Y entonces surgió el cine que, como ocurría entre el ritual y el teatro, se apoyó en su antecesor para luego señalar su propio camino. Es a partir de estos momentos que surge la duda: ¿es posible que una lengua se apropie de otra sin perder características propias o ajenas? Estamos hablando de intentar determinar si un lenguaje, teatral o cinematográfico, puede adoptar un principio estético, expresivo o narrativo ajeno y adaptarlo a su propia estética, sin perder su especificidad.
Con esta preocupación como punto de partida, me propongo explorar los orígenes de cada lenguaje escenográfico y determinar las características de cada uno. También exploraremos aquellos elementos que la cinematografía importó del teatro y viceversa, y analizaremos si es posible que permanezcan inalterados.
Cine y Teatro
Los palacios estaban alineados uno al lado del otro, dejando un espacio libre al frente que podía ser utilizado por los actores en el momento de la representación. El despliegue de la perspectiva y el uso del claroscuro tuvieron una gran influencia en el desarrollo de la escenografía renacentista. La introducción de la luz de gas y la iluminación eléctrica permitió una mayor visibilidad del escenario y, por tanto, mayores exigencias en la finalización de los decorados.
El intento de alcanzar el realismo en el cine inició su evolución con la idea de imitar la realidad a través de nuevas técnicas que se alejaran de la teatralidad escenográfica. Luego debe ser responsable de generar señales para que el espectador interprete la profundidad de la imagen. La cuestión es que el cine debe generar una representación razonablemente precisa de la tercera dimensión en dos dimensiones.
En el cine queda una copia única de la obra, que es una película editada que se puede ver una y otra vez.
Convivencia entre cine y teatro
El ejemplo de “La Ronda”
La película comienza con nuestro aspirante a maestro de ceremonias, el actor Anton Walbrook, pasando por lo que supuestamente es un teatro y entre bastidores en un set de filmación hasta mudarse a Viena a principios del siglo XX. En esta secuencia de planos, el actor cambiará de vestuario para meterse en el personaje, reflexionando sobre el carácter cíclico de la vida, sobre el círculo del amor que a todos nos toca, nos afecta y nos sorprende a todos. Sus entradas suelen presentar algún elemento que indica el backstage o farsa de la actuación: decorados apilados, escaleras de trabajo, fuentes de luz dirigidas, uso de tableros, etc.
Incluso hay un ataque a la censura y es el que ocurre cuando una de las parejas se va a la cama. Sin dudarlo, Ophüls coloca al maestro de ceremonias junto a un proyector, eliminando del montaje lo que debería haber sido una escena de sexo.
El género musical y el ejemplo de “Un Americano en París”
El teatro se apropia del cine
La idea básica era crear un espacio móvil a través de proyecciones de películas en pantallas colocadas en diferentes lugares del escenario. Las producciones más populares de esta compañía fueron "Magic Circus" de 1977, dirigida por Evald Schorm, y "Night Rehearsal" de 1981. Dirigida por Antonín Mása. "Polyecram" era un sistema de ocho pantallas de proyección cuidadosamente colocadas en una habitación negra. Estos dispositivos, como polivisión9 y diapolyecran10, fueron presentados como instalaciones en diversas exposiciones y luego aplicados al ámbito teatral.
9 Polyvision: Película de ocho minutos que utiliza veinte proyectores de diapositivas, diez pantallas de cine convencionales y cinco pantallas de proyección giratorias, presentada en la Expo Montreal, el 28 de abril de 1967. 10 Diapolyecran: dispositivo técnico que permite la proyección simultánea de diapositivas en una pantalla de proyección compuesta por un mosaico de 112 superficies salientes. 34 planteando al espectador un desafío y sumergiéndolo en un juego de espejos en el que teatro y cine están condenados a encontrarse, reclamando un espectador que sepa apreciar los valores del encuentro y del reciclaje.
El teatro y el cine en la posmodernidad: redefiniendo la intertextualidad
Teatro
Juan Carlos Zagal y Laura Pizarro, que se conocían del grupo de teatro 'La Tropa', formaron la compañía 'Teatro Cine' en 2005 con la necesidad de crear un lenguaje propio que apelara al cómic, el cine y el teatro. La posibilidad de viajar a infinitos lugares en el transcurso de una hora, o durante la duración de la representación, es sin duda propia del lenguaje cinematográfico. La obra del director argentino Mariano Pensotti, publicada en 2010, está montada sobre una especie de carrusel en constante rotación.
La obra se desarrolla a través de un montaje alterno y paralelo muy cinematográfico, en el que observamos dos o más acciones sucediendo al mismo tiempo, pero en un lugar diferente. La pieza se estrenó en 2013 en el Teatro Sarmiento y regresó un año después al Centro Cultural General San Martín. En el centro del dispositivo se reproducen subtítulos en alemán de lo que se está narrando.
