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INTRODUCCIÓN

6. Recursos Naturales 1. Clima

6.5. Recursos Florísticos

A. DESCRIPCIÓN GENERAL DEL ÁREA DE ESTUDIO. El teatro fronterizo del suroeste del municipio Páez del estado Apure se clasifica como tierras bajas de entre 60-200 msnm aproximadamente, con un piso tropical superior a los 24° C, y húmedas, con promedios de precipitaciones que oscilan entre 1200- 2400 mm por año (Thornthwiate, 1948; Ewel & Madriz, 1968). La cobertura vegetal de la región está clasificada generalmente de bosques húmedos

tropicales en el sector suroeste hasta bosques transicionales húmedos hasta semidecíduos de galería por las costas de los ríos Uribante y Sarare hacia el este en los alrededores de Guasdualito (Holdridge, 1967; Ewel et al, op. cit), e intercalados con sabanas de mayor extensión de cobertura. Hacia el sector oeste, acercando los límites con el estado Táchira, las tierras bajas abiertas se convierten en sabanas herbazales y arbustivas, con bosques tropófitos sub- húmedos. El uso de las tierras ha sido tradicionalmente moderadamente intensivo, con cultivos anuales mecanizados sin riego (un solo cultivo), ganadería de leche y doble propósito; hasta muy extensivo de carácter agropecuario (PDVSA, 1992).

B. LAS ZONAS DE VIDA. En la actualidad, la región del estudio se encuentra altamente intervenida por el hombre, con relictos de bosque húmedo tropical, principalmente en el sector El Piñal-El Nula-Ciudad Sucre en el suroeste del Municipio Páez acercando el pie de montaña de los andes del estado Táchira.

Más hacia el sureste, siguiendo los ríos Uribante y Sarare para el sector de Guasdualito, los bosques sobrevivientes son principalmente semi deciduos hasta siempre verdes de galería, rodeados de sabanas herbazales y arbustivas, fuertemente sujetas al uso agrícola y agropecuario.

Las formaciones de bosque ocupan la mayor extensión, correspondientes aproximadamente al 70% de la cobertura vegetal en la región del estudio, y se ubican en las zonas de vida de bosque seco deciduo y semideciduo tropical y bosque húmedo tropical de tierra baja, según las condiciones climáticas y de altura anteriormente señaladas. Estos bosques forman parte de las grandes masas forestales de los llanos occidentales, sin embargo, aunque para la época de los mapas de vegetación de 1983, cuando mostraban una cobertura de aproximadamente 88%, en la actualidad, se ha puesto en evidencia una profunda huella de la acción antròpica, dejando una reducción significativa de cobertura boscosa para quedar hoy en día, con una cobertura dominante de tierras bajo uso del hombre. Silva (1971) señala que la selva de San Camilo se extiende casi ininterrumpidamente desde el piedemonte andino oriental hasta las selvas del Arauca, que tiene su prolongación en Colombia. Sin embargo, hasta el año 1985, el sector de las selvas de San Camilo ha perdido más de 261.000 Has de bosque por varios motivos del desarrollo de las tierras (MARNR, 1984).

Se observa que los bosques medio y alto ralo se localizan primordialmente en el margen derecho del Viejo Uribante y en el margen izquierdo del río Sarare, hasta encontrarse con los límites de la Reserva Forestal, acusando intensas intervenciones. En la reserva y zonas aledañas, se puede encontrar aun el bosque alto denso, aunque con un alto grado de intervención. En el margen izquierdo del Arauca, se encuentra el bosque medio ralo y el bosque alto ralo con fuertes grados de intervención (50 a 80%). El bosque medio denso se ubica en el sector del piedemonte, con alto grado de intervenciones, y el bosque bajo se asocia con la planicie antigua del bosque seco tropical (sector La Victoria, Guasdualito).

