• No se han encontrado resultados

RESULTADOS Y ANÁLISIS DEL DISCURSO

In document Nº5(v3) (página 89-96)

COLABORACIONES

4. RESULTADOS Y ANÁLISIS DEL DISCURSO

3.4. Elaboración del informe

Cuando el investigador analiza el discurso del grupo su posición es ambigua, debe interpretar la voluntad o la ideología de los participantes del grupo. Durante el proceso de análisis se pasa continuamente de los enunciados del discurso al espa- cio teórico. Dicho proceso acarrea tres tipos de problemas para Ibáñez20:

— Detección o selección de los datos pertinentes.

— Selección de teorías capaces de acoger los datos.

— Evaluación de las condiciones de la doble aplicabilidad de los datos a la teo- ría y de la teoría a los datos.

Esta fase ha sido realizada exclusivamente por el investigador principal. Hemos seleccionado las cuestiones relevantes para el grupo a través de las frecuencias de cada una de las categorías. Una vez agrupados intentamos, a través de manipulacio- nes de los mismos, comprender la ideología del grupo, al mismo tiempo que asociá- bamos esos datos con diversas teorías o aportaciones de diferentes trabajos o publi- caciones.

90 ALBERTO NUVIALA, JAVIER ÁLVAREZ Y JAVIER ZARAGOZA 12

Revista Española de Educación Física y Deporte - N.º 5 julio-diciembre, 2006

Tabla 3.Resultados grupo de discusión.

Categorías Códigos Frecuenc. % Código % Categoría

Sociodemog ráfica

Personal

Sexo PPS

9,36

Población PPP 2 1,1

C. Estudios PPC Formación

Académica PFA 8 4,41

Deportiva PFD

Profesión POP 3 1,65

Ocupación

Experiencia POE 2 1,1

Contrato POC

Titulación POT 2 1,1

Ocio y tiempo libre

Actividades

A. F. OAAF 1 0,55

23,18

Ordenador OAO

T. V. OATV

Deberes OAD

M. deporte Disciplina OMD 22 12,15

Mono o poli OMM 13 7,18

Forma

Selección OFS 4 2,2

Participacn OFP 2 1,1

Días OFD

Horas OFH

Hábitos deportivos

Higiénicos Ducha HHD

Vestimenta HHV 0

Deportivos Calentar HDC

V. C HDV

Padres

Fin Objetivo PMFO 8 4,41

14,31

Asistencia Ver PMAV 6 3,3

Consultar PMAC

Relaciones Monitores PMRM 6 3,3

Padres PMRP

Futuro Pagar PMFP

Mancomun. PMFM 6 3,3

Técnicos Profesionalidad

Satisfaccn TPS

2,2

Objetivos TPO 4 2,2

Contenidos TPC

Niños

Fin Porqué NFP

20,43

Objetivo NFO 13 7,18

Motivación Refuerzo NMR

Asistencia Faltas NAF

Abandono Razón NAR 13 7,18

Momento NAM

Futuro Continuidad NFC 11 6,07

Escuela deportiva

Fin Objetivo EFO 8 4,4

22,61

Priorizar EFP

Medios Material EMM 3 1,65

Instalación EMI 5 2,76

Oferta Conocer EOC

Calidad EOCA 9 4,97

Organización Funcionar EORF 16 8,83

Participar EORP

Instituciones Colegio

Colegio ICC 2 1,1

7,71 Profesores ICP

E. F. ICEF

Ayuntamiento Implicación IAI 8 4,41

Oferta IAO

Valoración IAV S.C.D

Implicación ISI 2 1,1

Oferta ISO

Valoración ISV

D.G.A Implicación IDI 2 1,1

tiva. El deporte público rural debe extenderse a la mayor cantidad de población y buscar objetivos relacionados con el bienestar de la misma. Para lo cual es necesa- rio instaurar una práctica mucho más próxima al deporte para todos, que al deporte competitivo. Modelo relacionado, a su juicio, con la formación de los técnicos. El camino para consolidarlo no es fácil. Los técnicos federativos o sin titulación, cuya profesión no es la actividad físico deportiva, suponen un escollo, según los coordi- nadores de los programas. La alternativa, en este momento, para el desarrollo de ese sistema polideportivo, pasa por la formación del personal menos cualificado a través de cursos de formación que tengan unos contenidos relacionados con: la orientación de grupos de jóvenes y el aprendizaje motor.

