todo. Es decir es un proceso destinado a cambiar el comportamiento del sujeto de acuerdo con ciertos objetivos que se desarrollan dentro de un contexto social complejo, cuyos elementos interactúan y se influencian mutuamente; a esto añade González y Macavilca, (1995), que la educación debe cumplir básicamente cinco tareas importantes.
El primero, determinar los objetivos, es decir, los cambios deseados, en la conducta y personalidad del educando. El segundo, determinar qué experiencias son las más adecuadas para conseguir los cambios y objetivos propuestos. El tercero, organizar las experiencias a fin de que su efecto acumulativo, determine de la mejor manera posible los cambios deseados. El cuarto, valorar los efectos de las experiencias ofrecidas al alumno, para averiguar hasta qué punto han sido útiles en la promoción de los cambios, y el Quinto, adoptar una decisión en relación a los resultados sobre el logro de los objetivos previstos.
Así mismo, ambos autores toman las ideas de Lafourcade, (1973), para afirmar que no se podrá pensar en la realización completa del acto educativo si faltara cualquiera de dichas etapas. Sin la indicación de objetivos, el proceso sería un barco a la deriva; sin un buen complejo metodológico, una acción insegura y azarosa; sin aprendizaje, un esfuerzo inútil; sin evaluación, una empresa de la cual se desconocería su eficiencia, pese a que la tuviera y sin reajuste, una tarea a medias.
Partiendo de esta precisión, se considera que la evaluación educativa es parte del proceso educativo, su papel es básicamente de retroalimentación y
guía con el fin de contribuir a mejorar dicho proceso y de ayuda a obtener sus logros.
El concepto de evaluación es muy amplio, diverso y polémico, porque depende mucho del enfoque o modelo pedagógico que se opte o practique en una institución educativa. Al respecto, los autores Flores, (1999) y Guevara, (2000), nos van a afirmar que si nos encontramos en un enfoque pedagógico tradicional la evaluación es un procedimiento que se utiliza al final de la unidad o del periodo lectivo, con la finalidad de detectar si el aprendizaje se produjo y decidir si el alumno repite el curso o es promovido al siguiente.
Pero esta evaluación, centra sus intereses en los conocimientos, en la capacidad para almacenar informaciones en la memoria, tanto del que transmite
“sabiduría” como del que la recibe pasivamente. Es decir, es una evaluación extenuante y formal que buscaba constatar solo el éxito o fracaso final, con el fin de premiar o castigar según los resultados finales.
Guevara, (2000), clasifica los enfoques conceptuales desde el punto de vista de la evaluación de la siguiente manera. Para el enfoque pragmático, la evaluación era un acto de medición, porque todo logro de la educación debería ser cuantificado, a base de ciertos parámetros que se aplican como las test, exámenes o pruebas objetivas, los cuales tiene a la estadística como disciplina coadyuvante.
Mientras en el enfoque sistémico, la evaluación es la medición, promoción, acopio de información o datos y base para optar decisiones, y son referidas sólo a la evaluación del alumno.
Para el enfoque Constructivista, la evaluación parte de la naturaleza y el desarrollo del educando; valora el esfuerzo individual en la relación con el contexto social; promueve el autoaprendizaje, la autoevaluación y autocrítica como elementos del aprendizaje significativo para el alumno y la comunidad.
Finalmente, en el enfoque científico-dialéctico, estudia a la evaluación dentro del proceso educativo y de la realidad educacional. Este enfoque evalúa los aspectos y elementos intervinientes en el fenómeno y la acción educativa;
correlaciona la teoría con la práctica de la educación, favorece el interaprendizaje y la inter evaluación; aleja todo cariz de competencia y autoritarismo.
Conociendo los enfoques principales, se hace fácil entender e identificar los conceptos diversos de la evaluación, en nuestro contexto la gran mayoría practica el enfoque tradicional, porque busca medir los conocimientos aprendidos por el estudiante y así ser promovidos o no. A continuación se presenta algunos conceptos de evaluación que servirán de apoyo para nuestra variable de estudio.
Guevara, (2000), tomando las ideas de Tibbets, Akenson y Silverman, la evaluación de los alumnos es un proceso de unir y analizar la información acerca de su comportamiento como estudiantes. Estas apreciaciones ayudan a los docentes a planificar con conocimiento de causa lecciones avanzadas o correctivas y debe ser continuo.
