• No se han encontrado resultados

El alza del petróleo y de los alimentos

In document Libro Respuestas Del Sur 2008 (página 69-76)

Muchos expertos han comentado acerca de la posibilidad de que se produzca un fenómeno de decrecimiento en los precios del petróleo y de los alimentos. Este es un acontecimiento muy interesante, y me sumo al llamado a continuar observando detenidamente el proce- so, porque se sabe que en medio de la crisis muchos de los capitales que han emigrado de los mercados financieros se han ubicado en los mercados de productos básicos, tomando en cuenta el crecimiento que habían experimentado los precios y la tasa de ganancia, sería un fenómeno a seguir de cerca en la evolución de la crisis.

Otro elemento para el análisis es la escalada de los productos básicos. Ciertamen- te, los aumentos de los precios en este proceso ha provocado inflación y desaceleración en casi todo el mundo, es decir, la economía mundial parte en este momento, si la crisis se acentúa, de una situación económica delicada. La inflación se ha acelerado mucho más en

Cuadro Nº 3. Crecimiento mundial Variación anual, porcentaje

Cuadro Nº 4. Precios de los productos básicos Variación anual, porcentaje

el mundo subdesarrollado, aumentando lógicamente los extremos de inequidad. La pro- pia FAO ha declarado que han cambiado los niveles de pobreza que estaban ubicados en alrededor de 836 millones de personas, según últimas estimaciones para agosto de 2007. Recientemente acaba de salir una nueva publicación que ubica esta cifra en 963 millones, ya hasta las propias instituciones de Naciones Unidas hablan de un incremento de la po- breza sustancial en el mundo a partir de este fenómeno del incremento de los precios.

s

alvataje

Hay un elemento importante en todo el proceso que hemos estado debatiendo en peque- ños comités de colegas, que sin duda es el impacto más reciente de la crisis. Se ha aproba- do el programa de salvataje y sin embargo los mercados siguen experimentando pérdidas sustanciales, lo cual genera una enorme incertidumbre.

El plan de salvataje comprendía una adición a los mercados financieros impor- tantes de alrededor de 850 mil millones de dólares, lo cual implicaba o suponía una tabla de salvación para todo este sector financiero. ¿Qué ha sucedido? En primer lugar, los mercados no han respondido de forma inmediata a ese plan de salvataje, han seguido las caídas en los últimos 500 puntos para cada uno de los índices más importantes de las bolsas internacionales. Como mencioné antes, acabamos de conocer que muy reciente- mente se ha producido la maniobra combinada de los bancos centrales de los países más importantes como Estados Unidos y países europeos. Incluso en los bancos centrales de algunos países emergentes, como China, donde se ha producido un descenso en las tasas de interés, cabe esperar cuál es la reacción, por lo pronto hemos visto que ésta no fue inmediata. Sabemos que esto se hace fundamentalmente con la intención de impedir los flujos acelerados de capitales hacia los mercados donde las tasas de interés son mayores y recordamos el comentario que se hizo en la sesión de ayer acerca del Banco de Basilea, algunos de los bancos que estratégicamente se consideran más confiables han tenido que cerrar sus sistemas porque no dan abasto para las solicitudes de acumulación o de depósito de los bienes.

¿Cuáles son las perspectivas? Como planteaba Julio Gambina en su intervención, cada uno hace su análisis a partir del punto de vista de las relaciones de su contexto his- tórico y geográfico. Me voy a permitir hacer algún tipo de análisis, tomando en cuenta el interés especial que tiene este evento en las perspectivas, pronósticos y medidas para el fenómeno, me atrevería a apuntar algunas consideraciones en este sentido.

Lo primero es que ya en este momento está claro que las innovaciones financieras parecen haber adquirido tal magnitud, variedad y rapidez que han provocado que se pro- muevan entre los mercados instrumentos financieros poco sólidos y confiables, ello puede estar en la causa de que los mercados sigan desconfiados ante el fenómeno del paquete del salvataje, en otras palabras, quiénes serían las instituciones que se salvarían en este contexto. Los compradores de las hipotecas lógicamente no sienten confiabilidad de esos mercados.

El segundo elemento es la debilidad del dólar y la inestabilidad financiera. Mu- chos de los tenedores de bonos nuevamente han recurrido al dólar norteamericano han depositado sus fondos comprando bonos del tesoro norteamericano, lo cual es una con- tradicción. Me parece que en este sentido puede ser interesante seguir cuál va a ser la posible evolución de esta situación.

