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MÁS ACERCA DE LOS ÁNGELES

LOS ÁNGELES DE LA NAVIDAD

Mucha gente no cree en esto y les parece que más bien es un cuento inventado para entretener a los niños… pero créanme cuando les digo que los Ángeles de la Navidad sí existen!

Son una legión especial de ángeles compuesta especialmente de querubines, que tienen la misión de llevar alegría, la presencia y el amor de Dios de una manera muy especial en esta época del año.

No importa que no seas cristian@, a millones de personas les consta que el ambiente en diciembre no es el mismo de todos los años. Ve y sal a las calles, recorre al menos los alrededores de las iglesias, sinagogas, mezquitas y de todo templo que se te cruce por el camino, ve a los centros comerciales… y podrás experimentar que el aire que respiras no es el mismo de todos los años, y no tiene nada que ver con la publicidad ni los adornos.

Si tú te fijas con mayor atención, verás que son l@s niñ@s quienes son mucho más sensibles y perceptivos de los Ángeles de la Navidad. Es la época del año en la que las almas de nuestr@s hij@s pequeñ@s brillan con una intensidad y vibra con una energía mucho más fuerte que nunca. Por qué sucede esto? Lorna Byrne nos explica: Dado que los niños han llegado del Cielo hace poco, están llenos de amor y de verdaderos sentimientos espirituales, e influyen de ese modo en sus padres y en los adultos que los rodean. Cuando estamos en presencia de los niños, podemos percibir su sentido de asombro. Lo triste es que, cuando crecemos, tendemos a olvidar cómo era el Cielo. Puede que lo recordemos en algún momento, por medio de nuestras oraciones, pero la mayoría de los adultos pasamos mayor parte del año dedicados al mundo material. Hasta la Navidad, cuando puede que se nos conceda ver algo más, y entonces, en alguna parte de nuestro mundo espiritual se abre esa puerta que vi en mi visión. Esa puerta se abre al final de cada año…

… pero en todas partes del mundo, sin importar la religión e incluso antes de los eventos de aquel momento crucial hace más de dos mil años, los humanos hemos conocido siempre la apertura anual de esa puerta. Y hemos sabido que al abrirse esa puerta, un tipo especial de ser espiritual, un tipo especial de ángel – como lo

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llamamos en nuestra tradición – viene al mundo para ayudarnos a iluminar la oscuridad y para colmar de esperanza todos los corazones205.

En diciembre no solamente los cristianos festejan el nacimiento del rabino Jesús de Nazaret (considerado Mesías en el Cristianismo y Profeta en el Islam). Los judíos también tenemos nuestra propia fiesta en ese mes: Janucá. Recordamos la recuperación y re-consagración del Templo de Jerusalén. Recordamos cómo el Padre Celestial hizo el milagro de proveer para ocho días más una vasija de aceite que solamente alcanzaba para mantener la Menorá206 encendida un solo día. Durante las ocho noches de Janucá los judíos encendemos velas durante para recordar este milagro.

Me atrevo a decir que los Ángeles de la Navidad son los mismos Ángeles de Janucá. Las fiestas varían según la religión o la cultura, pero todas son fiestas de luz. Veamos:

Los cristianos de las Iglesias Históricas encienden la Corona de Adviento durante cuatro semanas en la noche antes de la Noche de Navidad. Miles de familias cristianas encienden dos velas rojas muy hermosas para la Cena de Nochebuena en sus hogares. Los católicos en Colombia encienden decenas de velas la noche anterior a la fiesta de la Inmaculada Concepción en las entradas de sus casas.

Muchas culturas del Hemisferio Norte celebran fiestas especiales al inicio del invierno, festejos que van acompañados de velas, antorchas o faroles. En Japón, por ejemplo, se celebra en diciembre el festival de Nara Tokae, en la cual se encienden cientos de faroles con velas en la noche.

Como vemos, hay un común denominador en todas estas festividades: luz en medio de la oscuridad. Los ángeles que acompañan estas fiestas son los mismos, aunque los humanos le demos a cada festividad un nombre y una intención agregada. Estos son los Ángeles de la Navidad.

Mi familia fue testigo de la presencia visible de los Ángeles de la Navidad. Uno de mis primos se tomó con unos amigos una fotografía con la cámara de su teléfono móvil en la tradicional Feria del Juguete que se realiza todos los años en Bogotá, en diciembre. Asustados y muy pálidos me mostraron días después la fotografía… en la foto, junto a ellos, estaban dos seres luminosos con rostros de niños. Cuando vi la fotografía me alegré y los tranquilicé. “No se asusten, son los Ángeles de la Navidad”, les dije.

Los Ángeles de la Navidad tienen la misión de recordarnos que nosotr@s también somos seres de luz, que fuimos creados por Aquel que es la Luz misma, la Fuente de toda luz existente en el Universo. Que cada ser humano lleva en su interior una chispa de la Luz que

205 BYRNE, Lorna. Op. Cit., p. 100.

206 La Menorá era un candelabro de siete brazos y que medía 1.80 mts, hecha de oro macizo y adornada

hermosamente. En Éxodo 25,31-40 se describen sus detalles. Este candelabro se hallaba ubicado dentro del Santuario en el Templo de Jerusalén y se mantenía encendido día y noche. Se usaba aceite de oliva preparado especialmente por los sacerdotes para mantener las luminarias de la Menorá encendida.