Bloom, (1975), La evaluación educativa es la recolección sistemática de evidencias para determinar si de hecho se ha producido ciertos cambios en el alumno, como también el grado o magnitud de dicho cambio. Además, Bloom,
define la evaluación, como la formulación de juicios sobre el valor que para algún propósito tienen las ideas, trabajos, soluciones, métodos, materiales, etc. Es decir, implica el uso de criterios y de normas para apreciar el grado en que los elementos particulares son precisos, eficaces, económicos o satisfactorios.
Lafourcade, (1973), la evaluación es una etapa del proceso educacional que tiene por fin comprobar de modo sistemático y en qué medida se han logrado los resultados previstos en los objetivos que se hubieran especificado con antelación. Tabra (1970), la evaluación es un proceso continuo, destinado a valorar las modificaciones alcanzadas por el educando, como resultado en sí mismo, de todas sus experiencias, con el fin de diagnosticar su situación y orientarlo, para alcanzar los fines de la educación.
Para, Sarubbi (1971), citado por Chiroque, (1975), la evaluación educacional es un proceso complejo, comienza con la formulación de objetivos y requiere: elaboración de medios para obtener evidencias de los resultados, interpretación de los resultados para saber hasta qué punto se lograron los objetivos y formulación de juicio de valor.
Thorndike y Hagen, (1973), la evaluación en educación significa, por un lado, describir algo en términos de atributos seleccionados y, por otro, juzgar el grado de aceptabilidad de aquello que fue descrito, y puede ser cualquier aspecto educacional y específicamente: un programa curricular, un procedimiento curricular o el comportamiento de un individuo o grupo.
Galvis (1981), citado por Gonzáles y Macavilca, (1995), la evaluación es un proceso continuo, que consiste en obtener información que sea útil para
valorar un sistema y tomar decisiones relacionadas con la vida de éste. Además permite determinar la importancia que tienen los instrumentos para obtener dicha información, llámese a éstos pruebas, exámenes, cuestionarios, test.
Además, este mismo autor nos hace un hincapié de que medir no es lo mismo que evaluar, como a veces se piensa. La medición permite establecer la cantidad o calidad que se tiene de algo, de acuerdo con una unidad o escala definida, pero no permite valorar por sí sola lo que sea medido; se necesita un patrón de comparación para este efecto; por consiguiente, la medición es un instrumento al servicio de la evaluación, de cuya calidad depende en gran medida lo acertado de la valoración.
En consecuencia, la evaluación del aprendizaje, es una de las actividades que todo docente realizan en su labor pedagógica, ya que es parte consustancial del proceso educativo, elemento dinamizador y autorregulador, que permite valorar y medir los logros alcanzados por los estudiantes en relación a los objetivos establecidos en una asignatura o programa de estudios, con los cuales el docente puede tomar decisiones.
Estas decisiones permiten calificar o promocionar al estudiante, como también puede permitir reformar y corregir o rectificar los elementos del proceso de enseñanza aprendizaje.
En relación a rendimiento, es definido como el grado de éxito o logro en una materia determinada u otra tarea y que son medidas mediante pruebas.
Aiken, (1996); a esto añade Binet (1905), citado por Àngles, (1983), que las pruebas, cuestionarios y test se pueden utilizar para medir el rendimiento
escolar. Estas mediciones se expresan mediante un valor numérico final. Àngles, (1983).
La evaluación del rendimiento se utilizó en diversos métodos, que van desde la apreciación directa y continua del profesor hasta la aplicación de pruebas tipificadas que permitan un enjuiciamiento más objetivo, es por eso que Fernández, (1990), citado por la universidad de Lima (1990), nos hace referencia de que la calificación obtenida a través de la pruebas de rendimiento poseen una función valorativa, en el sentido de ofrecer un panorama de las debilidades y puntos fuertes del estudiante en el aprendizaje.
En el sistema educativo peruano, según Saavedra (2002), citado por Tapia, (2001), el rendimiento académico es la expresión de una edificación cuantitativa en términos vigesimales (0 a 20) y cualitativa en baja, media y alta.
Así mismo los especialistas del Ministerio de Educación (1980), sostienen que el puntaje obtenido por el alumno en el proceso enseñanza aprendizaje, se traduce a la categoría de logro del aprendizaje, el cual puede variar desde el aprendizaje bien logrado hasta el aprendizaje deficiente.
