CAPÍTULO II MARCO TEÓRICO
2.1 ANTECEDENTES DE INVESTIGACIÓN .1 Antecedentes a nivel internacional
2.2.3 Perspectiva cultural sobre el cambio climático
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Ulloa (2014), en el resumen del artículo titulado Dimensiones culturales del clima: Indicadores y predicciones entre pobladores locales en Colombia, publicado en la revista cubana de Antropología sociocultural, manifestó:
El cambio climático ha generado una serie de acciones globales, nacionales y locales, las cuales tienden a la mitigación o adaptación.
Sin embargo, las concepciones culturales sobre el clima y las acciones locales no siempre están incluidas. Por lo tanto, el artículo presenta en primer lugar la relación diversidad cultural y variabilidad climática desde la perspectiva antropológica; en segundo lugar, destaca los conocimientos locales de pueblos indígenas y afro descendientes y campesinos en Colombia relacionados con la variabilidad climática, en los cuales el papel de los indicadores, permiten predicciones sobre el tiempo atmosférico y el clima, que aportan a un manejo cultural de las transformaciones ambientales. Finalmente, se presentan algunas reflexiones que reclaman la necesidad de considerar las dimensiones políticas y culturales que parten de los conocimientos locales para entrar en diálogo con procesos locales, nacionales y globales frente al cambio climático (p.17).
Asimismo, Soares y García (2014), en un artículo de investigación de la revista Cuadernos de Antropología Social, señalaron:
Este estudio constituye una primera aproximación a los saberes y percepciones manifestados por campesinos indígenas de la cuenca de Jovel, ubicada en Los Altos de Chiapas - México, acerca de las manifestaciones y evidencias locales del cambio climático, en especial la variación en la periodicidad e intensidad de las heladas, lluvias y granizadas. Recuperamos sus posiciones acerca de los impactos que estos fenómenos producen en sus medios y condiciones de vida, a través de la aplicación de entrevistas semi-estructuradas. Los resul- tados encontrados apuntan que en estos nuevos tiempos, impactados por los cambios en el régimen de lluvias, de heladas y de granizadas,
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se vienen poniendo en tela de juicio las perspectivas de riesgo conocidas y los indicadores locales de predictibilidad climática (p. 63).
Tengamos en cuenta que, desde siempre, los campesinos han cultivado sus tierras y esta experiencia acumulada les permitía contar con niveles muy elevados de predictibilidad climática, de tal suerte que definían, con un grado aceptable de certidumbre, los periodos más adecuados para sus siembras, en virtud del inicio de las lluvias y del fin de las heladas. Sin embargo, en estos nuevos tiempos, impactados por los cambios en el régimen de lluvias, de heladas y de granizadas, se vienen poniendo en tela de juicio las perspectivas de riesgo conocidas y los indicadores locales de predictibilidad climática. Además, pareciera ser que el pacto con la divinidad está en cuestión, dado que estos cambios son percibidos como un castigo divino en virtud de malos comportamientos sociales en el nivel local.
Según Ulloa (2014), cada cultura tuvo diferentes formas de conocer, interpretar, percibir, representar, actuar y reaccionar frente al tiempo atmosférico y a los fenómenos y cambios climáticos, las cuales estuvieron, y están, ligadas a concepciones culturales particulares, situadas en lugares específicos. También refirió que los pueblos indígenas se relacionan con el clima a través de concepciones, prácticas rituales y simbolismos asociados a fenómenos meteorológicos específicos (p.18).
Así mismo, los estudios realizados por Grace y otros (2016), en Anhui y Jiangsu, China, mostraron que el cambio climático está en aumento y es la principal amenaza para la agricultura y la vida rural, por lo que vienen realizando investigaciones para hacerle frente, pero éstas fallan, en gran medida, porque no toman en cuenta el saber local de los agricultores; estos resultados dan lugar a que los responsables políticos deban de tomar en cuenta estas percepciones locales para que las acciones tomadas sean eficaces (p. 576).
