CAPÍTULO I: MARCO TEÓRICO
1.2. Bases teóricas y conceptuales
1.2.6. Modelo de la habilidad de la Inteligencia emocional
Haciendo previas precisiones sobre el diseño del patrón de habilidad, es muy importante dar a conocer que anteriormente la emoción era abordada por dos concepciones diferentes, la concepción tradicional definía a la emoción como un factor negativo del pensamiento, es decir que se consideraba como un agente externo que producía perturbación en la mente, un “arrebatamiento”, la persona no podía ejercer un control completo de sus acciones producidas a consecuencia de sus estados emocionales. La concepción contemporánea, tiene una percepción distinta a la anterior, porque esta define que las emociones contribuyen al progreso del pensamiento, formando un factor importante cuando el cerebro ejerce la función de procesar la información obtenida. Es más, los actuales prototipos que están desarrollando sobre la inteligencia artificial, tienen previsto adherir emociones a los sistemas informas informáticos, de tal manera que el procedimiento interno denominado software reemplace al hombre, en la toma de decisiones y estas según dice los estudios podrán ser más eficaz.
Salovey y Mayer (1990), después de realizar una serie de observaciones de diversos estudios, optan focalizarse con respecto a la emoción en la
concepción contemporánea, basado en el enfoque cognitivo, concretamente en la teoría del proceso de información, elaborando la estructura para diseñar su patrón. En el enfoque cognitivo el pensamiento se dividió en tres bloques importantes, estos son: la cognición, el afecto y la motivación.
El concepto más representativo de la esfera cognitiva es el de inteligencia, que es denominada como la habilidad para la analizar y sintetizar, en este proceso interviene de manera inherente la memoria, la razón, la capacidad de abstracción y juicio. En aspecto afectivo está integrado por los estados anímicos, así como los sentimientos y las emociones. El aspecto de la motivación, permite elaborar planes, y a través de un proceso de seguimiento se pretende alcanzar los objetivos formulado en los planes. Está formado por algunas habilidades, como ejercer un autocontrol, gestionar el entusiasmo, la automotivación y la persistencia.
De acuerdo a los investigadores Mayer y Salovey (1997), considera que la definición consolidada de inteligencia emocional propuesto por ellos, solo unen las partes. Es decir, la parte de la cognición y la parte que corresponde a la afectividad y el aspecto motivacional, propuesto por Goleman (2000), Bar- On(2006) o Cooper y Sawaf (1998). De esta manera, en un estadio maduro, Mayer y Salovey (1997:10), afirma que, la inteligencia emocional viene a ser
“Una característica de la inteligencia social que incluye un conjunto de capacidades que explican las diferencias individuales en el modo de percibiry comprender las emociones. Dichas capacidades son las de supervisar los sentimientos y las emociones propias, así como las de los demás, de discriminar entre ellas, y usar la información para guiar el pensamiento y las acciones”. Las habilidades básicas de la inteligencia son cuatro, que es producto de la anterior definición y es como sigue:
1. La percepción, la valoración y la expresión de las emociones.
Viene a ser la capacidad fundamental y está referido a la seguridad con la que los individuos identifican los estados emocionales y el contenido de estas en sí mismos y personas ajenas. Está incluido, la parte del registro, también la atención, igualmente la identificación de la comunicación emocional, su manifestaciónse evidencia a través de las expresiones faciales, gestos corporales, miradas, tonalidad de la voz, etc. Está conformado por las siguientes
subhabilidades que son cuatro:
a) Destreza para detectar eventos emocionales a través de las impresiones; situaciones físicas y sentimientos personales.
b) Capacidad para reconocer sentimientos emocionales en otros individuos, tipos de expresión artística, uso de la lengua, reconocer a través del sistema fonético, experiencia corporal y conducta.
c) Capacidad y destreza para exteriorizar de manera adecuada las emociones y manifestar inquietudes y deseos que se encuentran relacionados con los sentimientos propios.
d) Capacidad del individuo que emplea en la discriminación apropiada o no, sincera o no, para expresar los sentimientos y emociones (Mayer y Salovey, 1997; Mestre et al., 2008).
2. Facilitación emocional del pensamiento.
La presente competencia tiene relación con la utilización de las emociones, vale decir, que conforma parte de los procesos de cognición, aquí se encuentra la creatividad y la habilidad de resolver problemas, debido a que las emociones conducen la atención hacia una información importante, estableciendo la forma en que se procesa la información, como la manera que se hace frente a situaciones embarazosas. Es integrada por 4 sub habilidades.
a. Anticipar y redireccionar la forma de pensar fundamentada en los estados anímicos y formas de sentir.
b. Utilización de situaciones emocionales con la finalidad de suministrar ayuda a la razón y al sistema mnemotécnico.
c. Capitalizar las diferenciaciones que ocurren durante las manifestaciones emocionales, destinadas a facilitar a las personas en la reorientación de sus opiniones aceptando sus sugerencias y criterios ideológicos.
d. Empleo de una variedad de situaciones emocionales que permitan brindar maneras concretas de formular una problemática, con el uso de un razonamiento adecuado y mucha creatividad (Mayer y Salovey, 1997; Mestre et al., 2008).
