I
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE BAJA CALIFORNIA SUR
ÁREA DE CONOCIMIENTO DE CIENCIAS DEL MAR Y DE LA TIERRA DEPARTAMENTO ACADÉMICO DE CIENCIAS MARINAS Y COSTERAS
POSGRADO EN CIENCIAS MARINAS Y COSTERAS
TESIS
DIAGNÓSTICO DEL ESTADO DE CONSERVACIÓN DE LOS MANGLARES DE LA CIUDAD DE LA PAZ,
BAJA CALIFORNIA SUR, MÉXICO.
QUE COMO REQUISITO PARA OBTENER EL TÍTULO DE:
MAESTRO EN CIENCIAS MARINAS Y COSTERAS
PRESENTA:
BIOL. MAR. GIOVANNI ÁVILA FLORES
DIRECTOR INTERNO:
DR. OSCAR ARIZPE COVARRUBIAS (UABCS)
DIRECTOR EXTERNO:
DR. GUSTAVO HINOJOSA ARANGO (CIIDIR-IPN)
LA PAZ, BAJA CALIFORNIA SUR, JUNIO DE 2016.
III
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE BAJA CALIFORNIA SUR
ÁREA DE CONOCIMIENTO DE CIENCIAS DEL MAR Y DE LA TIERRA DEPARTAMENTO ACADÉMICO DE CIENCIAS MARINAS Y COSTERAS
POSGRADO EN CIENCIAS MARINAS Y COSTERAS
TESIS
DIAGNÓSTICO DEL ESTADO DE CONSERVACIÓN DE LOS MANGLARES DE LA CIUDAD DE LA PAZ,
BAJA CALIFORNIA SUR, MÉXICO.
QUE COMO REQUISITO PARA OBTENER EL TÍTULO DE:
MAESTRO EN CIENCIAS MARINAS Y COSTERAS
PRESENTA:
BIOL. MAR. GIOVANNI ÁVILA FLORES
DIRECTOR INTERNO:
DR. OSCAR ARIZPE COVARRUBIAS (UABCS)
DIRECTOR EXTERNO:
DR. GUSTAVO HINOJOSA ARANGO (CIIDIR-IPN)
LA PAZ, BAJA CALIFORNIA SUR, JUNIO DE 2016.
V
DEDICATORIA
No tienes que saber hacia dónde vas; lo importante es estar en el camino. Wayne Dyer.
Considero que la incertidumbre, sobre el ¿Qué pasará?, ¿Qué debo hacer?, es algo con lo que vivimos inevitablemente todos los días. Sin embargo, a veces nos encontramos con personas a las que podemos llamar maestros en nuestro andar, y quienes nos ayudan a encontrar un camino aunque estés en alguna de las horas más negras de tu vida.
Durante este tiempo perdí a dos personas muy importantes en mi vida y a ellas les quiero dedicar primeramente este trabajo.
A mi amada Abuela, Guadalupe Castillo Viuda de Flores (q.e.p.d.) quien me otorgó todo su amor, cariño y consejos, no me alcanzará el resto de mis días para agradecerte por todo. Toda la vida te extrañaré y siempre me harás mucha falta. Nunca habrá un día sin que yo me acuerde de ti.
Al mismo tiempo quiero dedicar este trabajo a mi primer Director de Tesis, mi querido maestro, mentor y amigo el Dr. Rafael Riosmena Rodríguez (q.e.p.d.), por haber creído en mí y el haberme dado una oportunidad de trabajar en este interesantísimo “mundo de los manglares”; con todo su apoyo académico, personal y sobretodo de su estima. Me quedo con su frase “Soñar es una parte muy importante de ser un biólogo marino y en cualquier disciplina científica, si uno quiere hacer ciencia debe de gozar con las investigaciones que uno realice”.
Y gracias a usted Doc, empecé a encontrar mi propio camino en la ciencia.
A mí querida y amada familia. A mis padres Sergio y Alma Alicia quienes han sido mis columnas todo el tiempo y gracias a sus esfuerzos pude realizar mi estudios universitarios además de su amor y apoyo incondicionales. También a mis hermanos Tano e Ita quienes desde siempre son mis compañeros y amigos.
A la “familia ecológica”: Lolita, Carmen, César, Jorge y a mi querida sensei- mecenas-amiga María Teresa Reyes Ruiz.
A mis compañeros y amigos que me han acompañado y apoyado durante la maestría y la han hecho una gran experiencia: Pablo, Luz Fabiola, Liliana, Arturo Fierro, Irán, Macario, Pedrito, Johnny, Arturo Baheza, Rocío, Edgar, Mariana, Ramiro, Leo, Yamalí, y el resto de los compañeros de la Maestría CIMACO.
A los integrantes del Laboratorio de Botánica Marina Gabo, Karla, Alex, Chema, Carmen, Areli, Betza, Luis y Gaby, de quienes siempre me sentí apoyado y me hicieron sentir uno más de la familia “Botmar”.
Un reconocimiento muy especial a mí querido amigo y líder el Sr. Eduardo Valdez.
Como es una tradición, finalmente quiero darle las gracias a Dios, y citando a Einstein: “Creo en el Dios de Spinoza, quien se revela así mismo en una armonía de lo existente; no en un Dios que se interesa sólo por el destino y las acciones de los seres humanos”.
AGRADECIMIENTOS
A mi querida alma mater, la Universidad de Autónoma de Baja California Sur (UABCS) y al Posgrado de Ciencias Marinas y Costeras (CIMACO), por darme la oportunidad de cursar mis estudios de Maestría; lo que me permitió obtener conocimientos que me serán muy útiles tanto en la vida académica, profesional y sobre todo en lo personal. Un agradecimiento especial a la Lic. Narda Barajas.
Al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), por otorgarme los sustentos necesarios para realizar mis estudios de posgrado (Beca Núm. 471,803).
Al Dr. Oscar Arizpe Covarrubias, por haber aceptado ser mi Director de Tesis en un momento muy complicado, académica y personalmente. Al Dr. Jorge Manuel López Calderón por aceptar ser parte de mi Comité Asesor, además de su gran apoyo académico, paciencia y valiosos comentarios que mejoraron mucho este trabajo.
También quiero agradecer a mi Director de Tesis Externo, el Dr. Gustavo Hinojosa Arango por sus retroalimentaciones, amistad, apoyo e infinito “aguante”.
También agradezco el apoyo de los investigadores el Dr. Gerardo González Barba, y la Dra. Judith Juárez Mancilla particularmente por su apoyo y haber aceptado estar en mi Comité Asesor en un momento frenético y complicado.
Al M. en C. Roberto Valentín Romero Guluarte de la CONANP, por permitirme realizar una estancia de investigación en dicha dependencia ambiental. Una mención especial merece el Dr. César Augusto Salinas Zavala del CIBNOR, por su gran apoyo, el cual hizo posible mi ingreso al posgrado.
Al M. en C. Pablo Hernández Morales por su asesoría técnica en SIG así como a la Biol. Mar. Liliana Paredes Lozano por sus valiosos comentarios en redacción y estilo.
Finalmente, a mi primer Director de Tesis, Dr. Rafael Riosmena Rodríguez (q.e.p.d.), por haberme dado la idea original sobre este trabajo y sobre todo su apoyo y guía.