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hizo posible que todo existiera. No somos seres de las tinieblas, no pertenecemos a la oscuridad. No corresponde al ser humano acostumbrarse ni vivir en las tinieblas.

En Colombia solemos llamar Grinch207 a las personas que no les gusta la Navidad o que son muy agresivas u odiosas ante la Navidad. No les gusta ver sus casas decoradas, odian las canciones de Navidad, se sienten agresivas y compulsivamente fastidiadas cuando ven luces y árboles navideños. Yo siento una profunda lástima por esas personas. En primer lugar porque muchas de estas personas creen equivocadamente que la Navidad es comprar regalos (a veces costosos). Quienes no pueden regalar nada o no reciben regalo alguno en Navidad a causa de la crisis financiera se sienten frustradas. Quienes no quieren teniendo realmente con qué compartir o que usan la Navidad para dar rienda suelta a sus vicios (creyendo que bebiendo licor hasta no saber y parrandeando hasta que amanezca al otro día están “festejando” por lo alto), sólo muestran al mundo la oscuridad tan tenebrosa que hay en sus almas (recuerden el ejemplo del Río Jordán que expliqué anteriormente).

Hay también personas que se deprimen y no pocas se suicidan en Navidad porque no pueden soportar la ausencia de un ser querido, olvidando que sólo estamos de paso en el Mundo Físico y que prontamente estaremos tod@s reencontrándonos en el Mundo Espiritual, para continuar allá con nuestras vidas eternamente.

Mi consejo para que tú no te conviertas en el Grinch de la familia, es que estudies nuevamente lo que hemos enseñado acerca de los Ángeles de la Navidad. En segundo lugar revisa qué aspectos oscuros de tu vida has ocultado (puede ser un vicio, un rencor, un odio hacia alguien, una profunda tristeza que te has negado superar, una frustración que incluso hayas reprimido desde tu niñez), admite que eso era lo que ocultabas en tu alma y que ya es hora de superarlo y de soltarlo… mereces ser feliz, mereces seguir adelante.

En tercer lugar pídele al Padre Celestial que te envíe a los Ángeles de la Navidad, no temas en decirle al Santo Bendito Sea que quieres experimentar la presencia de estos bellos seres de luz. Cuando los Ángeles de la Navidad llegan a ti, experimentarás una sensación de alegría por la vida (la tuya propia y la de los demás) que dura incluso hasta mediados de enero. Sentirás tu corazón lleno de amor, de esperanza, de alegría, sentirás que no todo está perdido, que no se necesitan tantas cosas materiales para ser feliz y para hacer felices a nuestros seres queridos, que vale la pena no seguir alimentando aquel vicio o esa mala costumbre que hasta ahora teníamos, que somos mucho mejores que lo que los demás y nosotr@s mism@s pensamos que somos, que como lo decían San Francisco de Asís y Elizabeth Klüber-Ross: la muerte sólo es un paso para despertar en el Mundo Espiritual a donde tod@s nos encontraremos y seguiremos viviendo.

Finalmente, conforme a las pautas de la tradición religiosa que profeses, únete a la celebración de las festividades. Enciende con alegría las velas de la Janukía, la Corona de Adviento o las velas de la Noche de las Velitas, o los faroles del Nara Tokae según corresponda.

207 Ustedes recordarán aquella película protagonizada por Jim Carey, el actor más cómico de Hollywood. El

Grinch es la historia de un duende feo que odia la Navidad y busca las mil y una maneras de boicotear la

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Come con gusto las comidas típicas de la festividad, es una manera de compartir con familiares, vecin@s y amig@s con quienes no hemos compartido a lo largo del año. Si decoras tu casa con adornos navideños imagina que cada adorno estará siendo custodiado por un ángel de la Navidad, y asume el compromiso de no estar triste ni de mal genio ni deprimid@ durante las festividades para no entristecer a los Ángeles de la Navidad. Di lo siguiente: “por lo menos en Navidad: tristeza y melancolía, fuera de la casa mía!”.

Importante! La música con letra deprimente o que produzca depresión y tristeza quedarán prohibidas en tu casa durante las festividades. Hay canciones alusivas a la Navidad que son realmente EMO-canciones y que es más el perjuicio que producen que las bondades que ofrecen. Hablo de aquellas canciones que tienen versos como:“esta Navidad no es mía

porque te fuiste con otr@”, “Es Navidad y yo sin ti en esta soledad”, “mamá, hoy me siento triste porque no me regalaron nada para Navidad”,“oh! Navidad que duele a los pobres que ruegan que nunca llegaras porque no hay con qué festejarte”, y así por el

estilo.

Pues no! Escucha villancicos, zemirót, corales, canciones alusivas a la alegría de la festividad que, según tus tradiciones, estás celebrando en esta época del año. Todas las tradiciones de fe y denominaciones religiosas tienen un hermoso repertorio festivo según sus propias fiestas de la temporada, ese es el tipo de canciones que debes escuchar en Navidad para alegrar tu corazón y el de quienes te rodean. Recuerda que los ángeles hacen fiestas donde se escucha música sagrada y alegre, y que la verdadera alegría de esta época del año no está en los regalos, eso es lo de menos. Siempre será mejor una Navidad sin regalos pero en paz, en familia y en alegría, y no una Navidad llena de regalos pero en soledad, tristeza y caos.

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Y recibe de mi parte y de parte de los ángeles que me asisten un amoroso abrazo de luz.

Mo’adím Lesimjá!! Felices Fiestas!!