Vicepresidenta del Programa de Desarrollo: Cursos sobre política y sociedad filipina; Marxismo: Eco-social- ismo: Feminismo Socialista; Estrategias Económicas Alternativas, del Instituto de Estudios Políticos de Filipi- nas, Miembro del Grupo de la Sociedad sobre las Implicaciones Sociales de Tecnología Trabajo. Entre sus publicaciones destacan: Banco Asiático de Desarrollo País, Evaluación de Género, Paquete Económico de
Alfabebetización: la intensificación del comercio en las economías de Asia.
Las opiniones y las posiciones que voy a plantear se fundamentan en algunas de las discusiones que se han producido en la red progresista especialmente en el sureste asiático, asimismo en el movimiento de izquierda revolucionaria de Filipinas. Quisiera abarcar tres puntos principales en esta presentación, el primero es desacreditar y poner en evidencia el mito de que las economías asiáticas son refugios seguros y que son relativamente indemnes a las crisis de los países capitalistas. Se nos ha dicho en Asia, por los ministros de finanzas y de economía, que las economías asiáticas se han desenganchado del mundo industrializado, se nos ha dicho que el capitalismo asiático está relativamente seguro y protegido de los impac- tos de la crisis financiera. Este es uno de los planteamientos que yo quisiera discutir.
El segundo punto del que quiero hablar es acerca de otras crisis importantes que enfrenta el capitalismo, la crisis ambiental, que en el contexto actual de la crisis global del capitalismo toma un carácter urgente para el movimiento socialista. Creo que hay que recurrir a las ideas y las teorías de el ala izquierda de los movimientos progresistas ambientalistas, los eco-socialistas, los ecologistas políticos, cuando discutamos nuestras alternativas socialistas. En tercer lugar, quisiera volver al tema de las implicaciones para las estrategias socialistas y la primacía de la política en esta discusión.
¿Realmente Asia es un refugio seguro? ¿Nos hemos desenganchado de la crisis eco- nómica mundial? Pues bien, hoy más dinero asiático está invertido en Estados Unidos y en Europa que en cualquier otro momento de nuestra historia. Cerca del 30% de las acciones asiáticas están en manos de extranjeros y los vínculos a través de los mercados de bonos, de préstamos y derivados, aunque son pequeños, siguen siendo muy significativos.
En los primeros ocho meses de 2008 la salida de capitales de Asia llegó a 38 mil millones de dólares. Obtuvimos recientemente estos datos y vamos a analizarlos nosotros mismos; es capital monetario, pero también es producción de empresas imperialistas que han cerrado. Conozco historias terribles de los sindicatos de trabajadores y los organizado- res sindicales que trabajan en las fábricas acerca del cierre de las unidades de producción en esas áreas. Eso también está ocurriendo en grandes economías como la de la India.
El Banco de Desarrollo de Asia, que se enorgullece de ser el equivalente en Asia del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, tiene estadísticas útiles pero conser- vadoras. Cuando reviso un poco los últimos datos económicos de Asia, de acuerdo a esta información, el PIB agregado y su crecimiento en el sureste asiático va a bajar a un 5,4 % en el 2008, lo cual está muy por debajo del crecimiento del 2,7 % que se obtuvo en el 2007. Las proyecciones de crecimiento para Filipinas, para Singapur y Vietnam se han revisado a
la baja de manera muy significativa. Las proyecciones de inflación son las más altas en una década y las tasas deberían aumentar rápidamente, especialmente en países como Vietnam, que recientemente ha comenzado a desregular su sector financiero y su mercado de capital. La colega Gladys Hernández justamente se refirió a estas tendencias en su presentación.
Estas son unas estadísticas muy conservadoras porque este Banco Asiático de Desarrollo siempre da unas perspectivas muy positivas en la manera como analiza la si- tuación y trata de ser muy optimista. Señala que el riesgo de una segunda crisis asiática no ha desaparecido, y si la crisis de Estados Unidos empeora, no cabe duda que Asia sufrirá efectos económicos mayores, incluyendo una reversión abrupta de las entradas de capital. Por lo tanto, lo que mencioné acerca de la salida de 38 mil millones de dólares es suma- mente significativo para la economía asiática.
La vulnerabilidad de la economía asiática se debe mucho a su dependencia del crecimiento liderado por las exportaciones, que es el modelo neoliberal nuevo para los países antes llamados “países recién industrializados”, ahora se nos llama economías emer- gentes, no sé por qué se nos da ese nombre, no sé de dónde emergemos realmente, pero la vulnerabilidad es justamente que tenemos un modelo neoliberal basado en la exportación y tengo algunas cifras con los porcentajes de exportaciones en relación con el PIB.