VII
RESUMEN Y PALABRAS CLAVE
RESUMEN
En las zonas costeras encontramos algunas de las áreas más ricas en términos de abundancia de recursos naturales. En dichas zonas, ubicamos diversos tipos de ecosistemas los cuales son zonas de alta biodiversidad, destacando los manglares. Además de su relevancia ecológica, los manglares son importantes tanto desde un punto de vista social como económico. Pese a la de los servicios ecosistémicos proporcionados por los manglares, ningún estudio se ha abocado a realizar un diagnóstico integral del estado de conservación de los manglares localizados en la Ciudad de La Paz. El objetivo de la presente investigación fue desarrollar un análisis y diagnóstico sobre el estado de conservación de los manglares en dicha zona, bajo un enfoque multidimensional. La metodología consistió en determinar la cobertura y ubicación geográfica del bosque de manglar actual mediante el uso de Sistemas de Información Geográfica (QGIS) así como una comparación entre los años 1973 y 2014. Por otra parte, se aplicó el uso del Marco de Referencia FPEIR (Fuerzas Motrices-Presión-Estado- Impacto-Respuesta) para un análisis integral. Para su categorización, se utilizó la clasificación empleada por la Lista Roja de Ecosistemas de la UICN. Después de analizar los datos espaciales, se concluye que existe un aumento de la cobertura de manglar en la zona estudiada de manera general, aunque en la mayoría de las comunidades se presentarán pérdidas de cobertura. Por otra parte, se observó que la zona cuenta con numerosos instrumentos de gestión ambiental para su protección, variando el años de decreto, desde 1938 hasta 2015. Aunque, es necesario renovar esfuerzos en materia de monitoreo, vigilancia y restauración ecológica de las zonas de manglar, sobre todo en las comunidades de manglar más impactadas como son Enfermería y Playa Pichilingue-Brujas.
PALABRAS CLAVE
Manglares, FPEIR, SIG, Estado de Conservación, Servicios Ecosistémicos.
LISTA DE SIGLAS Y ACRÓNIMOS
AEMA Agencia Europea de Medio Ambiente
AICA Áreas de Importancia para la Conservación de las Aves ANP Área Natural Protegida
BCS Baja California Sur
CEMDA Centro Mexicano de Derecho Ambiental, A.C.
CIBNOR Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste, S. C.
CICIMAR Centro Interdisciplinario de Ciencias Marinas
CITES Convención Internacional sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre
CONABIO Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad CONAFOR Comisión Nacional Forestal
CONAGUA Comisión Nacional del Agua
CONANP Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas CONAPO Consejo Nacional de Población
EM Evaluación de Ecosistemas del Milenio
EMPRHOTUR Asociación de Empresas Hoteleras y Turísticas de La Paz, A.C.
EPA Agencia de Protección del Medio Ambiente de Estados Unidos.
ESRI Environmental Systems Research Institute
FPEIR Fuerzas Motrices-Presión-Estado-Impacto-Respuesta GBCS Gobierno del Estado de Baja California Sur
INEGI Instituto Nacional de Estadística y Geografía
IPCC Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático IPN Instituto Politécnico Nacional
LGDFS Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable
LGEEPA Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente MIA Manifestación de Impacto Ambiental
OCDE Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico OSC Organizaciones de la Sociedad Civil
PIB Producto Interno Bruto
PNUMA Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente PROFEPA Procuraduría Federal de Protección al Ambiente
RAMSAR Secretaría de la Convención de Ramsar SCT Secretaría de Comunicaciones y Transportes
SE Secretaría de Economía SEMAR Secretaría de Marina
SEMARNAT Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales SER Sociedad Internacional para la Restauración Ecológica
SIG Sistemas de Información Geográfica
SMMM Sistema de Monitoreo de los Manglares de México TEEB La Economía de los Ecosistemas y la Biodiversidad UABCS Universidad Autónoma de Baja California Sur
UTM Sistema de Coordenadas Universal Transversal de Mercator UICN Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza
USD Dólar Estadounidense
WWF Fondo Mundial para la Naturaleza
IX
ÍNDICE
DEDICATORIA
VAGRADECIMIENTOS
VIRESUMEN Y PALABRAS CLAVE
VIILISTA DE SIGLAS Y ACRÓNIMOS
VIIIÍNDICE
IX1.- INTRODUCCIÓN ...
12.- ANTECEDENTES ...
43.- JUSTIFICACIÓN ...
54.- OBJETIVOS ...
64.1 Objetivo general ... 5
4.2 Objetivos específicos ... 5
5.- METODOLOGÍA ...
75.1 Área de Estudio ... 7
5.2 Análisis FPEIR ... 9
5.3 SIG y Análisis Espacial de Datos ... 11
5.4 Evaluación del Estado de Conservación ... .15
6.- RESULTADOS ...
166.1 Análisis FPEIR ... 16
6.2 Análisis Espacial ... 36
6.3 Evaluación del Estado de Conservación y Clasificación ... 41
7.- DISCUSIÓN ...
478.- CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES ...
599.- BIBLIOGRAFÍA...
6110.- ANEXOS ...
75Anexo I Glosario... 75
Anexo II Imagenes de Manglares de La Paz 1973-2014. ... 78
Anexo III Mapas del Estado de Conservación de Manglares ... 94
1
1.- INTRODUCCIÓN
El ecosistema de manglar, al igual que otros humedales costeros, contribuye de manera importante al bienestar humano; esto a través de los numerosos servicios ecosistémicos que otorga tales como agua y alimentos, materiales de construcción, protección ante tormentas, control de erosión, captura de CO2, áreas de descanso, entre otros (EM, 2005; Duke, et al., 2007 y PNUMA, 2014).
No obstante, desde la década de 1980 este ecosistema ha presentado una pérdida alarmante de cobertura en todo el mundo. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO por sus siglas en inglés) señala en su “Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales”, que el área total de manglares disminuyó de 18.8 millones de hectáreas (ha) en 1980 a 15.2 millones en 2005, representando una pérdida del 17 % (FAO, 2007).
El caso de México, la pérdida de cobertura de este ecosistema ha sido relativamente menos alarmante. Valderrama y Colaboradores (2014), reportan que en 1981 existían 855,566 ha y en el año 2005 nuestro país contaba con 773,854 ha, lo cual representa una pérdida de 81,712 ha (9.55%). Sin embargo, esta tendencia sólo puede tener como consecuencia final la desaparición de los manglares y consecuentemente de los servicios ecosistémicos que proporcionan (Figura 1). De acuerdo a Aburto y Colaboradores (2008) el valor de una hectárea de manglar representa 37, 500 USD (dólares americanos) anualmente; por ejemplo si se perdiera una hectárea este año, equivaldría a una merma de 750,000 USD.
Figura 1. Servicio de guardería para especies comerciales. Tomado de Oberlander, 2015.
Los manglares se encuentran amenazados por actividades antrópicas tales como: el cambio de uso de suelo, acuacultura, agricultura y ganadería, turismo y urbanización. (Hirales-Cota, et al., 2010). De igual forma Sarukhán y colaboradores (2009) agregan otras actividades como: la extracción de materiales provenientes de la minería y/o construcción y el azolvamiento o sedimentación, producto de la alteración de los cauces debido al desarrollo de infraestructura vial o turística (Figura 2).
Figura 2. Manglar Enfermería afectado por azolvamiento. Elaboración propia, 2012.
