Seongjin Jeong / Corea del Sur
2. p anoRama de la tRansfoRmación del capitalismo coReano
Como indica Jeong (1997), el régimen de acumulación estatista sustentó un auge eco- nómico de 30 años desde el año 1960, luego de los años 80 comenzó a funcionar mal y finalmente se derrumbó con la Gran Lucha de los Trabajadores en 1987, y de todo esto resultó la caída de la tasa de ganancias y un largo descenso desde los años 90. Luego de haberse producido el crecimiento milagroso, a finales de los años 80, el régimen de acu- mulación estatista chocó con sus propios límites. La crisis económica de 1997 no fue un rayo en un cielo azul, sino la consecuencia inevitable de la desaparición del viejo régimen de acumulación estatista que no fue sustituido por uno nuevo, a pesar de los intentos de reestructuración neoliberal del bloque hegemónico desde los años 80.
En este sentido, discrepo con los argumentos de los estatistas o la ‘iz- quierda keynesiana’, tales como Shin y Chang (2003), Crotty y Lee (2004) o Yoo (2006), de que la economía corea- na era fundamentalmente sólida antes de la crisis económica de 1997.1 Por lo tanto, ésta no fue una ‘crisis económi- ca’ en el estricto sentido de la palabra, sino solamente una crisis financiera; ellos niegan su naturaleza estructural. Sin embargo, estos argumentos son fá- cilmente refutados por la tendencia de las tasas de ganancia, uno de los más importantes indicadores de la ‘solidez’ de un régimen de acumulación.
En Corea, la tasa de ganancia para el sector no agrícola, medida por
1 Por ejemplo, Yoo (2006:214) afirma que “El deterioro de la macroeconomía fundamentalmente, entonces, no puede ser la razón de la ocurrencia de la crisis de 1997”.
Gráfico 1. Rentabilidad del sector no agrícola en Corea, 1970 – 2003
Notas: P/Y (beneficios) = razón de los beneficios de valor agregado
P/K (tasa de beneficios) = proporción de ganancias netas del capital fijo
Aumento y establec- imiento del régimen de acumulación estatista 1961-1987 Desaparición del regi-
men de acumulación estatista y transición hacia el neoliberalismo Restructuración neoliberal, 1997 - presente Relaciones de poder Acumulación de capital Política internacional Capital vs. Trabajo Estado vs. Capital Industrias vs. Finanzas Estado vs. Ciuda- danos Economía internacional Tasa de ganancia Tasa de explotación Razón de inversión Crecimiento económico
Bastión anticomunista Fin de la Guerra Fría Crecimiento de China Subordinación del
trabajo al capital Confrontación capital - trabajo Ofensiva del capital sobre el trabajo Flexibilidad laboral Mercado
Incremento de trabaja- dores irregulares Capital como descen-
diente del trabajo Incremento de la au-tonomía de los chaebolsTransnacionalización de los chaebols Bancos e instrumentos
del Estado para con- trolar los chaebols
Control de los chae- bols de las empresas fi- nancieras no bancarias (IFNB) con liberaliza- ción financiera
Incremento de la influencia del capital financiero transna- cional
Dictadura militar y
autoritaria Democratización Gobiernos democráti-cos (Kim Dae Jung y Roh Mu-hyun hyun) Triángulo de comercio
Corea-EE.UU.-Japón Desbalance comercial y disputas Nexos comerciales Corea-Japón-China- EE.UU.
