Una de las cosas que me resulta más fasci nante del ajedrez es el dogmatismo que rodea a las posiciones en que intervienen alfiles de diferente color. Muchos jugadores consideran que la presencia de estos alfiles es un factor de tablas. Lo cierto es que, aunque puede serlo en algunos casos, hay tantas excepciones que, siempre que haya otras piezas sobre el tablero, ya no puede considerarse una regla. En rea lidad, en una posición en la que un bando tie-
ne el ataque o la iniciativa, esto no suele ser a pesar de la existencia de alfiles de distinto co lor, ¡ sino precisamente gracias a ellos!
Basta de charla. Veamos ahora algunos ejemplos prácticos.
Larsen - Schandorff Campeonato de Dinamarca
Aarhus 1 999
Superficialmente, esta posición no es fácil de evaluar. Las negras tienen la parej a de alfiles, pero un flanco de rey debilitado. Por otra parte, las blancas tienen caballo y alfil y mejor coordinación, pero dos peones aislados. Además de los problemas de las negras en el flanco de rey, éstas tienen que ocuparse de su dama, un tanto sobrecargada de tareas defen
sivas, puesto que protege a ambos alfiles y el peón de "f6". Larsen encuentra la forma de explotar este factor.
26.a3 !
Con este sacrificio de peón, las blancas obligan a su rival a cambiar el alfil de casillas claras por el caballo. En la posición resultante, tenemos alfiles de distinto color, un factor que favorece al bando atacante y, dada la sólida protección de las casillas negras en tomo al rey y la fracturada estructura del enroque ne gro, esto indudablemente debe operar a favor de las blancas.
La razón es que cuando se ataca en el color en que su rival no puede proteger, el bando defensor juega prácticamente con pieza de menos.
26 .. ..txe4
El final después de 26 .. . f5 27.Wig5+ Wixg5 28.lt.lxg5 ie7 29.1"i:xb7 ixg5 30.d5 exd5 3 1 .ixd5 es muy desagradable para las negras, pues de nuevo los alfiles de diferente color favorecen a las blancas.
27.Wffxe4 f5? !
Esta jugada sólo sirve para hacer más vul nerable la estructura de peones negros, y sólo debería realizarse cuando fuese estrictamente necesaria.
Las negras hubieran debido tomar de in mediato en "a3", en cuyo caso las blancas ha brían continuado con la misma idea, l"i:b7 y d5, pero las negras dispondrían de mejores recur sos.
28.Wif3 Axa3 29.gb7 '*'d6 30.d5 exd5 3 1 .Axd5
Ahora resulta evidente el defecto del avan ce 27 . . . f5? ! , pues el peón podrá ser capturado por las blancas.
3 t ... Ab4?
Aunque las blancas tienen la iniciativa, las negras deberían hacer un esfuerzo por difi cultar al máximo la labor de su rival. Con 3 l . ..f4 ! , habrían arrojado más leña al fuego. Por ejemplo: 32.Wig4+ (ni 32.gxf4, ni 32.g4 son especialmente deseables) 32 . . . �h8 33 .1"i:xt7 (después de 3 3 .ixt7?! fxg3 34.hxg3 , las negras se apoderan de la iniciativa con 34 .. . ic5 ! [más fuerte que 34 .. . Wif6 35 .Wie6 Wffxe6 36.ixe6 ic5 = Lutz] 35 .Wih4 Wid4, y de pronto son las negras quienes se benefician de los alfiles de distinto color) 33 . . . El.xt7 34.ixt7 Wiffl 3 5 .ib3 (o bien 3 5 .Wixf4 �g7, y a la larga las blancas no pueden impedir el cambio de damas, con tablas inevitables, Lutz) 3 5 .. . fxg3 36.hxg3 ic5 , y las negras pueden defenderse (Lutz).
32.Ac4?
Las blancas gastan un tiempo importante, al postergar la captura en "f5 " hasta que pue dan hacerlo de alfil. Sin embargo, lo más sen cillo y fuerte es 32.Wixf5 . Ahora las negras tienen la oportunidad de jugar . . . f4.
32 ... '*'e5?