Estas jornadas de formación permitirán mejorar la calidad de las escuelas depor- tivas a través de dos vías: una la implicación de los técnicos en actividades que no dominen, lo cual originará que sus alumnos participen de ellas, con la consiguiente mejora en su formación deportiva; otra, a través de estrategias que permitan la orien- tación de los alumnos, bien hacia la competición, bien hacia la recreación.

El deporte como contenido principal de las escuelas deportivas ha sido una de las categorías que más referencias ha obtenido en el transcurso de la reunión. La forma de entender el deporte en esta edad es determinante para poder desarrollar un modelo de escuela deportiva.

Desde el inicio de la discusión salto la controversia entre los integrantes del grupo, pues como se pudo apreciar, existían dos colectivos muy diferenciados. El grupo de técnicos deportivos federativos que puso sobre la mesa la filosofía más pura del deporte competitivo. Frente a ellos, los técnicos con formación académica espe- cífica en el mundo de la actividad física y el deporte, quienes defendieron una visión mucho más global de lo que sería el deporte escolar y las actividades que lo integran.

La situación actual viene definida por la práctica de dos únicas modalidades deportivas mayoritarias y predominantes (especialmente el fútbol) y con una visión restringida del deporte, lo que hace que la propia competición, defendida por los téc- nicos federativos, sea criticada por el resto de personas y titulaciones.

En el deporte escolar comarcal encontramos dos formas diferentes de ver y entender las actividades que deben realizar los niños a edades tempranas. La prime- ra, caracterizada por una visión monodeportiva y de especialización precoz. Situación que se inicia entre los más pequeños cuando parece ser la única posibilidad de prác- tica, debido a la orientación que le dan de los técnicos o la política municipal de algu- nos ayuntamientos con mucho peso dentro del sistema deportivo. Fruto de esta orien- tación monodeportiva y de especialización temprana, es la pobre cultura deportiva que los niños y niñas tienen, de la cual son tan responsables los centros educativos, como las escuelas deportivas municipales.

Frente a la concepción tradicional, una segunda concepción de lo que debe ser el deporte actual, aquella en la que la participación no se ciñe exclusivamen- te a la competición y a los deportes competitivos, aquella que incluye todas las 13 EL GRUPO DE DISCUSIÓN COMO INSTRUMENTO DE ANÁLISIS DEL DEPORTE… 91

modalidades y formas de actividad físico deportiva, abanderada por el responsa- ble del Servicio Comarcal y los técnicos “académicos” con escaso peso dentro del entramado político deportivo. Esta idea del deporte, de la actividad física escolar, alberga todas las posibles manifestaciones, pero con alguna consideración espe- cial en la vía competitiva.

La concepción recreativo educativa del deporte plantea serias dudas entre aque- llos que su ideología o forma de ver y entender el deporte es la tradicional. Dudas que han intentado resolver los partidarios de un deporte para niños, que entienden que en el deporte escolar, el elemento competitivo debe existir, pero debe estar en perfecta interacción con el elemento lúdico, con el desarrollo del alumnado y con las competencias de las instituciones públicas prestadoras del servicio.

Los padres y madres son elementos muy importantes del entorno microsocial que ayudan a consolidar un modelo de deporte y definir los hábitos de las personas en formación. Constituyen, igualmente, un punto de referencia esencial para los téc- nicos, puesto que no olvidemos, son los responsables últimos de las acciones que realicen sus hijos.

Los padres y madres, a juicio de las personas que conformaron el grupo de dis- cusión, tienen un objetivo muy claro: ganar. El rendimiento, posiblemente no sea el eje principal de la motivación de los padres y madres, pero seguramente sí sea el pri- mero. Entre los fines de segundo orden se halla la posibilidad de que este tipo de acti- vidades libere de la carga de responsabilidad, trabajo y dedicación que tienen los padres y madres hacia sus descendientes, lo que les permite disponer de un espa- cio liberado mayor.

La formación personal de los niños queda posiblemente en un tercer plano.