3. La comprensión de los estados emocionales.
Es la capacidad referida que se tiene sobre el concepto y conocimiento del
sistema emocional, es decir, conocer de qué manera se lleva a cabo el proceso de la emoción al plano de la cognición, y este de qué manera repercute el uso de la información emocional en el desarrollo de la razón; esta comprensión de las emociones, conforma el etiquetado adecuado de las emociones, su comprensión del significado de la emoción, así como de emociones simples y emociones complejas. También se observa los cambios de unos estados emocionales en nuevos estados. Como las anteriores ramas, está también compone de cuatro subhabilidades.
a. Destreza que permite evocar situaciones emocionales e identificar el tipo de relación que existe entre la emoción y las palabras, así como la forma de relacionarse entre el amar y gustar.
b. Destreza que permite exteriorizar los sentimientos emocionales de acuerdo a las relaciones. Por ejemplo, que luego de una pérdida, la persona es embargada por sentimientos de tristeza.
c. Es la capacidad que permite comprender eventos emocionales complejos, así como los sentimientos espontáneos de amor y odio o mezcla de tristeza y amor a la vez.
d. Es la capacidad que permite identificar transiciones eventuales entre la emoción como el paso de la ira a felicidad y tristeza o viceversa (Mayer y Salovey, 1997; Mestre et al., 2008).
4. Regulación reflexiva de los eventos emocionales.
Recomendado por el prototipo y está relacionado con la función de estar aperturado a los diversos estados emocionales negativos como positivos, pensar sobre los propios y establecer si los datos que los sigue son eficaces sin obviar tampoco exagerar, tal como se desarrolla para la gestión emocional de nuestras propias emociones y las de otras personas.
a. Capacidad que permite permanecer dispuestos a sentimientos agradables o desagradables.
b. Capacidad que permite acercar o alejar deliberadamente de una situación emocional, en función de la información que utiliza y juzga.
c. Destreza que permite realizar un seguimiento reflexivo sobre los estados emocionales en nosotros mismos y otras personas, identificando su pureza, si es común, su importancia y su
razonabilidad.
d. Constituye una capacidad que permite manejar las emociones dentro de uno y demás personas, aumentando sus consecuencias negativas e incrementando los positivos, sin obviar y exagerar cuando la persona expresa (Mayer y Salovey, 1997; Mestre et al., 2008).
Los investigadores Mayer y Salovey (1997), aseveran que, fundamentando el anterior modelo, donde explica que la inteligencia emocional, requiere además otras reacciones de carácter apropiada y correcta frente a determinados hechos. En el estudio sobre las emociones, existen algunas oportunidades donde no se encuentra una respuesta afirmativa, sino, una variedad de resultados verdaderos. Por tanto, cuando la inteligencia emocional forma parte o es un instrumento en el proceso de la información, impide que la actitud del estado emocional, esté rotulado de “bueno” o también de “malo”, tampoco induce al individuo para que piense o sienta de una u otra manera, más por el contrario, nos permite reorientar al proceso de estudio personal, no infringiendo su cultura, su tendencia política, sus rasgos étnicos, la religión que profesa y otras cualidades del individuo.
Vale la pena señalar que el modelo que proponen estos autores, explica con claridad que la inteligencia emocional, se conforma de ciertas capacidades y destrezas de procesos de información más no de competencias. Se puede asegurar que, si queremos disgregar la iniciativa de los autores Goleman (2000) o Bar-On (2010), quienes
Manifiestan diferencias claras entre lo que significa inteligencias emocionales y competencias emocionales. Se determina si la persona logra gestionar de manera adecuada sus emociones. Tal es así que podemos observar luego de escudriñar las conceptualizaciones de los diversos autores, sus teorías y sus modelos anteriores. En los modelos compuestos de la inteligencia emocional, su definición no está dada o consensuada, por eso dice que falta definir la conceptualización de este término compuesto, porque tampoco se puede separar el término inteligencia emocional. Los estudiosos consideran que esto puede ser resultado que el término tiene su origen en un escenario orientado más a asuntos empresariales y enfocados a aspectos más pragmáticos. Sin embargo, el prototipo de los investigadores Mayer y Salovey (1997), afirman que, el problema es muy diferente, porque con el surgimiento del
paradigma cognitivo se observa solamente en destrezas y competencias de procesamiento de información encargados de investigar de forma concreta, es decir, de qué manera las emociones influencian en el criterio de razonar y en la forma de las actitudes de las personas, por lo tanto, las habilidades no están observadas, inclusive se constituye una clara separación.