Para lograr la conservación a los manglares así como de sus importantes servicios ecosistémicos es necesario el establecer un monitoreo constante (Spalding, 2010; CONABIO, 2013 y PNUMA, 2014). Para ello, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) recomienda, entre otras medidas, el desarrollo de reportes sobre el Estado de Conservación (UICN, 2016).
El concepto de estado de conservación es comúnmente utilizado (y enfocado principalmente al estatus de especies), pero existen pocas definiciones sobre el mismo y ninguna dentro del marco legal mexicano. La Ley 42/2007, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad de España, define al estado de conservación del hábitat como: "Condición derivada del conjunto de las influencias que actúan sobre el hábitat del que se trate y sobre las especies asentadas en el mismo y que pueden afectar a largo plazo su distribución natural, estructura, funciones y servicios ecosistémicos, así como a la supervivencia de sus especies típicas en el territorio";
siendo esta definición una de las mejores y tiene una validez jurídico-normativa.
3 Por otra parte, la Comisión Nacional para la Biodiversidad (CONABIO) identificó (junto a un panel de expertos de diversas instituciones académicas) un total de 81 áreas, las cuales fueron clasificadas como: “Sitios de Importancia de Manglar y con necesidades de rehabilitación ecológica” para México (Figura 3).
Figura 3. Sitios de manglar con relevancia biológica. Tomado de CONABIO, 2009.
Como resultado de este análisis, se evidenció que el estado de Baja California Sur (BCS) cuenta con tres de estos sitios: Bahía Concepción (PN02), Bahía Magdalena (PN03) y San Ignacio Bocana-Dátil (PN07) (CONABIO, 2009).
No incluyéndose dentro de dicha clasificación, a los manglares ubicados en la ciudad de La Paz, Baja California Sur.
Si bien es innegable la importancia de estos sitios, los manglares ubicados en las cercanías de la ciudad de La Paz, presentan una presión antrópica mucho mayor que los anteriores sitios al estar situados en una de las capitales con mayor tasa de crecimiento en México (Guzmán-Poo, 1998 y Riosmena, 2015). En este sentido, diferentes foros tales como el “I Taller sobre Manglares de la Península de B.C.” celebrado en 2005 así como el “I Taller de Sitios RAMSAR de BCS” realizado en 2009 (los cuales contaron con participaciones de investigadores y actores clave) han señalado la necesidad de investigar sobre el estado de los manglares de esta ciudad e identificar cambios en su cobertura de manglar así como necesidades de restauración ecológica (Cortés-Calva, 2009).
2.- ANTECEDENTES
La teledetección (y en general el uso de la información espacial), es considerada como una herramienta importante en el manejo forestal (incluidos los manglares). Su importancia no sólo se centra en temas de monitoreo, sino también en la realización de observaciones pertinentes, lo que puede ayudar a determinar el impacto de la deforestación sobre el clima global (Giri et al., 2011).
En el ámbito internacional existen muchos ejemplos de trabajos con manglares, destacando los que utilizan cálculos de índices de vegetación (Márquez, 2003; Dahdouh-Guebas, et al., 2005 y Heumann, 2011). En México los manglares han sido estudiados desde hace más de 30 años, por diversos especialistas, así como organizaciones de la sociedad civil y del sector público lo que permite considerar que se cuenta con un amplio acervo de información sobre el tema, aunque dicha información se encuentra en la mayoría de las casos dispersa y sin sistematizar (Riosmena, 2015). Sin embargo, los trabajos científicos relacionados con SIG son pocos a nivel nacional como el de Hirales-Cota y colaboradores (2010).
No obstante, la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), ha desarrollado desde el año 2005 a través del Sistema de Monitoreo de los Manglares de México (SMMM) información cartográfica sobre manglares a nivel nacional. Informando este sistema que de 1970 a 2005 se han perdido en nuestro país aproximadamente 82,218 hectáreas de manglares. Lo cual representó cerca del diez por ciento del total a nivel nacional (CONABIO, 2009).
En el caso de Baja California Sur, al igual que en el resto de México, existen pocos trabajos con SIG relacionado a manglares. Destacan los trabajos de:
González-Zamorano (2002) donde estudió la estructura y cobertura espacial de manglar del Estero “El Conchalito”; Tovar-Lee, (2009) presentó un diagnóstico ambiental y propuesta de manejo para una comunidad de manglar ubicada dentro del “Estero El Conchalito” (incluyendo un análisis con SIG); y González-Zamorano (2012) quien estudió los patrones ecológicos de los manglares y su relación con el factor geomorfológico.
5
3.- JUSTIFICACIÓN
Las ciudades localizadas dentro de las franjas costeras de México y en todo el mundo, han experimentado un elevado crecimiento poblacional y económico, lo que ha dado como resultado un aumento importante de la urbanización en estas áreas; consistiendo dicha urbanización, en el desarrollo de infraestructura (inmobiliaria y turística) y servicios (agua, energía eléctrica, etc.) a sus pobladores y sus visitantes (Sekovski, et al., 2007; Hirales-Cota, et al., 2010 y CONABIO, 2013).
El desarrollo urbano ha originado cambios de uso de suelo forestal en las zonas a construir; ocasionando impactos ambientales tales como deforestación, pérdida de cobertura vegetal, contaminación, etc. Este cambio además, causa la pérdida de las comunidades vegetales cercanas a las ciudades, las cuales aportan importantes servicios ecosistémicos de soporte, regulación, provisión y culturales (López-Portillo y Ezcurra, 2002; Riosmena-Rodríguez, 2009 y Sarukhán, 2009).
La ciudad de La Paz, cuenta dentro de sus límites con un importante número de comunidades de manglar (CONANP, 2015). No obstante, al igual que otras ciudades de nuestro país, estas comunidades vegetales se han visto afectadas principalmente por el desarrollo de infraestructura turística y acuícola (Flores- Verdugo et al., 2007; CONABIO, 2008). Por lo anterior, se considera necesario conocer el estado de conservación de los manglares que existen en la ciudad para desarrollar recomendaciones que ayuden a su manejo y desarrollo sustentable.
Asimismo Portillo y Ezcurra (2002), señala que unos de los objetivos primordiales en la investigación de manglares dentro de nuestro país debe ser:
“Revisar el estado actual de los bosques de manglar, incluyendo una evaluación de los datos disponibles sobre su área total, distribución, biodiversidad, geoquímica e Interacciones antropogénicas”. Reconociéndose de esta forma, la importancia y necesidad de la presente investigación
4.- OBJETIVOS
4.1 Objetivo general
4.2 Objetivos específicos
Determinar la cobertura y ubicación geográfica de los manglares presentes en la Ciudad de La Paz.
Realizar un análisis comparativo de la cobertura de las comunidades de manglar entre los años 1973 y 2014.
Identificar a los agentes de deforestación que afectan su conservación.
Evaluar el estado de conservación de la zona, considerando criterios del
Marco FPEIR y de la Lista Roja de Ecosistemas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.
Establecer una serie de recomendaciones que permitan mejorar el estado de conservación de las comunidades de manglar.
Desarrollar un diagnóstico sobre el estado de conservación de los manglares de la Ciudad de La Paz, Baja California Sur, bajo un enfoque multidimensional;
considerando las perspectivas: 1) geográfica, 2) temporal, 3) sustentabilidad y 4) gestión ambiental.
