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TENEMOS NUESTRAS MANOS MANCHADAS DE SANGRE INOCENTE

LOS ÁNGELES TRABAJAN POR LA PAZ ENTRE LAS RELIGIONES

TENEMOS NUESTRAS MANOS MANCHADAS DE SANGRE INOCENTE

Durante 5000 años nos hemos asesinado unos a otros por diferencias de creencias y de prácticas religiosas, y aún hoy día esa tendencia prevalece especialmente en países confesionales. Aún hoy día, en pleno Siglo XXI y en muchos países, hay gente que afirma haber recibido la orden de Dios para combatir y/o asesinar a todo aquel que no profesa sus mismas creencias religiosas. Esto es brutalmente vergonzoso!

Se han destruido todos los templos y santuarios naturales y construidos por las personas, bajo la acusación de ser “antros de demonios, altares de ídolos, escondites de brujas y hechiceros hij@s del Diablo”. Dios Bendito ha puesto a cientos de miles de ángeles como guardianes de todos los lugares sagrados alrededor del mundo; así que cuando una iglesia, sinagoga, mezquita, pagoda, maloka o cualquier otro santuario artificial o natural ha sido destruido a lo largo de los siglos por la mano del ser humano, hemos agredido directamente a los ángeles guardianes de aquellos templos y les hemos hecho derramar lágrimas. Cuando se agrede a un sacerdote, pastor, rabino, obispo, abuelo, sheikh, monje, lama, o a cualquier otro líder religioso de cualquier religión y espiritualidad sólo porque éste no abandona su propia religión y se somete a nuestras creencias religiosas, se está agrediendo también a los ángeles guardianes de aquellos líderes religiosos.

No tenemos nada de qué enorgullecernos. Por el contrario, dado que hemos provocado muerte, destrucción y toda clase de injusticias alrededor del mundo, además de hacer un ejercicio penitencial permanente y pedir continuamente perdón al Santo Bendito Sea por usar la religión como instrumento de conflicto, tenemos que reivindicarnos enseñando la verdad al mundo: que Dios nada tiene que ver con las diferencias religiosas, que Él nos ama a todas las personas, que somos Sus hij@s amad@s y que ese amor divino está por encima de cualquier distinción racial, social, religiosa o nacional.

Mi maestro el reverendo Sun Myung Moon (de bendita memoria) explica:

Durante miles de años, cada religión se ha rodeado de barreras elevadas e insistido en que son la única verdadera. En algunos casos las religiones han expandido su influencia y entraron en conflictos y peleas con otras. Han colgado el nombre de Dios en lugares que no tienen nada que ver con Su voluntad.

La voluntad de Dios se encuentra en la paz. Un mundo fragmentado por diferencias de nacionalidad, raza y religión, donde los hombres se atacan y luchan unos contra otros y derraman la sangre de los demás, no es lo que Dios quiere. Cuando derramamos sangre y luchamos unos contra otros en Su nombre, sólo le causamos dolor. Un mundo hecho trizas ha sido creado a partir de los deseos de la gente por alcanzar su propia riqueza y gloria. Esto no representa la voluntad de Dios217.

217 MOON, Sun Myung. Un ciudadano global que ama la paz. Bogotá: Federación de Familias para la Paz y

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Tenemos que revertir la corriente y enseñar la verdad acerca de las religiones, esa verdad que nos hemos negado a proclamar durante siglos: que no existe ninguna única “religión verdadera” sino que ésta ha sido una egoísta y arrogante falacia teológica imperialista, inventada para imponer por la fuerza nuestra propia denominación religiosa en el mundo, que como estuvimos tantos siglos bajo ese sueño narcótico ha llegado la hora de decir de frente ante la Humanidad que eso que tanto predicamos y que suscitó que millones murieran por no abrazar nuestras propias denominaciones religiosas, no hacía ni hace ni jamás hará parte del Plan de Dios para la Humanidad.

La verdad que los líderes religiosos tenemos que enseñar al mundo es que como nadie se va a salvar por estar matriculado en una asociación religiosa en especial y nadie se va a condenar por no hacerlo, entonces no nos queda otra salida diferente a la de trabajar junt@s, apoyarnos entre las religiones la una a la otra, valorar nuestras diversidades religiosas, intercambiar ceremonias y proclamar unid@s todo aquello que las religiones tenemos en común218… y como herman@s que somos, nos corresponde acelerar la paz del mundo estableciendo en primer lugar la paz entre las religiones, como dijo el teólogo alemán Hans Küng: “sólo habrá paz en el mundo cuando haya paz entre las religiones”. Para quienes aún se resisten a aceptar a las demás denominaciones y tradiciones religiosas y persiste en imponer sus propias creencias como “la única y verdadera religión sobre la Tierra”, hay que recordarles aquellas palabras de Swami Vivekananda en su Discurso de Clausura ante la Asamblea del Parlamento de las Religiones en Chicago, IL (Estados Unidos) el 27 de septiembre de 1893:

La santidad, la pureza y la caridad no son posesiones exclusivas de alguna iglesia o religión en el mundo, y que cada tradición religiosa ha generado hombres y mujeres del carácter más elevado. Ante esta innegable evidencia, si alguien sueña con la supervivencia exclusiva de su propia religión y con la destrucción de las demás, me compadezco de tal persona desde lo más hondo de mi corazón, y le señalaría que a pesar de la resistencia pronto en el estandarte de cada religión se escribirá: "La ayuda y no la lucha," "la asimilación y no la destrucción," "la armonía y la paz y no la discordia"219.

218 Basados en la Escritura Mundial compilada por Andrew Wilson en 1991, los líderes religiosos que

participamos de los talleres interconfesionales durante la Conferencia de Liderazgo Internacional celebrada en Seúl, Corea, en julio de 2009, pudimos realizar lecturas comparadas de los libros sagrados de todas las religiones antiguas y nuevas del mundo… descubrimos que todas las Escrituras Sagradas enseñan exactamente los mismos valores espirituales, éticos y morales en un 73%, quedando un 27% para las particularidades y las identidades propias de cada religión. Es decir, las religiones del mundo tenemos muchísimo más en común de lo que inicialmente se pensaba.

La conclusión a la que los ministros de culto participantes del taller llegamos fue la siguiente: “`por qué no dejamos de pelear por ese 27% que nos hace diversos, y más bien nos unimos a trabajar en hermandad basados en ese 73% que tenemos en común?”.

219 Citado por GONZALEZ, Jesús. La misión y responsabilidad de los Embajadores de la Paz [en línea],

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