Tabla 1.
Categorización del Nivel de Rendimiento Académico
Notas Valoración
15 a 20 Aprendizaje Bien Logrado
11 a 14 Aprendizaje Regularmente Logrado 0 a 10 Aprendizaje Deficiente
Fuente: Ministerio de Educación.
En la tabla 1, se observa que el rendimiento académico es un indicador y a la vez una tabla de medida del nivel de aprendizaje alcanzado por el alumno
dentro del proceso de enseñanza - aprendizaje, que pueden tomar valores cuantitativos, y a través de ellos podemos acercarnos a los objetivos educacionales previstos, a las evidencias y dimensiones del perfil de habilidades, conocimientos, actitudes y valores desarrollados por el estudiante. (Sánchez, 2004).
Así mismo, en la Universidad Nacional del Centro del Perú, el rendimiento académico, está actualmente vinculada a la medición educativa, donde la evaluación del aprendizaje, se dedica especialmente al desarrollo de instrumentos, con objetivos confiables, a la fijación de normas de evaluación que se deducen de las mediciones realizadas.
Además, según el Vicerrectorado Académico y el Consejo Universitario aprobó el reglamento académico general el 23 de junio de 2009, con resolución Nº 3537-CU-2009, señalando en el título V y capítulo I, en los artículos Nº 95 al 97, que las modalidades y número de evaluaciones se realizará de acuerdo a lo establecido en el silabo y naturaleza de cada asignatura.
Las evaluaciones tienen por objeto calificar los logros alcanzados por los estudiantes tanto de carácter permanente y especial, y que deberán ajustarse a los aspectos tratados en clase ,trabajos de investigación, practicas calificadas, seminarios, intervenciones en clase, exámenes de carácter oral, labores de laboratorio, etc.
Además las calificaciones y/o notas promociónales son resultados de la evaluación permanente que por lo menos sean tres notas parciales, para su
promedio ponderado semestral y acumulado. Para ello clasifican y determinan el rendimiento académico del estudiante en la siguiente tabla.
Tabla 2.
Clasificación y Determinación del Rendimiento Académico
Promedios Condición Clasificación
16,6 a 20 Invictos Quinto superior (Muy Bueno) 13,6 a 16,5 Invictos Tercio superior (Bueno) 10,6 a 13,5 Aprobado Regular
01 a 10,5 Desaprobado Deficiente
Fuente: Reglamento Académico de la UNCP- UC.
Tabla 3.
Clasificación y Determinación del Rendimiento Académico Según su promedio ponderado
Promedios Nº Asignaturas Condición 01 a 10,5 Más de Dos Desaprobado 10,6 a 13,4 Uno o Dos Regular 13,5 a 20 Ninguno Invictos
Fuente: Reglamento Académico General de la UNCP - UC.
En esta tabla 3, podemos observar que se consideran estudiantes invictos a aquellos que al finalizar el semestre respectivo y a la primera consolidación académica no tiene ninguna asignatura desaprobada.
Mientras que el estudiante regular, es aquel que habiendo desaprobado una o dos asignaturas a la primera consolidación, a prueba las mismas o por lo menos una en los exámenes de aplazados.
Finalmente el estudiante desaprobado, son aquellos que desaprueban más de dos asignaturas.
Tabla 4
Niveles del Rendimiento Académico
Promedios Niveles 0,0 a 0,5 Muy deficiente
0,6 a 10,4 Deficiente 10,5 a 13,4 Regular 13,5 a 16,4 Bueno
16,5 a 20 Excepcionales
Fuente: Reglamento Académico General de la UNCP - UC.
En la tabla 4, se observa que los estudiantes que obtienen calificativos menores a 10,5, en las actas de evaluación se encuentran en el nivel malo, los cuales deberán ser amonestados con una resolución interna de cada facultad y si es reiterada la falta, será sancionada según el reglamento académico general del vice rectorado académico, Mientras que los estudiantes que presentan notas que oscilan entre 10,5 y menores que 13,5, se encuentran en el nivel de regular.
Además los estudiantes que tienen notas de 13,5 a 16,4 son considerados como alumnos de nivel bueno y los estudiantes excepcionales son aquellos que han obtenido notas de 16,5 a 20.