Una vez más, las negras no ven 32 .. . f4. Lutz indica la línea 3 3 .Wig4+ �h8 34.El.xt7 (o bien 34.ixt7 fxg3 35 .hxg3 Wif6 36.Wie6 Wixe6 37.ixe6 ic5, con un final tablas) 34 .. . El.xt7
35 .�xf7 '&f8 36.�b3 (como antes, 36."1Wxf4 rJig7 fuerza el cambio de damas) 36 . . . fxg3 37.hxg3 �c5 , y las negras no deberían tener mayores problemas para hacer tablas en el final.
33.i.d3 'iflhs?
Aún no era demasiado tarde para j ugar 33 ... f4 ! ? Las blancas pueden responder 34.É!b5 !?, y las negras deben seguir con sumo cuidado para permanecer en la partida, pero era, con mucho, la mejor continuación. 34.i.xf5
El problema de las negras es que carecen de contrajuego y, para salvar Jos peones de su flanco de rey, deben disponer sus piezas de forma muy pasiva, entregando el resto del ta blero a las blancas.
34 ... Wlg7 35.Ac2 'itlg8 36.Wg2 Wh8 37.i.b3 Las blancas tienen mucho tiempo. La pri mera fase de su plan es obligar a las negras a concentrar sus fuerzas en la defensa del peón de "f7".
37 ... 'itlgs 38.h4 h 6 39."\Wds Ac3 40J�b6 Wh8 4I.Wih5 i.f6 42.ga6
Las negras están completamente atadas. En una tentativa por liberarse, sacrifican su peón "a", pero con ello sólo consiguen un corto res piro.
42 ... a4 43.Axa4 gb8 44.Ac2 Wg8 45.i.d3 id4 46.i.c4!
El alfil regresa a la importante diagonal "a2-g8", y una vez más el desastre planea so bre la tambaleante posición negra. La amena za ahora es 47.É!g6.
46 ... 'itlf8 47."\WdS!
Si las blancas hubiesen optado por la im precisa 47.É!xh6, las negras tendrían algún contrajuego, con 47 .. . É!b2.
47 .. J�e8 ?!
Este error permite a las blancas rematar la partida. Con 4 7 ... <j{g8, las negras podrían ha ber seguido luchando, aunque las perspectivas de salvarse seguirían siendo escasas.
48.gxh6 '&xh6 49."\Wxti++
Cuando se dispone del ataque con alfiles de distinto color en el tablero, este factor puede hacer imparable a la fuerza atacante.
Karpov - Kasparov Campeonato Mundial (4•)
Moscú 1 985
En este ejemplo apreciamos de inmediato la tremenda debilidad de las casillas blancas en el enroque negro. Lo que me parece más instructivo es la paciencia con que Karpov ex plota el hecho de que el alfil negro no puede participar en la defensa.
48.g3 !
Los defectos de la posición negra son de naturaleza permanente y, por tanto, las blan cas no deberían precipitar los acontecimien tos. Primero, Karpov crea un refugio seguro para su propio rey, quitando, de paso, algunas casillas al alfil enemigo.
Observe que, con una continuación como 48.É!d 1 "1Wf6 49.�e6+ <j{f8 50."1Wxf6+ �xf6 5 l .�xd5 , las blancas ganan un peón, pero con duce a un final en el que los alfiles de diferen te color ofrecerían a las negras excelentes posibilidades de tablas. Sin damas sobre el ta blero, la debilidad de las casillas blancas no tiene significación.
48 ... 'itlf8 49.Wg2 '&f6 so.Wih7
Como antes se ha dicho, las blancas no pueden permitir el cambio de damas.
50 ... Wlti 51 .h4 ¡ Fuera!
5 1 . ..i.d2 52.gdl Ac3 53J:�d3!
El traslado de torre es un ingrediente esen cial del ataque. Observe cómo de forma gradual va siendo extraído el rey negro de la relativa seguridad de su flanco.
53 .. J�d6?!
Esta lógica jugada acelera el proceso mi ciado por las blancas con su maniobra de to rre :gd l -d3 . Sin embargo, después de la más
sólida 53 . . . �f6, las blancas siguen pudiendo progresar gradualmente. Por ejemplo: 54.:gf3 �g8 55 .�g6 �f7 56.�g4 h5 57.�f4 'tt>g8 58.:ge3 'tt>h8 59.�d3 'tt>g8 60.�f5 .