En tercer lugar, la mayor parte del capital base de los bancos se ha visto seve- ramente dañado y así mismo éstos no parecen estar en condiciones de controlar bien su nivel de exposición al riesgo, el cual fue uno de los aspectos que se había manejado como precondición y como elemento atractivo para toda la liberalización y desregulación financiera que ha impuesto el modelo. El ejemplo de lo que nosotros denominamos esta- tización o re-estatización de los bancos es el más claro en ese sentido.

¿Cuál ha sido la respuesta del capital? Se ha comentado en este evento que no es fácil que el capital renuncie a sus ganancias, estamos en presencia de un proceso de reconcentración del capital financiero. La recompra se transforma en capital, no se pier- de, muchos de estos bancos han sido recomprados, incluso por algunos como el Bank of America, que puede que estén en situaciones realmente graves y sin embargo han recom- prado parte de otros bancos.

Los más relevantes en ese sentido para Estados Unidos han sido el Bank of Ame- rica y el JP Morgan, que se expandieron tras hacerse con acciones de Merrill Lynch y Bear Stearns, dos de las instituciones inversionistas que quebraron. Mientras tanto, entre los bancos europeos tenemos el Barkley que ha adquirido parte rentable de Lehman Brothers, el Deutsche Bank que ha comprado una porción del Deutsche Post, el Commerce Bank que ha adquirido el Dresden Bank y el Santander que ha comprado Alliance & Leicester, o sea, hay una reconfiguración del capital.

Otra de las perspectivas importantes en este sentido es la apuesta por la inflación, las expectativas siguen siendo muy elevadas. Pudiera decirse que el efecto del alza de los precios de los productos básicos se va a mantener en el corto plazo. No estamos en presencia de un fenómeno drástico, sino de la capitalización por parte de las empresas trasnacionales que hoy comercializan gran parte de todos estos productos y del incremento de precios.

En el corto plazo sería prudente prever que la inflación va a seguir aportando un peso importante a la crisis internacional, porque en el contexto actual resultaría muy extra- ño que esas trasnacionales quisieran descender drásticamente los precios de sus productos comerciales. Es posible que los países productores vean un descenso de esos precios, pero recordemos que de un 60 a un 70 % de la comercialización de los principales granos en el mundo corre a cargo de dos de las transnacionales más importantes: la Monsanto y la Gil.

Los economistas sabemos que las predicciones son muy relativas, porque después de los últimos dos meses no sabemos qué va a pasar, pero tomando en cuenta la última predicción del propio Fondo Monetario Internacional de julio de 2008, estaríamos en presencia de un crecimiento de un 4% aproximadamente para el mundo en general, don- de Estados Unidos tendría un decrecimiento importante, al igual que Europa y Japón, y los países subdesarrollados tendrían un relativo mejor comportamiento.

Retomaré brevemente las lecciones más evidentes que se han discutido. En primer lugar, el desconocimiento del propio sistema. El hecho de que en este momento los bancos reclamen la abosrción y protección al Estado implica un desconocimiento de la magnitud que las propias desregulaciones financieras han adquirido en estos últimos cinco años. Además, se evidencia que la propia economía capitalista no tenía elementos sobre el impacto real que podría provocar la crisis y ello se refleja en la lentitud con que se han estado adoptando las medidas. El paquete financiero de los Estados Unidos, principal economía generadora de la crisis financiera, llega cuando ya casi se han des-

aparecido sus instituciones inversionistas más importantes, no concebían que realmente se pudiese dar este fenómeno, por tanto este elemento del desconocimiento es realmen- te impactante.

Los efectos para nuestra región pueden ser diferenciados, todo depende funda- mentalmente de la capacidad económica y de desarrollo social alcanzado por las econo- mías que estamos analizando. Para algunas regiones las condiciones económicas puede que sean algo mejor, para otras, ya las condiciones económicas de hecho son muy negati- vas, díganse El Caribe, Centro América y México. Evidentemente hay una diferenciación importante que está dada por el crecimiento económico y la generación de pobreza ob- servada en los últimos 10 años en cada una de estas subregiones, y si a ello le adicionamos el potencial destructivo del clima y el efecto que han tenido los recientes huracanes desde el año pasado en algunas de las regiones, estaríamos posiblemente avizorando elementos mucho más negativos que lo que pudiéramos manejar de forma inmediata.