Para Rivera (1989), citado por Tapia, (2001), define el rendimiento académico como la relación entre lo obtenido y el esfuerzo empleado para obtener los conocimientos impartidos. Mientras para Romero, (1995), es el resultado o logro obtenido del nivel de ejecución manifiesto en relación al nivel de ejecución esperado, acorde con los objetivos planificados previamente y con el desarrollo de estrategias según la naturaleza de cada asignatura, considerando que el nivel o índice de ejecución esperado esta previamente establecido.
Así mismo, menciona que el rendimiento académico, es el nivel de progreso alcanzado por el estudiante en el dominio de las materias o asignaturas correspondientes a su año lectivo o periodo escolar a fin de mantener o lograra un nivel aprobatorio de enseñanza.
Para Pizarro (1985), citado por Callo, (2004), el rendimiento académico, es una medida de las capacidades indicativas que manifiestan, en forma estimativa si una persona ha aprendido como consecuencia de un proceso de instrucción o formación, y que responde a estímulos educativos, susceptibles de ser medido según objetivos o propósitos educativos pre – establecidos.
Mientras, para Mejía (1994), citado por Tapia, (2001), nos indica que el rendimiento académico es la referencia estadísticamente significativa entre el promedio de los puntajes de matemática de alumnos con profesores que siguieron cursos de capacitación y el promedio de los puntajes correspondientes a los que tienen profesores que no siguieron cursos de capacitación. En esta última definición, señala una operacionalización del término, se refiere al promedio de notas logradas, en una materia enseñada.
En tanto, Loayza, (2003), va definir que el rendimiento académico son logros alcanzados por el educando en el proceso enseñanza-aprendizaje, relativas a los objetivos educacionales de un determinado programa curricular, de un nivel o modalidad. Además, menciona que el rendimiento académico es función de una capacidad desarrollada a través del aprendizaje y que todo trabajo efectivo tiene retribución las cuales se representa en notas.
Para Lujan, (1999), tomando las ideas de Orellana (1999), menciona que el rendimiento académico es la forma de evaluar la enseñanza de los colegios.
Para tal propósito se hace uso de instrumentos y procedimientos objetivos que brindan información sobre el cumplimiento de los objetivos educativos trazados.
Estos instrumentos nos proporcionan datos cuantitativos que pueden ser interpretados cualitativamente.
Además, menciona que a través de los promedios de notas escolares, se evalúa el rendimiento académico, la calidad del aprendizaje e indirectamente la calidad de enseñanza, de igual manera permite determinar el éxito o fracaso de una determinada materia, y su interpretación es de acuerdo a las competencias que domina el alumno y el grupo; permitiendo hacer una comparación del nivel de desempeño en una materia dada en relación a los compañeros de su clase.
Para Aiken, (1996), el rendimiento académico está relacionada con la cuantificación de la evaluación y es interpretada como el grado de logro o éxito de una materia u otras tareas, son medidas mediante pruebas o test de aprovechamiento, las cuales buscan medir la actuación y potencialidad que tienen los sujetos para desenvolverse en actividades específicas y sirven como predicciones a nuestras actividades.
Tyler (1934), citado por Flores, (1999), define que el rendimiento académico, es el nivel de conocimientos medido en una prueba de evaluación y la evaluación del rendimiento académico; consiste en determinar la congruencia que debe existir entre la respuesta solicitada a los estudiantes y los objetivos de aprendizaje propuestos.
El rendimiento académico como se ha visto, está definido de diferentes formas, pero coinciden en resaltar el nivel de logro de los dominios que se enseñan, sobre todo del contenido declarativo, expresado por el promedio ponderado de las notas obtenidas.
En consecuencia podemos definir que el rendimiento académico son logros alcanzados de las capacidades, que adquiere el estudiante al terminar un proceso de enseñanza – aprendizaje, traducidos en promedios de las notas de las asignaturas o de todas que están en un semestre. Además es necesario destacar que los factores que influyen en el rendimiento académico son múltiples entre ellas tenemos: la inteligencia, facultades especiales, la actividad, el esfuerzo y los métodos de estudio y los factores ambientales, metodología del docente, condicionamientos personales y emocionales, etc. Adell (2002), citado por Loayza, (2003).