Alta Decrece Bajo nivel de recuper-
ación
Alta Decrece Incrementa
Alta Sobreinversión Incrementa
Alta Decrece Bajo nivel de recuper-
ación Tabla 1. Ascenso y desaparición del Régimen de Acumulación Estatista
la relación entre las ganancias brutas y el capital fijo neto, cayó desde aproximadamente 12-16% en el periodo 1970-1986 al 5,1% en 1996 (el nivel más bajo desde 1970), un año antes de la crisis de 1997, como se muestra en el Gráfico 1.2
El desarrollo reciente del capitalismo en Corea después de la desaparición del régimen de acumulación estatista en 1987, puede ser dividido en los siguientes periodos:
2 Recientemente Crotty y Lee (2004) y Shin y Chang (2005) intentaron corroborar sus argumentos de que la principal causa de la crisis del 97 no fue la ineficiencia estructural de la economía coreana, sino ineficiencias con- tingentes creadas por la liberalización financiera, especialmente en los años 90, atacando la tesis de la caída de la rentabilidad antes de 1997. Encontraron la data que muestra que las ganancias operativas y el porcentaje de ventas eran mayores que los adecuados durante 1995 de Financial Statement Analysis. Siviéndose de esta data, Crotty y Lee (2004) mantienen que “la crisis podría no haber sido causada por un colapso de la eficiencia del sector real”. Para ellos, las ganancias operativas se miden de los pagos de intereses netos y otros factores. Ellos sostienen que las ganancias operativas como porcentajes de ventas tienen una ventaja sobre la tasa ordinaria de ganancia, porque los pagos financieros y los activos financieros están excluidos del numerador y el denominador respectivamente y así sólo las variables del sector real influyen sobre éstas. Así mismo, Shin y Chang (2005:424) también sostienen que “cuando usamos el criterio de ‘ganancias operativas’, que son las ganancias antes de pagar gastos financieros como los intereses, pérdidas (ganancias) de cambio de divisas y demás, Corea tiene actualmente una tasa de ganancias más alta que EE.UU., Japón o Taiwan durante 1987 – 1997”. Eso es verdad si se escoge la ganancia operativa en vez de la ganancia ordinaria para el numerador en la estimación de la ganancia en el sector real. Sin embargo, cometen un gran error cuando colocan las ventas en el denominador. Para evaluar la rentabilidad capitalista correctamente, las ganancias deben ser medidas contra la masa de capital invertido en vez de contra el flujo de ventas. Además, su fuente, Financial Statements Analysis, tiene serias limitaciones midiendo la tendencia de la rentabilidad capitalista en su conjunto, sólo como muestra, representa las grandes compañías. Si se calcula correctamente la rentabilidad, se ve claramente la tendencia descendente antes de la crisis de 1997, como se muestra en el Gráfico 1.
el periodo de su apogeo de 1961 a 1987, periodo de transición de 1987 a 1997 y el pe- riodo desde 1997 hasta el presente, cuando el neoliberalismo ha prevalecido, tal como se muestra en la Tabla 1.
En la Tabla 1 se enumeran todas las variables esenciales para el régimen de acu- mulación estatista, incluyendo los componentes de las relaciones de fuerzas y acumula- ción de capital y sus dinámicas a través del tiempo. Si el periodo entre 1987 y 1997 se caracterizó por la confrontación entre capital y trabajo, el periodo luego de 1997 fue el de total ofensiva del capital contra el trabajo, con la intención de recobrar la rentabilidad, resultando en la flexibilización del mercado laboral marcada con el abrupto incremento de trabajadores irregulares. También, en términos de relaciones de poder entre el capital y el Estado, mientras en el periodo 1987 y 1997 se incrementó la autonomía de los chaebols con respecto al gobierno, con el inicio de la liberalización financiera, el periodo después de la crisis económica de 1997 se caracterizó por las transnacionalización de los chaebols bajo la creciente influencia de capitales financieros transnacionales.
Además, con respecto a la relación entre la industria y las finanzas, si, una vez empezada la liberalización financiera, a los chaebols les permitían controlar instituciones financieras no bancarias (IFNB) hasta el abuso para financiar su excesiva inversión antes de la crisis económica del 1997, el capital financiero internacional ha comenzado a tomar una crucial posición en los chaebols, así como en los bancos. Finalmente, con respeto a las rela- ciones económicas internacionales, después de la crisis económica de 1997, los nuevos nexos comerciales entre Corea, Estados Unidos y China han comenzado a eclipsar el tradicional triángulo comercial que existía entre Corea, Estados Unidos y Japón antes de 1997.
El periodo entre 1987 y 1997 vio la transformación de estatismo a neoliberalis- mo, prevaleciendo el último después de 1997. Pero Shin y Chang (2003) o Weiss (2003) dicen el Estado desarrollista, y no el fundamentalismo del mercado del Estado mínimo neoliberal, ha continuado funcionando gracias a que el gobierno de Kim Dae Jung recu- rrió a la intervención del Estado keynesiano, tal como la inyección de dinero público de hasta 150 billones de won coreanos para reestructurar el sector financiero y así escapar de la crisis económica de 1997.3 Por otro lado, Kim (2002), señalando el incremento de
las asignaciones gubernamentales para el gasto público o la introducción de la Comisión Tripartita para las Relaciones Industriales, aparentemente social corporativa, planteó que no se podían etiquetar los gobiernos post-crisis como neoliberales.
