrecer a la comunidad académica la posibilidad de adquirir las competencias necesarias para comprender, participar y beneficiarse plenamente de la Sociedad de la Información
Contribuir a crear capacidades, incrementar la confianza y la seguridad en cuanto a la utilización de las TIC
Esta propuesta, en conjunto con otros análisis que se han derivado de las prácticas docentes al interior de la UACh, contemplan las tendencias educativas que resultan emergentes tanto para la comunidad educativa, como para la
En consideración con estos avances, Soca y Chaviano (2017, p.14), promueven El Reglamento general para la autorización, aprobación y registro de planes y programas de estudio, versión 2009, que incluye las modalidades educativas mixta y no escolarizadas, así como las competencias académicas, nuevos conceptos para la UACh, atendiendo a la necesidad de implementar nuevos recursos tecnológicos como estrategias metodológicas en el proceso de enseñanza y aprendizaje, buscando la participación activa de los estudiantes con el uso de material interactivo, desarrollando en ellos el manejo de herramientas colaborativas y plataformas tecnológicas de interacción con las cuales se lleve a cabo la reconceptualización de contenidos y la aplicación de nuevos recursos informáticos.
En este entendido, los autores proponen un Diseño Instruccional específicamente para el área de Ing. Mecánica Agrícola, donde incluye la necesidad de integrar una plataforma educativa virtual que permita enriquecer programas de estudio con herramientas multimedia para reforzar los conocimientos.