El primero sintetiza el tratamiento de la atención y educación preescolar y, sobre todo, menciona su calidad en instrumentos internacionales. El tercer capítulo presenta datos sobre la cobertura de atención y educación temprana en los países de la región, junto con los hallazgos del Comité de los Derechos del Niño.
La calidad del cuidado infantil y la educación inicial en los instrumentos
En las últimas tres décadas, los compromisos internacionales se han vuelto más específicos, dada la creciente evidencia de la importancia de la educación inicial institucionalizada. Sin embargo, en América Latina los esfuerzos gubernamentales en atención y educación de la primera infancia son nuevos, insuficientes y fundamentalmente enfocados en la cobertura sin atender a la calidad de los servicios (Lamaute-Brisson, 2010; Marco, 2010 y Rodríguez, 2010).
Precisiones conceptuales
Cuidado, atención y educación
También en el ámbito de las organizaciones que se especializan en los derechos de la niñez y el derecho a la educación, se suele hablar del cuidado como parte de la educación, e incluso como sinónimo de cuidado. Sin embargo, se encontraron diferencias en cuanto a los componentes de la calidad en la atención.
Estándares de calidad
Normalización de los cuidados y la educación básica como aporte a la igualdad y al ejercicio de los derechos.
La estandarización del cuidado y la educación inicial como aporte a la igualdad
Cobertura del cuidado y educación institucionalizados
Por lo tanto, medir el gasto público en niñez y primera infancia es un dato que debe construirse a partir de la identificación de programas e iniciativas que tengan impacto en estos grupos. Como se puede observar, esta cifra no se alcanza en ninguno de los países de la región.
Regulación del cuidado y la educación inicial en América Latina
Cuidado y educación de la primera infancia en las legislaciones y políticas
Las normas resumidas en los siguientes cuadros incluyen la atención preescolar institucionalizada y la educación inicial vinculada al sistema escolar. El Consejo Nacional de la Niñez y la Adolescencia es responsable de la coordinación de la Política Nacional de Educación y Desarrollo Integral para la Primera Infancia, y su implementación es intersectorial (Ministerio de Salud, Ministerio de Educación, Instituto Salvadoreño de la Niñez y la Adolescencia, alcaldes, sociedad civil ). organizaciones y autónomos). La Ley de Lineamientos y Bases de la Educación Nacional (Ley N° 9394/96) establece que la educación es un derecho de todos los niños e incluye los centros infantiles o guarderías (crèches) y jardines de infancia.
Las unidades responsables son el Ministerio de Educación y el Consejo Coordinador de Educación Inicial (CCEPI).
Los estándares nacionales
En Colombia, una regulación reciente va más allá de las normas estructurales, incluyendo normas de procedimiento y de gestión. Sin embargo, la implementación de las normas es progresiva y gradual; es decir, se transferirán las distintas modalidades de educación y atención inicial de la primera infancia en la medida en que tengan las condiciones para ello (Colombia, 2013b). Tanto el desarrollo de los infantes como los propios centros son monitoreados.
Mensualmente se realiza un seguimiento de los centros de educación inicial y de bebés, que evalúa la correspondencia entre la planificación y las actividades efectivamente realizadas.
Categorías de la estandarización
- La dotación y calificación del personal
- Los contenidos pedagógicos
- Cuidado y educación con pertinencia cultural e inclusiva
- Los materiales didácticos
- Mobiliario
- La infraestructura
- La seguridad de los centros de cuidado y educación inicial
- Los programas de alimentación en los centros de cuidado infantil
- Las entidades fiscalizadoras
En Perú, el Ministerio de Educación ha desarrollado la Guía Práctica para la evaluación de la educación inicial. Después de los 2 años, todos los países cumplen con las recomendaciones de la OCDE, excepto en los jardines de infancia franceses y noruegos. En Chile se detalla la cantidad y características de los materiales que deben tener los centros de atención y educación inicial según la edad de los bebés.
