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la formación del mundo ibérico en el sureste de la meseta

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Academic year: 2023

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Ver en general: Francisco FUSTER RUIZ, Aspectos Históricos, Artísticos, Sociales y Económicos de la Provincia de Albacete. En cuanto a los valores mínimos -en la zona de la Meseta- se registran temperaturas bajo cero de media 14.

La vertiente Septentrional de la zona de Alcázar y Cam- po de Montiel, con encina y sabinar (sabina albar-juniperus

Luego, en 1931, se publicó la Ficha correspondiente en la serie Mapa Geológico de España. Mientras tanto, las fuentes en las que nos basamos se pueden resumir en tres: el estudio geomorfológico de la zona;

VÍAS DE COMUNICACIÓN

RUTAS DE TRASHUMANCIA

Descripción de Cañadas Reales de León, Segovia, Soria y ramales desde/hacia Cuenca y Valle de la Alcudia. PRINCIPAL RED GANADERÍA DE LA MESETA SURESTE Basado en cartografía existente en el Instituto Geográfico y Ca-.

LA RED PECUARIA PRINCIPAL DEL SURESTE DE LA MESETA Basándonos en la cartografía existente en el Instituto Geográfico y Ca-

Pero no olvidemos que la Vereda de los Serranos es, por otra parte, una sucursal de la Gran Cañada de Andalucía en Cuenca (ver fig. 1). Por último, y también como ramal de la Vereda de los Serranos, tenemos la Vereda de Andalucía a Valencia, que atraviesa la meseta sureste en dirección oeste-este.

VÍAS ROMANAS

Coincide parcialmente con el diseño de la carretera Emerifa-Puerto de Almansa y con la Vía Heraklea, o posteriormente Vía Augusta. Por Capilla (sureste de Badajoz), Caracuel (sur de Ciudad Real) y Villanueva de la Fuente entró en la provincia de Albacete por la zona de El Ballestero.

CORDUBA - SAGUNTUM. RAMAL HACIA HELLÍN

  • VÍAS PRERROMANAS EL CAMINO DE ANÍBAL

Análisis geográfico-arqueológico para el estudio de las calzadas prerromanas del sureste de la Meseta). Se encuentra a 2 km al norte de la Travesía de Caudete hasta Montealegre, es decir, Vía Heraklea.

Cuadro 1. Relación Yacimientos Ibéricos-Vías de Comunicación.
Cuadro 1. Relación Yacimientos Ibéricos-Vías de Comunicación.

EL MOMENTO PREIBÉRICO

LOS PUEBLOS PRERROMANOS

Recordemos los casos del río Iber, para los edetanos (Estrabón III, 4, 1); o las Anas para los Túrdulos (Plinio II, 8), en el mejor de los casos para la zona que nos ocupa: el Sureste de la Meseta. Es frecuente que encontremos indicios mucho menos precisos, como "los pueblos de Orospeda" (Estrabón III, 4, 12); o simples situaciones de "contacto", como los turdetanos que "limitan el Este con parte de los carpetanos y algunos orétanos" (Estrabón II, 1). Según las fuentes más antiguas, el sureste de la Meseta quedaría enmarcado, quizás como una prolongación de los Ileates o de los Gimnetes, en la parte que luego ocuparían los 11 Contestanos.

La parte oriental de las Alpujarras, parte de la Turdetafha, el río Anas y los Carpetanos delimitarían el territorio de Oretano. En cuanto a la región de Contestania, como sucederá con Edetania, la existencia de monografías completas hace superflua la referencia exhaustiva a las fuentes. Ni mucho menos, no queremos tomar aquí posición sobre el problema de la presencia celta en la Península Ibérica.

Discurso en la Real Academia de la Historia, leído el 10 de diciembre de 1972.

AVANCES DE LOS ESTUDIOS

Por otro lado, el análisis de factores lingüísticos, tanto epigráficos como numismáticos, aunque estos últimos son aplicables a los periodos posteriores al considerado. Lo visualiza como un medio para estudiar y distinguir los pueblos ibéricos, que coincidirán en gran medida. Según estos criterios propuso un estudio diferenciado de los pueblos íberos entre el área catalana, el valle del río Ebro, la región valenciana, el sureste y la Alta y Baja Andalucía.