Esta obra de Carolina Adamovsky fue presentada en 2015 en el Portón de Sánchez. Esta compañía multidisciplinar fue fundada en 1994 por el actor, director y escenógrafo canadiense Robert Lepage. El resultado es un diálogo entre dibujo y música, una obra de arte tridimensional con vídeo proyectado a través y alrededor de las figuras humanas en escena.
A veces las animaciones hacen eco de los pensamientos de los personajes, como en el caso de los diagramas matemáticos que representan las enseñanzas de Sarastra y sus sacerdotes. Esta obra se estrenó en 2018 en el Teatro Nacional Cervantes y será repuesta en mayo de 2019. La obra, creada por Elenora Comelli y Johanna Wilhelm, apuesta por el teatro de sombras y encuentra ciertas influencias en la artista alemana Lotte Reiniger12.
Cine
El espacio entre la puerta de entrada y la puerta de la cocina se parece más al backstage de un teatro con escaleras, telas, escenografía antigua, etc. que a la parte trasera del edificio. Mientras la cámara se desplaza horizontalmente, vemos la cocina, que mantiene parte de la estética detrás del escenario, para ingresar a la sala principal y luego al baño. Lo interesante de la película con Victor Laplace es la mezcla de ficción, recuerdos y realidad en el contexto de la presentación de una representación teatral.
Cuando salimos y entramos en el recinto penitenciario contiguo a la casa, seguimos viendo lo que sucede en el lugar. Pero incluso en los momentos en los que olvidamos que estamos ante lo que sucedería en una obra de teatro, un detalle nos hace darnos cuenta de que todavía estamos en la sala: el uso de un suelo de madera típico de una escena de patio, prisión, Muñeco para el momento de la ejecución o generación del efecto tormenta eléctrica por parte de los maquinistas en una cena familiar. Esta decoración tendrá su copia en el modelo sobre el que trabaja uno de los narradores del cuento.
Un claro ejemplo es el uso de puertas: no están, pero los personajes no sólo imitan su apertura, sino que se escucha el sonido de las mismas. Es difícil para el espectador mantenerse dentro de este código en momentos clave de la película, como la violación de Grace, que parece tener lugar delante de todos y su indiferencia. Así, el agua del baño se convierte en miles de trozos de celofán en el momento de dormir.
El director no tarda en dejarnos claro esto: el comienzo de la película es un telón que lleva el nombre de la pieza y que se levanta para revelar a un actor en escena que comienza a actuar mientras las luces del público se van apagando. Hay una descripción de la sociedad rusa en la época imperial y habla específicamente de una clase alta a la que le resultaba fascinante vivir en una jaula desempeñando un papel, para mantenerse alejada de lo que le estaba pasando al pueblo. Al principio hay pequeñas secuencias que no tienen nada de especial hasta que nos encontramos ante el primer concurso del protagonista.
Uso de la intertextualidad en otros medios
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Yamila Fontán es la directora de arte del capítulo cuatro titulado "Rutina" de la serie argentina producida por Netflix. La historia presenta la vida de un matrimonio que no puede escapar de la rutina. La escenografía apela, como en el teatro, a la pura convención y a la aceptación por parte del público de estas reglas estéticas.
En 2007, Michel Gondry dirigió este anuncio para la marca Motorola, al que llamó "Film". El spot comienza con la protagonista caminando por la calle y deteniéndose frente a un arrancador, que presiona como el teclado de un teléfono para iluminar las ventanas del edificio, que corresponden a diversas aplicaciones. En este sótano, la mujer tomará fotografías que serán almacenadas en marcos, sugiriendo la cantidad de imágenes que se pueden almacenar en el dispositivo.
La cuestión es que al tumbarse en el suelo, estas personas simularán las olas del agua de una piscina en la terraza del edificio. Este vídeo musical del grupo estadounidense “Destiny's Child” fue lanzado en 1999 y fue dirigido por Joseph Kahn. Luego, la cámara comienza a moverse a lo largo de los rieles que vimos en el suelo al principio.
La primera panorámica de la cámara nos deja ver algo, pero las imágenes del exterior no parecen coincidir del todo con las pintadas en el interior. Por un lado, había corrientes que exaltaban las convenciones teatrales, recurriendo a recursos como los carteles, ya muy utilizados en el teatro shakesperiano, o cambiando la escenografía desde el punto de vista del espectador. Y por supuesto, la respuesta es sencilla: es una conexión viva en la que el actor y quienes van a verlo respiran el mismo aire en el mismo momento.