Las normas analizadas no siempre identifican la entidad encargada de vigilar el cumplimiento de las normas o requisitos para la instalación y funcionamiento de los centros de cuidado infantil y educación inicial.
La gestión de políticas integrales desde la intersectorialidad
Conclusiones y desafíos
Como señala el informe de la UNESCO a la Conferencia Mundial sobre AEPI, la calidad de la atención infantil institucionalizada y la educación básica sigue siendo baja en los países de la región, especialmente en el caso de los sectores y poblaciones más vulnerables. A pesar de que se han realizado esfuerzos en el diseño de planes de estudio, en la provisión de materiales y en la definición de estándares para evaluar la calidad de los servicios y programas, en la mayoría de los casos no existe un enfoque de calidad consensuado entre los diferentes sectores y actores, ni con sistemas integrales de indicadores que tomen en cuenta todas las áreas de atención y permitan evaluar la calidad de los diversos programas y servicios. También hay acuerdo en que se necesitan mayores esfuerzos para superar el enfoque asistencialista, instrumental y académico que enfatiza preparar a los niños para ingresar a la escuela primaria, avanzar hacia una visión de la educación primaria como un paso con dispositivo propio. El propósito es promover el bienestar y el desarrollo integral de los niños a través de acciones de cuidado, educación y protección.
De igual forma, es fundamental tomar en cuenta las especificidades de los diferentes grupos etarios, lo que fortalece la participación del Estado en la atención y educación de los menores de 3 años desde el punto de vista de marcos normativos, recursos, apoyo técnico, profesionalización de recursos humanos e inversión, ya que estos años son críticos para sentar las bases del desarrollo humano y una mayor igualdad (UNESCO, 2010a).
Institucionalidad, retos de gestión pública y el paso fluido entre el cuidado
En el mismo sentido, se enfatiza que el equilibrio entre cuidado y educación debe estar presente en todo el escenario, entendiendo el cuidado como una necesidad vital y un componente ético que implica responsabilizarse por el otro y comprender y cuidar sus necesidades. Asimismo, en este estudio se argumenta que el cuidado de los niños debe tener un Estado garante frente a la ciudadanía y un ente rector. Así, en el marco de una política de primera infancia, “se avanzó en un análisis de las condiciones, situaciones y contextos especiales que rodean la vida de los niños y niñas en Colombia, se analizaron todas las modalidades existentes en el Instituto Colombino para la Familia. Bienestar Social (ICBF) y el Ministerio de Educación Nacional (MEN), que operaban con lógicas, conceptos, alcances y criterios de calidad diferentes, por lo que se consideró oportuno avanzar hacia la unificación de criterios en la prestación de los servicios.
En ese sentido, se realizaron varias reflexiones sobre las decisiones que fueron necesarias para organizar las modalidades de atención integral en el marco de una política pública unificada” (Colombia, 2013b, p. 2).
Materias de regulación
Todo sistema de información requiere el registro de jardines de infancia y centros educativos, lo que también será necesario para su control. En Ecuador, una normativa reciente prevé el registro y registro de guarderías públicas y privadas (Ecuador, 2014). Específicamente, en términos de seguridad o salud, menos de la mitad de los 40 programas de cuidado y desarrollo infantil analizados en la región son supervisados por una entidad externa (Araujo, López-Boo, & Puyana, 2013).
En muchos países, la normativa analizada no especifica qué entidad es la responsable de hacer cumplir las normas o requisitos para la instalación y funcionamiento de los centros de educación infantil y primaria.
A modo de cierre: una cuestión de derechos e igualdad para hoy y mañana
INVERSIÓN EN PRIMERA INFANCIA
La primera está conformada por instituciones que atienden directamente a los niños y niñas a través de la educación inicial en el marco de la atención y protección integral, en la que participa un equipo interdisciplinario. La Política Nacional de Primera Infancia “Amor por los Bebés y Niños Pequeños” considera como primera infancia a los niños y niñas de 0 a 6 años. Este tipo de educación involucra la cooperación de la familia y los Ministerios de Salud y Educación y sectores afines (Ley Orgánica de Educación).
