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Pedro Joaquín García Moratalla

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Academic year: 2023

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ALMANSA Y EL CONFLICTO BÉLICO

La Guerra del Marquesado de Villena

  • El ambiente prebélico almanseño
  • Almansa y su posición en la Guerra del Marquesado
  • Actitud tras la primera capitulación. La Junta de 1476
  • La capitulación definitiva de 1480

En as getuies van die aanbieding, die bure Alonso Pina, Juan de Alarcón en Alonso Pérez, groot manne van die Heer van Villena. El Bonillo Lezuza Munera Villanueva de la Fuente La Mesas (geraap van Belmonte) El Pedernoso (geraap uit Belmonte) Las Pedroñeras (geraap uit Belmonte).

Almansa en la Guerra de Granada

Gaspar Fabra estaba a cargo de la mencionada administración y posesión de los mencionados pueblos vecinos. Uno en La Sima, con ocho fanegas de siembra (19,2 fanegas de superficie, unas 6,4 acres en la actualidad).

EL GOBIERNO DE ALMANSA

Gaspar Fabra gobernador de Almansa

Nuestra misericordia y voluntad es que al dicho Gaspar Fabra, nuestro servidor y capitán, se le dé la administración de las dichas ciudades de Villena y Almansa y de la ciudad de Yecla. Esta tasa estaría exenta de los ingresos de “alcaualas, e terçias e diesmos y aduanas y demás derechos de las ciudades de Villena y Almansa citadas”9.

Isabel Centelles gobernadora de Almansa

El dicho Pedro Pacheco no goza de dicha pena ni se le dio en posesión la dicha Chella antes de que el dicho Gaspar Fabra vendiera el dicho lugar de Chella donde quería y no le diera los bienes que el dicho Pedro Pacheco beneficiaría de dicha pena. escribiendo ni leo sus falsedades de frutos"20. En 1509 es Isabel Fabra quien recoge la finca, quizás por la muerte de su madre.

El corregidor Lope Sánchez del Castillo

Estos cargos no podían ser designados como intercesores de personas que estaban en la corte y servicio de los reyes. Que ni él ni sus funcionarios dieron "obsequios ni presentes" a ninguna persona, ni miembro de su familia, por el servicio de los reyes en la corte.

El juez pesquisidor y corregidor Diego Manuel de Huete

Y salió y se fue de la dicha ciudad, sin permiso ni órdenes, con el dicho Marauedís” 33. Porque os ordenamos que vayáis a las dichas ciudades y de allí toméis con vosotros las varas de derecho de mayoral y de alguasilazgo.

El gobierno concejil

Alonso de Pina, Pedro Serrano, Juan Serrano, Juan Carrión, Luis de Valladolid, Juan Bonete de Mari Herrera. Alonso de Pina, Pedro Ochoa, Alonso González, Luis de Valladolid, Fernando Guillamón, Martín Serrano y otros muchos buenos XI- 1486 Santa Hermandad Sisa. Juan Bonete de Mari Herrera y Fernando de Pina, alcaldes; Juan Galiano, albacea; Mingo Jimeno, Alonso Martínez de Paterna, Pedro Serrano, Pedro Martínez del Castillo, asesores; Mateo de Ochoa, juez Alonso de Pina, Pedro Ochoa, Alonso González, Luis de Valladolid, Fernando Guillamón, Juan Ortiz, Sancho Bonete, Martín Serrano y muchos otros buenos.

Alonso de Pina, Pedro Ochoa ha ambue jopói [iporãva] Mateo de Ochoa, Francisco Tarraga ha ha soltero [roky] (Hormiga Bonete) 9-II- 1494Revistas.

Sobre las élites locales

Entre la ajetreada gente de Inieste aparecen comerciantes reconvertidos de las familias Escudillo, Estudillo o Astudillo. El día sería desde el sol hasta el ocaso "y qué beuan en hoyo, bajo el dolor de la hordenança"50. No se pudo entrar a trabajar en el potrero "donde está entremajonado, desde los miliarios de dicho pasto adentro", so pena de 1.000 maravedís.

