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VOLUMEN Y TASA DE DESEMPLEO: EXPLOSIÓN DURANTE LA CRISIS

In document sobre la población inmigrante (página 73-80)

INTRODUCCIÓN

I. INMIGRACIÓN Y ACTIVIDAD ECONÓMICA

3. LA POBLACIÓN DESOCUPADA

3.1. VOLUMEN Y TASA DE DESEMPLEO: EXPLOSIÓN DURANTE LA CRISIS

Es interesante analizar el nivel de estudio de la población desocupada. En 2011 el 58%

de los autóctonos no superaba la educación secundaria obligatoria (ESO); en cambión, entre la población inmigrada este grupo suponía sólo el 48%. En otros términos, el nivel de cualificación escolar de los desocupados de origen extranjero es mayor que el de la población autóctona, pues el porcentaje de universitarios es similar (12%) pero las diferencias son claras en el nivel de estudios secundarios no obligatorios (40% vs. 30%).

Tal como hemos señalado anteriormente, los números absolutos no permiten valorar en toda su dimensión la incidencia de las dinámicas en el mercado laboral. Para obtener una visión más ajustada conviene analizar la tasa de desempleo (desocupados respecto al total de la población activa) (ver Tabla 3.2 y Gráfico 3.1). Este indicador se redujo para los autóctonos durante el ciclo expansivo (de 8,9% en 2005 a 7,6% en 2007) para expandirse continuamente durante la crisis hasta alcanzar el 19,5% en 2011. En cambio, la tasa de los inmigrados creció continuamente, de forma moderada durante el periodo de auge (de 11,2% a 11,7%) para dispararse con la crisis (hasta el 31,5% en 2011).

Gráfico 3.1: Tasa de desocupación según origen. 2007 y 2011

Fuente: elaboración propia en base a INE, Encuesta de población Activa (explotación de microdatos).

Así, en 2011 por cada 100 inmigrados que desean un empleo más de 30 no lo consiguen. Esta situación alcanza niveles dramáticos entre los originarios de África, cuya tasa de desempleo es del 49,3%, y también resulta muy elevada para los europeos no comunitarios (32,8%); los latinoamericanos son el grupo extracomunitario menos afectado, pero su tasa de desocupación (28,5%) supera con creces la de los trabajadores autóctonos (19,5%).

7,6

19,5

11,7

31,5

0 5 10 15 20 25 30 35

2007 2011

Autóctonos Inmigrados

3.1.1. El paro según sexo: empeora para todos pero más para los hombres Este panorama encuentra matizaciones importantes en función del sexo (Tabla y Gráfico 3.2). En 2005 existía la siguiente gradación en los niveles de desempleo: los más elevados correspondían a las mujeres inmigradas (13,9%), seguidas por las autóctonas (11,9%), que superaban a los hombres inmigrados (11,2%) y la tasa más baja correspondía a los hombres autóctonos (8,9%). Por tanto, las mujeres se veían más afectadas que los hombres de su mismo origen. El desarrollo de la crisis ha alterado este panorama debido al incremento exponencial de la tasa de paro de los hombres inmigrados que desde 2009 superan a las mujeres nacidas fuera de España (32,9% y 30,1%, respectivamente, en 2011), mientras que la de las mujeres autóctonas supera por poco la tasa masculina (20,3% vs 18,8%). La situación presenta matices entre los inmigrados en función de la región de origen: el paro masculino supera al femenino entre latinoamericanos y europeos no comunitarios; sin embargo, es más elevado para las mujeres africanas (55,7%) que para los hombres (46,4%) del mismo origen.