EL BOSQUE SECO TROPICAL. LOS bosques secos tropicales de la región del estudio ocupan una menor cobertura que los bosques húmedos tropicales, y se encuentran principalmente en la zona este del área de estudio, hacia Guasdualito. Estos bosques se pueden clasificar en dos tipos: bosques tropófilos deciduos y semidecíduos. Los bosques tropófilos deciduos se ven formando manchas al norte del río Sarare. La vegetación de estas formaciones durante de la estación lluviosa toma la apariencia de ser exuberante. Sin embargo, son del tipo de bosque secundario, el cual experimenta un proceso de degradación natural, con características de ser baja, con árboles emergentes de gran desarrollo y valor comercial. Esta formación se resalta por su constitución y diferentes formas biológicas adoptadas por muchas de sus especies, al presentar en algunas localidades colonias o manchas de pocos individuos; forma un estrato de porte bajo, denso y con mucha abundancia de lianas, y así formando un sotobosque muy intrincado y difícil de penetrar. Dentro de este tipo de bosque, se encuentran las condiciones de bosque bajo, degradado, rastrojo y áreas pantanosas con “árboles escasos. Las especies de árboles más observadas fueron:

Spondias mombin (“jobo”), Triplaris surirtamensis (“vara maría”), Ceiba pentandra (“ceiba; majumba”), Bombacopsis quinata (“saqui-saqui”), Tabebuia serratifolia (“flor amerilla”), Acacia sp. (“tiamo”), Pterocarpus sp. (“sangrito”), Cedrela mexicana (“cedro”), Brownea sp. (‘rosa de montaña”), Tabebuia rosea (“apamate”), Fagara minutiflora (“mapurite”) y Gustavia sp. (‘oreja de burro”).

El bosque tropófilo semidecíduos se encuentra localizado en los bancos poco inundables con drenaje bueno hasta moderado; y en los bosques de galería. Estos bosques están integrados por una mezcla de variadas especies deciduas, semideciduas y siempreverdes en diferentes proporciones, presentándose un piso

superior de 20-25 metros de alto, con coberturas desde medio abierto hasta cerrada. El sotobosque es ralo con individuos arbustivos, y escaso en hierbas.

Estos bosques se han conservado en la zona Río Viejo-El Amparo-Guasdualito principalmente como bosque de galería, al seguir el cauce de los ríos Tomina y Sarare, cerca de su desembocadura con el Uribante. Estos tipos de bosque se pueden ejemplificar con el bosque de galería en el sector El Remolino del río Sarare, para el cual se elaboró un perfil vertical y horizontal típico del bosque. La estructura del bosque de galería del río Sarare demuestra una cobertura de 100%, pero con una distribución espacial de los árboles medio irregular, al desplazarse en agregaciones, dejando espacios o aperturas en el sotobosque. El estrato superior está dominado por las especies más altas de Erythrina falcata, Inga vera, y Guazuma ulmifolia, las cuales forman una capa de cobertura con una profundidad de entre 10-20 metros de alto. Las otras especies de sub- estratificaciones boscosas incluyeron: Casearia sp. (“fruto de paloma”), Ceiba pentrandra (“ceiba”), Sapium biglandulosum (“lechero”), Ficus insípida (“palito negro”), Piper arboreum (“jallito”), Spondias mombin (“jobo”), Cecropia peltata (“yagrumo”), Cedrella odorata (“cedro”), y Cordia tetrandra (“caujaro”). En el sotobosque, se pudo observar la presencia del helecho terrestre Adiantum latifolium, y las enredaderas Ipomoea sp., Centrosema brasilianum, las trepadoras Cardiospermum grandiflorum, y Paullinia sp.; las hierbas bajas:

Heliconia hirsuta, Heliconia latispaíha, “caña brava” (Gynerium sagitatum), y Heliconia psittacorum. Entre los sufrútices se encontraban Piper amalogo var.

medium, y Solanum sp. Entre los arbustos dominaba Psychotria carthagenensis, y el arbolito Ficus insípida. Otras especies arbóreas apreciadas entre los bosques semidecíduos fueron. Terminalia guyanensis (“guayabón”), Bombacopsis quinata (‘saqui-saqui”), Simaba paraensis (‘cuajo”), Chrysophillum caimito (“caimito”), Mouriri guianensis (“perhuétamo”), Terminalia amazonia (“amarillón”), Jacaranda copaia (“casabe”), Hieronyma laxiflora (“carne asada”), Nectandra sp.

(“laurel”), Brosimum sp. (“chara amarilla”), Pontean sp. (“chupón”), Astronium graveolens (“gateaao’), Tabebuia capitata (“santa rosa”), Luehea cymulosa (“guásimo cimarrón”), Ocotea caudata (“laurel amarillo”), Pseudolmelia sp.

