UN ESCUDO DE ALAS: MI TESTIMONIO DE CONEXIÓN CON LOS ÁNGELES
QUÉ SERÍA DE MI VIDA SIN LOS ÁNGELES?
Tengo aún más anécdotas por contarles de cómo he interactuado con los ángeles, pero tal vez en otra ocasión les cuente más.
Hay una frase de Rocky Balboa que siempre la tengo presente: “no importan los golpes que das, sino los golpes que recibes y que aun así avances, importa lo mucho que puedas resistir y seguir adelante. ¡Eso es lo que hacen los ganadores!”.
Si yo no tuviera la presencia de los ángeles en mi vida, todo a mi alrededor sería caos, oscuridad y sin duda alguna yo ni siquiera tendría el nivel de fe en Dios que tengo. Yo no podría hablar del Mundo Espiritual con la certeza, autoridad y convicción con la que hablo de no ser porque puedo ver con mis propios ojos la acción de los ángeles y puedo establecer la comunicación que tengo con ellos.
En mi país lo usual es que todo aquel que hable de la paz y de los Derechos Humanos sea perseguido sistemáticamente, y en la mayoría de los casos asesinado. Cómo es que aún estoy vivo? (y eso que mi trabajo está enfocado en defender las libertades religiosas, y aún así he sido atacado por defender esa causa). Esto es gracias a la protección que Dios Bendito me ha otorgado a través de los ángeles. De no ser porque los ángeles me han retenido para que no vaya a donde es peligroso, yo no estaría contándoles a ustedes estas cosas.
A veces he sentido que mi trabajo no da los frutos que debería estar dando, aún cuando soy consciente de que lo que digo y enseño molesta mucho al Sistema, porque el mensaje de paz con justicia social, el mensaje de paz entre las religiones y el mensaje de unidad en la diversidad, eso molesta mucho a las estructuras políticas, religiosas y sociales sedientas de poder y de sangre. Ese es el precio de la vocación profética, cuando se te ordena anunciar la soberanía de Dios, denunciar las injusticias humanas y trabajar en lo que en el Judaísmo llamamos Tikún HaOlám (reparación del mundo).
161
Pero en medio de que todo pareciera estar en mi contra, aún haciendo lo que debo estar haciendo, los ángeles me han consolado y me han animado a seguir adelante, a no dar el brazo a torcer, a no rendirme, a incrementar mi trabajo. “Dios te tiene reservada una serie
de bendiciones que tu mente no puede siquiera visualizar y te las dará en Su tiempo, así que no te rindas, sigue adelante y sigue trabajando duro aunque todo parezca en estos momentos estar en tu contra”, me han dicho los ángeles en repetidas ocasiones. Y de no ser
porque ellos me repiten esto cada vez que se me van las fuerzas, yo no podría seguir adelante.
Cuando tienes en tu vida esta clase de presencia y de mensajes animándote permanentemente a dar lo mejor de ti, a no darle gusto a quienes lo han apostado todo por verte derrotad@, a que dejes la posición de víctima (díganme si no! Es muy cómodo pasarnos la vida quejándonos por todas las cosas malas que nos hacen, y no hacer nada para hacerle contrapeso a la situación!) y que en lugar de eso te posiciones como líder de la Humanidad, es imposible que te pierdas en el camino o que cometas una estupidez de la cual te tengas que arrepentir en esta vida y en la otra.
Yo no tengo el poder de canalizar ángeles (tal vez sea por eso que yo no cuento con una buena fanaticada en el gremio de l@s angelólog@s), pero siempre hablo con ellos y a veces hasta puedo verlos.
No sé por qué me insistieron los ángeles en que publicara mi testimonio, yo no sé qué propósito tiene el Santo Bendito Sea detrás de esta publicación… pero lo único que te puedo decir como persona, como creyente en el Dios de la Vida y como rabino judío, es que tú no estás sol@ en este mundo: Dios Bendito te ha proveído de un escudo de alas que vela por ti las 24 horas del día, los 7 días a la semana…
… ese escudo es nada menos que ángeles. Dios te los ha asignado a tu vida para orientarte, para darte ideas que pueden cambiar para bien tu futuro y la de muchas personas, y para protegerte, pues no te irás de este mundo hasta que hayas cumplido la tarea para la cual se te envió, como está escrito:
“… porque Él dará orden sobre ti a Sus ángeles de guardarte en todos tus caminos. Te llevarán ellos en sus manos, para que en piedra no tropiece tu pie” (Salmo 91,11-12).
162
BIBLIOGRAFÍA
ACOBA. El poder que tienen los ángeles. Bogotá: Editorial Litoimpres 2013.
ACOSTA, Juliana. Mantenerse en la luz con la ayuda de los ángeles. Bogotá: Intermedio Editores 2007.
ANIDJAR, Amram. Las alturas de mi pueblo. Jerusalén: Shuva Israel, sin fecha.
BERG. Yehudá. Inteligencia angelical. New York City, NY (Estados Unidos): Kabbalah Centre International, Inc, 2009.
BYRNE, Lorna. Ángeles en mi cabello. Bogotá: Sefirá 2009. BYRNE, Lorna. Un camino al cielo. Bogotá: Sefirá 2011.
CHAFER, Lewis. Teología sistemática. Dowsman, WI (Estados Unidos): Publicaciones Españolas Inc. 1986, Tomo II – Angelología.
COPELAND, Mark. Ángeles ministradores. Trad. CUADRA, Domingo. Managua: sin editorial, sin fecha.
DE LA CRUZ, Orus. Magia con ángeles. Ciudad de México: Grupo Editorial Tomo S.A.l de C.V. 2007.
ESCOBAR, Hada Alicia. Curso de Ángeles. Buenos Aires: Universo Holístico, sin fecha. HOFFMAN, Jennifer. Comunicándose con sus ángeles y guías espirituales. Sin ciudad: Uriel Heals.Com 2004.
FLESHER, Sharon. How to see angels. El Dorado Springs, MO (Estados Unidos): Bread and Wine Ministries, sin fecha.
MADAME X. Mi ángel de la guarda. Bogotá: Círculo de Lectores 2008.
MOON, Sun Myung. Un ciudadano global que ama la paz. Bogotá: Federación de Familias para la Paz y la Unificación Mundial 2010.
NEYLON, Margaret. La magia de los ángeles. Bogotá: Círculo de Lectores 2003. PEÑA, Ángel. Ángeles de aquí y de allá. Lima: sin editorial 2008.
163
PEÑA, Ángel. Ángeles en acción. Lima: sin editorial 2006.
PEÑA. Ángel. Tu amigo el ángel de la guarda. Lima: sin editorial 2000. POMBO, María Elvira. De la mano de los ángeles. Bogotá: Diana 2011.
RAMOS CORDERO, Omar. Nuestros amigos los ángeles. Caracas: San Pablo 1995.
RUEDA, Ana Mercedes. Los Ángeles, seres de luz que nos acompañan constantemente. Bogotá: Mensaje de Angeles.Com 2013.
VALENCIA, Jota Mario. El ángel del amor. Bogotá: Planeta 1995.
WALKER, David. Los ángeles pueden cambiar tu vida. Rosario (Argentina): Eleven, sin fecha.