7
5.- METODOLOGÍA
5.1 Área de Estudio
La Ciudad de La Paz es la capital del Estado de Baja California Sur, México y cabecera municipal del Municipio de La Paz (Figura 4). Se ubica al sur de la Península de Baja California y está localizada en las coordenadas geográficas 24°08′32″ N y 110°18′39″O (INEGI, 2015).
El clima de esta zona, según la clasificación de Köppen, modificada por E.
García (1988) es BW (h') w; es decir está clasificado como muy cálido y árido: con temperatura media anual mayor a 22° grados centígrados y media sobre 18° grados centígrados para el mes más frio, con régimen pluvial predominante en verano y entre un 5 y 10.2 % de las lluvias totales ocurren en el periodo invernal (García, 2004).
Originalmente sus actividades económicas se basaban principalmente en la pesca y el comercio, aunque en los últimos años la actividad turística y de servicios ha aumentado considerablemente, esto debido a la belleza de sus escenarios naturales, particularmente costeros (GBCS, 2016).
La Paz, a su vez, es un importante puerto marítimo del noroeste de México y se halla colindante a la Bahía de La Paz (que a su vez se encuentra dentro del Golfo de California). Sus particulares condiciones geográficas y climáticas han permitido que la zona cuente con un importante capital natural, destacándose los servicios proporcionados por ecosistemas costeros (Urciaga-García, 2014).
De acuerdo a la legislación urbana estatal y municipal, la delimitación de la ciudad está establecida en el Plan de Desarrollo Urbano de la Ciudad de La Paz.
En este instrumento, se reconoce la presencia de zonas de importancia para la conservación, entre ellas se mencionan a los manglares (H. Ayuntamiento de La Paz, 2007).
Asimismo, algunos de los manglares de la ciudad de La Paz forman parte de áreas naturales protegidas. Una de ellas es el Sitio Ramsar Núm. 1,816
“Humedales Mogote-Ensenada de La Paz”, la cual presenta una superficie de 9, 184.07 hectáreas (ha) y fue designado como humedal costero de importancia internacional el 02 de Febrero de 2008 (CONANP, 2016).
Otra de las áreas naturales protegidas en la zona, es el Área de Protección de Flora y Fauna “Balandra”. La publicación de su decreto fue el 30 de Noviembre de 2012 en el Diario Oficial de la Federación. Esta cuenta con una superficie de 2,512-73-07.50 hectáreas y en ella existen importantes comunidades de manglar (SEMARNAT, 2012). Cabe agregar que la zona de Balandra también fue decretada como un Sitio Ramsar el 02 de Febrero de 2008.
Finalmente, una parte de la ciudad se encuentra categorizada como Área de Importancia para la Conservación de las Aves (AICA), denominanda “Ensenada de la Paz” (AICA 93) y cuenta con la Categoría A-2 (CONABIO, 2016).
Figura 4. Delimitación de la ciudad de La Paz, Baja California Sur, México.
9 5.2 Análisis FPEIR
El estudio de problemáticas enfocadas a temas de sustentabilidad requiere de un enfoque integral-holístico; esto debido a que el mismo concepto de sustentabilidad considera como sus componentes básicos a los aspectos social, ambiental y económico los cuales en si mismos ya son complejos (De Brucker et al., 2012).
Por lo anterior, se han utilizado diversos modelos con este enfoque integral, destacándose el modelo Fuerzas Motrices-Presión-Estado-Impacto-Respuesta (FPEIR), el cual ha sido utilizado por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Figura 5) para realizar sus reportes ambientales (PNUMA, 2012).
Figura 5. Marco FPEIR aplicado en la Evaluación Ambiental Global GEO-5.
Tomado de PNUMA, 2012.
Se optó por realizar una investigación integral tomando como base al marco FPEIR con enfoque a manejo ecosistémico como lo utiliza Kelble y colaboradores (2013). En este nuevo modelo, se sustituye al Módulo de “Impacto” por el Módulo
“Impactos en Servicios Ecosistémicos”; facilitándose una representación más precisa de las interacciones de las comunidades, incluyéndose la retroalimentación con la sociedad humana (Figura 6).
Asimismo, en este marco, el Módulo de “Impactos en Servicios Ecosistémicos” juegan el rol central, en vez del Módulo de “Fuerzas Motrices”. Su uso se considera conveniente en el caso de los manglares, debido a los numerosos servicios ecosistémicos otorgados por dicho ecosistema (PNUMA, 2014).
Figura 6. Marco FPEIR con enfoque al Manejo Ecosistémico. Tomado de Kelble, et al., 2013.
Para aplicar este modelo se examinó, revisó y recopiló literatura relacionada a las comunidades de manglar de la Ciudad de La Paz (enfocándose en el periodo 1970-2015). Particularmente, se hizo un análisis de literatura sobre publicaciones como: artículos científicos, reportes técnicos, opiniones de expertos, memorias de congresos científicos, tesis, etc. Cabe indicar que la información obtenida del Módulo Estado fue utilizada para el análisis integral final, al ser ésta una información de carácter integral.
11 5.3 SIG y Análisis Espacial de Datos
Los sistemas de información geográfica (SIG) permiten el análisis temporal y espacial de grandes extensiones de la superficie terrestre. Los SIG brindan un importante apoyo en el manejo de datos y obtención de resultados (Olaya, 2011).
Entre los usos que permite el análisis SIG, destaca el poder estudiar características morfológicas de áreas con vegetación y cobertura vegetal (Giri et al., 2011).
5.3.1 Datos de entrada
La información utilizada en el trabajo, incluyen las siguientes fuentes:
Recuadro 1. Fuentes de datos espaciales utilizados.
Para el análisis espacial (Figura 7) se utilizó el software Quantum GIS Versión 2.8 y sus complementos, el cual es un sistema de información geográfica de código libre (QGis, 2015).
Figura 7. Descripción general del proceso de análisis espacial.
Fotos aéreas (INEGI), Esc. 1:70,000. Año 1973. Líneas 12-5, 13-18, 14-9,10).
Imagen de satélite Landsat 8 (23/11/2014. Res. 30 m, 15 m pan.
ID.LC80340432014327LGN00).
Imagen de la Ciudad de La Paz, extraída de la base de datos satelital de ESRI Imagery.
Puntos geográficos de ubicación de las comunidades de manglar.
Bases de datos de otros estudios (CONANP).
5.3.2 Procedimiento
Como primer paso se definió la escala y la referencia geográfica a utilizar. La información está georreferenciada al sistema World Geodesic System de 1984 UTM Zona 12N. La escala de referencia está dada respecto a la distribución y área de cada zona de manglar, por lo cual fue variable en la salida final.
Las fotografías aéreas fueron digitalizadas mediante escaneo, con la mayor resolución posible (10200 x 14028 píxeles). Posteriormente se extrajo de cada imagen, un recorte correspondiente a las áreas de estudio. Una georreferenciación fue necesaria y realizada para las fotos aéreas digitalizadas, mediante el método de puntos de control; tomando referencias geomorfológicas del terreno (Figura 8).
Figura 8. Captura y Procesamiento de Datos Espaciales. Tomado de Martínez, 2014.
Un proceso de remuestreo fue elaborado con el fin de obtener un tamaño de pixel de 1 m x 1 m para estas imágenes. El proceso de remuestreo no permite mayor resolución del pixel; sin embargo, apoya a que la representación para este trabajo, defina un mejor contraste entre pixeles vecinos. Por lo anterior, se estima que la observación es válida para definir los contornos de la cobertura de manglar.