(“chara colorada”), y Vitex orinocensis (“guarataro”). Como se puede apreciar, algunas de las especies encontradas en el bosque deciduo, también se encuentran en los bosques semidecíduos y siempre verdes de galería.

EL BOSQUE HÚMEDO TROPICAL. Estos bosques húmedos siempre verdes de tierra caliente son los más difundidos dentro de la región de estudio. Se extienden en sentido oeste-este, desde el piedemonte hasta la confluencia del río Sarare con el río Uribante, en el lugar conocido como Las Bocas. Se presenta una topografía casi plana, a excepción de la parte oeste en las inmediaciones del piedemonte, donde presenta una topografía suavemente inclinada en contacto con relieves formados por colinas bajas. Estas formaciones se encuentran en su mayor parte con el bosque alto, el cual, a pesar de estar fuertemente intervenido, aún posee relictos de bosque relativamente conservados, tales como se puede apreciar en partes de la Reserva Forestal de San Camilo, que en su totalidad queda ubicada en esta zona. La vegetación natural de estos bosques está compuesta principalmente por bosque alto, compacto, de varios estratos bien definidos que van desde los 10 hasta los 25 o más metros de altura, de poco grosor y con una mayor riquezas florística. Esta vegetación ha sido fuertemente intervenida, y hasta más de 60-70% ha sido eliminada para dar paso a las actividades agropecuarias y el desarrollo de centros poblados.

En los alrededores de Ciudad Sucre (7o 5’ 45” N; 71° 53’ 60” W), se pudo apreciar manchas de la formación de bosque húmedo tropical la cual se tipifica en la región de estudio. Estas “manchas”, o relictos se encuentran ya perforados y rodeados por sabanas creadas por el hombre para el uso agrícola y de la ganadería, y siguen en la actualidad bajo una fuerte presión de deforestaciones con fines de establecer conucos campesinos. La estructura natural del bosque húmedo tropical tipificado por los alrededores de Ciudad Sucre se representa en el perfil siguiente.

El perfil de este bosque indica que está muy cerrado con una cobertura de 100%, y con emergentes de copas extensas que alcanzan hasta los 25 metros o más de altura. El estrato más alto se encuentra dominado por las especies Buchenavia sp.

(“amarillón”), Inga sp. (“guamo”), Pouteria torta (“chupón”) y un gigantesco árbol aún no identificado (“bero”). El segundo estrato está dominado por las especies Sapium biglandulosum (“lechero”), la palma Oenocarpus bacaba (“palmito”), Pouteria torta, Pseudolmedia laevis (MORACEAE) y una especie aún no identificada. Un tercer estrato se encuentra compuesto principalmente de Virola elongata (MYRISTICACEAE), Sloanea floribunda (“caucho”), Roucheria sp. (LINACEAE), Eugenia sp. (MYRTACEAE), y Eschweilera subglandulosa (LECYTHIDACEAE).La palma Oenocarpus bacaba también se encuentra, apenas entre los 5 y 10 mts de altura de la estructura del bosque. En este bosque, la distribución espacial se encuentra mucho más homogénea que en las otras formaciones boscosas de la región, sin percatar de agregaciones más densas ni aperturas en el sotobosque.

Otras especies apreciadas en este mismo bosque fueron: Palicourea sp. (RUBIACEAE), Psychotria sp. (RUBIACEAE), Cyclostoma sp. (BIGNONIACEAE), el helecho Pteridium aquilinum, Tabebuia serratifolia (BIGNONIACEAE), Scleria sp. (CYPERACEAE), Phylodendron sp. (ARACEAE), Bellucia pentamera (MELASTOMATACEAE), Juanulloa ochracea (SOLANACEAE), Rinorea flavescens (VIOLACEAE), Faramea capillipes (RUBIACEAE), y Stylogyne sp. (MYRSINACEAE). En el sotobosque, se pudo apreciar la presencia de especies de porte bajo tales como las hierbas Costus scaber, Heliconia psittacorum, y Ischnosiphon arouma, las hierbas epífitas Guzmania lingulata, Oncidium ampliatum, Gongora sp., Maxillaria camaridii, Epidendron ottonis, Anthurium trinerve, Vriesea heliconioides, Campylonervum phyllitidis, y Philodendron sp. Entre los arbustos dominaban: Palicourea buntingii, Zygia claviflora, Psychotria deflexa, Piper riitosense, Miconia ceramiecarpa, y Jacaranda sp.

