La primera edici6n de este librofue publicada en 1919; la segunda, en 1922. Los sucesos ocurridos de entonces a hoy han influido en importantes aspectos de la vida judicial y hubieran justiicado alteraciones y glosas para dejar la obra en tono de actualidad.
El autor, despues de meditarlo, ha renunciado al inten-
to porque, de seguirle, habrla acabado escribiendo un vo-
lumen distinto. Preferible es que quede tal cualfue conce-
bido, aunque en algiun extremo brote el anacronismo. As[
perdurara la espontaneidad de sus pbginas, y los puntos
que pierdan valor de oportunidad to adquiriran de dato
hist6rico.
Excepcionalmente ha sido tachada una frase o adicio-
nada a alguna apostilla por razones verdaderamente
inexcusables; mas no excederd to alterado de media docena
de renglones. Lo cual indica que las ideas prevalecen in-
c6lumes a pesar de los diez anos que han pasado desde que
el libro vio la primera luz, y de los experimentos amargos
que ha sufrido desde entonces quien la escribi6.
A
ngel Ossorio.Octubre de 1929
ADVERTENCIA A LA CUARTA EDICION (ARGENTINA)
Tres ediciones se han consumido en Espana, de este
libro, el mas popularizado de todos los mios. Al llegar
a la
Argentina me encontre con la gratisima sorpresa de que
muchos compaheros lo habian leido (y aun estaba recomen-
dado expresamente por el profesorado en algunas Univer-
sidades), y otros muchos, los mas j6venes, deseaban leerlo.
Esto me ha determinado a interesar de la activa e inteli-
gente Editorial Losada una nueva edici6n. De ella he su-
primido unos pocos capitulos que me parecian ya entera-
mente inutiles o anacr6nicos. En cambio, he anadido una
segunda parte dedicada a examinar ciertas cuestiones que
r de capital importancia para la vida judicial de la
Argentina. Recibase esto como manifestaci6n de mi interes por el derecho de este mi pals de adopci6n.
Junin de 1940.
PREFACIO A LA SEXTA EDIC16N
(ARGENTINA)
Accediendo al requerimiento afectuoso del
notable ju-
rista y director de la editorial bajo cuyo prestigioso signo
se publica la obra, ofrecemos hoy a los lectores, bajo el
titulo amplio y generico de F_l Abogado, en un primer
volumen,la sexta edicion de El alma de la toga, produccion
popularizada entre los profesionales del Derecho de Codas
las naciones ibero-americanas y que fue traducida al ita-
liano por el ilustre profesor Calamandrei. La difusion
adquirida por este libro, en que el autor vertio a raudales
sus sentimientos de amor a la funcion humana y social del
abogado, que le acompanaron hasta el fin de su laboriosa
vida, se advierte con solo considerar que en el curso de
unos altos se agotaron tres ediciones hechas en Espana y
cien-
cia propia, que cuando Angel Ossorio decidio radicarse
para el resto de sus dias en este pals, al no poder ni querer
volver al suyo de origen por las razones de orden politico
que son bien conocidas, entre las muchas satisfacciones que
recibio, no fue la menor el haber comprobado que El alma
de la toga era en los paises americanos de habla espanola
tan conocida y tan estimada como en Espana misma. Esa
fue la circunstancia que le movio a reeditarla aqui, si bien
con dos modificaciones; una, la supresion de unos pocos
capitulos que , como el propio autor dice, le parecieron XXV❑
enteramente inutiles y anacronicos; y otra, haher incluido,
a continuation del texto, unos breves estudios sobre cues-
tiones judiciales de la Argentina. Con esa parte que, natu-
ralmente, no figura en las ediciones espaiiolas,
quiso sin
duda el autor, darfe de su interes y de su preocupacion por
los problemas judiciales de la nation a cuya hospitalidad
se habia acogido.
Los hijos del autor -en cuyo nomhre hablo por simple
motivo de primogenitura- nos hemos creido
obligados a
autorizar esta nueva edition por una causa que
puede no
interesar at publico pero que a nosotros nos importa mu-
cho, y que no es otra sino rendir un testimonio de devotion
a la amada memoria de nuestro padre. Si tal explication
no pareciese suficientemente valida, todavia habria otra,
derivada de las frecuentes quejas que desde hate varios
anos venimos recibiendo por la absoluta
iniposibilidad de
encontrar en el mercado libero ni un solo ejemplar
alma de la toga, demostracion indiscutible de que sigue
interesando at publico y que los profesionales y estudiantes
contintian buscandola con empeno.