Durante nuestro período de estudio, el consejo eligió a los propietarios de la zanja que eran responsables de controlar y monitorear la zanja.

FISCALIDAD Y RENTAS

Rentas señoriales

Pero a la espera del remate final de la oferta y del consentimiento o autorización del Marqués para que el recaudador y los fieles siguieran cobrando las rentas (carta de cobro), la mejora podría ser realizada por otros subastadores. Como seguidor del marqués, fue depuesto como concejal cuando la ciudad cayó en manos de los realistas en la Guerra de las Marquesad, pero aparece como abogado de la ciudad en las reuniones del marqués en diciembre de 1476. Muchos coleccionistas destacados, p. como Juan de Ortega, Gonzalo Ruiz del Almarcha o Ruy González de Ocaña, serán destruidos al final de la Guerra del Marquesado.

Merlo ordena, "en nombre del Marqués, mi señor", que en todos aquellos lugares no se permita a los guardianes de los castillos ni a otras personas sacar dinero, trigo "o cualquier otra cosa de dichas rentas", sin permiso de su amo.

Rentas reales

  • Alcabalas y servicio
  • Tercias reales
  • Pedido y monedas
  • Puerto y aduana

La guerra del Marquesado produjo muchos gastos y, según consta en el documento, hubo que pagar el servicio de las personas que intervinieron a favor de los Reyes Católicos. Es decir que la alcabala del matadero se cobraba por reparto entre los vecinos. También se obligó a llevarse 20.000 maravedís correspondientes a la alcabala de la matanza de ese año, "para pagarlos [a Diego de la Osa]".

Así, los Reyes Católicos estipularían que el pan que fuera procedente de la dicha çibdad de Xátiua podrá pasar "por esta dicha ciudad y puerto para ser abastecido".

Rentas concejiles

  • La sisa de la Hermandad
  • Igualas
  • El aceite
  • El vino

134 PEREDA HERNÁNDEZ, M.J.: “Las ordenanzas de la ciudad de Almansa dadas por el Gobernador Miguel de Luxán en 1536”. 40 PEREDA HERNÁNDEZ, M.J.: “Las ordenanzas de la ciudad de Almansa dadas por el Gobernador Miguel de Luxán en 1536”. Un tercio del castigo y herramientas debían ir al consejo y los otros dos al caballero de las montañas.

La tercera parte de todo quedaría para el concejo y las otras dos para el señor de las montañas.

POBLACIÓN Y VIDA COTIDIANA

Sobre la vecindad

La prueba está en los asentamientos ocurridos, que si bien hay constancia en las actas municipales, sin temor a equivocarnos podemos afirmar que hubo muchos otros, que no quedaron reflejados en el papel. El asentamiento de un nuevo vecino de Almansa tuvo que realizarse en el ayuntamiento y ante testigos. En 1487 se instaló Luis Navarro de Navarra, quien por su condición de hidalgo "pidió vesindad libre y sin pecho", la cual, demostrada su categoría, el concejo le concedió "sin pecho como hidalgo ynfançón". ". 3.

Además, la necesidad de artesanos de la ciudad facilitaría su proximidad.

Cereales y tierras de cultivo

Además, otro trozo "que está en la parte de La Sima, que da al cerro de este lado de Los Villares, y con el camino que va a los lavajos de Pedro Tudela, y con terrenos del municipio a la parte baja. ", de un campo semillero (28,8 lodos superficiales, unas 9,6 hectáreas actuales). Pedro Navarro, "inscribió de nuevo para su propiedad Pecheros un terreno que decía abierto en el término de La Syma, que ofende la senda de los terrenos de Lauajo de Pedro Tudela y de Pedro Serrano el Moço, y los terrenos del municipio", de 2 fanegas de plantación (4,8 fangos superficiales, aproximadamente 1,6 acres actuales). Y otra terraza camino de Atalayuela, La Calera fasia, con cuatro caseríos, frente a la misma avenida de La Calera y Los Atochares” (4,8 caseríos, unas 1,6 hectáreas en la actualidad).