Nuestras economías dependen mucho de las exportaciones y todavía no de nues- tros mercados nacionales. Sin duda, hay una clase media emergente, existente debido a la industrialización parcial de los países, pero esto no compensa en absoluto, no reemplaza en absoluto, la reducción en los mercados en los países industrializados. Tenemos a China y a Corea del Sur con una tasa de decrecimiento del PIB muy marcado y el crecimiento de India, Pakistán y Bangladesh tienen tasas bastantes similares, ya Gladys Hernández se refirió también a este punto en su presentación.
Atravesamos la crisis financiera asiática del año 97 al 98, aprendimos lecciones muy amargas luego de esta crisis y una de las que aprendimos, que sigue enraizada en la consciencia colectiva, es que el FMI dio créditos de rescate condicionados en paquetes de ajuste estructurales de miles de millones de dólares a nuestras economías y dijo que era para ayudar a los pequeños negocios, al capital asiático y a los ahorristas, sin embargo este dinero fue utilizado para rescatar a los inversionistas extranjeros, siquiera apenas un dólar fue invertido para ayudar a las pequeñas industrias de Asia y mucho menos a los inversionistas de la clase media.
Por lo tanto, será muy difícil vender cualquier paquete de rescate ahora al pueblo asiático y tenemos ejemplos muy interesantes; en Hong Kong la gente está comenzando a realizar demostraciones fuera de los bancos, donde sus ahorros han sido totalmente borrados, son bancos locales expuestos a la quiebra de Lehman Brothers, los ahorros de los jubilados han sido completamente borrados, están exigiendo una compensación total de sus depósitos que fueron perdidos por esta quiebra. Había una pancarta que decía que habría que abrir los libros de los bancos. Son manifestaciones que ya se están produciendo en estos centros financieros, en el sureste asiático.
El segundo aspecto tiene que ver con la crisis climática y quisiera aquí plantear dos elementos fundamentales: la discusión sobre el punto de inflexión y su impacto sobre Asia. Considero que ya hemos llegado a ese punto de inflexión. Si analizamos la literatura, la literatura científica, la del desarrollo, ninguno señala que podemos detener el impacto
del cambio climático, todas las lecturas concuerdan con que ya está acá, el impacto ya llegó, ya no es lo que decía la literatura de Naciones Unidas que hay que prevenir, las consecuencias están allí debido al calentamiento climático. Las ONG y las agencias de de- sarrollo están hablando de la mitigación y de adaptación. Las consecuencias en el sureste asiático son verdaderamente terribles, son ominosas, en esta área.
Quisiera simplemente darles un par de ejemplos, el Convenio de Naciones Unidas sobre cambios climáticos en sus últimos datos señala que la temperatura promedio del mun- do va a aumentar en los próximos 10 a 20 años, lo cual afectará el anteplano tibetano en el norte, sur y el este de Asia, generará el derretimiento de los glaciales del Himalaya, una ma- yor frecuencia y mayor intensidad de las sequías, un aumento en las inundaciones debido al aumento de la pluviosidad y períodos cada vez más calientes. Todo esto traerá como conse- cuencia que cientos de millones de personas carecerán de agua, va a haber una disminución de la producción agrícola, de manera que muchos padecerán hambruna, nuevas cepas de enfermedades como paludismo comenzarán a aumentar debido al cambio de la temperatu- ra, las zonas costeras van a verse muy afectadas por inundaciones extremas, sobre todo países como Vietnam, que son muy vulnerables al efecto del aumento del nivel del mar. Dada la coyuntura de la crisis capitalista actual deberíamos estar conscientes de que cualquier solu- ción que los capitalistas planteen a esta crisis, se hará en detrimento del ambiente.
El Protocolo de Kioto que es mínimo en este sentido, va a ser renegociado en el 2010 y ni uno solo de los países que firmó este acuerdo mínimo de protección ambiental ha logrado las metas establecidas. Además, ahora, cuando están a punto de ir a renegociar el Protocolo, es seguro que la crisis económica va a ser utilizada para socavar cualquier avance que se ha logrado en el ámbito de la protección ambiental.
Por lo tanto, cuando hablamos de alternativas debemos abordar seriamente el problema de los modelos económicos sustentables, hay que recurrir a los pensamientos de los eco-socialistas, los ecologistas políticos y al ala progresista y anti-capitalista del movi- miento ambientalista y una vez más tenemos que hablar de nuestros propios logros, como el liderazgo de Cuba por ejemplo, donde 85 % de la producción agrícola es orgánica y esto ha sido también recibido con beneplácito por los grupos ambientalistas conservado- res y “verdes”. Yo creo que el liderazgo de Cuba en cuanto al desarrollo sustentable es muy interesante y tenemos que señalar que esto sólo es posible en una economía planificada, por lo tanto tenemos que analizar estos temas en la búsqueda de modelos.