54.gf3 rlle7
Para desgracia de las negras, esto es ne cesario, ya que a 54 .. J!f6 seguiría 55 .�g6, después de lo cual, 55 . . . � g8 56.:ge3 ! pone fin a la lucha, y las blancas también ganan en caso de 55 . . . :gxf3 56.�xf7 :gxf7 57 .�h8+ 'tt>e7 58.�a8.
55.�h8 d4
Las negras quieren impedir el molesto ja que de torre en la columna "e", pero esto tam bién es sólo temporal.
56.�c8 gr6 57.�c5+
Las blancas también podrían considerar la inmediata 57.:gf4. Por ejemplo: 57 . . . �d5+ 58.f3, seguido de :ge4+, pero la jugada de Karpov tampoco deja ninguna posibilidad a
las negras. 57 ... rlle8 58.gf4!
Segundo traslado de torre de la partida. Ob serve la inutilidad del alfil negro, mientras las blancas atacan sobre casillas claras.
58 ... �b7+ 59.ge4+ rllfi 60.�c4+ rllf8 6 1 .i.h7
Se amenaza mate en "g8 " . 6 1 . .. gfi 62.�e6 �d7 63.�e5
Las negras se rindieron, al no poder impe dir la fatal penetración en la octava fila. Por ejemplo: 63 . . . �d8 64.�c5+ :ge7 65J:!f4+ 'tt>e8 66.�c6+ �d7 67.�g6+, o 63 .. . :ge7 64.:gf4+ :gt7 65 .�b8+ �e8 66.�d6+ �e7 67.:gxf7+ 'tt>xt7 68 .�g6+ 'tt>ffi 69.�b8+.
¿Cambio o no cambio?
Durante cada partida que juega, tiene usted que tomar cierto número de decisiones res pecto a qué piezas desea cambiar, no sólo en el caso de los cambios que usted propone, sino también en el de los propuestos por su opo nente. Las preguntas que siempre debe plan-
tearse al afrontar un posible cambio son éstas: "¿el cambio me favorece a mí o a mi opo nente?" y, "¿contribuye el cambio a conseguir lo que busco en la partida?"
Estas preguntas no siempre son fáciles de responder, y las respuestas dependen mucho de cómo evalúe la posición. Pero a diferencia de otros tipos de piezas, el cambio de un caba llo por un alfil o viceversa puede modificar la dinámica de una posición de una forma que otros cambios normalmente no lo hacen. Por tanto, estas decisiones no deben tomarse a la ligera o en el calor del momento. Todos los factores posicionales deben sopesarse cuida dosamente antes de tomar una decisión de este tipo.
Karpov - Lj uboj evic Bugojno 1 986
Las negras acaban de jugar 1 8 .. . �h3, pro poniendo un cambio de alfiles, de modo que la cuestión evidente es si permitir o no el cam bio. En este caso, no se requiere mucho tiem po para decidir que lo mejor que pueden hacer las blancas es conservar su alfil, pues les ayu da a presionar sobre la gran diagonal "h l -a8", controlando las casillas "e4" y "d5 " , además de cubrir las casillas blancas en tomo a su rey. Las demás piezas blancas están apiñadas en el flanco de dama, pero cada una de ellas cumple su cometido. Las piezas negras parecen más activas y bien coordinadas, pero tras un de tenido examen, resulta dificil formular un plan para ese bando en el que la coordinación ac tual tenga sentido. En particular, el caballo de
la casilla "a5 " parece una pieza inútil. En con secuencia, el cambio de alfiles de casillas blancas favorece a las negras y debe, por tan to, ser evitado.
19.ih l ! gab8
Las negras deben tratar de no seguir debi litando su flanco de dama, como sería el caso tras 1 9 .. . c6?, que pierde por 20.tLla4 gab8 2 l .�c3 !
20.¿;jds
Las blancas utilizan su alfil de "h 1 " para incrementar la presión sobre el flanco de dama enemigo, pero también tiene mucho sentido 20.tt:le4, sobre todo teniendo en cuenta la si guiente jugada negra.
20 ... c6? !
