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CAPÍTULO 2. METODOLOGÍA

2.1. Diseño de la investigación

2.1.1. Acceso y construcción del campo de estudio

A finales del verano de 2012, mi objetivo era realizar el estudio de forma simultánea en los dos centros sociosanitarios con salas de consumo higiénico (SCH) del barrio del

Raval, en el SAPS de Creu Roja y en el centro de atención y seguimiento a las drogodependencias (CAS) Baluard, situado a unos 100 metros, que pertenece a la Agència de Salut Pública de Barcelona (ASPB)22 y se gestiona por la entidad

Associació Benestar i Desenvolupament (ABD). En ambas SCH se consume cocaína y heroína, con cierta predominancia de la heroína en los últimos 3 años. Esta primera decisión en el diseño del trabajo de campo se formuló porque cuando finalicé en 2010 una etnografía para conocer los usos, motivaciones y cambios de los consumidores que acudían al SAPS (Clua, 2011, 2012), el barrio del Raval era la zona Barcelona con más afluencia de consumidores de drogas. A continuación, una vez recogidos los datos suficientes, el siguiente paso consistía en desplazarme al barrio de la Zona Franca donde acude una Unidad Móvil con un SCH, que también pertenece a la ASPB y se gestiona por ABD. Esta unidad realiza dos paradas en el barrio y se consume mayoritariamente cocaína (alrededor del 90%). Acudiendo a esta unidad móvil mi objetivo era conocer otro tipo de SCH y tener nuevos datos para contrastar y responder a los objetivos de la investigación. Sin embargo, el trabajo de campo se modificó por el cambio de las escenas de venta y consumo de Barcelona producido en los últimos años.

En octubre de 2012, mi primer paso fue explicar el propósito de la investigación a la directora del SAPS de Creu Roja. La propuesta se consideró favorablemente y se formalizó un convenio entre Creu Roja y la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). La directora del SAPS me facilitó el contacto de los responsables del CAS Baluard y me puse en contacto con las coordinadoras de este dispositivo para explicarles los motivos de la investigación. Las coordinadoras consideraron favorablemente que realizara el trabajo de campo en el CAS Baluard pero con el imperativo de tener el visto bueno y los permisos pertinentes desde la Agència de Salut Publica de Barcelona (ASPB). Me puse en contacto con las responsables de la ASPB, explicándoles el propósito de mi estudio y aceptaron la propuesta, pero se precisaba la valoración desde un comité de ética para la investigación; en este caso, de la comisión de ética en la experimentación animal y humana (CEEAH) de la UAB. Durante diciembre de 2012 redacté y envié los informes de valoración ética a la CEEAH y dicha comisión valoró favorablemente el proyecto en enero de 2013. A partir de ese momento

22Véase la web http://www.aspb.cat/quefem/reduccio_danys.htm para conocer los diferentes

me puse en contacto con los responsables de la ASPB y la coordinación del CAS Baluard y se aprobó mi acceso al CAS Baluard y la Unidad Móvil de Zona Franca. Todo este proceso se demoró cuatro meses y no pude comenzar mi estudio en el CAS Baluard hasta finales de febrero de 2013. Mientras, inicié y desarrollé mi estudio en el SAPS.

Hasta febrero de 2013 estuve realizando el trabajo de campo en el SAPS, acudiendo de dos a tres días por semana, entre lunes y viernes, en sesiones de unas 3 horas a partir de la apertura del servicio (a las 19.30). Con el inicio del trabajo de campo en el CAS Baluard, la duración de mis sesiones se intensificó, acudiendo de 17 a 20h al CAS Baluard y a continuación, al SAPS, de 20 a 22h. Estas sesiones se desarrollaron hasta finales de 2013, acudiendo muchos días al CAS Baluard durante el turno de la mañana para recoger datos en otra franja horaria.