El distrito de Huayllahuara tiene una producción de autoconsumo, tan igual como señalaron Crespeigne, Olivera, Ccanto y Scurra (2009). El sistema prevaleciente de producción es agropecuario, siendo principalmente agricultores de
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subsistencia. La papa es su principal cultivo y alimento durante el año, complementado con cebada, habas, oca, mashua y olluco. Crían vacunos, ovinos, cerdos, equinos, cuyes y gallinas (p. 6). Todas estas actividades, más las organizaciones comunales y familiares, son afectados por el fenómeno del cambio climático.
Además, señalan que, en Ccasapata, Chopcca Huancavelica, tradicionalmente, se tenían dos estaciones definidas: una lluviosa —comprendida entre los meses de octubre a abril— y la seca, de mayo a setiembre. En estos tiempos, los agricultores perciben un comportamiento climático incierto y variado:
se dan periodos cortos de abundante lluvia y otros de ‘veranillos’. A ello, se agregan el efecto de las heladas y granizadas; por otro lado, notan que se han incrementado las plagas y enfermedades en los cultivos (Crespeigne, Olivera, Ccanto y Scurra 2009. p. 6).
Por otra parte, existe evidencia científica que muestra que la producción ganadera se vio afectada por las condiciones climáticas debido a que:
i) la temperatura del aire, la humedad y la velocidad del viento afectan el apetito y crecimiento de los animales, la producción de leche y lana y la reproducción, ii) la temperatura y la precipitación afectan la cantidad y calidad de los pastizales y forrajes así como la severidad y distribución de las enfermedades y parásitos (Adams, et al. 1998; Seo, et al., 2010. Citado por Feldman 2015. p. 27).
Del mismo modo, también hay que entender que los pobladores rurales aún hacen uso de la leña para la cocción de sus alimentos y como bien señalaron Sierra, Mejía y Guerrero (2011), en un artículo titulado: Leña como combustible doméstico en zonas rurales de Usme, Bogotá:
Se analizan las implicaciones ambientales del uso de la leña como combustible doméstico, tomando como caso de estudio la zona rural de Usme, Bogotá, Colombia, desde tres aspectos: socio-cultural, ecosistémico y tecnológico. Se identificaron los impactos que el uso de la leña para cocción genera sobre la salud, la economía y aspectos culturales que definen su uso en esta zona. También se identificaron y
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caracterizaron las especies leñosas más usadas para la cocción de alimentos. Se concluye que la leña es un servicio del ecosistema y así es visto por los campesinos, esta es apreciada por el sabor de la comida pero se reconoce que genera problemas para la salud, principalmente por el uso de desechos de fórmica con MDF, junto con especies de la región, lo que plantea la necesidad de estudiar más a fondo los impactos que tiene su combustión (p. 30).
Lo mismo que, según Berrueta y Magallanes (2010), el uso tradicional de la leña representa importantes riesgos a la salud de las familias, contaminación al interior de los hogares, impactos al ambiente local y global, entre otros problemas. Los fogones abiertos producen una gran cantidad de emisiones que provocan altos niveles de contaminación debido a la combustión típicamente ineficiente y porque no tienen una chimenea que expulse los gases al exterior de la cocina (p. 73).
Asimismo, Buenrostro, Márquez y Ojeda (2005), señalaron que la disposición de los residuos orgánicos en los patios y traspatios no es consecuencia de la baja calidad del servicio de recolección, ya que este comportamiento (usos y costumbres) proviene de tiempos ancestrales. Estos usos y costumbres, del manejo tradicional de los residuos sólidos, pueden ser una estrategia de manejo sustentable de los residuos sólidos en comunidades rurales con baja cobertura y frecuencia del servicio de recolección (p. 10).
Según el PIGARS Huancavelica, la Municipalidad del Distrito de Huayllahuara no cuenta ni con personal de limpieza pública, hecho que conlleva a señalar que no existe un manejo adecuado de los residuos sólidos.