En este cuarto bloque habréis visto que aparte de la cuestión anterior había otra, y era qué podría aportar el Ararteko. Dado el tiempo disponible, no vamos a hacer propiamente una interven- ción, pero sí vamos a decir al menos tres o cuatro cosas para que, a partir de ahí, si alguien tiene ideas, las pueda plantear, porque lo que nos interesa es recoger propuestas.
Voy a apuntar simplemente dos-tres cuestiones mínimas, en las que, casi por necesidad, hay que hacer algo desde el Ararteko:
- Se está interviniendo, evidentemente, ante quejas, ante de- nuncias. Diré cuáles son los rasgos fundamentales de ellas.
- Se está interviniendo en relación con el informe, al igual que con otros informes.
- Y luego hay algunas otras iniciativas en curso, aún por decidir.
Respecto a las quejas. Las quejas que están llegando al Ararteko, normalmente por situaciones de acoso, son más de las que nos gustaría recibir. Llegan normalmente cuando el tema está ya ab- solutamente podrido, tras haber dado vueltas y más vueltas. Son presentadas en el 95% de los casos por madres o padres des- esperados, que han intentado muchos pasos anteriores. No hay, que yo recuerde, ninguna que venga de los propios centros. Sí
una presentada por la propia menor afectada. Pero prácticamente en todos los casos responden a la preocupación de los padres y van asociadas a situaciones muy prolongadas en el tiempo, con intentos de suicidio, con tratamientos psiquiátricos o ayuda psico- lógica por medio, con cambios de centro, a veces de hasta dos y tres centros… Es decir, las quejas que llegan –y, sobre todo, las consultas, llamadas y mensajes que se reciben– son de ese tipo y desde la visión claramente de la familia de la víctima.
Sería muy interesante analizar también qué dificultades hay para intervenir en esos casos desde una institución como el Ararteko.
Qué tipos de resistencia se pueden encontrar, o no; qué tipos de problemas aparecen a veces en los procedimientos, por ejemplo en la aplicación o no del protocolo, etc., etc. Bueno, sería analiza- ble en cada caso... Pero lo apunto como pista, porque ésta podría ser una de las líneas de actuación.
La otra cuestión tiene que ver con cómo se ha hecho este infor- me, el Informe sobre la Convivencia y los conflictos en los Centros, e incluso como se está divulgando. La semana pasada, por ejemplo, terminamos las reuniones con los equipos directivos de centros de Secundaria que habían participado como muestra.
Reuniones con un doble objetivo. Por una parte, devolver la infor- mación, que es una buena práctica que siempre intentamos de algún modo; y por otra parte recoger también sus valoraciones.
Esto también es interesante porque permite apreciar el clima de, al menos, la gente que viene a las reuniones, que no siempre es toda ni tiene por qué ser representativa del conjunto. Pero, en ese sentido, algunas de las cuestiones que hoy han salido en este Foro salieron también en ese tipo de reuniones territoriales.
Y luego hay otra cosa que, evidentemente, nos digáis o no nos di- gáis, vamos a hacer. Todos los informes del Ararteko terminan con una serie de recomendaciones. En este caso con 28 recomen- daciones. Nosotros, cada año haremos un seguimiento sobre cuáles de ellas se están cumpliendo, cuáles no se están cum- pliendo, o en qué grado se están cumpliendo... Y, en este sentido, la intervención que ha hecho Neli, por ejemplo, a base de indi- cadores, asociados incluso algunos de ellos a recomendaciones nuestras, es un elemento que lógicamente vamos a aprovechar.
Hay también otras iniciativas, que en las propias recomendacio- nes a veces están semiadelantadas. Por apuntar alguna de ellas:
la elaboración de un nuevo informe extraordinario, esta vez so- bre la transmisión de valores a los menores, o la elaboración y difusión de guías centradas en un determinado problema (por ejemplo, ciberbullying) o dirigidas a un determinado sector (fami- lias, profesorado…) pero prefiero dejarlas de momento, para que haya mayor tiempo para vuestras aportaciones.
muchos pasos anteriores
El Informe sobre la Convivencia y los conflictos en los Centros y sus 28 recomendaciones
Próximo informe sobre la transmisión de valores a los menores
Así que, a partir de ahora, tenemos como media hora de inter- venciones, tanto sobre lo que Elena ha planteado, sobre lo que nos queráis decir a nosotros, al Ararteko, o incluso sobre otras cuestiones que no estaban inicialmente planteadas, de acuerdo con el esquema, pero que os pueden parecer importantes o dig- nas de ser tenidas en cuenta. O sea que ya... barra libre.
Cosas sueltas. Una en relación a la intervención de Elena en el tema, en lo que ha comentado sobre la evaluación. Yo creo que sí que hay una oportunidad interesante tanto en lo que es for- mación como difusión, formación del profesorado en relación a la educación para la ciudadanía. Es una oportunidad excelente para dar contenido a algo que está ahí, pero en un plano todavía muy teórico, hacia una aproximación totalmente global y desde una perspectiva más amplia que la que podemos circunscribir al ámbito de la escuela. Un ámbito, yo creo que muy interesante, para abordar este tipo de problemática está en el campo de la comunicación; ese ámbito relacionado con la dificultad que existe actualmente, o ese desfase existente entre el alto conocimiento tecnológico que puede tener en este caso la ciudadanía, y en especial los más jóvenes, y esa falta simultánea para codificar y descodificar precisamente lo que está asumiendo; es decir, ese desfase que tiene que ver con los medios de comunicación, con lo que comentabas tú del Consejo de Comunicación, pero so- bre todo desde la perspectiva de que, precisamente, por esas dificultades para codificar y descodificar, se le están presentando valores contrapuestos en diferentes espacios. Y ése, a mi modo de ver, es uno de los handicaps fundamentales que está en el origen del conflicto, es decir, la interferencia entre valores total- mente contrapuestos.
En el tema al que has aludido, de pasar de las correlaciones a los datos más fidedignos, y en relación precisamente a esa idea que ha aparecido en varios momentos, de correlación entre éxito escolar y menor conflictividad, entiendo que habría que hacer mucho. Porque hay un elemento que a mí me preocupa mucho.
En la realidad en la que me muevo se puede considerar que hay planteamientos urbanísticos que sí que están generando bolsas segregadas que llevan a centros segregados, con problemáticas y casuísticas sociales asociadas muy importantes, que conllevan a su vez conflictividad. Y ahí sí que hay una responsabilidad directa de quien lleva esas políticas urbanísticas, de quien establece los criterios de admisión en centros. Por eso hablaba antes del tema de la cercanía, la cercanía física, pues en este caso está obligando en muchos casos a que determinados niños tengan que ir a cen- tros que tienen una problemática social muy importante.
Es verdad, y yo también lo he dicho antes, que no se pueden permitir -pero es que desde 1º de Primaria- los desfases entre ni- ños. O sea, hay que poner todas las fuerzas del centro ahí, sobre todo cuando lo que falla es algún instrumento. No puedes man- dar a un niño a cavar si no le das la pala. Pero cuidado también con que digamos: “No, es que va totalmente relacionado con los