Durante este período de trabajo de campo se evidenció por informaciones de los usuarios, profesionales y otros investigadores que los consumidores de drogas se habían trasladado al barrio de La Mina de la ciudad vecina de Sant Adrià de Besòs. Esto me llevó a plantearme la inclusión de una nueva unidad de observación: “El Local” de La Mina. El motivo fue que desde esta SCH podría analizar el proyecto global de “limpieza del centro de Barcelona”23y el despliegue de CAS integrales en Barcelona24, proyecto

que tiene el objetivo de trasladar o deslocalizar la escena de consumidores del centro de

23 Desde finales de la década pasada, el centro de Barcelona, en concreto el barrio del Raval, sufre una transformación a diferentes niveles con la intención de expulsar de la zona a colectivos marginales (prostitutas, consumidores de drogas, homeless, etc.). La transformación del barrio consiste en cambios arquitectónicos (derribo de bloques de pisos y creación de plazas y otros complejos culturales), mobbing inmobiliario y presión policial hacia dichos colectivos.

24 El objetivo de los CAS integrales es insertar espacios de venopunción asistida (EVA) en los CAS de la ciudad enfocados a dar tratamiento y seguimiento a personas con problemas de drogodependencias. Por el momento los CAS transformados son los de Sants, Sarriá y Garvíbent, a los que hay que añadir el CAS Vall Hebron desde 2005, el CAS Fòrum, centro de nueva generación desde 2012, y la Sala Baluard que desde 2012 pasa a llamarse CAS Baluard coincidiendo con un recorte de personal y de horario. El objetivo es acercar a los usuarios de los diferentes distritos a estos espacios para que reciban atención sociosanitaria y se produzca una deslocalización de los consumidores del centro de Barcelona. En general, no me consta que los usuarios consuman en los 3 nuevos espacios (Sants, Sarriá y Garbívent), y en Vall Hebron, se produce menos de un consumo diario de media. Son dos los motivos de peso: estos CAS no están cerca de escenas abiertas de consumo ni de los vendedores de drogas, y los nuevos espacios son “fríos” y difícilmente utilizables por los usuarios.

Barcelona hacia otros barrios, sobre todo al de La Mina. Por ejemplo, durante los años 2012 y 2013, solo en la SCH de La Mina se produjeron más consumos (alrededor de 50.000 consumos anuales) que con la suma de consumos de todas las SCH de la ciudad de Barcelona (sobre los 40.000 consumos anuales). Los motivos de estos cambios en los escenarios de venta y consumo de drogas los trataré en el apartado 3.5.

En la primavera de 2013, contacté con los responsables de “El Local” de La Mina para proponerles la realización del trabajo de campo pero, aunque la propuesta se consideró favorablemente, me respondieron que no era posible debido al traslado del dispositivo a un centro provisional más grande para dejar libre el terreno para la construcción de un nuevo centro que obligaba a una adaptación a la nueva situación. No será hasta el año siguiente que volví a ponerme en contacto con ellos para iniciar el trabajo de campo en “El Local”. Mientras comencé mis preparativos para dejar las SCH del Raval y trasladarme a la unidad móvil de la Zona Franca. A mediados de diciembre de 2013, finalicé mi trabajo de campo en el SAPS y en el CAS Baluard. No obstante, en este último centro, continué acudiendo algunos días de los fines de semana hasta finales de abril de 2014 para mantenerme conectado con la realidad del barrio del Raval.

En diciembre de 2013, comencé en la Zona Franca sin dificultades pues ya tenía los permisos de la ASPB y sólo tuve que ponerme en contacto con la coordinación del servicio. A éste acudí 2 ó 3 veces por semana desde las 16h hasta las 19h. Mi estancia en este barrio evidenció aún más que los consumidores de drogas se habían trasladado a La Mina. Apenas acudían usuarios al dispositivo y no existía una presencia de consumidores en los alrededores de las casas de venta de drogas u otros lugares. A causa de la poca actividad en la vía pública de la Zona Franca, la ASPB decidió en 2013 que los educadores de calle de la unidad móvil de la Zona Franca intervengan en las proximidades del CAS Fòrum debido al aumento de presencia de usuarios en esta zona de Barcelona próxima al barrio de La Mina. Este equipo se dedica a la intervención comunitaria en drogas, siendo el grueso de su actividad la recogida de jeringuillas utilizadas, contactar con los usuarios en vía pública y la coordinación con centros de atención social y sanitaria de la zona. Uno de los centros con los que se coordina es el CAS del Fòrum, ubicado en un complejo sanitario de atención hospitalaria y ambulatoria gestionado por el Parc de SalutMar, cercano al metro El Maresme/Fòrum, situado a algo más de 500 metros de “El Local” de La Mina. El CAS Fòrum alberga una

SCH de una plaza para el consumo por vía parenteral y que se caracteriza por consumirse mayoritariamente cocaína, seguido de heroína y la mezcla de ambas.

