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MARCO TEÓRICO Y CONCEPTUAL

4. Replantear las ofertas de educación superior

La estadística de matrícula en las modalidades de educación superior muestra una estructura que conviene evaluar e ir corrigiendo gradualmente. La forma como se ha masificado la matrícula universitaria ha hecho que represente el 71% de la oferta de educación superior, mientras que la formación tecnológica alcanza el 25%. Han sido factores como las bajas pensiones para estudiar en varias de las universidades y el mayor valor que dan los jóvenes a un título universitario que a uno técnico o de formación mando medio, los que llevan a esta situación. No obstante, el mercado ocupacional requiere técnicos y ante su ausencia, muchas veces profesionales universitarios de áreas afines terminan cubriendo esas posiciones. Otros, con peor suerte, ejercen una actividad que no solo no corresponde a lo que estudiaron, sino que están sobrecalificados para el ejercicio de la misma. La reforma de la formación de técnicos es tan prioritaria como la formación universitaria.

Para realizar las ofertas de educación superior, las Instituciones de Educación Superior tienen grandes retos como son la generación de conocimientos, formación de profesionales integrales, competentes y con valores, conociendo que una de las características de la universidad en el siglo XXI, es la recomposición de su papel actual en la sociedad. Ésta será más promisoria, si se produce como parte de la comprensión, del análisis, y de las propuestas y consensos académicos, sobre su rol y objetivos en el actual mundo globalizado, las universidades generar ofertas de un posgrado más diversificado y vinculado a la investigación, fortalecimiento del proceso de internacionalización a través de los sistemas de acreditación. Otro de los retos más importantes que debe enfrentar la educación superior es la educación emocional. El modelo tradicional de aprendizaje solo se centra en la enseñanza de contenidos académicos y no da cabida a las emociones. ... Como seres sociales es imprescindible aprender a manejar las emociones. Es necesario replantear ofertas para la educación virtual conociendo que es un desafío que requiere responsabilidad; por tanto, la correcta distribución del tiempo es un aspecto fundamental. La creación de un horario equilibrado con horas lectivas de estudio y de ocio es importante para un desarrollo integral;

90 es útil generar cambios tecnológicos, en contextos actuales de globalización existe la necesidad de competir y la exigencia de calidad en la enseñanza y la investigación requieren cada vez inversiones más costosas en laboratorios y en tecnología educativa que congrega para la universidad replantear como políticas institucionales: Cambios sociales, la misión de la universidad y oportunidades laborales con sistemas de Management universitario que proporciona todos los conocimientos necesarios para desarrollar un Proyecto, donde el futuro profesional aprende a liderar proyectos de mejora a nivel empresarial y a crear flujos que maximicen el valor en cada etapa del proceso que lleva a cabo.

2.7.4.Políticas de Internacionalización de la Educación Superior: Rol y Tendencias

La internacionalización de la educación superior se refiere al “proceso intencional de integrar una dimensión global, internacional o intercultural al objetivo, las funciones y la entrega de la educación superior, para mejorar la calidad de la educación y de la investigación para todos los estudiantes y hacer una contribución significativa a la sociedad”

(Hans de Wit, 2015).

A nivel internacional, el rol de la educación superior está cambiando significativamente. Los principales factores de este cambio incluyen: “el desarrollo de una comunicación avanzada y servicios tecnológicos, aumento en la movilidad laboral internacional, mayor énfasis en la economía de mercado y la liberalización del comercio, el enfoque en la “sociedad del conocimiento”, aumento en la inversión privada y disminución del apoyo público para la educación, y la creciente importancia del aprendizaje permanente”

(Knight, 2011).

En la práctica, la internacionalización de la educación superior incluye varias dimensiones. Por un lado, se considera como internacionalización el conjunto de actividades tales como programas de intercambio universitario, creación de redes regionales universitarias o asociaciones para la discusión sobre las mejores prácticas en la acreditación internacional, la firma de acuerdos de reconocimiento mutuo de títulos entre países o universidades, o la realización de proyectos conjuntos en el sector de la investigación. Por otro lado, hace referencia a la internacionalización de los modos de aprendizaje, a través del desarrollo de la educación a distancia y la educación virtual. Otra dimensión de la internacionalización se refiere a la globalización de la infraestructura de educación superior, a través de la creación de sucursales de universidades en el extranjero o la firma de convenios de doble grados entre universidades. Finalmente, la internacionalización puede también significar la inclusión de una dimensión intercultural e internacional al currículo de los cursos, incluido a través el empleo de profesores y docentes extranjeros, la inclusión de autores internacionales en las bibliografías obligatorias de los cursos, o la obligación para los estudiantes de especializarse en una región geográfica especifica (British Council, 2016).