Los lineamientos curriculares y contenidos educativos para docentes y cuidadores, así como los parámetros e indicadores generales para medir la calidad de la educación básica, son establecidos por el Ministerio de Educación (Federal).
EXPERIENCIAS DE AUTORREGULACIÓN DEL VOLUNTARIADO
Por ejemplo, el modelo de gestión de calidad para la educación preescolar se implementó en Chile en 2009, dando continuidad a los esfuerzos desde 2005 con el objetivo de certificar la calidad de las guarderías, jardines de infancia y guarderías. Los requisitos educativos presentan variaciones importantes entre los países de la región y van desde saber leer y escribir hasta la especialización en educación básica. Sin embargo, hay avances en países que, sin pretender educar a los más jóvenes, establecen vínculos entre los diferentes niveles de educación básica y atención institucional, y homogeneizan requisitos de calidad.
El personal de atención preescolar se divide en tres grupos: con educación superior;
REQUISITOS PARA LOS CENTROS DE CUIDADO INFANTIL
Así, en el Estado Plurinacional de Bolivia, Brasil, Ecuador, Guatemala y Nicaragua, las leyes, currículos o políticas de primera infancia se refieren a la pertinencia cultural de la educación y los contenidos educativos. El caso más detallado en la descripción de estos materiales aparece en los reglamentos técnicos de los centros infantiles de República Dominicana en el marco de la estrategia del gobierno Quisqueya Empieza Contigo. Los estándares de seguridad se establecen principalmente para los centros formales de cuidado y educación, mientras que estos aspectos no siempre están regulados para los centros comunitarios y los informales, y cuando lo están, los requisitos son menos exigentes.
Incluye el detalle de los elementos a controlar en cuanto a educación, infraestructura, mobiliario, personal y, en el caso de los centros comunitarios, elementos de carácter administrativo.
ESTÁNDARES DE CALIDAD PARA EL CUIDADO DE LA PRIMERA
En el caso de Panamá, también cabe destacar una especie de protocolo de gestión con los pasos a seguir (procedimiento) por parte de los órganos administrativos encargados de la aprobación, apertura y seguimiento de los centros infantiles. También establece el procedimiento detallado de denuncias —que incluye un teléfono de denuncia ciudadana—, incumplimientos y cierre de los centros. Otra importante tarea pendiente para la gestión de políticas es la alineación de los programas de cuidado infantil con las normas y políticas vigentes.
En todo caso, la descentralización y atención intersectorial de la niñez debe contar con una garantía estatal a la ciudadanía, una institución visible, conocida y accesible a la cual tengan acceso los padres, madres, otros familiares y el personal de los propios centros de acogida para consultas o reclamos.
EL CUIDADO INFANTIL Y LA EDUCACIÓN INICIAL EN
2009b), Modelo de Gestión de Calidad para la Educación Infantil, Consejo Nacional de Jardines de Infancia, Santiago de Chile. 2010), Política Pública para el Desarrollo Integral de la Primera Infancia, Guatemala invierte en el desarrollo integral del gobierno de la primera infancia en la República. Derecho Público y Social de la Niñez”, Revista Retratos de la Escuela, v 6 Nº 10, enero-junio, Brasilia.
Entre el Derecho y el Trabajo, Cuadernos de la CEPAL Nº 94 (LC/G.2454-P), Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Santiago, Chile. UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) (2010a), Informe preparado para la Conferencia Mundial sobre Atención y Educación de la Primera Infancia, Moscú, septiembre de 2010. Argentina Comisión de Promoción y Asistencia a Centros para el Desarrollo Comunitario de la Infancia, Secretaría Nacional Niñez, Adolescencia y Familia, Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.