Puede que esto no parezca un error, pero jugar en el flanco en que su oponente tiene la iniciativa siempre tiende a ser azaroso. Las negras quieren cambiar un par de peones, a fin de facilitar su tarea defensiva, pero resulta que debilitan aún más su flanco de dama, razón por la que haría usted bien en abstenerse de hacer lo que hacen aquí las negras. En lugar de la textual, es interesante el sacrificio de peón 20 .. . �e6 ! ? Por ejemplo: 2 1 .�xc7 (la línea alternativa, 2 1 .tLlxc7 �b3 ! 22.�c3 b6 23 .tt:la6? ! gbc8 24.�c6 �d5 25 .�xd7 gxc3 26.�g4 tLlb3 también es muy desagradable para las blancas) 2 1 . . .�xd5 22.'1Wxa5 �xh l 23.i>xh l '1Wf5 24.'1Wc3 e4 25.d4 gbc8 26.'1Wb4 l::íd5, y las negras tienen más compensación de la que necesitan por el peón. En su lugar, las blancas deberían considerar 2 l .b6 ! ? cxb6 22.tt:lxb6 \We7 23 .gb5, con una ligera inicia-
tiva, aunque, obviamente, las negras en este punto no corren el menor peligro de perder. 2 I .¿;j b6 �c7 22.¿;j a4 b6?!
Algunas fuentes califican esta jugada de "única", pero al negro puede convenirle más mantener intacta la tensión del ala de dama, con 22 . . . �e7, aunque también aquí el blanco está algo mejor tras 23 .'1Wc3 cxb5 24.�a3 . 23.bxc6 gdc8 24.�d l !
Una jugada muy bonita y fuerte. Las blan cas mantienen protegidos el peón "d" y el ca ballo de "a4", de paso que evacuan la casilla "c2" para que pueda ser ocupada por la torre. 24 ... ¿;j xc6 25.gc 2 !
Obviamente, también es posible 25 .gdb2. Por ejemplo: 25 . . . b5 26.gxb5 gxb5 27.gxb5, y ahora a 2 7 ... tLl d4? puede responderse con 28.gc5, pero Karpov quiere eliminar antes la presión sobre la columna "d".
2S .. ..t d7 26.gcb2 bS 27 .¿;jc s �d6 28.¿;j xd7 Las blancas eliminan el alfil, lo que, ade más del peón extra, les deja también con la pareja de alfiles.
28 ... �xd7 29.gxb5 gxbS 30.gxb5 ¿;j d4 3 1 .gb2 ¿;j e6 32.gd2
Las blancas tienen un peón limpio de ven taja a cambio de nada, y acabaron ganando.
Grischuk - Gulko Esbjerg 2000
Ya en la apertura las blancas ganaron es pacio con sus avances de peón, pero esto se ha traducido en que numerosas casillas son po tencialmente débiles. Observamos, en parti cular, que las casillas blancas han quedado
comprometidas en tomo a la falange "d4+e5 ". Las negras amenazan ahora . . . �b5, forzando el cambio de alfiles, algo que las blancas no deben permitir.
13. ltlfe l ! .ib5 14.c!tld3
Por ahora, el cambio ha sido evitado. 1 4 ... h5!?
Una idea temática, y que vale la pena tener en cuenta. Consiste en eliminar el peón de "g4" y controlar de forma permanente las casi llas blancas, situando un caballo en la casilla ideal "f5 " .
1 5.gxh5 ltl f5
La posición blanca no parece envidiable. Las piezas negras están bien coordinadas, mientras que no puede decirse lo mismo de las blancas, cuya estructura de peones es, además, un tanto débil. Sin embargo, y como veremos, las blancas no carecen de recursos.
1 6 . .ie3 g6? !
¿Por qué es necesario este avance? Las ne gras son tan optimistas acerca de sus perspec tivas que deciden convertir su sacrificio de peón en definitivo. Son mejores jugadas 1 6 .. . tt:lc4 y 1 6 .. . tt:l c6, pero en cualquier caso las blancas no están vencidas.
1 7.hxg6 fxg6 1 8J ;gl V!ic7 1 9. ltldel
Una interesante decisión. Las blancas optan por proponer el cambio de alfiles de casillas claras. Así pues, ¿por qué la situación es ahora distinta de la de antes? Además del factor ma terial, que es trascendente, las negras tienen también dos peones débiles en "e6" y "g6", ambos en casilla blanca y el cambio de los al files incrementa la importancia de tal factor.