No se valora la educación que se puede transmitir a los jóvenes mediante estas actividades de tiempo libre. La escasa importancia que conceden a la formación de sus hijos a través de la actividad físico deportiva extraescolar y el objetivo ren- dimiento, según el grupo de discusión, hace que la participación y asistencia de los padres y madres a las actividades de las escuelas y equipos deportivos sea muy pobre, llegando incluso a cuestionar la posibilidad de que el niño o niña par- ticipe en las mismas.

Su desconocimiento y falta de interés llega hasta el punto de ignorar qué es lo que hacen sus hijos y quién es el responsable de las actividades que realizan. Pero la crítica más agria hacia los padres y madres es la comodidad, la poca implicación que tienen, puesto que son los técnicos quienes con sus propios medios deben sol- ventar los diversos problemas. Esta actitud de los padres origina que muchos niños y niñas pierdan la posibilidad de experimentar otras actividades deportivas.

Los técnicos ven a los padres, no como una ayuda y un apoyo de su labor, tenga el objetivo que tenga, sino más bien todo lo contrario, resultan ser un problema, una preocupación. Con sus ideas llegar a ocasionar algún tipo de problema o diferencia entre los alumnos y los técnicos.

92 ALBERTO NUVIALA, JAVIER ÁLVAREZ Y JAVIER ZARAGOZA 14

Revista Española de Educación Física y Deporte - N.º 5 julio-diciembre, 2006

Para resolver o mejorar esta situación, se plantea la posibilidad de optimizar la calidad de las actividades prestadas a los niños y niñas con el fin consolidar hábitos y favorecer nuevas experiencias de forma que se implique más a los alumnos y sean éstos los que abanderen el cambio.

Las escuelas deportivas, en un futuro muy inmediato, van a tener que mancomu- narse. No va a ocurrir como hasta ahora, que era el técnico quien era mancomuna- do, se desplazaba de una localidad a otra, sino que van a tener que ser los alumnos quienes se desplacen de una localidad a otra. El número de éstos hace inviable la realización de la actividad en algunas localidades, tanto por el presupuesto económi- co, como por la lógica interna de las propias actividades. Esta nueva situación va a ocasionar el desplazamiento de los alumnos, lo cual va a precisar de la necesaria implicación de los padres, circunstancia que los integrantes del grupo no la ven posi- ble en estos momentos. Solamente bajo dos circunstancias se puede contar con los padres: cuando el niño tiene posibilidades de poder competir con cierto nivel y obte- ner resultados y cuando los padres deciden apostar por la formación de sus hijos.

Los alumnos, por tanto, son los verdaderos protagonistas de las escuelas y del cambio que se debe producir. No se puede hablar, entender y mejorar la escuela deportiva, sino se conoce al alumnado. Son tres las razones, según el grupo, por las que los niños y niñas están en las escuelas deportivas. Una, los padres, especialmen- te las madres, en relación a la práctica de las niñas. Son ellas quienes determinan e influyen en la actividad. La segunda y posiblemente la más importante para el grupo, la satisfacción personal de los participantes de estas escuelas y equipos si consiguen divertirse. La tercera, la más difícil de encontrar en el discurso, el reconocimiento social por la participación y el éxito obtenido en la misma.

Cuando dejan de divertirse o la actividad pierde interés para ellos, se produce uno de los problemas mayores del deporte escolar: el abandono. Éste puede tener unos orígenes sociales: la influencia de los padres y madres, el grupo de iguales, y la misma rebeldía propia de la adolescencia. Además de esos motivos que favorecen el abandono deportivo, los técnicos han encontrado otros factores, relacionados con la propia actividad, especialmente con el modelo competitivo. Estamos hablando de todo aquello que afecta a los perdedores en el modelo competitivo, personas que no se divierte puesto que no ganan, objetivo prioritario en este modelo, personas que se cansan de competir siempre con los mismos rivales y de sufrir sesiones de entrena- miento monótonas y poco variadas.

Junto a estas razones, encontramos la competencia de otras actividades exis- tentes en algunos municipios, lo que hace que el número de clientes deportivos des- cienda. Sin embargo, algunos técnicos piensan que no es problema de competencia del resto de actividades, ya que el mejor producto para el ocio y la recreación es el nuestro. La cuestión es la oferta de actividad que les damos a los niños y niñas la cual no satisface sus expectativas y por lo tanto abandonan.