Tenemos que abordar temas claves, ¿qué tipo de desarrollo tecnológico vamos a tener? ¿Qué tipo de transferencia tecnológica? Los modelos de los países recién desarrolla- dos se basaron en transferencia de tecnología de tercera y quinta generación de los países industrializados a nuestros países -maquinas que arrojan dióxido de carbono ¿es este el tipo de transferencia de tecnología lo que queremos?, ¿es este el tipo de tecnología que queremos en nuestros procesos de industrialización? Tenemos que aceptar el reto también de un debate ideológico, para poner en evidencia el hecho de que no existe capitalismo verde, eso no existe. Además hay toda la discusión acerca de los mercados de carbono, del comercio de carbono. La izquierda tiene que abordar este tema, llevar a cabo una discu- sión ideológica también en el ámbito ambiental.
Países como China y como Vietnam están muy metidos en estos sistemas de in- tercambio de emanaciones de carbono y en empresas mixtas en la infraestructura basada
en el comercio de carbono, cuáles son las consecuencias de esto para un modelo alternati- vo del desarrollo. Tenemos que debatir estos temas y proponer algunas alternativas.
Por último quisiera hablar de la estrategia socialista y la primacía de la política. Hemos hablado aquí de la importancia de las ideas de Marx. El reto es cómo interpretarlo en la actualidad, eso sin duda es un desafío. Existe el debate en cuanto a si es el Marx de El Capital o el del Manifiesto Comunista, me llamó mucho la atención el comentario que hizo el comandante Chávez cuando enfatizó, habló acerca del Marx del Manifiesto, y para mí ese Marx es muy pertinente en la actualidad, el Marx de la lucha política, el Marx del movi- miento socialista, de las estrategias socialistas y me gustó este énfasis del presidente Chávez, su enfoque y su interpretación de Marx para los tiempos que corren en la actualidad.
Mi punto fundamental es que en nuestra interpretación de Marx para hoy debe- mos estar en contra del marxismo dogmático, incluyendo el dogmatismo del economis- mo y quisiera referirme a una entrevista muy interesante con el marxista británico Eric Hobsbawm, quien discute precisamente este tema, y uno de los elementos fundamentales que él señala es que no podemos irnos al Marx dogmático, no es el dogma lo que nos va a ayudar en estas circunstancias, en esta coyuntura.
Quiero hacer hincapié en el hecho de que no hay ninguna inexorabilidad en el colapso del sistema, eso ya se señaló en estos debates, lo dijeron Michael Lebowitz, Julio Gambina y los compañeros de Cuba. Cómo puede reestructurarse exitosamente el capitalismo, esta es una discusión esencial para nosotros. Quisiera también traer aquí una discusión que existe entre marxistas en Rusia, sí, en efecto todavía quedan. Ellos han llevado a cabo un análisis económico muy interesante acerca de esta crisis; lo publicaron hace unos meses y utilizaron el modelo de las largas ondas, lo recomiendo. Lo hemos dis- cutido en Filipinas. También hubo una discusión video-conferencia con los camaradas de Rusia y analizaron este aspecto. ¿Es posible reformar o reestructurar? Concuerdo con los camaradas cuando dijeron que si esto se hace se va a hacer en detrimento de las masas tra- bajadoras y del medio ambiente. Una de las conclusiones a las cuales llegamos en Filipinas es que los movimientos sociales solos, batallando por demandas específicas, no están a la altura de enfrentar los retos de hoy en día, es decir, necesitamos construir los movimientos políticos de las masas trabajadoras, que luchan por el poder y el cambio del sistema y que ponen estos temas en el orden del día.
¿Cuáles son los agentes de este cambio, quiénes son esos agentes? En Filipinas la clase trabajadora industrial han sufrido muchísimos reveses, muchas fábricas se han cerrado a medida que se va el manufacturero ligero. Tenemos el concepto de las masas trabajadoras, que incluye a los pobres urbanos, a los estudiantes, que hoy en día son en su mayoría de la clase trabajadora, es una discusión que estamos teniendo acerca de quién es el agente del cambio en esta coyuntura.
La respuesta de la izquierda revolucionaria en Filipinas es que estamos de acuerdo con su análisis de que esta es una crisis del sistema capitalista, nace de profundas con- tradicciones entre el imperialismo y el subdesarrollo, entre el capital y el trabajo, y yo añadiría la contradicción entre el capitalismo y la naturaleza también.