Otro punto interesante es que en el pasado las crisis de créditos han estado aso- ciadas a la deflación. Hemos visto que en un período a corto plazo es posible que la infla- ción siga teniendo un impacto importante en nuestras economías subdesarrolladas antes de que se traduzca realmente el efecto de esta crisis.

Sin embargo, es preciso contar que en algún momento llegue ese fenómeno de deflación si la crisis se instala como una crisis global. Asumo, al igual que muchos de los colegas, que ya la crisis ha dejado de ser una crisis financiera restringida al sistema finan- ciero para iniciar su impacto en la economía real norteamericana. Si se instala esa crisis en la economía real norteamericana, si se convierte definitivamente en una recesión, si se prolongara, si el paquete financiero no lograra despertar de alguna forma el consumo y la inversión en Estados Unidos, estaríamos en presencia de una recesión total en la econo- mía norteamericana, que no puede dejar de transmitirse al resto de la economía interna- cional. Orlando Caputo nos mostraba en su intervención que la recesión ya está de cierta forma instalada. Estamos hablando de un escenario, posiblemente el segundo, en el cual la economía se transformaría en una economía global.

En ese contexto, si las personas y las empresas consideran que los precios pueden caer, hablamos de la posibilidad de que se reduzcan notablemente los de los productos bá- sicos, principales exportaciones de América Latina. Estaríamos en una situación en la cual todas estas personas y empresas restringen sus gastos, lo que reduciría considerablemente los presupuestos nacionales, las inversiones y el consumo, lo que llevaría a una contrac- ción económica. De allí que se hable de un posible descenso, incluso las instituciones financieras, aunque el descenso del crecimiento económico se sustenta en estos momentos en el tema de la inflación. Sin embargo, si se producen todos estos elementos, estaríamos en una contracción importante del crecimiento y del desarrollo de la región.

En este caso sería importante re-analizar los presupuestos fiscales. Independien- temente de la heterogeneidad que tiene nuestra región, hay determinadas partidas que históricamente resultan afectadas cuando se produce una crisis; es el tema de los presu- puestos sociales. Se pudiera hablar incluso de una política fiscal, que trate de no reducir sus presupuestos fiscales. Digo tratar de no reducirlos, porque en medio de una crisis de estas características, y teniendo antecedentes de otras crisis, los presupuestos fiscales pue- den reducirse aún más, se produce una contracción de la producción, de la inversión, del

consumo y por tanto de las contribuciones al presupuesto, por lo que los Estados van a ver disminuida su capacidad de manejarlos.

Aunque no lo queramos, las políticas nacionales van a tratar de predominar por encima de las políticas regionales y en ese sentido comparto la posición de Julio Gambina con respecto a que hay intereses muy específicos establecidos en la región que han estado matizando todos los intentos integracionistas, cuando en este momento sería de vital importancia que se fortalezcan.

La restricción del crédito es un factor relevante en todo el proceso de la crisis porque evidentemente los bancos se protegen, otros se arruinan, otros son reabsorbidos. Por eso subrayo la importancia de un fortalecimiento de aquellos mecanismos que sea posible fortalecer, en los cuales los países muestren su interés en tratar de recuperar una cierta capacidad de financiamiento para proceder a mantener determinados proyectos en la región, ya sean industriales o sociales.

Hemos estado analizando que el elemento más vulnerable que pudiera tener la región en estos momentos, de forma general y conociendo las condiciones y características que puede tener el vínculo para cada país en particular con la economía y el comercio nor- teamericanos, sin duda es su dependencia. En un contexto como el actual probablemente se siga devaluando la moneda norteamericana, incluso existen escenarios que plantean que para finales del año 2008 las tasas de cambio serían de aproximadamente 1 dólar por 1,98 euros, lo cual sería totalmente irracional desde el punto de vista de la apreciación que sufriría el euro si los europeos no adoptan determinadas medidas. Aunque acabamos de ver que se han emprendido acciones combinadas para reducir las tasas de interés, hay especialistas que plantean que la depreciación del dólar pudiera estar entre un 20 y un 30 % con dependencia del escenario que se maneje.