LA SABANA. Dentro de las formaciones de sabana encontradas, se observó que dominaba la asociación sabana arbolada, la cual está caracterizada por una combinación de la formación sabana, con individuos arbóreos pequeños dispersos.

En la región de estudio, la sabana ocupa aproximadamente 20% de la superficie (116.000 ha), y corresponde a las descritas por Ramia (1964) como sabanas de banco, bajíos y esteros. Silva & Monisterios (1971, op. cit.) las incluyen en el relieve de llanura aluvial de desborde, en el paisaje dominado por sabanas húmedas del sistema de relieve “sabanas de San Camilo”, donde se encuentran comunidades diversificadas tales como: sabanas húmedas de Andropogon sorgastrum, esteros y lagunas, sabanas secas de Anoxopus purpusi, sabanas húmedas de Imperata, y matas aisladas de Attalea. Estas sabanas están totalmente intervenidas bajo una ganadería de tipo extensiva.

Según estudios realizados a gran visión en la subregión, se ha identificado una amplia variedad de suelos que va desde la Clase I (aprovechables sin inversiones de drenaje, riego y fertilización), hasta el tipo VIII, y cuyos aprovechamientos se ven limitados por problemas de drenaje, presencia de

"zuros" o "tatucos", acidez, fertilidad y por la presencia de pendientes fuertes en el área de montaña y piedemonte. Estos últimos son muy susceptibles a procesos erosivos si se les altera la cubierta vegetal que los protege, además de las condiciones climáticas en el área y la no utilización de prácticas adecuadas para el manejo del suelo.

Adicionalmente, bajo estas condiciones restrictivas se encuentran suelos con limitaciones ligeras entre los ríos Burgüa, Uribante, Piscurí y Doradas del municipio Fernández Feo, y entre el río Arauca y la Reserva Forestal "San Camilo", municipio Páez, con una superficie aproximada de 80.000 has. Son suelos de buena calidad, con excelentes propiedades físicas, pero con deficiencias químicas, requiriendo por lo tanto de la aplicación de fertilizantes. Algunos sectores presentan un micro relieve en forma de montículos y zanjas dispersas ("zuros" o "tatucos"), en diferentes etapas de formación. Presenta por lo tanto, excelentes condiciones para el desarrollo de la actividad agrícola (cultivos permanentes, semi permanentes y anuales), con predominio sobre la actividad pecuaria y forestal.

Los suelos con limitaciones moderadas, incluyen sectores con presencia de erosión reticular "zuros" o "tatucos", inundación dispersa y suelos muy pocos profundos. Su extensión es de aproximadamente 240.000 ha., presente entre los ríos Doradas y Navay, en el Municipio Fernández Feo y desde el piedemonte hasta las áreas al Norte de la Reserva Forestal "San Camilo", en el municipio Páez del estado Apure. Estas tierras permiten el establecimiento de sistemas mixtos de explotación (agricultura y ganadería). Las áreas con limitaciones severas abarcan básicamente la zona central del municipio Páez, desde las sabanas de El Caimán y Los Blancos, hasta los límites de las Parroquia Aramendi, con una extensión aproximada de 240.000 Has., comprende gran parte de la Capital Guasdualito y La Parroquia El Amparo. Son suelos inundables con graves problemas de drenajes, lo que limita en gran medida el aprovechamiento agrícola, siendo su uso predominantemente pecuario.

Las áreas con limitaciones muy severas, se ubican principalmente al Este del área de estudio, en la Parroquia Aramendi y en parte de la Parroquia El Amparo. Abarca una superficie aproximada de 474.000 Has. Son suelos muy pobres de poca profundidad, inundables. El drenaje de las aguas constituye uno de los factores determinantes de la dinámica ecológica de la misma, caracterizada por extremos de exceso y déficit de humedad en las épocas de invierno y verano. Su uso se restringe a la actividad pecuaria extensiva. Para el aprovechamiento de estos suelos pudiera utilizarse el sistema de módulos siempre y cuando se realicen los estudios técnicos específicos para evitar problemas ecológicos.