En la última década se han observado esfuerzos en América Latina para profundizar la internacionalización en los sistemas de educación superior. Estos no solo han generado innovaciones interesantes en la provisión del servicio educativo, sino que además han tenido un rol en el aseguramiento de la calidad de los sistemas universitarios. Por ejemplo, la internacionalización observada en los mecanismos de acreditación de la calidad de las

91 universidades latinoamericanas ha sido clave para generar procesos de mejoras internas y para dar información valiosa a la sociedad, sobre todo cuando los sistemas de acreditación locales son deficientes. A nivel nacional, en Perú y Chile rigen el Sistema Nacional de Evaluación, Acreditación y Certificación de la Calidad Educativa (SINEACE, 2013) y la Comisión Nacional de Acreditación (CNA), respectivamente. Sin embargo, universidades en tales países han buscado acreditarse también en organismos internacionales en aras de una mayor exposición y garantía de su calidad. Por ejemplo, el reconocimiento del Teaching Institutions Recognition Framework (TIRF) es necesario para participar del programa de doble titulación con University of London, solicitado formalmente hasta por 7 universidades latinoamericanas (British Council, 2016).

2.7.5.Situación de la internacionalización de la educación superior en el Perú De las universidades de máxima categoría en Latinoamérica, cinco países dominan los puestos más altos: Brasil, Chile, México, Argentina y Colombia. De acuerdo a un estudio realizado en el 2011 por la Universidad Queensland en Australia, la Pontificia Universidad Católica del Perú está en el puesto 34. Esto plantea una importante interrogante respecto a la relación entre indicadores económicos y educativos. A partir del 2011, cada país de los cinco países mencionados anteriormente gasta de 4 a 5 por ciento de su PBI en educación, mientras que en el Perú la cifra es sólo de 2.7 por ciento. En otras palabras, Perú gasta solamente la mitad en educación en comparación a sus cinco países vecinos. A pesar que la mayoría de las principales escuelas estudiadas son instituciones privadas, esto puede indicar que los mayores niveles de financiación significan que los estudiantes pueden estar mejor preparados cuando entren a una universidad, y por consiguiente se desempeñarán mejor en Argentina, Brasil, Chile, Colombia y México. (British Council, 2016).

Siguiendo la tendencia reconocida en la región, en Perú también se han dado avances evidentes en el proceso de internacionalización de la educación superior, aunque en niveles comparativos aún hay atraso en algunos ámbitos. Los avances se han dado principalmente por las iniciativas individuales y descoordinadas de algunas universidades (Banco Mundial, 2005), aunque más recientemente también destaca la expansión de becas ofrecidas por el gobierno. El atraso se da principalmente en algunas de las condiciones necesarias para generar un entorno favorable a la internacionalización: el nivel de inglés de los alumnos y docentes, la complejidad de los procesos administrativos de reconocimiento de títulos y el inadecuado sistema de acreditación, descrito previamente.

Al igual que en otros países de la región, el Ministerio de Educación es el responsable de definir las políticas de internacionalización de la educación superior, pero como es de reconocimiento existen otros actores que tienen roles importantes, como la SUNEDU que es el organismo adscrito al Ministerio de Educación con autonomía técnica, funcional, administrativa, económica y financiera que tiene como finalidad el licenciamiento, supervisión de la calidad, fiscalización del servicio educativo superior, este organismo, se encarga de la política de reconocimiento de títulos, mientras que el PRONABEC administra la oferta y asignación de becas para estudios en el extranjero y el CONCYTEC desarrolla las políticas de promoción de la investigación.