Por último, la iniciativa negra se reduce me diante cambios. Observe que la j ugada natural 1 9.El.c 1 ?! permite al negro escaparse con unas tablas, tras 1 9 .. . '\Wh7 20.El.g2 tt:lh4 2 l .El.g3 tt:l f5 . También merecía consideración 1 9.tt:lce 1 ! ? 1 9 ... .ixe2 20.V!ixe2 Vfih7 2 1 .ltl f3 g5? !
Es fácil pensar que las negras están bien en este punto, pero las cosas ya han empezado a ir cuesta abajo. Psajis indica que 2 1 .. . tt:lc6 22.El.g2 Vfih5 es confuso, pero tras 23 .�g5 �g7 24.El.ag 1 , las blancas están mejor, y lo mismo puede decirse de 2 1 . . .'1Wh3 22.tt:lce 1 tt:l c6 23 .'\Wfl (Psaj is).
22J::! g2
Una vez paradas las amenazas inmediatas, activar la torre con 22.El.ac 1 !? tiene perfecto sentido, y posiblemente sea mejor que la con tinuación de la partida.
22 ... c!tl h4?
Otra jugada errónea, y la compensación que las negras tenían por el peón es ahora difusa. Las negras debían mantener la iniciativa con 22 .. . g4 ! ? Por ejemplo: 23.tt:lg5 '\Wg6, pero aun así, las blancas están mejor tras 24.'1Wb5+ tt:lc6 25.El.xg4. Observe que 22 . . . El.xc2? no es una opción, debido a 23 .'1Wxc2 tt:lg3+ 24.fxg3 , y la torre cubre a la dama.
23.c!tlxh4
Psaj is indicó 23 .'\Wb5+ tt:lc6 24.tt:lxh4 gxh4 25.tt:le 1 como una mejor opción, pero las blancas también tienen una sustancial ventaja después de la del texto.
23 .. Jhc2! 24.V!ib5+ c!tl c6 25. c!tl f3!
N o es el momento de ser codicioso. Des pués de 25 .�xg5? a6 26.'1Wb6 El.c4, las negras
están mejor, ya que el peón de "d4" caerá, y con él, también el de "e5 ".
25 ... .ih6 ! ? 26 . .ixg5 a6? !
Este nuevo error concede ventaja decisiva a las blancas. Las negras querían deshacer la clavada sobre el caballo, pero, al mismo tiem po, empujan a la dama blanca a una mejor ca silla. La línea correcta es 26 .. . l:!g8 27.l:!ag l �e4 28.ixh6 l:!xg2 (la ventaja blanca aún es mayor tras 28 . . . '.Wxf3 29.'.Wb3 '.We4 30.'.Wxc2! Wlxc2 3 l .l:!xg8+ 'íf?d7 32.l:! l g7+ l1'Je7 33.l:!t7 ! , y cae e l caballo de "e7") 29.'íf?xg2 '.Wg4+ 30.'íflfl '.Wh3+ 3 1 .l:!g2 '.Wxh6 32.11'Je l , y las ne gras tienen alguna compensación por el peón, pero no la suficiente.
27.'.Wb3 .ixgS 28.c!D xg5 Wrs
A 28 .. . 11'J xd4 se replica 29.'.Wa4+, ganando. 29.c!Dxe6!
La dama negra tiene demasiadas tareas. 29 ... We7 30.c!D g7
En apuros de tiempo, las blancas no vieron la mejor jugada, 30.'.Wxd5, pero la textual tam bién sirve. Con peones de ventaja y ataque, las blancas pronto se impusieron.
Cuando un bando tiene una debilidad per manente, como un peón aislado atacable, sue le ser una buena idea que el bando opuesto cambie algunas piezas, a fin de reducir el po tencial contrajuego de aquél.
16 . .ic5!
Curt Han sen - Andersson Helsingor 1 999
Una jugada sencilla, pero fuerte. Las negras
necesitan sus piezas menores para crear con trajuego. La estrategia blanca radica en cam biar algunas piezas, pero conservando las sufi cientes para mantener la presión sobre el peón "d" aislado.
1 6 ... c!D g6!
