Capítulo II. Contexto: población, migración, salud y religión
2.1 Generalidades de la población estudiada desde su lugar de origen
2.1.2 Salud y acceso a los servicios de salud en los países de origen
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y normas culturales no religiosas. Estos, combinados con las circunstancias riesgosas y precarias del viaje, dan cabida a reelaboraciones y excepciones, como el hecho de aceptar parafernalia religiosa de extraños o entrar a servicios religiosos o iglesias de denominaciones diferentes a las suyas.
55 C) Uso de servicios de salud:
Sobre la demanda de servicios públicos, para el 2010, se dieron 873,482 consultas externas (INEa, 2012: 21). Becerril-Montekio y López-Dávila sostienen que “La subsistencia de la medicina comunitaria tradicional indígena […] no debe ser soslayada. Es utilizada por más de un tercio de la población y aunque opera en el marco de estructuras comunitarias también funciona con base en pagos de bolsillo” (2011: 201). Esto último es importante dado que señala que, al tratar los problemas de salud, la población no solo tiene maneras denominadas populares20 de concebir y curar enfermedades, sino a la vez tiene poco acceso a los servicios de salud alópatas debido a la falta de dinero, empleo sin seguridad médica, localización lejana de los servicios ya que tener acceso a ellos implicaría invertir dinero de transporte y tiempo. Hay poco uso de servicios de salud privados. Datos de 2010 indican que se recurren a ellos principalmente para atender partos “naturales” y por cesárea y diarrea (INEa, 2012: 21).
2.1.2.2 Honduras A) Decesos:
Para Honduras las primeras causas de mortalidad son: hipertensión esencial, “otras cirrosis del hígado y no especificadas”, Diabetes mellitus no insulinodependiente. Aunque el mayor número correspondió a “otras causas”. Entre las principales causas de morbilidad se encontraron:
enfermedades del sistema respiratorio, embarazo, parto y puerperio, enfermedades infecciosas y parasitarias (IHSS: 2014).
B) Servicios de salud:
En Honduras se proveen servicios de salud por medio de instituciones públicas y privadas. La Secretaría de Salud es el órgano rector y ofrece cobertura al 100% de la población, aunque “se estima que únicamente cerca de 60% de los hondureños acceden a estos servicios de manera regular” (Bermúdez-Madriz et al., 2011: 212). La población total asegurada en el Instituto
20 Que no son reconocidas por la medicina alópata.
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Hondureño de Seguridad Social fue de 1,686,649, de ellos los cotizantes fueron 687,026, lo que equivale al 19.8% de la población total (IHSS, 2014).
2.1.2.3 El Salvador A) Decesos:
En 2009, las tres primeras causas de defunción fueron: agresión con disparo de otra arma de fuego y las no especificadas, infarto agudo al miocardio, neumonía e insuficiencia renal (DIGESTYC, 2014: 130).
B) Servicios de salud:
En lo que respecta a El Salvador, al igual que Guatemala y Honduras, la cobertura en servicios de salud se da en forma pública y privada. Las instituciones que abarcan a la mayoría de la población cubierta son el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) (Acosta, 2011) y el Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS). Para el año 2014 el 23.8% de la población total del país manifestó tener seguro médico. Este porcentaje es de 9.7% en el área rural y de 32.4% en el área urbana (DIGESTYC, 2014: 19).
C) Uso de los servicios de salud:
Para el 2014 está registrado que el 13.3%21 de la población padeció de alguna enfermedad, síntoma o lesión y de ellas el 56% acudió a un médico el 1% fue con algún enfermero, farmacéutico, curandero, amigo o familiar y el 43.1% no consultó a ninguna persona (DIGESTYC, 2014: 18). De los que fueron con un médico, el 53.4% asistió a una unidad de salud o casa de salud del MINSAL; el 8.6% consultó en un hospital del MINSAL; el 11.8%
consultó en unidades del ISSS, ya sea unidades médicas, clínicas comunales o empresariales, mientras que el 5.3% consultó en un hospital del ISSS. Por su parte el 15.8% de los que se enfermaron y consultaron algún profesional de la salud lo hicieron en hospital o clínica particular, mientras que el 5% consultó en otros lugares como el hospital militar, bienestar magisterial, ONG´s, farmacias y clínica natural (DIGESTYC, 2014: 19).
21 Cabe la pena considerar que quizá el porcentaje tan bajo se deba a que existe un subregistro.
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En resumen, se observa que las causas de muerte varían entre países, pero la neumonía, la diabetes mellitus y las agresiones por arma de fuego se encuentran entre las principales. Llama la atención que esta última no aparece entre las primeras cuatro causa de muerte en Honduras, aunque tiene la mayor tasa de homicidios de los tres según el reporte sobre el Índice de Desarrollo Humano presentado anteriormente. De cualquier forma, la incidencia en muertes por arma de fuego da cuenta de la inseguridad y violencia que se experimenta en los países de origen.
En cuanto al acceso y uso de los servicios de salud, menos del 25% de la población de cada país cuenta con afiliación al Seguro Social pese a que por ley la población tiene cobertura por parte de los Ministerios de Salud. No es muy claro cuanta población al enfermarse acude o recibe atención, aunque siendo la población rural la menos beneficiada en cuanto a cobertura de seguridad social es probable que sea la que menos uso haga de los servicios de salud. Estos datos indican que desde el lugar de origen el acceso a servicios de salud alópata es restringido para gran parte de la población de estos países.
Cabe destacar que en los informes oficiales de los Seguros Sociales de cada país casi no se menciona el uso o importancia de la medicina popular para sus poblaciones. Sólo en el estudio del Sistema de Salud de Guatemala del 2011 se hace referencia a la importancia del uso que le da su población. En esto es importante recordar que Guatemala es el país que cuenta con mayor población indígena de los tres y, quizá, esta característica esté relacionada con el mayor uso de medicina tradicional. En contraste, en el informe estadístico de El Salvador se menciona solo un pequeño porcentaje que acudió a un curandero, y para el caso de Honduras no se menciona nada al respecto. En ninguno de los tres países se hace mención de algún tipo de curación o sanación religiosa.