En vista de la poca afluencia de usuarios a la unidad móvil de la Zona Franca, dividí mis sesiones entre el barrio de la Zona Franca y el Fòrum. Este hecho me llevó a plantearme la inclusión de un nuevo centro en el trabajo de campo. En las sucesivas visitas con el equipo de Zona Franca a la SCH del Fòrum tomé contacto con la dirección del centro y con la ASPB para explicarles los objetivos de la inclusión de esta unidad de observación. La propuesta se consideró favorablemente, después de varios contratiempos burocráticos, y comencé el trabajo de campo en el CAS Fòrum a finales de marzo de 2014, abandonando totalmente la SCH de Zona Franca. Al CAS Fòrum estuve acudiendo entre 2 ó 3 días por semana, de 16 a 19h.

Durante el trabajo de campo en el CAS Fòrum, volví a ponerme en contacto con los responsables de “El Local” de La Mina. Finalmente, en junio de 2014 se firmó un acuerdo de convenio entre la UAB y la empresa que gestiona este centro (Fundación IPSS), y pude comenzar el trabajo de campo en “El Local de La Mina” de Sant Adrià de Besòs. De este modo, estuve realizando el trabajo de campo simultáneamente en “El Local” y el CAS Fòrum, hasta principios de agosto de 2014.

El trabajo de campo finalizó en “El Local” de La Mina, ubicado entre la Calle Venus y la Rambla Besòs a pocos metros de la parada del tranvía Parc del Besòs. Es un local prefabricado de unos 150 metros cuadrados con un espacio para el consumo por vía parenteral de 8 plazas, donde se consumen heroína y cocaína. El trabajo de campo en este dispositivo se realizó de junio a octubre de 2014, acudiendo 3 ó 4 días a la semana, en sesiones de 3 horas en diferentes franjas horarias de la mañana y la tarde. Durante esta última etapa, se han recogido datos necesarios para analizar los cambios de dinámicas de los consumidores y las causas de las mismas. La culminación del trabajo de campo en esta zona puso de manifiesto el déficit de gestión de los recursos orientados a los consumidores de drogas en activo y la necesidad de revitalizar los programas de reducción de daños y los tratamientos para las drogodependencias para cubrir las necesidades de los usuarios.

En resumen, se ha producido una reorganización del trabajo de campo: se han cambiado los plazos en el SAPS y CAS Baluard, se ha recortado tiempo en el trabajo de campo en la unidad móvil de Zona Franca, se ha añadido el CAS Fòrum y se ha extendido el calendario para realizar el trabajo de campo en “El Local” de La Mina (Figura 1).

Figura 1. Mapa de la situación de las salas de consumo higiénico estudiadas.

La influencia de los mercados de las drogas y el traslado masivo de los consumidores de drogas al barrio de La Mina, hicieron pertinentes los cambios en la estrategia de investigación, provocando un entorno para la generación de una etnografía multi-situada (Marcus, 1995). Con este planteamiento ha sido posible el seguimiento de los participantes que se movilizan por las diferentes SCH de Barcelona. Estos imprevistos forman parte del trabajo de campo, siendo la etnografía un diseño emergente ante los cambios en el contexto y los movimientos de los sujetos de estudio. De hecho, la inclusión de las unidades de observación del CAS Fòrum y “El Local” de La Mina ha facilitado un mayor conocimiento del fenómeno estudiado que nos advierte de la necesidad de conocer de antemano los escenarios de consumo para una planificación

favorable y un mejor acceso a la población de estudio. La movilización por los escenarios de estudio ha permitido la adaptación del trabajo de campo a las características de la población estudiada, las cuáles son definibles pero no definidas (Dumont, 2012). En concreto, ha permitido una inmersión en el mundo social de los usuarios de las SCH, espacios conectados por los que circulan las diferentes prácticas y discursos individuales y colectivos de un barrio a otro.