Asimismo, para la imagen gratuita obtenida de la empresa ESRI (Environmental Systems Research Institute), se realizó el tratamiento de corte y georreferenciación, así como el remuestreo, también a un tamaño de pixel de 1 m x 1 m (Figura 9).
13
Figura 9. Tratamiento de imágenes digitales para los años de 1973 y 2014, respectivamente, sobreposición del resultado georreferenciado en el canvas del software QGis.
La imagen satelital fue transformada de coordenadas geográficas a métricas, en el mismo sistema de referencia de coordenadas antes mencionado. Para su utilización óptima, se realizó un compósito de las bandas 4, 5, 3 y con la pancromática (Banda 8); esto con la finalidad de aumentar su resolución (Figura 10). La combinación de las bandas mencionadas permitió diferenciar las áreas con cubierta vegetal (Chauvaud et al., 1998).
Figura 10. Contraste de bandas para la delimitación de coberturas vegetales.
Esta imagen satelital fue utilizada como base para la georreferencia de los recortes de las imágenes digitalizadas. La imagen Landsat 8 OLI-TIRS, fue descargada gratuitamente de la base de datos del USGS (United States Geological Service), desde su plataforma Earth Explorer (Figura 11).
Figura 11. Plataforma USGS EarthExplorer.
La generación del proyecto base en la plataforma QGis, integró las imágenes mencionadas en formato raster. Una vez efectuada la validación de las propiedades de las imágenes (tamaño de pixel, georreferencia), se procedió a efectuar la observación para definir las áreas de la cobertura de manglar. Mediante la técnica de digitalizado manual fueron vectorizados 32 polígonos (Figura 12), (Benfield et al., 2005; Fromard et al., 2004; Murray et al., 2003) correspondientes a las comunidades de manglar. Tomando como referencia para la delimitación, el área observada en las imágenes digitales para 1973 y 2014, respectivamente.
Figura 12. Determinación de cobertura al año 2014 de la comunidad de manglar de Balandra.
15 5.4 Evaluación del Estado de Conservación
Para la aplicación de este análisis, se requirió la información obtenida de las fases previas, tanto del análisis FPEIR (Módulo Estado: Condiciones ambientales) así como del análisis SIG (Índice de Vegetación Remanente). Y una vez obtenidas estas dos fuentes de información se procedió a la aplicación de una evaluación multicriterio para poder determinar su estado de conservación y su posterior clasificación de acuerdo al código establecido por la Lista Roja de Ecosistemas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Asimismo, cabe señalar que la parte cuantitativa del estudio (Análisis SIG), llevó un mayor peso en el análisis multicriterio (0.60) y la parte cualitativa Marco FPEIR Estado (Condiciones Ambientales) tuvo el peso restante (0.40). Esto al ser la parte cuantitativa de mayor robustez en comparación a la cualitativa (Figura 13).
Figura 13. Análisis Integral del Estado de Conservación de Manglares.
Al ser esta una metodología nueva, (ya que no existe una metodología específica para determinar el estado de conservación de manglares) se optó por incluirla dentro del apartado de resultados (página 41) y donde es descrita con mayor detalle.
Estado de Conservación del Manglar
Índice de Vegetación Remanente (Valor Cuantitativo: 0.60)
Condiciones Ambientales (Valor Cualitativo: 0.40)
Colapsado En Peligro Crítico
Evaluación Multicriterio
En Peligro Vulnerable Poco Amenazado
Preocupación Menor
Deficiencia de Datos
No Evaluado
6.- RESULTADOS
6.1 Análisis FPEIR
A través de la aplicación del marco integral FPEIR se determinaron tres Indicadores en el Módulo Fuerzas Motrices, cinco en el Módulo Presión, dos en el Módulo Estado, cuatro en el Módulo de Impacto y tres en el Módulo de Respuesta (Figura 14).
Figura 14. Representación de los Módulos FPEIR para los manglares de la ciudad de La Paz.
Modificado de Kelble et al., 2013.
El modelo generado se ha basado principalmente en tres aspectos: 1) la disponibilidad de datos, 2) los enfoques de diversos expertos en materia FPEIR con estudios en humedales costeros (Lin et al., 2007; Kelble et al., 2013 y Cook et al., 2014), y 3) las valoraciones de actores clave locales de acuerdo a Ávila-Flores (2014).
A continuación se explican de manera más detallada cada uno de estos Módulos, así como sus respectivos Indicadores.
17 6.1.1 Fuerzas Motrices
Desarrollo económico
De acuerdo al Banco Mundial (2016), México presentó en el 2015 un crecimiento moderado del 2.5 %, y se prevé que para el 2016 se produzca una desaceleración en la economía nacional. Esto debido a la aplicación de medidas de política monetaria-fiscal elaboradas ante la situación externa desfavorable.
El Estado de Baja California Sur no ha sido ajeno a este escenario económico. El Estado pasó de ser de uno de los líderes en crecimiento económico en México, a ser uno de los estados con menor crecimiento (GBCS, 2016). Por lo que una de las metas de la administración estatal 2015-2021, es la generación de empleos a partir de mayores inversiones en el sector productivo.
La Ciudad de La Paz, al igual que el resto del Municipio, tiene como base principal de su economía al sector terciario (Figura 15); destacando los sectores gubernamental, turístico y comercial (H. XV Ayuntamiento de La Paz, 2016).
Figura 15. Unidades Económicas por Sector en el año 2014.
Fuente: H. XV Ayuntamiento de La Paz, 2016.
36%
49%
10% 5%
Sectores Económicos en el Municipio de La Paz.
Comercio Servicios Manufacturas Otros
Crecimiento demográfico
De acuerdo a los resultados de la “Encuesta Intercensal de Población y Vivienda 2015” realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI, 2015a), la población total del Estado de Baja California Sur es de 712,029 habitantes.
En el Municipio de La Paz habitan 251,871 personas; esta población representa el 35.37 % de la población total del estado, siendo el municipio más poblado. Específicamente en la ciudad de La Paz, la población para 2015 era de aproximadamente 244,219 habitantes (GBCS, 2015).
Tabla I. Evolución demográfica de la Ciudad de La Paz durante el periodo 1990-2015.
Fuente GBCS, 2015.
1990 2000 2010 2015
137, 641 162, 954 215,178 244,219
Este incremento se debe a que esta ciudad ha sido en los últimos años un importante polo de inmigración interna; aunque la intensidad de estos flujos se ha ido reduciendo. Estas migraciones se originan principalmente por razones como la búsqueda de empleo en el sector terciario, principalmente en turismo y servicios.
Por otra parte, de acuerdo a proyecciones de población originadas por el Consejo Nacional de Población (CONAPO, 2013) para el año 2030 el Municipio de La Paz contará con aproximadamente 406,236 personas lo que representaría un aumento del 161 % de la población actual (Tabla II).
Tabla II. Proyecciones de población total en el Municipio de La Paz, 2010-2030.
Fuente CONAPO, 2013.
2020 2025 2030 328,865 368,036 406,263
19 Cambio climático
De acuerdo al Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (2014), los manglares de todo el mundo se encuentran seriamente amenazados ante los impactos del cambio climático global.