Las negras explotan el debilitamiento con trario de la casilla "f4 ".
1 7 . .txd6 'ªxd6 1 8J�e3 c!D ceS?!
Esta decisión n o parece correcta, ya que las blancas pueden así cambiar más piezas. Una posible mejora es 1 8 .. . 11'J f4 ! ? 1 9.'.Wd2, y ahora 1 9 .. . l:!e6 mantiene a las negras en la partida, mientras que 1 9 .. . 11'Je5 20.11'J xe5 l:!xe5 2 1 .l:!f3 deja a las blancas ligeramente mejor.
1 9.c!D xe5 �xeS 20.�xe5
Aquí las blancas pueden considerar neutra lizar a la dama con 20.'.Wd4 ! ?, con presión sobre el peón "d" y el flanco de dama.
20 .. .'�xe5 ?!
Otro pequeño desliz de las negras. Curt Hansen realizó unos interesantes comentarios en este punto: " . . . las negras deberían haber optado por 20 .. . 11'J xe5, con idea de . . . l1'Jc4. Si las blancas juegan b3 en respuesta, el peón de 'c3' queda tan débil como el de 'd5'. 2 1 .'.Wg3 '.Wf6 22.l:!d l l1'J c4 concede a las negras un apropiado contrajuego. En la partida, las negras deciden, en cambio, situar el caballo en 'f4', porque h3 ha hecho imposible g3 . A pesar de esta pequeña debilidad blanca, la fuerza atacante de las negras es insuficiente para servir de contrapeso al débil peón 'd'. Además, las negras deben prestar atención tanto al peón 'd' como al inestable caballo de 'f4'. Si las
negras hubiesen optado por trasladar su ca ballo a 'c4', habría quedado protegido por el peón de 'd5' y, en consecuencia, el esquema negro hubiese sido más armonioso".
2 1 .gdl � f4 22.�e3 �g5?
Sólo en este punto se inclina significativa mente la balanza a favor de las blancas. Curt Hansen esperaba 22 . . . lL:le2+! 23.Wfl �xe3 24.fxe3 lL:lg3+, y ahora 25.Wf2 lL:l e4+ 26.Wf3 lLlf6, o bien 25 .Wg l lLl f5 . En ambos casos, las negras estarían ligeramente peor en el final, pero sus posibilidades de tablas podrían cali ficarse de razonablemente buenas.
23.�f3 gds 24.� d4!
Esta jugada no parece muy evidente, puesto que bloquea el peón, pero esto sólo es mo mentáneo, pues el caballo se dirige a su casilla natural de "e3 ", por "c2" o "f5 " .
24 ... � e6 25.�f5
Desde aquí el caballo puede retroceder a "e3 ", pero también impide que la dama proteja el peón "d".
25 ... gd7 26.h4!
Otra jugada precisa. Las blancas no deben dejarse tentar haciendo 26.l:hd5?, debido a 26 . . J�xd5 27.�xd5 �e l + 28.Wh2 �f4+. 26 ... �f4
Las blancas también ganan un peón des pués de 26 .. . �d8 27.�xd5 �xd5 28.�xd5 �xd5 29.lL:l e7+.
27.�xf4 � xf4 28.g3 � g6 29.c4 � e7 30.� xe7+ gxe7 3 1 .cxd5
Las blancas han ganado un peón y ahora imponen su ventaj a material de forma convin cente.
3 t ...f6 32.Wg2 wn 33.Wf3 wes 34.gd3 ! Wd8 35.ge3 gc7 36.gc3 ! gd7 37.We4 ge7+ 38.Wf5 ge2 39.gb3 gxf2+ 40.Wg6 b6 4 1 .Wxg7
Las negras se rindieron.
En cada cambio que usted considere, la pri mera pregunta que debe hacerse es si le per mitirá obtener el resultado apetecido, tanto a corto como a largo plazo. Puede que las res puestas no siempre sean evidentes, pero sope sarlas antes de proponer o aceptar el cambio sin duda le permitirá evitar algunos errores.
1 4 ... .ixf3 ? !
Karpov -Geller Moscú 1 98 1
Con esta captura, las negras tratan de ex plotar que la dama blanca está sobrecargada con la defensa del alfil de "c4". Tal vez piense