Qué pasa entonces con el resto de las economías emergentes que han tenido una mayor participación en la economía mundial y que pudieran tratar de convertirse en este caso en generadoras de cierta confianza hacia sus monedas. Una de las monedas que pudiera tener mayor atractivo para una diversificación de las carteras de inversionistas, es el euro, que ya ha generado una fuerte participación en los mercados internacionales. Incluso, hoy en día, una buena parte del mercado de las transacciones comerciales inter- nacionales se realizan en euros. Pudiera darse una situación en la cual existiese una fuga hacia el euro o hacia el yen, incluso que se diera la posibilidad de establecer una canasta de monedas internacionales en la cual las de algunos de los países emergentes tuviera una ma- yor participación. Todos estos son presupuestos, hay que ver cómo evoluciona la crisis.

Otro elemento a considerar es la atención que darán los bancos centrales nacio- nales de la región a sus políticas monetarias restrictivas. Hay muchos países cuya tenencia de dólares en sus cuentas nacionales es muy grande, sin lugar a dudas una depreciación de la moneda crearía dificultades para el presupuesto fiscal y para las reservas. En cuanto a la tenencia de reservas en dólares de estos países, probablemente se fortalezcan una serie de medidas para flujos de capitales importantes, algunas de las cuales las hemos visto, como lo es el control de cambios.

Por último, dos sectores que se verían muy afectados serían el turismo y las reme- sas. Estamos hablando de una crisis económica en Estados Unidos con características glo- bales, estaríamos en presencia de una restricción importante del poder adquisitivo, tanto

en Estados Unidos y en Europa como en otros centros generadores de turismo potencial que afectaría a nuestras regiones y al envío de las remesas. Entonces, entre las perspectivas y las posibles políticas que algunos de los países pudieran analizar, en primer lugar está el control de cambio. Evidentemente, en un contexto como el actual, las autoridades financieras y políticas de los países deberían analizar un replanteamiento de la política financiera que ha existido hasta el momento.

Es muy difícil plantearse desde el punto de vista ideológico que el neoliberalismo ha fracasado. Pienso que ha fracasado el mito del neoliberalismo como la teoría maravi- llosa que garantizaría que los mercados se autorregularían y una redistribución del ingreso más o menos adecuada para cada una de las economías, en función del crecimiento eco- nómico a lograr, creo que esto ha sido totalmente frustrante para muchas de las econo- mías que hoy en día se encuentran envueltas en la crisis.

Indiscutiblemente todavía existen sectores en la región que consideran que no ha terminado el proceso y que ese régimen puede autogenerarse, autoestructurarse, lo que evidencia que la crisis económica tiene un impacto enorme pero al mismo tiempo provoca una frustración, aunque puede que existan esperanzas importantes. Sin embargo, está claro que las economías emergentes y las subdesarrolladas tienen que protegerse de los efectos de todo el proceso globalizador.

Me parece que es el momento de adoptar políticas de protección para nuestros mercados financieros y comerciales, porque estamos ante la expectativa de una caída brus- ca del sector de las exportaciones destinadas al mercado norteamericano y en ese contexto puede que algunos de los principales socios comerciales de Estados Unidos traten de redistribuir su excedente comercial al resto de las regiones, lo cual sería también preocu- pante. Por eso es necesario estudiar algunas de las políticas que durante años se nos ha tratado de imponer acerca de la desregulación de nuestros mercados.

Por otra parte, aunque resulte contradictorio, sólo en un contexto de elevación de las tasas de interés es probable que América Latina no pierda parte de los capitales que histó- ricamente han fluido, no tanto en lo financiero, porque pienso que ya está demostrado que no suelen ser muy productivos, sino para atraer capital de inversión al sector industrial.

Un momento importante como este pudiera desatar la reindustrialización de la región, si los gobiernos estuvieran interesados, si sus élites estuvieran interesadas, si exis- tiera una combinación de factores en las cuales las transnacionales no siguieran teniendo un papel importante. Pienso que es un momento para llamarse a capítulo y tratar de rees- tructurar parte de esas políticas industriales que llevarían a cierto un auto-sostenimiento para algunos de nuestros países.

Otro tema importantísimo es el que tiene que ver con el desarrollo agrícola y la soberanía alimentaria, que en algunos de los países ha desaparecido y que sería conveniente retomarlo a raíz de las actuales circunstancias. Ya se discutió aquí el tema de los recursos na- turales, me parece que es excepcional, creo que también es hora de analizar cuáles pudieran ser políticas que permitieran a los países disponer un poco más libremente de sus recursos naturales, ya que la competencia con los intereses de las transnacionales es muy fuerte.

Las políticas regionales tienen otro carácter. Está claro que la integración pudiera

In document Libro Respuestas Del Sur 2008 (página 69-76)