En esta edition, se ha suprimido toda la parse corres-
pondiente a las cuestiones judiciales de la Argentina,
y se
ha formado un Segundo volumen con un trabajo
inedito del
autor que, sobre encaja mejor en la indole y en lafinalidad
de El alma de la toga, cumple igualmente con los propositos
de Angel Ossorio de mostrar su vinculacion espiritual con
la Argentina. Me refiero at cursillo de diez lecciones que
sobre el terra Etica de la abogacia ditto el aiio de
1942 en
la facultad de Derecho de la Universidad de La Plata, cur-
sillo especialmente dedicado a los alumnos de aquel alto
centre de estudios v cle.errnilado con
la
/10010 0001(01Vcol
el entusiasmo que ponta en todos sus trabajos, asi come) la intinta alegria que sientpre le produjo ponerse en comeoicacion con las juventudes estudiosas. En el lugar oportune. es decir, como pre6mbulo de ese segundo volumen, expendre no soloel programa de aquellos lerrionev .ciao c°l nt
o
uio comohan podido ser reconstruidus.
Grande fue el exito alcanzado per esus tell iones, di;
-
tadas con el estilo sencillo y el tono familiar que el di.sertanre
gustaba entplear en ciertas ocasiones y que posiblemenm
contrastaha con el ambiente solenute de los claustros
toil
versitarios. Pero la cordialidad de su tentperantento eru
superior a algunas consideraciones protocolarias, por to
que resultaba grato huir de toda afectacion de gravedad
pontpa, para dejar que, sin merma de la elevacion de se)
pensamiento y de la correccion oratoria sus palabras flit
yesen sencillas y entotivas, conto e.rpresicin de ideas Y clr
sentiinientos formados v mantenidm tl ion c'.v de turtt lttl;��t actuaciOn profesional y politiru.
Una aclaracion o, mejor do-lie. tutu ads-erreurin Juste XXVIII
indispensable. El tema de la erica de la abogacia guar;;;,
tan intima relacion con el desarrollado en El alma de
toga que, no obstante los altos transcurridos entre we
otro trabajo, el lector encontrar6 en el segundo de ell,,,.
tentas v conceptos que aparecen en el printero. Era inc.
table dada la continuidad del pensamiento de Angel Ossor;-
Hay, sin embargo, mucho, la mayor parte, que es nuevo rtr
las conferencias, bien por su contenido, bien por su forma.
Nunca transcripciones literales. Y.son esas las razones qtr,
permiten y aun que aconsejan la publicaci6n simultanea de uno y otro trabajo.
En elfondo de todos los de Angel Ossorio va contenida
una exaltaci6n de los grandes ideales de Justicia, de Liber-
tad y de Dentocracia, en defensa de las cuales batall6 con
ardor, sacrificando su tranquilidad y el ejercicio de la abo-
gacia que era la esencia de su vida. Por eso la reiteration
de las ideas, tiene hasta un valor simb6lieo.
Resta por decir que las lecciones fueron resumidas en
diez mdximas en las que se concretan los principios
inspiradores de cada una de aquellas. El conjunto de esas
mdximas forma el Decblogo del Abogado, tan ampliamente
difundido en la Argentina, que es raro el estudio de abo-
gado en que no se halle exhibido. Sentis Melendo -que fue
amigo del autor y que lo es mio muy apreciado- ha querido
que ese Deccilogo figure destacadamente en la edici6n que
el patrocina.
Manuel Ossorio y Florit.
I N 1) 1 C E S U M A R I O
l lcdicatoria ...
Pr6logo a la septima edici6n (Argentina)
Vivencia y vigencia de Don Angel Ossorio ... V I I
Pr6logo a la primers edici6n ... XIX
Advertencia a la tercera edici6n (Espanola) ... XXIII Advertencia a la cuarta edici6n (Argentina) ... XXV
Prefacio a la sexta edici6n (Argentina) ... XXVII Quien es Abogado ...
La fuerza interior ... 1
La sensaci6n de la Justicia ... 22
La moral del Abogado ... 32
El secreto profesional ... 43 La chicana ... 65 La sensibilidad ... 81 El dcsdoblamicnto psiquico ... 8q; La independencia ... 97 El trabaj o ... 10 La palabra ... I I El estilo forense ... 127 Elogio de la cordialidad ... 151 Conceptos arcaicos ... 159 El Arte y la Abogacia ... _... 167 XX\I
La clase ... 177
Como se hace un despacho ... 187
Especialistas ... 197 La hiperbole ... 205 La abogacia y la polftica ... 211 Lihertad de defensa ... 227 El amianto ... 233 Los pasantes ... 239
la defensa de los pobres ... 249
La toga ... 259
La mujer en el hufete ... 267
Hacia una justicia patriarcal ... 277