Para algunos investigadores, la década de los 80 será una mera continuidad en el uso de la información proporcionada por las fuentes escritas; junto con un bajo valor de las posibilidades de la arqueología. Presedo Velo, aún quedan "muchos puntos oscuros debido a la inexactitud de los geógrafos y a la falta de excavaciones" 45. Respecto a los Contestania "se encuentran entre los pueblos que en época ibérica alcanzaron mayores niveles de cultura".

Llega incluso a afirmar que el estudio de los límites de las distintas tribus, o pueblos íberos, no será posible debido a la dependencia de fuentes grecolatinas "no se pueden obtener definiciones exactas de los límites, pero sí algunos núcleos". basic' 147 Las contradicciones aparentes, las noticias poco detalladas y las lagunas textuales serían, por tanto, problemas sin soluciones obvias.

NUEVAS PERSPECTIVAS DE LA INVESTIGACIÓN

Se demuestra por tanto una continuidad en la que la cultura ibérica participante sería un momento más dentro del desarrollo general de la zona. Los límites nororiental y oriental de La Bastetania están marcados, como es evidente, por la existencia de vías fluviales: Guadalquivir, Guadalimar y Segura. Aunque periférico, ver Servicio de Investigaciones Arqueológicas de la Diputación de Castellón para completar la visión cultural.

En el capítulo de Vías de Comunicación analizamos las más que probables comunicaciones al sureste de la Meseta con la costa alicantina. Por todo ello, aquí, con base en todo lo anterior, planteamos la hipótesis de que el sureste de la Meseta estuvo poblado por manifestantes. Esta expansión interna de los concursantes justificaría los vacíos y ambigüedades de las fuentes clásicas y estaría en consonancia con la importancia del mundo concursante, "uno de los más importantes entre los íberos", favorecido por la existencia y uso de la Via Herakle. , una de las principales vías de comunicación terrestre del Mediterráneo occidental.

En particular, la realizada por Joaquín Sánchez Jiménez en la necrópolis de La Hoya de Santa Ana (Chinchilla) 1 , quizás la necrópolis más importante hasta la fecha.

HISTORIOGRAFÍA DEL YACIMIENTO

Por todo ello, los datos y conclusiones que hemos obtenido de ambos proporcionan una sólida base arqueológica para estudiar la formación de la cultura ibérica entre la población indígena al sureste de la Meseta. La excesiva deforestación para la extracción de carbón de encina, junto con el desarrollo descontrolado de los cereales, provocaron la desaparición casi total de la vegetación típica de la zona. Los lugareños más ancianos cuentan cómo, después de la Guerra Civil, viejos bosques de robles todavía bordeaban la carretera que conducía del pueblo al lugar (ver Figura 8).

Las tumbas con cremación simple en un solo hoyo sumaban cerca de 70, por lo que el conocimiento sobre el mundo material de la necrópolis se fue enriqueciendo progresivamente. En este sentido, véase Juan BLÁNQUEZ PÉREZ, 'La Necrópolis Ibérica de la Provincia de Albacete' La necrópolis presenta un inmejorable estado de conservación que ha permitido documentar una detallada estratigrafía arqueológica, algo poco habitual en yacimientos de cultura íbera.

Todo ello aportó un rico material arqueológico en un contexto estratigráfico, lo que desde nuestro punto de vista supone un hito fundamental en la investigación de la cultura íbera en el sureste de la Meseta.

LA ESTRATIGRAFÍA. GENERALIDADES

Documentan, en el sur, la unión de la estratigrafía geológica del país con la arqueología. Sus perfiles muestran claras discontinuidades que suponemos están relacionadas con las construcciones de montículos de la Fase II. Con la excavación de la red C-5 se documentaron cinco fosas de cremación en una sola fosa: T-1; T-3; T-4; T-6 y T-1 1, que no han identificado ninguna estructura de conglomerado definida.

Debajo aparece una poderosa capa de tierra oscura que define la Fase 1, que incluye las cinco tumbas de cremación que aparecieron. Esta tierra oscura, de la fase 1, es la única capa arqueológica de la zona. Estamos en el inicio de la zona nuclear de deposición y del documento de materiales fases 1 y II.