Tabla 3.2: Tasa de desempleo, según sexo y origen. 2005-2011

Año Autóctonos Inmigrados A. Latina África R. Europa UE 25 AMBOS SEXOS

2005 8,9 11,2 10,5 18,1 10,1 8,7

2006 8,1 11,3 11,2 16,3 10,3 8,3

2007 7,6 11,7 10,9 16,6 12,5 8,5

2008 10,2 16,7 15,0 25,9 18,1 11,0

2009 16,0 27,2 25,8 42,7 26,7 17,1

2010 18,1 29,0 26,5 46,0 29,8 20,4

2011 19,5 31,5 28,5 49,3 32,8 21,1

HOMBRES

2005 6,8 9,1 7,6 14,7 8,3 6,5

2006 5,9 8,8 8,2 12,5 8,0 6,5

2007 5,7 9,9 9,2 12,7 10,8 7,4

2008 8,8 16,4 15,4 23,5 16,6 8,9

2009 15,1 29,8 29,6 41,4 30,1 15,4

2010 17,3 31,1 30,2 43,8 31,0 19,2

2011 18,8 32,9 31,1 46,4 33,6 18,9

MUJERES

2005 11,9 13,9 13,2 28,9 12,2 11,2

2006 11,1 14,3 13,9 28,4 12,8 10,6

2007 10,2 13,9 12,5 29,0 14,4 9,9

2008 12,1 17,1 14,6 33,0 19,8 13,7

2009 17,1 24,1 22,3 46,2 23,0 19,5

2010 19,1 26,7 23,3 51,2 28,4 22,0

2011 20,3 30,1 26,3 55,7 32,0 23,6

Fuente: elaboración propia en base a INE, Encuesta de población Activa (explotación de microdatos).

En suma, el análisis comparativo muestra laimportantísima extensión de las tasas de desempleo entre hombres y mujeres inmigradas, así como el panorama especialmente

preocupante que presenta la desocupación entre las personas procedentes de África, entre quienes hay tantos parados como ocupados.

Gráfico 3.2: Tasa de desocupación según sexo y origen. 2005-2011

Fuente: elaboración propia en base a INE, Encuesta de población Activa (explotación de microdatos).

3.1.2. El paro por grupos de edad: un drama para la generación más joven La incidencia del desempleo es muy desigual en función de la edad de la población activa. Tradicionalmente el paro juvenil (población entre 16 y 24 años de edad) ha superado significativamente al que afecta a los adultos. Durante el ciclo económico expansivo las cifras se mantuvieron en torno al 20% para los jóvenes en tanto que la de la población adulta se mantenía cercana al 10% (el grupo de 25 a 39 años) o al 5% (para los de 40 o más años) (ver Gráfico 3.3). A raíz de la crisis el desempleo se incrementó en todos los grupos de edad pero de forma muy especial para la población joven: sea inmigrada (49,2%) o autóctona (45,7%).11

Los más afectados entre las personas de más edad son los inmigrados, tanto los de 25 a 39 años (29,9%) como los mayores de 40 (29,2%), cifras que entre los autóctonos son sensiblemente más bajas (20% y 15%, respectivamente). En síntesis, el desempleo durante la crisis incide de forma muy especial entre los jóvenes de ambos orígenes y, algo menos, sobre los inmigrados mayores de 25 años cuyas tasas superan con creces las de los autóctonos del

11A esto se suma la caída de la tasa de actividad juvenil (ver capítulo 1.2) debido a la disminución de expectativas derivadas de la crisis de empleo. Según un reciente informe de la OIT (Global Employment Trends for Youth 2012) “estas condiciones extremadamente adversas del mercado laboral hacen que muchos jóvenes abandonen la búsqueda de empleo o decidan posponerla permaneciendo en el sistema educativo”. La situación en España es la más grave en el contexto de la Unión Europea, seguida por Croacia y Eslovaquia.

0 5 10 15 20 25 30 35

2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011

H. autóctonos H. inmigrados M. autóctonas M. inmigradas

mismo grupo de edad. Además, entre la población nacida en España la tasa de desocupación es menor cuanto mayor es la edad de la población activa, lo que indica que los índices de precariedad descienden a medida que transcurre la historia laboral. En cambio, entre los inmigrantes sólo se produce tal mejora al superar los 25 años, pues a partir de entonces los índices permanecen en niveles similares, o incluso empeoran como entre los procedentes del Resto de Europa; por tanto, en la edad adulta la mayor experiencia en la trayectoria laboral no supone menor riesgo de desempleo.

Gráfico 3.3: Tasa de desempleo según grupo de edad y origen. 2005-2011

Fuente: elaboración propia en base a INE, Encuesta de población Activa (explotación de microdatos).

Entre los inmigrantes las tasas de desempleo también muestran diferencias importantes en función de la región de origen (ver Tabla 3.3). Nuevamente los más afectados son los africanos, cuya tasa de paro juvenil afecta en 2011 a dos tercios de los activos de dicha edad (65,1%), cifra muy superior a la de los demás grupos regionales. La misma pauta se repite en el segmento entre 25 y 39 años (47,2% para los africanos, 27-30% latinoamericanos y europeos no comunitarios) y en el de 40 años en adelante (47,3%, 27-33%). En un contexto general preocupantela situación de la inmigración africana puede calificarse de catastrófica, pues casi la mitad de los adultos y dos tercios de los jóvenes activos carecen de empleo.