1) Dimensiones de Rendimiento Académico
a. Cursos de Formación General
En la carrera de Ingeniería Eléctrica , de las Universidades de la región de Junín se imparten en los primeros semestres los cursos de: Actividad I, Estrategias y técnicas de estudio, comunicación, química, dibujo para diseño de ingeniería I, precalculo I, introducción a la ingeniería eléctrica, actividad II, biología, computación, calculo I, Dibujo para diseño de ingeniería II, Precalculo II, Administración, Ecología, Probabilidad y estadística, Ingeniería de materiales, Física I, calculo II, Economía I, Estadística aplicada, física II, calculo III, Mecánica Vectorial para ingenieros, contabilidad; Taller de liderazgo, Ingles
certificado y Emprendimiento e innovación, estos cursos son saberes que complementan su formación y tienen por finalidad de formar a los estudiantes tanto Humana, Científica, Académica y Profesional.
Para la investigación, se ha tomado en cuenta las notas respectivas de los siguientes cursos correspondientes al ciclo semestral 2016-II. . Ver cuadro Nº 01
b. Cursos de Formación Especializada
En la carrera de ingeniería eléctrica de las Universidades de la Región de Junín, los cursos están organizados de tal manera que los estudiantes una vez obtenida la base teórica, es necesario que interiorice los conceptos de la ciencia matemática, para que luego ingrese a aspectos específicos de la especialidad y su aplicación en el quehacer profesional. Los cursos que pertenecen a formación especializada son: teoría Electromagnética, Circuitos Eléctricos, maquinas Eléctricas, Instalaciones Eléctricas, Semiconductores y Dispositivos electrónicos, Topografía I, Fundamentos de instrumentación y medición, matemática Discreta, Circuitos Electrónicos, centrales Eléctricas, Líneas de transmisión y Antenas, Diseño de Ingeniería Eléctrica, Ingeniería de control I, Circuitos y sistemas digitales, Sistemas Eléctricos de Potencia I, Proyectos de ingeniería Eléctrica, Calidad de energía, Microcontroladores, Sistemas Eléctricos de Potencia II, Taller de consultoría en Ingeniería Eléctrica, Electrónica de Potencia. En esta dimensión se ha tomado en cuenta los cursos correspondientes a cada semestre académico. Ver cuadro Nº 01.
Cuadro 1
Cursos por Semestres Académicos
Semestre académico 2016-II Semestre Académico 2016-II Primer Semestre:
Actividad I
Estrategias y técnicas de estudio Comunicación.
Química.
Dibujo para diseño de ingeniería I Precalculo I.
Introducción a la ingeniería eléctrica.
Tercer semestre:
Administración.
Ecología.
Probabilidad y estadística.
Ingeniería de materiales.
Física I.
Calculo II
Quinto Semestre:
Contabilidad.
Taller de liderazgo.
Ingles.
Circuitos eléctricos.
Maquinas Eléctricas.
Instalaciones Eléctricas.
Semiconductores y dispositivos electrónicos.
Séptimo Semestre:
Redacción científica y académica.
Ingles profesional II.
Investigación de operaciones.
Formulación y evaluación de proyectos de inversión.
Termodinámica.
Centrales eléctricas.
Noveno Semestre:
Taller de investigación I
Sistemas eléctricos de potencia I Proyectos de ingeniería eléctrica.
Calidad de ingeniería.
Microcontroladores.
Segundo Semestre:
Actividad II.
Biología.
Computación.
Calculo I.
Dibujo para diseño de ingeniería II.
Precalculo II
Cuarto Semestre:
Economía I.
Estadística Aplicada.
Física II Calculo III.
Mecánica vectorial para ingenieros.
Teoría electromagnética.
Sexto Semestre:
Emprendimiento e innovación.
Metodología de investigación.
Ingles profesional I.
Topografía I
Fundamentos de instrumentación y Medición.
Matemática discreta.
Circuitos electrónicos.
Octavo Semestre:
Discapacidad e integración Dirección de proyectos.
Líneas de transmisión y antenas.
Diseño de ingeniería eléctrica.
Ingeniería de control I.
Circuitos y sistemas digitales.
Décimo Semestre:
Psicología.
Taller de investigación II.
Filosofía y Ética.
Sistemas eléctricos de potencia II.
Taller de consultoría en ingeniería eléctrica.
Electrónica de potencia.
FUENTE: Plan de Estudios de la carrera de Ingeniería Eléctrica de la región de Junín - 2016-II.
Estos saberes están relacionados con lo que necesita el profesional para desempeñarse con éxito en su especialidad. Para lo cual se extrajo las notas respectivas de cada curso.