Es el mejor y más representativo momento de la parrilla, alcanzando una potencia media de 40 cm.

PERFIL NE

Con las excavaciones del cuadro 7 se obtuvo la documentación de tres estructuras de túmulos (una de ellas apareció en el cuadro anterior) y. Sin embargo, su ubicación estratigráfica (asociada con relleno natural) y morfología (rocos medianos y grandes) se desvían de los patrones típicos de los montículos de la Etapa Ib (ver plano 4 de la Figura 28c). Configuran el segundo momento de la fase II (ver perfiles de Tmlo 1 y Tmlo 10 en la Figura 19).

Su uso de suelo coincide con el de las estructuras de cerros y rompe los niveles previos de tierra cenicienta y oscura de la Fase 1 (ver perfil Este, de la Fig. 19). Cerca del final de esta Fase II, se realizó una ofrenda documentada en la esquina suroeste de la cuadrícula. La excavación de la grilla C-8 arrojó documentación y material arqueológico asociado a las Fases 1 y II.

Todo ello explicaría su prioridad respecto a Tmlo B, pero siempre dentro de la Fase lib.

Fig. 20: Perfil Norte de la estructura tumular n.° 10 (cuadrícula n.° 9).
Fig. 20: Perfil Norte de la estructura tumular n.° 10 (cuadrícula n.° 9).

JÍ__

Destaca por su claridad la distinción entre los dos momentos sucesivos de la fase 1 (ver perfil occidental y la parte izquierda del norte); y el perfil sur con la secuencia estratigráfica completa del depósito (Fig. 24). Sus delineaciones y niveles de cobertura se reflejan en la esquina suroeste de la cuadrícula 22 (ver perfiles relevantes). De hecho, las tasas de finalización del Montículo B son más altas que las tasas de abandono-destrucción del Montículo A (ver perfil sur en la Figura 24a).

Tras la excavación de la rejilla C-22 se documentaron un total de 7 tumbas, no. Por lo tanto, las 3 tumbas de cremación en el foso, junto a la T-26, serían todas de la Fase ha. A esto siguió la construcción de la única estructura de túmulo funerario claramente documentada en la cuadrícula.

Sólo el situado en el perfil Norte recogió parte de las cenizas del T-56.

Fig. 23: Corte estratigráfico del interior de la cuadrícula n.° 21. Documentación de la Tumba  n.° 17 (a, b y e)
Fig. 23: Corte estratigráfico del interior de la cuadrícula n.° 21. Documentación de la Tumba n.° 17 (a, b y e)

FASE III T-28 T-43

ESTRUCTURAS TUMULARES

Nunca ha existido un mortero en el sentido literal de la palabra. Corresponden por tanto al Tipo C de la clasificación de Almagro (tipo ha de nuestra clasificación). La ubicación de Tmlo 3 en el área de decadencia de la necrópolis (ver Fig. núms.

La mayor parte de sus pantalones fueron colocados en la base de la tumba, fuera de la urna. En la zona de la carina se aprecian manchas de cloruro de posible umbo bronceado. Se conservan fragmentos del anillo, con cabeza; aguja y parte de una posible pseudoaguja.

Se conserva la cabeza con el inicio de la aguja (o puente), también de diámetro circular, con un resorte de dos caras.

Fig. 39: Ajuar de la Tumba  n.° 62  (cuadrícula  n.° 21).  Fase  Ib.
Fig. 39: Ajuar de la Tumba n.° 62 (cuadrícula n.° 21). Fase Ib.

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Cuadro 1. Relación Yacimientos Ibéricos-Vías de Comunicación.
Fig. 17: Perfil Noreste del Túmulo n.° 2 (cuadrícula n.° 6).
Fig. 20: Perfil Norte de la estructura tumular n.° 10 (cuadrícula n.° 9).
Fig. 23: Corte estratigráfico del interior de la cuadrícula n.° 21. Documentación de la Tumba  n.° 17 (a, b y e)
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Referencias

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De este estudio formulado por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social destaca fundamentalmente: la imposición de la figura de la res - ponsabilidad solidaria para los patrones