Entre los componentes del cambio climático que afectan a los manglares destacan: cambios en el nivel del mar, fuertes eventos hidrológicos, temperatura, precipitaciones, tormentas, concentración de CO2 en la atmósfera, patrones de circulación oceánica, salud de los ecosistemas vecinos, así como las respuestas humanas al mismo (Gilman et al., 2008; Record et al., 2013). En este sentido, Yáñez-Arancibia y colaboradores (2014), identificaron respuestas específicas del ecosistema de manglar ante algunos componentes del cambio climático (Tabla III).
En nuestro país, el Reporte Mexicano de Cambio Climático (2015) elaborado por la UNAM, indica que al estar ubicados los manglares en una zona de transición terrestre-marina, provoca que las comunidades de manglar sean altamente vulnerables ante cualquier cambio de elevación del nivel del mar así como por los huracanes. Esto es particularmente evidente para los manglares ubicados en la zona costera del Golfo de México (Flores, et al., 2010).
Para Baja California Sur, el Plan Estatal de Cambio Climático (Ivanova y Gámez, 2012) señala que el corredor turístico San José del Cabo-Cabo San Lucas, y las ciudades de La Paz y Loreto presentan los valores más altos de acuerdo al índice de vulnerabilidad aplicado respecto a la elevación del nivel del mar (2.4, 2.0 y 1.9 respectivamente). Asimismo, dicho Plan también considera preocupantes los efectos del cambio climático en la intensidad de los huracanes que azotan las costas estatales; esto debido al posible incremento de los vientos que los acompañan (Wurl y Martínez, 2006).
Por otra parte, Ivanova y Bermudez (2014) señalan que la ciudad de La Paz, presenta una alta vulnerabilidad al cambio climático, particularmente la zona adyacente a la parte sur de la Ensenada de La Paz.
Tabla III. Respuestas de los Manglares ante el Cambio Climático.
Fuente Yáñez-Arancibia et al., 2014.
COMPONENTES
CAMBIO CLIMÁTICO RESPUESTAS
ASCENSO EN EL NIVEL MEDIO DEL MAR.
Incremento de erosión litoral
Incremento de productividad primaria y secundaria por mayor disponibilidad de nutrientes.
Propagación del manglar tierra adentro modulado por fisiografía y topografía.
ASCENSO EN LA CONCENTRACIÓN DEL CO2 ATMOSFÉRICO.
Mayor eficiencia en el uso de H2O por algunas especies de manglar.
ASCENSO DE LA TEMPERATURA ATMOSFÉRICA.
Expansión de los manglares a latitudes mayores.
En algunas especies se presentan cambios en el crecimiento, y patrones fenológicos-reproductivos.
Incremento en la productividad global del ecosistema de manglar.
Cambios en la composición florística y faunística por beneficio de microclima.
Aceleración de procesos microbianos en la interfase agua-sedimento.
CAMBIOS EN LOS PATRONES DE LLUVIAS.
Mayor precipitación sobre la tasa de evapotranspiración, incrementaría la productividad primaria
Mayor evapotranspiración sobre tasa pluviométrica reducirá productividad primaria y crecimiento.
Salinización de suelos reducirá productividad primaria y crecimiento de los manglares.
Cambios en la distribución de especies estenohalinas.
Cambios en el contenido de H2O del suelo y de salinidad del sustrato impactarán el crecimiento.
IMPACTOS EN EL USO DEL SUELO.
Incremento del riesgo de inundación de la llanura costera.
Incremento de la erosión de litorales blandos vulnerables.
Incremento del riesgo de intrusión salina.
21 6.1.2 Presión
Turismo
De acuerdo a datos de la Organización Mundial del Turismo (OMT) a México arribaron 24.2 millones de turistas en 2014; el país ocupa la décima posición por llegada de turistas internacionales, y el lugar 22 en cuanto a ingresos derivados de la actividad turística, los cuales ascendieron a 16.2 miles de millones de dólares en 2014 (OMT, 2015).
En 2013, los ingresos por el turismo representaron el 8.7% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional (SECTUR, 2014). Al año siguiente las actividades relacionadas con este sector generaron aproximadamente 2.3 millones de puestos de trabajo, lo que representó el 5.8 % del total de los empleos remunerados en México (INEGI, 2015b).
El sector terciario para Baja California Sur representa el 72 % del PIB estatal;
y genera aproximadamente el 70 % de los empleos remunerados (252 mil 622 en 2015).
La actividad turística es uno de los componentes principales del sector terciario. El turismo presentó un importante descenso en el número de visitantes (Figura 16) en 2010 (1,622, 179 visitantes) comparado con el año 2008 (2,150, 095) y para 2014 (1,740, 469) se ha observado una leve recuperación (SECTUR, 2016).
Figura 16. Llegada de Turistas Totales a BCS en el periodo: 2008 – 2014. Fuente: SECTUR, 2016.
El Municipio de La Paz, y específicamente la ciudad de La Paz, presentan una importante afluencia de visitantes, quienes se ven atraídos por su belleza paisajística e importante infraestructura turística (Figura 17). El principal atractivo de la ciudad de La Paz son sus playas; las cuales son ideales para la práctica de deportes acuáticos, así como para el descanso y otras actividades recreativas (SECTURBCS, 2016).
Figura economía turismo
Figura 17. Atractivos turísticos de la Ciudad de la Paz, Baja California Sur.
Fuente: EMPRHOTUR, 2016.
Por otra parte, el desarrollo de infraestructura turística ha originado la destrucción de algunos ecosistemas costeros y afectación a otros. Siendo las comunidades de manglar ubicadas en la zona costera de la Bahía de La Paz, de las más afectadas en la zona (Guzmán-Poo, 1998).
Sobre este punto, resaltan tres proyectos turísticos: “Paraíso del Mar” (2003),
“Entremares” (2008) y “Playa Balandra” (impulsado alrededor de 2005); que de acuerdo a organizaciones de la sociedad civil (CEMDA, Guardianes del Agua, Niparajá) y la ciudadanía en general, representan graves riesgos para los manglares de esta zona, particularmente para los manglares El Mogote y Balandra.
23 Urbanización
La ciudad de La Paz, fue fundada el 3 de Mayo de 1535 por el conquistador español Hernán Cortés. Desde esa fecha, se han originado cambios en el uso de suelo para poder satisfacer las necesidades de sus habitantes (comunicación, vivienda, agua, luz, infraestructura, entre otros aspectos).
Por sus condiciones físicas y geográficas y al ser un importante puerto en la región noroeste de México, mucha de la infraestructura de la ciudad de La Paz (Figura 18), se desarrolló cercana a su línea de costa (Gámez y Ángeles, 2010.
Figura 18. Desarrollo de infraestructura costera de la ciudad de La Paz, 1920-1940.
Fuente: Archivo Histórico Pablo L. Martínez, 2015.
El desarrollo de la infraestructura urbana a lo largo de la costa de la ciudad de La Paz ha causado perturbaciones en los manglares durante los últimos 30 años (Carballo, 1984; Martínez de la Torre, 1998 y CIBNOR, 2015).
La construcción de la carretera al puerto de Pichilingue en la década de 1960 provocó impactos a varias comunidades de manglar como Pichilingue-Brujas, Enfermería y Eréndira (Mendoza, 1984). De igual forma, desarrollos habitacionales han afectado al manglar de El Conchalito, así como al manglar Palmira (Guzmán- Poo, 1998; López-López 2013 y CIBNOR, 2015).