Y más de un canal más adelante (sic) bajando de la misma Calera, por el que caben cinco almudes de trigo" (6 almudes de superficie, unas 2 hectáreas hoy), "que afecta a los atochares y al carril de La Talayuela".

Los peones agrícolas

En 1484, vemos que la buena gente de la ciudad logró su objetivo de mantener los salarios bajos, incluso reduciendo a la mitad la pena cuando los salarios eran más altos. En febrero de 1493 se celebró un concejo abierto, aunque esta vez sólo asistieron cinco buenos hombres de la localidad, además de los funcionarios del concejo. Si no almorzaban al amanecer, la pena sería la pérdida de la mitad del salario del día.

El horario de trabajo sería desde las siete de la mañana hasta la puesta del sol, so pena de medio real castellano (17 maravedos) para el hospital, tanto para el editor como para el maestro que incumpla.

El control de los campos

  • Rastrojos
  • Las viñas
  • Barbechos y sembrados
  • Las eras
  • Guardianes y caballeros de la sierra
  • Las dehesas y su guarda

El maestro de la sierra tuvo que notificar la incursión al jurado del consejo en el plazo de tres días. Y esto se entiende en la rotonda para el guardián y está fuera de la rotonda que es el castigo del caballete”67. De todo, la mitad al señor de las montañas y la otra mitad al dueño de la tierra baldía80.

Mientras tanto, los Caballeros de la Sierra seguirían entendiendo la de los extranjeros y pastores vecinos.

La caza

Estaba prohibido sacar fuera de la ciudad lo cazado, a causa de perderlo y "de trescientos marauedíes al cabildo y no dejar la libertad y alualá de los funcionarios ni de la mayoría". Las piezas también debían ser trasladadas "a la red de la plaza, y allí se venden y no en otro lugar", so pena de perderlas o perderlas por el doble. Y que nadie se atreva a sacar tal caça de fuera, con sanción de medio real por cada trozo de caça que quiera sacar, más la caça perdida”102.

Las piezas debían venderse en la plaza del pueblo, según los precios fijados, bajo pena de un real para el que vendiera más caro y otro para el que comprara.

La grana

Si no saliera a cazar y el perro anduviera suelto, tanto en la ciudad como fuera de ella, tendría el mismo castigo en dinero” y lo pueden matar sin castigo, quien quiera. Dado que el interés por este producto no era sólo de los vecinos de Almansa, sino también de los pueblos vecinos, además de anunciar esta operación en la plaza del pueblo, "se enviaron cartas de anuncio a los pueblos y lo[gares] cercanos de este pueblo "113. De la abundancia de este producto tenemos constancia en Almansa por una ordenanza de 1536, donde se especifica.

Todas las ordenanzas para las materias aquí tratadas serían revisadas unos años más tarde por el gobernador del Marquesado de Villena, Miguel de Luján; quien estando presente en Almansa el 6 de mayo de 1536, expresó que los había examinado, y que "encontré que algunos son buenos, y otros bastantes, y que por esa mayor falta de ejecución de ellos..

El agua

  • La acequia de Alpera
  • La acequia Zucaña
  • El agua potable

En agosto de 1490, el vecino Asensio Gómez se comprometió a cuidar la acequia y "estar en Alpera rresydente los dos meses de abril y mayo. También pusieron la contraparte" y se obligaron a permanecer en dicha acequia los dos meses de abril y Mayo como siempre”132. Unas normas del 1498140 de noviembre, en relación con la parte baja de la acequia de Alpera de Los Santos, nos dejan muy claro cómo funcionaría a partir de entonces el proceso de control del flujo de agua en esta zona.

En cuanto a la parte de la trinchera que iba desde el área de Los Santos hacia arriba, hubo problemas con el arrendamiento.

Menestrales

  • Maestros de carretas
  • Tejedores
  • Tejeros
  • Herreros
  • Otros oficios

Aspectos sociales y mentalidad

CONCLUSIÓN

Referencias

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