El líder: ante todo, una persona
5. Ético3 Social moral
4. Intelectivovolitiva
El hombre se ha de inventar cada día. (Jean Paul Sartre)
No reconozcas como superior más que a un hombre mejor que tú. (Pitágoras)
Gracias a esta visión, cada uno de nosotros somos un ser único e
irrepetible, con una dignidad absoluta. El líder es irrepetible e invaluable, y está consciente de que sus seguidores también lo son: porque son
personas.
La persona humana es todas y cada una de estas dimensiones en una proporción de equilibrio. Con ellas (enriquecidas o desintegradas) se desenvuelve en todos los órdenes de su vida: personal, familiar, social, laboral-profesional. Con ellas visiona y planea o camina sin rumbo ni proyecto; con ellas ejerce el poder con autoridad y valía o con
autoritarismo; faculta o anula a los demás, integra o desintegra, motiva o frustra y desalienta, soluciona o incendia los conflictos; es factor de cambio o freno y sabotaje para él.
Con mayor razón debería hacerlo el líder. En efecto, el verdadero líder es una persona por antonomasia, que ha forjado y desarrollado más que los demás todas estas siete dimensiones de su vida, y lo manifiesta en todas las áreas o ámbitos: personal, familiar, social y profesional.
Quien ya está funcionando como líder o quien quiera fungir como líder tiene que conocer, aceptar, estimar y trabajar cada uno de estos estratos de su persona. Si olvida o desprecia alguno de ellos, será un ser
desequilibrado, desintegrado; hasta un posible monstruo. Si privilegia uno sobre los demás, puede acabar como aborrición de la naturaleza, como ya ha ocurrido en la historia. ¿Y quién quiere ser una persona negativa? ¿Quién quiere ser un líder destructivo?
La vida como proyecto
La existencia es esfuerzo, es deseo, es dolor.
(Giovanni Papini)
Vivir es constantemente decidir lo que vamos a ser. (José Ortega
y Gasset)
“Somos, no estamos hechos” . Todavía nos falta mucho por lograr. Y ésta
es la tarea de la vida: llegar a ser todo lo que podemos ser; alcanzar todo lo que estamos llamados a ser. Por eso la vida se nos presenta como proyecto. El ser humano llega a la existencia sin su consentimiento, sin su
contribución. Y al mismo tiempo recibe la vida como don (regalo), pero también como tarea. Por eso la vida es un proceso, no una ubicación definitiva. La realización de este proyecto, de esta vida, es el deber
fundamental de toda persona. Nadie puede eludir la obligación de vivir la vida. No se puede escapar de la necesidad de proyectar y realizar la vida. Si la vida es un proyecto que hay que vivir, y vivir bien, es de sabios
estructurarla y organizarla bien, de forma práctica, y en todos los niveles y dimensiones, y no sólo desde el punto de vista físico-biológico. ¡Qué diferente es la vida de una persona cuando sabe qué es lo verdaderamente importante, porque tiene proyecto, y actúa cada día así!
Uno de los objetivos que toda persona desea lograr en su vida es el de volverse él mismo su creador. Por eso, el mayor logro de una persona es hacerse a sí misma, crearse a sí misma, antes de poder crear cualquier otra cosa. En esta conquista radica su identidad y el éxito de su vida. Y quien lo logra en la propia, puede hacerlo más fácilmente en la de los demás. Éste es el líder.
Precisamente por ser el “proyectista y desarrollador” de su ser y de su destino, por tener que desarrollar en sano equilibrio estas siete
dimensiones, por eso la persona vale, y vale mucho más que cualquier otro ser de la creación. Tiene un valor absoluto; a nada se le puede subordinar. Su dignidad no puede condicionarse a nada.
Una analogía: piensa en el coche de tus sueños ( Porche, Audi TT, Ferrari
Testarossa, BMW Roadster, Bugati Veyron...). En la agencia, este coche
tiene un valor, un precio. Si por gusto le añades equipo adicional (equipo de sonido especial, quemacocos totalmente panorámico a lo largo de todo el techo, blindaje a prueba de granadas...), con toda seguridad que en la concesionaria te incrementarán el precio. Por el contrario, si por el uso rudo que le vas a dar, le quitas los rines especiales, le cambias las
vestiduras de piel por otras de tela, lo rayas y abollas para no llamar la atención, su precio o valor disminuirá.
Salvando las proporciones, algo parecido sucede con la persona. Vale, y vale mucho por ser persona. Pero si la adornas y enriqueces con valores, esta persona será más apreciada. Por el contrario, si la desvalijas con
antivalores (defectos, abandono, carencias de cualidades que debiera
tener), será menospreciada en el entorno, se autodevaluará, perderá la autoestima y será poco asertiva. No es todo lo que puede y está llamada a ser. Y así la tratarán.
Ser líder íntegro, integrado e integral significa forjarse en todos los valores, revestirse de todas las cualidades que mejoran cada una de las siete dimensiones de la persona. Y esta tarea es tuya, exclusivamente tuya. No es congénita. Tampoco compartida, como la teoría de los vasos
comunicantes. “Somos, pero no estamos hechos”.
Los siguientes gráficos presentan una síntesis de estos valores y
antivalores. No son todos: sólo una muestra. Son parte de tu proyecto, de tu trabajo, de la “paquetería” adicional que te debes instalar en el caso de los valores. Y de lo que debes desyerbar en el caso de los antivalores. No te desalientes. Haz un diagnóstico y comienza a trabajar. Nada es gratis. Te ayudaremos en tu esfuerzo. Recuerda que éste es el propósito de las líneas que tienes en las manos.
El arte de vivir fue siempre la más difícil de las artes.
(Ernest Black)
La sangre de un solo hombre vale más que la libertad de todo el género humano. (Jean-Jacques
Rousseau)
No se acaba nunca de ser un hombre. (Henri Michaux)
Es un buen negocio ser un buen ser humano.
(Paul Hawken)
1. ¿Te esfuerzas todos los días por desarrollar las siete dimensiones de tu persona en una proporción de equilibrio, consciente de que “eres, pero no estás hecho”, de que todavía te falta mucho por lograr?
2. ¿Qué significa la vida para ti: sólo un don, un regalo o, principalmente, un proyecto y una tarea que realizar?
3. ¿Estás convencido de que tú eres el creador de tu destino, tu proyectista y desarrollador, y no un mero títere del destino o de las circunstancias?
4. ¿Eres consciente de tu valor infinito, de tu dignidad insubordinable? ¿Aprecias y respetas así a tus subordinados y colaboradores, a todas las personas, sin importar la raza y la condición?
persona, para que todavía valgas más y se incremente la cuota de tu liderazgo?
V
ALORES RELIGIOSOS Sentido trascendente de la vida.Superación del materialismo.Amor y temor de Dios. Sentidode la dependencia. Oración ycontemplación. Interioridad.Culto y devoción con sentido.
V ALORES
HISTÓRICO, madurarTRASCENDENTES
Conciencia de la propia finitud.envejecer . Responsabilidad histórica. Aprovechamiento de la vida y del7. Histórico1. Físico
tiempo. Sentido de la trascendencia.trascendente biológicaCultivo de valores espirituales.
2. Psíquico6. ReligiosaYo emocional integral 5. Ético3. Social moral
4. Intelectivovolitiva
Educación y cultura, hábito de lectura, formación permanente. Prudencia y saber pensar y reflexionar. Libertad, capacidad de decidir y responsabilidad. Amor y entrega. Ideal y fuerza de voluntad. Constancia, audacia, dominio de sí.
VALORES