Residuos
De acuerdo al programa estatal para la prevención y gestión integral de residuos, en el 2010 en el estado de Baja California Sur se produjeron 466 mil toneladas de residuos sólidos anuales; el 38% de estos provino del Municipio de La Paz (DPUYE, 2011).
Riosmena-Rodríguez (comm. pers. 2015) señala que los residuos que pueden encontrase en los manglares varían desde residuos sólidos urbanos (basura), hasta restos de materiales de construcción (concreto-varilla), residuos de manejo especial (llantas) y heces fecales (algunos visitantes utilizan a los manglares como sanitarios). Incluso se han presentado derrames de chapopote (o asfalto), como el ocurrido en agosto de 2013 (Figura 19).
Figura 19. Derrame de Chapopote en el Km 12+500 de la carretera La Paz-Pichilingue.
Por otra parte, Pérez-Aguilar (comm. pers. 2016) señala que no existe información completa con respecto a la cantidad exacta de residuos que se depositan en humedales costeros en nuestro estado. Sin embargo, han sido numerosos los esfuerzos de limpieza de manglares por parte de ciudadanos así como de algunas organizaciones de la sociedad civil. De acuerdo a datos proporcionados por la organización “Rescatando Nuestros Arrecifes y Manglares”, en Marzo de 2016 se recogieron aproximadamente dos toneladas de basura en siete manglares contiguos a la Bahía de la Paz.
25 Incremento de fuerza y número de fenómenos meteorológicos
Varios estudios científicos han informado sobre un aumento a nivel mundial en la intensidad de los ciclones tropicales en los últimos 40 años (Holland y Bruyère, 2013). A pesar de estos hallazgos, el vínculo entre el cambio climático y los daños de los ciclones tropicales sigue siendo controversial (IPCC, 2007). Lo anterior se debe al hecho de que los ciclones tropicales son eventos poco comunes y al parecer están sujetos a ciclos a largo plazo, por lo que es difícil detectar cambios en las frecuencias subyacentes y severidad (Landsea, 2006).
Nuestro país presenta una alta vulnerabilidad ante los impactos ocasionados por los ciclones tropicales; y aunado a un incremento en número y fuerza de estos fenómenos meteorológicos debido al cambio climático se pueden esperar daños económicos más elevados en el futuro (IMTA, 2009 y Klotzbach y Landsea, 2015).
No obstante que Baja California Sur presenta una alta incidencia de ciclones, de acuerdo a Ivanova y Gámez (2012), la información resulta escasa como para poder concluir que se han dado cambios en la actividad ciclónica ocasionados por el cambio climático. En Septiembre de 2014, el huracán Odile (Figura 20) impactó las costas sudcalifornianas, lo que ocasionó graves afectaciones que derivaron en disturbios sociales y cuantiosas pérdidas económicas (Breña-Naranjo, et al., 2015).
Figura 20. Trayectoria del Huracán Odile Fuente: NOAA, 2014
Elevación del Nivel del Mar
Rahmstorf (2007), señala los cambios del nivel del mar a nivel global, es un problema físico complicado; ya que en el intervienen numerosas variables como: la expansión térmica del agua debido a la absorción y la penetración del calor en los océanos, la entrada de agua en el océano proveniente de los glaciares y capas de hielo, así como cambios en las reservas de aguas continentales (acuíferos, ríos, lagos, etc.).
De acuerdo a estudios presentados ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC, 2014), el nivel medio del mar ha aumentado de 10 a 20 cm en los últimos 100 años y se prevé aumentará de 9 a 88 cm para el año 2100; lo que ocasionaría afectaciones a ecosistemas costeros como: manglares, arrecifes de coral y praderas marinas.
En el caso de México, se estima que el nivel del mar aumentará hasta un metro para sus costas; y los estados más afectados serán Campeche, Quintana Roo, Tabasco, Tamaulipas, Veracruz y Yucatán. (INE, 2009).
Para Baja California Sur, se considera al corredor turístico San José del Cabo-Cabo San Lucas, y las ciudades de La Paz y Loreto (Tabla IV) como las zonas más vulnerables a la elevación del nivel del mar (Ivanova y Gámez, 2012).
Tabla IV Vulnerabilidad total a la elevación del nivel del mar de nueve sitios estudiados en BCS.
Fuente: Plan Estatal de Acción ante el Cambio Climático para Baja California Sur
SITIO VULNERABILIDAD
LOS CABOS 2.4
LA PAZ 2.0
LORETO 1.9
GUERRERO NEGRO 1.8
LAGUNA SAN IGNACIO 1.7
LA POZA GRANDE-SAN CARLOS 1.7
PUERTO CHALE 1.7
SANTA ROSALÍA 1.6
LA VENTANA- EL SARGENTO 1.5
27 6.1.3 Estado
Cobertura de manglar
De acuerdo a investigaciones realizadas por Giri y colaboradores (2011) señalan que para el año 2000, el mundo presentaba un total de 137,760 Km2 de manglares (13, 776,000 ha). Mencionan además que México tiene un total de 741,917 ha, lo cual representa el 5.4 % del total global; lo que lo convierte en el 4to país con mayor número de hectáreas de manglar (Figura 21).
Figura 21. Distribución de manglares y biomasa vegetal predecida.
Fuente: PNUMA, 2014.
Por otra parte, CONABIO (2013) señala que en el periodo 1970-1980, en nuestro país existían 856,308 ha de manglar. Para el año 2005 había un total de 774,090 ha; y para el año 2010 la cantidad disminuyó a 764,486 ha. Observándose una tendencia general hacia una pérdida constante de superficie de manglar en México.
La CONABIO (2013) también señala que para el Estado de Baja California Sur, en el periodo 1970-1980 (comenzando existían 26, 724 ha de manglares; y para el año 2005 se registraron 26,519 ha. Para el año 2010 habían 26,694 ha; las cuales representaban el 3.5 % del total nacional.
Se observa que Baja California Sur es uno de los estados con menor tasa de cambio de cobertura de manglar en México (-0.03), únicamente superado por Baja California (0.0). Por lo que, comparando a Baja California Sur con otros estados, su territorio han sufrido pérdidas menores de cobertura de manglar (CONABIO, 2013).
Para la ciudad de La Paz, Mendoza y colaboradores realizaron en 1984 un inventario de las áreas de manglar enfocado en la Ensenada de La Paz. Mediante una comparación de fotografías aéreas en seis sitios, tomadas en los años 1973 y 1981, estimaron que para 1973 había un total de 207.026 ha, y en 1981 162.248 ha. Ellos concluyeron que la zona perdió en un lapso de ocho años 44.248 ha de manglar; siendo la causa principal el impacto originado por actividades antrópicas.
En 2001, González-Zamorano realizó también una comparación de fotografías áreas pero para el periodo 1989-1994 (Figura 22). Si bien, no encontró diferencias significativas entre ambos años, determinó que la cobertura de manglar para la Ensenada de La Paz era de 305.11 ha. La autora analizó 23 áreas de manglar, número que superó el examinado por Mendoza y colaboradores (1984).
Figura 22. Distribución y Cobertura de Áreas de Manglar de la Ensenada de La Paz.
Fuente: González-Zamorano, 2001.
29 Condiciones ambientales
Para el área de la ciudad de La Paz, se han realizado diversos diagnósticos ambientales referentes a sus manglares. Se consideró necesario comparar entre si ese tipo de investigaciones realizados por diversos especialistas, así como también contrastar algunos estudios de carácter oficial. Por lo que puede considerarse que esta comparación, es una variante del método Delphi; el cual es básicamente una consulta a expertos.