Prueba de ello, para alguno de los técnicos, son las actividades polideportivas, donde la participación, la recreación y la consolidación de hábitos son fundamentales, por 15 EL GRUPO DE DISCUSIÓN COMO INSTRUMENTO DE ANÁLISIS DEL DEPORTE… 93

delante de la competición y la especialización. Éstas tienen más éxito entre los jóvenes que la disciplinas monodeportivas con una orientación exclusivamente competitiva.

La cuestión fundamental de la continuidad de los niños y niñas radica en la propia actividad, la cual debe perdurar en el tiempo. La estrategia inicial, más sen- cilla y posiblemente la única, es la comarcalización. Sin ella, no hay posibilidad de continuidad. Comarcalizar, unir poblaciones, desplazar niños de una instalación a otra, no es una tarea fácil. Surgen infinidad de problemas: edad de los niños y niñas a desplazar, implicación de los propios niños y niñas, poco sentimiento de comar- ca, cuestiones económicas y técnicas. De ahí que la perspectiva sobre la continui- dad deportiva de los niños y niñas de la comarca, especialmente de los que viven en las poblaciones pequeñas y medianas, no sea todo lo halagüeña que se dese- aría.

La alternativa fundamental y de mayor consistencia es la comarcalización de las actividades en las localidades donde mayor número de alumnos haya y que además cuenten con la infraestructura necesaria, tal y como sucede con Fuentes. Gracias a la presencia del I.E.S., centro donde se reúnen todos los jóvenes, podemos disponer de las dos premisas básicas que nos van a permitir seguir realizando práctica depor- tiva escolar: población e infraestructura.

Examinando la categoría escuela deportiva como organización, eje principal de este estudio, comprobamos que ha sido una de las que ha alcanzado porcentajes más altos de alusiones a lo largo del discurso. Este hecho avala la importancia que tiene la organización de la escuela como instrumento de mejora del producto que damos a los clientes en las escuelas deportivas: una formación deportiva.

Las escuelas deportivas, como cualquier otra organización, deben tener unos objetivos para su normal y lógico funcionamiento. Tras el análisis del discurso con- firmamos la falta de objetivos en las escuelas deportivas. Finalidades explícitas no las hay, pero objetivos implícitos los hay, como pudimos ver cuando el grupo habló de padres y de alumnos. Son dos sus objetivos según los técnicos: ganar y diver- tirse. A ellos podemos sumarle un tercero, que de una forma mucho más remota aparece en el discurso: aprender. Las personas que realizaron el análisis del dis- curso, (creemos interesante introducir esta aclaración debido a la importancia que los codificadores mostraron sobre esta cuestión) encontraron dos modos de hablar sobre este objetivo: de forma categórica (aprendan de todo un poco) o de forma tácita (que vieran muchos deportes). De entre los posibles objetivos el grupo con- sideró fundamental uno: divertirse.

Para la consecución de los objetivos se precisa de unos recursos materiales e instalaciones. Éstos dan, además de la posibilidad de trabajar, el matiz primero para poder afirmar que se trata de escuelas de calidad. Sin material y con malas instala- ciones, la calidad de la oferta no satisface las expectativas de los usuarios. Con unos buenos recursos materiales, el nivel esencial de la oferta lo tenemos casi cubierto, serán entonces otros factores los que permitirán alcanzar el calificativo de calidad o no a la escuela o equipo deportivo.

94 ALBERTO NUVIALA, JAVIER ÁLVAREZ Y JAVIER ZARAGOZA 16

Revista Española de Educación Física y Deporte - N.º 5 julio-diciembre, 2006

Sobre las instalaciones o equipamientos deportivos podemos decir que las escuelas están bien dotadas, aunque pueda existir alguna deficiencia, de tipo orga- nizativo, por parte de la entidad titular de la escuela o equipo.

El material deportivo, a diferencia de las instalaciones, es escaso y de menor variedad y calidad. Materiales básicos que dan el nivel esencial de calidad están a disposición de los técnicos, mientras que otro tipo de recursos materiales que posibi- liten variar o crear situaciones nuevas o distintas de trabajo tan apenas existen.