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2.8.Perspectivas ante la docencia, investigación, extensión y gestión en educación superior universitaria

2.8.1.Docencia en Educación Superior Universitaria: Desarrollo de la Docencia

La profesión docente precisa de una preparación, al igual que cualquier otro desarrollo profesional, para adquirir las competencias que le permitan desarrollar con acierto y eficacia su labor. Se trata de preparar buenos profesores. Aunque es bien cierto que no todos entienden lo mismo cuando se refieren a la formación de un buen profesor. Como dice (Postic, M., 1978, pág. 18), según las opciones educativas y didácticas, los criterios del

«buen» docente están sometidos a variaciones. En el método didáctico, los criterios del buen docente son las competencias (nivel y calidad del saber, lógica de la presentación, progresión metodológica….) y la autoridad (disciplina de la clase, supervisión y control del trabajo, estimulación de los alumnos, eficacia y rendimiento..,). Los estudios actuales ponderan consideraciones sobre el contexto social del proceso educativo, sobre las determinaciones sociales y culturales de la relación pedagógica. Es decir, la interacción que tiene lugar en la clase debe comprenderse y examinarse dentro de un sistema social. En palabras de Postic, el buen docente es aquel que sabe captar todos los componentes de la situación en la que está implicado con los alumnos y encontrar la actitud de respuesta más adaptada.

Las particularidades y condiciones de Educación Superior Universitaria en contextos actuales, han generado un alto interés por la enseñanza universitaria, lo que permite observar un acercamiento al tema de desarrollo docente, desde su hacer mismo. De allí la presencia de un numerario importante de información en el que se reconoce la preponderancia de ofrecer a profesores universitarios alternativas, estrategias, métodos que les permitan en especial a quienes no han tenido formación pedagógica contar con alternativas para un buen ejercicio de enseñanza, lo cual da un lugar muy importante al tema de la didáctica universitaria. Las discusiones sobre didáctica son amplias y enfrentan diversas miradas en relación con su status epistemológico. Al no ser tema resorte de este escrito, acogemos la perspectiva de (Litwin, E. , 1993), en su acepción como “campo que estudia las teorías acerca de las prácticas de la enseñanza”, de tal manera que la didáctica debe comprenderse no como un conjunto de estrategias y métodos, sino como un saber que aborda el problema de la enseñanza y alrededor de ello de los procesos que llevan al docente a fomentar, generar y motivar el aprendizaje de sus estudiantes.

2.8.2. La Investigación Universitaria

2.8.2.1. La investigación científica: una función universitaria a considerar en el contexto

La investigación científica es un proceso que, mediante la aplicación del método científico de investigación, procura obtener información relevante y fidedigna (digna de fe y crédito), para entender, verificar, corregir o aplicar el conocimiento, es un indicador de la calidad de los procesos en el ámbito universitario. La investigación científica en la Universidad tiene la misión de desarrollar habilidades investigativas y un pensamiento científico que posibilita la formación de un profesional integral, fortalecer el proceso docente educativo que se desarrolla en la educación superior y satisfacer las exigencias de la sociedad

93 por lo que debe ser incrementada en integridad de los resultados de los trabajos realizados por los docentes investigadores y estudiantes.

Es evidente que en el presente siglo XXI surgen más problemas a ser resueltas por las universidades, pero en medio de las dificultades están los desafíos y las oportunidades.

(Rivera García CG, 2017), señala que es la universidad el lugar más indicado para fomentar la actividad científica, ya que posibilita que el claustro se mantenga en contacto con el flujo internacional de conocimiento, a través de los procesos de internacionalización. La universidad de este siglo debe estar dominada por la ciencia y la tecnología con la participación de todos sus investigadores y para enfrentar los retos hoy es necesario asignar nuevos objetivos a la educación, una concepción más amplia de ella debería llevar a descubrir, estimular e incrementar las posibilidades creativas de las personas e introducirse cada vez más en el campo de la investigación científica.

En la actualidad, en la política educacional universitaria se han replanteando las prácticas académicas y didácticas, así como las investigativas para perfeccionarlas en función de la preparación de sus docentes y egresados, según los retos que deben asumir en el siglo XXI. Las instituciones de educación superior de todas las regiones han de someterse a evaluaciones internas y externas realizadas con transparencia, llevadas a cabo abiertamente por expertos independientes. Sin embargo, es necesario generar la debida atención a las particularidades de los contextos institucionales, nacionales y regionales, a fin de tener en cuenta la diversidad y evitar la uniformidad.

2.8.2.2. Relación universidad-investigación-sociedad

La universidad es una institución en la cual la enseñanza y la investigación no se pueden separar, más aún si se tiene en cuenta que los conocimientos ofrecidos a los estudiantes surgen del propio quehacer de la ciencia al tratar de dar respuestas a los problemas sociales (De las Salas M, 2014).

1. Productividad científica y educación en ciencias de la salud en Latinoamérica