La literatura que se lista a continuación es en la que se basó el análisis comparativo:
1) Mendoza, et al., 1984; Tovar-Lee, 2009 y Ávila-Flores, 2014: Los autores realizaron diversas evaluaciones para seis diferentes manglares presentes en el área de estudio.
2) Guzmán-Poo, 1998: El autor analizó a los humedales del estado de Baja California Sur. Proporcionó comentarios con respecto a diez comunidades de manglar de la Bahía de La Paz.
3) López-López, 2013: La autora revisó las comunidades de manglar de la Bahía de La Paz, realizó una descripción física de la zona principalmente, así como de los impactos antrópicos en esos sitios.
4) Programa de Manejo Ramsar # 1816: En este trabajo publicado en 2015 y realizado por el CIBNOR, S.C., se describió la problemática imperante en 14 sitios con presencia de mangles.
5) Programa de Manejo APFF Balandra: Publicado el 29 de Octubre de 2015; este trabajo presenta un estudio enfocado particularmente a los manglares ubicados en la zona “El Merito” y “Balandra”.
Una vez obtenidas las valoraciones de cada sección, se ordenaron de acuerdo al estado de conservación de la lista roja para ecosistemas de UICN (UICN, 2016). Variando estos resultados desde Peligro Crítico (Estado grave) a No Evaluado. Posteriormente, se obtuvo el valor modal de cada sitio. En los casos donde no se presentó una moda, se seleccionó el valor “oficial”, es decir el señalado por una instancia gubernamental ambiental (i.e. Programa de Manejo de Ramsar
Núm. 1816 o del APFF “Balandra”). Una vez obtenido el resultado final, se generó la tabla siguiente (Tabla V).
Tabla V. Categorización del Estado de Conservación de acuerdo a opiniones de expertos.
Estado de Conservación UICN Secciones
CO Colapsado 1)
Mendoza,etal.,1984;Tovar-Lee,
2009 y Ávila-Flores, 2014. 2)Guzmán-Poo, 1998. 3)López-López, 2013. 4)Programa de Manejo Ramsar # 1816. 5)Programa de Manejo APFF Balandra. 6)Selección Evaluación Multicriteria.
CR En Peligro Crítico
EN En Peligro
VU Vulnerable
NT Poco Amenazado
LC Preocupación Menor DD Deficiencia de Datos
NE No Evaluado
Comunidades de Manglar de la Ciudad de La Paz.
Balandra NE NT NT NE NT NT
Centenario-Chametla NE NE VU VU NE VU
Comitán LC DD NT VU NE VU
El Conchalito CR CR EN VU NE CR
El Merito NE NT LC NE NT NT
El Mogote EN EN EN EN NE EN
Enfermería CR VU CR EN NE CR
Eréndira NE NE CR EN NE EN
Estero Bahía Falsa NE LC NT VU NE VU Estero El Gato (El Tesoro) NE NE NT NT NE NT La Paz-Aeropuerto (Fidepaz-Zacatal-La Palma) NE NE VU CR NE CR
Palmira EN CR CR CR NE CR
Playa Pichilingue-Brujas NE CR VU EN NE EN Salinas de Pichilingue (Nepomuceno) NE NE NE EN NE EN Unidad Pichilingue UABCS NE NE VU EN NE EN
Zacatecas LC DD LC LC NE LC
31 6.1.4 Impacto
Pérdida de Servicios Ecosistémicos
El ecosistema de manglar proporciona una gran diversidad de servicios (Figura, 23) que son de fundamental importancia para la salud, el bienestar y la supervivencia humana. (Barbier, 2012; CONABIO, 2013; Costanza, et al., 2014).
Figura 23. Servicios Ecosistémicos de los Manglares.
Fuente: PNUMA, 2014.
Si bien, existen diversas clasificaciones de los servicios ecosistémicos, pero la más utilizada se basa en la Evaluación de Ecosistemas del Milenio (EM) del año 2005 (Tabla VI).
Tabla VI. Clasificación de los Servicios Ecosistémicos de los Manglares.
Basado de EM, 2005; Vo Quoc, et al., 2012 y Ávila-Flores, 2014.
Soporte Provisión Regulación Culturales
Biodiversidad Alimentos Captura de CO2 Áreas de Descanso Ciclo de Nutrientes Combustible Control de Erosión Belleza Paisajística Ciclo Hidrológico Materias Primas Filtros Naturales Ciencia y Educación Formación de Suelo Medicinas Producción de O2 Ecoturismo
Hábitat Recursos Genéticos Regulación Climática Recreación Resiliencia a
Desastres Naturales
Recursos Ornamentales
Subsidio a Ecosistemas Vecinos
Valores Culturales y Espirituales
Se han realizado diversos trabajos que han analizado desde un solo servicio, hasta el ecosistema completo. Y la mayoría de estas investigaciones han sido realizadas específicamente para los manglares del sudeste asiático (PNUMA, 2014).
Costanza en su laureado trabajo publicado en 1997 “El valor de los servicios de los ecosistemas del mundo y el capital natural”, estimó que una hectárea de manglar producía 9,990 dólares americanos (USD) por año. Por su parte, en 1999 Ronnback estimó el valor de los manglares en 18,274 USD/ha/año, enfocando esta valorización en la producción de alimentos marinos.
Asimismo, Aburto y colaboradores (2008) determinaron que el valor de los manglares, a partir de su aporte económico a las pesquerías, es de 37,500 USD/ha/año. A su vez, Costanza y colaboradores (2014) retomaron su trabajo de 1997 y estimaron que el nuevo valor del manglar para el año de 2011 era de 193,843 USD/ha/año.
En México se han realizado estimaciones oficiales del valor del manglar. En 2006, en el “Acuerdo mediante el cual se expiden los costos de referencia para reforestación o restauración y su mantenimiento para compensación ambiental por cambio de uso de suelo en terrenos forestales y la metodología para su estimación”
expedido por CONAFOR, se determinó que el valor del manglar por hectárea se ubicaba entre $10,940.44 M.N. y $11,295.08 M.N. (DOF, 2006).
En la última versión de dicho acuerdo publicado en 2014, se estimó que el valor de una hectárea de manglar es de $ 59,992.23 M.N., lo que representa un aumento de más del 500 % comparado con el valor estimado en 2006 (DOF, 2014).
Sin embargo, si calculamos su equivalente en dólares americanos al tipo de cambio del 02 de Mayo de 2016, el equivalente sería de aproximadamente 3,489 USD por hectárea, siendo un valor mucho menor comparado con las estimaciones realizadas por especialistas internacionales (Aburto et al., 2008; Costanza et al., 2014).
33 6.1.5 Respuesta
Conservación
De acuerdo a CEMDA (2011) existen instrumentos normativos ambientales que buscan la conservación de los manglares en nuestro país, mismos que pueden aplicarse para los manglares de la ciudad de La Paz (Tabla VII). Incluso existe para el área de estudio un decreto forestal expedido por el gobierno cardenista el 24 de Agosto de 1938 el cual únicamente permite la explotación de maderas muertas.
Tabla VII. Normatividad clave para la conservación de los manglares de La Paz.
Normatividad Artículo- Fracción-
Inciso
Definición-Interpretación
Ley General del