En relación a la oferta de actividades deportivas podemos calificarla de muy reducida, puesto que es exiguo el número de disciplinas ofertadas. Si a la limitada oferta, le unimos la posible insuficiente calidad de las mismas, recordemos que care- cen de objetivos, las actividades se limitan a ser una mera repetición del deporte adulto, lo que los técnicos llaman inercia de la competición, nos encontramos con una deficiente oferta deportiva. Oferta, además, orientada y condicionada por padres y técnicos que buscan el rendimiento inmediato.

Además de estos condicionantes sociales, aparecen tres elementos que deter- minan la viabilidad de realización de ejercicio físico entre los alumnos. El primero es la competencia con otras actividades en los grandes municipios de nuestro estudio.

El segundo, el desconocimiento de la misma, lo que se traduce en un problema de publicidad o difusión. El tercero, en el carácter poco formativo que otorgan los padres a esta oferta en relación a otro tipo de actividades.

Por tanto, la futura oferta, según los técnicos, debe estar más acorde con las necesidades e inquietudes de los clientes, los alumnos de 10 a 16 años. Ha de girar hacia las actividades recreativas, al desarrollo de la salud y la imagen corpo- ral a través de la mejora de la condición física. Para lo cual, el Servicio Comarcal de Deportes está dispuesto a intervenir en la organización de las actividades municipales, limitando o determinando la forma de éstas, con el fin de acabar con el monopolio de alguna disciplina y extender la práctica a un mayor número de alumnos, especialmente con el objeto de incrementar la práctica femenina.

La propuesta de nueva oferta de escuelas y actividades, ha de tener otra orientación. El deporte escolar ha de ser lúdico, polideportivo, en el que todos ten- gan cabida, de tal forma que se asegure o busque la continuidad en la práctica deportiva.

La organización actual tiene defectos manifestados por el propio coordinador del Servicio y los responsables de las escuelas. Carencias que se refieren tanto a la participación, número de clientes, como a la propia gestión del Servicio. La ges- tión del programa deporte escolar se traduce en el funcionamiento de éste, gra- cias a dos pilares básicos: los técnicos y un proyecto de trabajo. Existe una dificul- tad para modificar el devenir actual de las escuelas y sus actividades: la ruptura total de los dos bandos de técnicos, situación que se mantendría o acrecentaría al intentar modificar la variedad de actividades de las escuelas y del Servicio.

17 EL GRUPO DE DISCUSIÓN COMO INSTRUMENTO DE ANÁLISIS DEL DEPORTE… 95

Este cisma provoca que la participación en las actividades, incluso la oferta en algunos municipios controlados por el grupo de técnicos federativos, no llegue a los alumnos, limitándose su participación a la competición de fútbol-sala.

Son, entonces, las diferentes instituciones en general y cada una de ellas en par- ticular, con sus propias competencias y responsabilidades, quienes tienen la llave del desarrollo de las escuelas deportivas y del deporte en la edad escolar. Comenzando por los centros educativos, en este entorno, vemos que están desligados de la forma- ción extraacadémica de los alumnos. No existe relación escuela y deporte escolar.

El deporte escolar es en nuestro ámbito un producto de las administraciones públicas locales. Los ayuntamientos son las instituciones más próximas al ciudadano, su gestión incide de forma directa en éstos. Los políticos, en nuestros ayuntamientos, responden a dos tipos de estímulos: los personales y los electorales. Ambos condi- cionan la política deportiva de los respectivos municipios, que en muchos casos no está definida y se limita a producir actividades o acontecimientos sin objetivo preciso.

Esta falta de claridad política se traduce en la nula participación de los técnicos en cualquier programa de mejora o coordinación, y lo que es peor, de los alumnos, en diversas actividades. Situación que se ve agravada por el afán o interés competi- tivo que preside alguna política deportiva municipal. Ante tal situación el Servicio Comarcal, el técnico responsable, se ve atado de manos, puesto que no tiene com- petencia sobre los técnicos municipales y las políticas deportivas locales, no pudien- do de esta forma desarrollar con normalidad su trabajo.

El papel de la administración autonómica cada vez va a ser menor en el depor- te escolar comarcal y rural. Junto a ella, las Federaciones deportivas, sobre las que el Gobierno ha delegado sus competencias, van a distanciarse de los intereses y necesidades reales del deporte rural en general y específicamente del escolar en el medio rural aragonés.

In document Nº5(v3) (página 89-96)