0 10 20 30 40 50 60

2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011

Aut. 16-24 Inm. 16-24 Aut. 25-39

Inm. 25-39 Aut. 40 y + Inm. 40 y +

Tabla 3.3: Tasa de desempleo de la población inmigrada, según grupo de edad y región de origen. 2005-2011

A. Latina 16-24 25-39 40 y + Todos

2005 16,6 9,7 8,9 10,5

2006 19,1 10,6 8,7 11,2

2007 19,3 9,4 10,1 10,9

2008 23,3 13,8 13,8 15,0

2009 38,1 24,8 23,4 25,8

2010 40,2 25,1 24,5 26,5

2011 46,3 26,5 26,5 28,5

África 16-24 25-39 40 y + Todos

2005 34,2 17,0 12,5 18,1

2006 23,8 15,1 15,3 16,3

2007 28,6 15,5 14,1 16,6

2008 36,6 24,7 23,6 25,9

2009 63,1 41,7 36,7 42,7

2010 64,6 46,0 40,6 46,0

2011 65,1 47,2 47,3 49,3

R. Europa 16-24 25-39 40 y + Todos

2005 16,1 8,6 8,8 10,1

2006 13,8 10,0 8,8 10,3

2007 22,0 10,3 11,4 12,5

2008 29,5 15,2 17,3 18,1

2009 39,2 24,6 24,7 26,7

2010 39,8 29,4 26,4 29,8

2011 48,0 29,6 32,5 32,8

UE-25 16-24 25-39 40 y + Todos

2005 16,8 7,7 8,9 8,7

2006 8,6 7,4 9,6 8,3

2007 13,8 7,5 8,6 8,5

2008 29,9 8,9 11,0 11,0

2009 33,9 15,5 16,3 17,1

2010 37,5 18,9 19,8 20,4

2011 41,5 20,5 19,8 21,1

Fuente: elaboración propia en base a INE, Encuesta de población Activa (explotación de microdatos).

3.1.3. El fenómeno “ni-ni”: aumentan los jóvenes sin empleo que no estudian

En los últimos años los medios de comunicación y algunos estudios han prestado atención al segmento de población comprendido entre 18 y 24 años que carece de empleo y que no realiza ningún tipo de formación, sea de carácter reglado o no reglado. Este sector, al que coloquialmente se le denomina como “ni-ni” (ni trabaja ni estudia) se encuentra en situación especialmente vulnerable, ya que a su exclusión del mercado laboral se suma el

abandono del sistema educativo, o formativo-ocupacional, que potencia las dificultades de cualificación y eventual inserción ocupacional.

Los datos de la Encuesta de Población Activa indican (ver Gráfico 3.4) que en el año 2007 se encontraba en dicha situación el 12,1% de la juventud nacida en España y el 24,9% de la procedente de otros países; la situación era especialmente preocupante para los oriundos de África (40,6%) y para los del Resto de Europa (30,4%). El impacto de la crisis se tradujo en un incremento de los porcentajes de jóvenes “ni-ni”, aunque con algunas peculiaridades según el origen de los jóvenes. Entre la población autóctona se ha producido un incremento continuo entre 2007 y 2011, de forma que en este último año la tasa (25%) duplica a la existente antes de la crisis. En cambio, en el caso de la juventud inmigrada el incremento se produjo en 2009 (hasta el 36%) y a partir de entonces se ha mantenido estable. Esta evolución obedece, por un lado a un descenso del porcentaje que afecta a los africanos y a un estancamiento entre latinoamericanos y europeos ajenos a la Unión Europea de 25 miembros.

Gráfico 3.4: Población entre 18 y 24 años que no estudia ni trabaja, según origen. 2007-2011 (en %)

Fuente: elaboración propia en base a INE, Encuesta de población Activa (explotación de microdatos).

El crecimiento de este grupo se debe al mayor impacto de la crisis de empleo sobre la población joven, así como a la incapacidad relativa del sistema formativo por recuperarlos.

Aunque en los últimos años ha disminuido el abandono educativo temprano ésta dinámica no logra compensar –para la mayoría de los grupos- el incremento de población sin empleo que no estudia. Además, la formación ocupacional no reglada se ha visto negativamente afectada por los recortes presupuestarios en áreas como las políticas activas de empleo y de integración de las poblaciones inmigrantes.

12,1 24,9 19,6 40,6 30,4 6,5

25,0 36,2 30,0 52,4 37,5 30,9

0 10 20 30 40 50 60 70

Autóctona Inmigrada A.Latina África R. Europa UE-25

2007 2008 2009 2010 2011

3.2. PARADOS-DESOCUPADOS Y BUSCADORES DE PRIMER EMPLEO

In document sobre la población inmigrante (página 73-80)