Hemos planteado los siguientes llamados como slogans para varias de nuestras campañas: nacionalización del sector financiero bajo control popular y asumo lo que aquí han dicho los camaradas acerca de la intervención del Estado es muy útil para nuestra
discusión. La transparencia institucional, la socialización de los beneficios y no de las pérdidas y que haya un gobierno de las masas trabajadoras y de los pobres, estos son nues- tros slogans actualmente en el país. Asimismo, estamos lanzando un nuevo partido de masas anticapitalista, movimiento para tratar de abordar el tema de quién es el agente del cambio en la actualidad. En este sentido hemos tratado de movilizar y organizar los no- organizados y las nuevas fuerzas basadas en las comunidades, las fábricas, los sindicatos y de los grupos universitarios; buscar las estructuras locales, estamos interesados en la expe- riencia de las asambleas populares en Argentina y el ejemplo de los consejos comunales de Venezuela, queremos aprender más acerca de ellos.
¿Cuáles son las alternativas asiáticas?, pues bien lo que dijo Gladys sobre este tema nos es muy útil. Nos preocupa una respuesta nacionalista ante la crisis, no pensa- mos que haya una base ideológica en el nacionalismo como para responder a la crisis. No creemos que la alternativa se base en modelos nacionalistas. Sin embargo, entendemos lo que se dice acerca de la protección de las economías nacionales; estamos analizando los modelos regionales, estamos siguiendo muy de cerca las discusiones que se llevan a cabo en Suramérica sobre estas alternativas. Hubo un debate sobre la ASEAN, la Asociación de Naciones del Sureste Asiático, no es un bloque progresista pero es una de las pocas organi- zaciones que no incluye a un solo país imperialista. Debemos o no participar en ASEAN, es la pregunta que nos hacemos. Hemos discutido con nuestros camaradas en Vietnam, que es miembro. ¿Nuestros compañeros de Vietnam pueden representarnos en ASEAN? Vietnam tiene un movimiento de masas.
¿China y Vietnam constituyen modelos alternativos para nosotros en Asia? Debo ser muy honesta para señalar que en general el sendero seguido por China se ve con mucho escepticismo, incluso es muy criticado en los movimientos progresistas y revolucionarios de Asia. Muchos de la izquierda consideran que el socialismo de mercado de China ha sido un vehículo para introducir relaciones capitalistas que se traducen en grandes inequidades.
Sabemos que ha habido acciones de protestas en China, esa información la te- nemos en nuestras redes, el año pasado fueron casi diarias, sobre todo en zonas rurales, a veces manifestaciones de casi diez mil campesinos planteando sus reivindicaciones acerca de la tierra, corrupción burocrática, etcétera. Sabemos la condición laboral en China, especialmente en las áreas o sectores dedicados a la exportación.
Vietnam ha planteado la economía de mercado socialista. China es el socialismo de mercado y en Vietnam es la economía de mercado socialista. Estamos tratando de entender toda esta nomenclatura, nos preocupa por ejemplo el aumento en la privatiza- ción y la disminución en los controles del capital, sin embargo estamos alentados por las organizaciones de masas tan fuertes y tan vibrantes en Vietnam, como por ejemplo el mo- vimiento de trabajadores y el de mujeres. Una anécdota sobre el movimiento vietnamita de trabajadores es que tienen zonas especiales industriales donde hay empresas mixtas e inversión extranjera y cada disputa salarial y sobre condiciones de trabajo con las inver- sionistas extranjeras en estas zonas han sido ganadas por los trabajadores con la ayuda del Ministerio del Trabajo del país, lo cual es muy interesante.
La organización de mujeres de Vietnam es una organización de masas con veinte millones de miembros activos, he trabajado con estas compañeras y están en todas partes, si usted quiere salvar la vida de un niño en una comunidad remota en las zonas altas,
siempre va a haber un miembro del movimiento de mujeres ayudando activamente a salvar a esos niños. Entonces, las organizaciones sociales son una parte muy importante del desarrollo en Vietnam y en la vanguardia de la alternativa que ellos quieren plantear y esto nos encanta.
Me llamaron mucho la atención los comentarios hechos por el Ministro de Eco- nomía de Ecuador cuando señaló que no podemos hablar de una nueva arquitectura fi- nanciera sin hablar de transformar la división internacional del trabajo y la reorganización de la economía internacional. Debemos analizar y reflexionar este elemento, qué significa para nuestras estrategias y nuestras alternativas. Desde mi punto de vista esto da a enten- der también que no hay soluciones únicamente asiáticas y con todo respeto, tampoco soluciones puramente suramericanas, hay oportunidades suramericanas y oportunidades específicamente asiáticas, pero no hay un modelo asiático ni un modelo suramericano