CAPÍTULO I. MARCO TEÓRICO-CONCEPTUAL
1.4. Identidad étnica, sistema de cargos y participación migrante
1.4.4 Seguir perteneciendo: membresía a distancia
Vínculos observados en la participación de migrantes en festividades cívico-religiosas y elecciones de autoridades locales en México, participación muchas veces institucionalizada, a través de la creación de asociaciones pro-pueblo.
También se enfatiza la posición social de los actores, es decir, la pertenencia que constituye las fronteras y definición de las comunidades transnacionales (Martínez, 2006:
39). Esta pertenencia para muchas comunidades indígenas está determinada a partir de la organización política, es decir, la ciudadanía comunitaria expresada a través de los derechos y obligaciones. En ese sentido, Castro también define la pertenencia a la comunidad por el carácter “políticamente imaginado de su construcción o por el carácter ritual que adquiere aquella comunidad de prácticas que producen estados continuos de contacto comunitario”
(2009: 99).
Los vínculos de parentesco, los compromisos con el sistema cívico-religioso, el trabajo comunitario (tequio) y el sistema de cargos, la relación con la tierra y la participación en las elecciones de autoridades locales, son algunas de las formas en que se establecen las relaciones de pertenencia, que muestran “la visión ética y política de la comunidad” (Velasco, 1998; 2002). Para el caso de comunidades oaxaqueñas, se ha demostrado que quienes salen de sus comunidades en busca de mejores opciones de vida mantienen sus patrones comunales de autoidentificación, ideológicos, parentales, lingüísticos, entre otros, así como la constitución de asociaciones basadas en sus patrones comunales de origen y una continua participación en la vida social y política aún lejos de las mismas o con un periódico retorno; donde “la etnicidad se vuelve una fuente de cohesión social para los individuos cuya comunidad se dispersa” (Perry, et al., 2011: 259).
Asimismo, a través de la comunalidad se expresan la voluntad y compromiso de ser parte de la comunidad, y hacerlo no es sólo una obligación, es una sensación de pertenencia.
Se ha indicado también que las comunidades indígenas contemporáneas están permeadas de conflictos diversos, podemos entrever que uno de esos, está ligado a las fronteras de pertenencia que se negocian constantemente en las comunidades, como lo afirma Smith (2006), Martínez (2006) y Castro (2009). Kearney aplica un criterio territorial y espacial para delimitar la comunidad trasnacional y señala dos formas de expulsión de la comunidad. La primera alude el incumplimiento con prácticas políticas como los servicios
comunitarios. Exclusión que podríamos sugerir proviene básicamente de la comunidad. Y por otra parte, una salida voluntaria, con la práctica de enlaces matrimoniales exogámicos.
Conclusiones
A lo largo de este capítulo se ha planteado que la perspectiva transnacional y de diáspora proveen herramientas teóricas para el estudio de la comunidad transnacional de Santa Ana del Valle, lo que nos ayudará a analizar de manera objetiva la situación que experimentan la comunidad y sus transmigrantes al negociar los límites de la misma y definir quién pertenece a distancia y cómo lo hace. Así, los migrantes como agentes étnicos transnacionales, con capacidad de agencia y potencial de cambio, inciden en sus comunidades para reclamar su pertenencia, a través del sistema de gobierno comunitario.
Es necesario enfatizar que la perspectiva transnacional nos resulta la más adecuada para analizar el proceso migratorio y la existencia de vínculos y relaciones entre los migrantes con sus comunidades de origen. Esta situación que no es nueva, como sí lo es la intensidad del movimiento y el contacto extendido a través de las tecnologías de transporte y de comunicación, son expresiones que no podríamos advertir con la teoría de la asimilación, que por ejemplo, enfatiza una paulatina pero real asimilación de los migrantes a la sociedad de destino.
Así, el concepto de comunidad transnacional le da un marco más adecuado al proceso que encontramos en la comunidad de estudio. En ella se reconfigura una sola comunidad compuesta de individuos establecidos en países diferentes, que interactúan con diversos intereses, y que son apoyados de las redes sociales, donde refuerzan su sentido de solidaridad y a través del poder de agencia que los caracteriza, toman iniciativas para incidir en negociaciones y cambios.
Este nuevo espacio cuestiona conceptos como el de comunidad y ciudadanía, que retomamos también para enfatizar cómo en el caso de la comunidad indígena, la vida se concibe con base en la comunalidad. Esto nos permite entender por qué se sigue perteneciendo a distancia y la forma en que se pertenece, escenario que hace evidente la
Respecto al concepto de ciudadanía, aludimos a dos formas de entender el mismo.
Primero, a una ciudadanía comunitaria que se expresa en la vida comunal: dentro de la comunidad y vivida por los sujetos que ahí residen. Sin embargo, cuando estos individuos migran y traspasan diversas fronteras entre ellas geográficas, son percibidos de distintas maneras tanto en México como en Estados Unidos, excluyéndolos muchas veces de derechos básicos. Esa otra ciudadanía fuera de la comunidad, tiene una lógica diferente permeada de exclusiones diversas, entre ellas derechos sociales y acceso a servicios básicos en ambos lados de la frontera. Por ello, como afirman Oliver y Torres, la ciudadanía lleva aparejada a la exclusión, que es la que definirá en cierto momento a la comunidad transnacional (Oliver y Torres, 2012: 28). Por las diversas exclusiones, muchos migrantes buscaran vincularse con el origen y aunque a distancia, negociaran su inclusión a la ciudadanía comunitaria transnacional.
En el siguiente capítulo se presentan, por un lado, el contexto de la comunidad de estudio Santa Ana del Valle, ubicada en Oaxaca, así como sus características socioeconómicas principales. Y por otro lado, se hace hincapié en las características de la migración oaxaqueña hacia Estados Unidos, específicamente la que se dirige a Los Ángeles, California, así como la de zapotecos y “santaneros” particularmente. Por último, señalamos algunos estudios que se han realizado de la relación migración y sistema de cargos.