Sin embargo, lo que importa no es el grado de intervención del Estado sino su naturaleza. El gobierno coreano ha intervenido en la economía para asegurar que los acto- res económicos acaten nada menos que los principios del mercado neoliberal, tales como discursos de competitividad o las llamadas normas globales. La esencia del rol del Estado neoliberal reside en el establecimiento de instituciones mercantiles y en el hecho de que hace respetar la disciplina del mercado. En este sentido, “la utilización de mecanismos dirigidos a crear una economía neoliberal no es tan contradictoria como pudiera parecer
3 Shin y Chang (2005:3) argumentan que “la rápida recuperación de la economía coreana fue actualmente
causada por el revestimiento de las políticas económicas del FMI, es decir, un agresivo paquete macroeconó- mico keynesiano”. Yoo (2006:221) también enfatizó “el rol del sector gubernamental” durante la recupera- ción del periodo después de la crisis de 1997.
en un principio” (Pirie, 2008:11). También hay que recordar que en la recuperación del capitalismo fue crucial la intensificación de la explotación a los trabajadores en vez de la intervención estatal.
Sin embargo, Pirie (2008) se equivoca cuando dice que el nuevo régimen de acu- mulación neoliberal se ha establecido firmemente en Corea después de la crisis económica de 1997.4
Como se discute en la Sección 3, la total reestructuración neoliberal después de 1997 sólo resultó en un crecimiento más bajo y en un incremento de la desigualdad, pero no tuvo éxito en cuanto al establecimiento de un nuevo régimen de acumulación tal como ‘régimen de acumulación conducido por las finanzas’ o ‘economía basada en el conocimiento’. De hecho, los llamados gobiernos democráticos de Kim Dae-Jung y Roh Mu-Hyun fracasaron totalmente en establecer un nuevo régimen de acumulación estable a pesar de diez largos años de reestructuración neoliberal desde la crisis de 1997, como se notó claramente en las consignas de la campaña presidencial de Lee Myung-bak, a pesar de que estas tienen un propósito ideológico y están exageradas: ‘década perdida’ o ‘salve- mos la economía’.
3. ¿e
stablecimientodeunnuevoRégimende acumulaciónlideRa-
dopoRlas finanzasdespuésdelacRisiseconómicade1997?
Los progresistas coreanos, sin importar si creen en el Estado desarrollista o en el keyne- sianismo, generalmente adoptan la tesis de financierización o la transición al ‘régimen de acumulación liderado por las finanzas’ cuando caracterizan el capitalismo del siglo XXI o la economía coreana después de la crisis económica de 1997. Para ellos la principal con- tradicción del capitalismo actual es entre producción y finanzas. Sólo el capital financiero especulativo es el culpable. Suponen que el capital industrial es progresista mientras que el capital financiero es un parásito reaccionario. En ese contexto, los keynesianos y los que creen en el Estado desarrollista, tal como Ha-Joon Chang, abogan por la resurrección de las políticas industriales para apoyar el desarrollo del capital industrial.
No obstante, el capital que exprime la plusvalía de de la clase trabajadora es capi- tal industrial. Como el proceso esencial del capitalismo es la creación de la plusvalía por la clase trabajadora mediante su explotación bajo el capital industrial, promocionarlo podría sólo fortalecer el sistema capitalista explotador. Además, regulando solamente el capital financiero sin enfrentar el sistema de acumulación capitalista explotador no se puede impedir una explosión de las contradicciones de la acumulación de capital inherentes a dicho sistema.
Las actuales tesis de los progresistas coreanos de financierización y represión fi- nanciera, basadas en la dicotomía del capital industrial y capital financiero, pueden verse como la metamorfosis de las tesis de capitalismo monopolista (de Estado) con su es- trategia de capital anti-monopolio, basada en la dicotomía entre capital monopolista y capital no monopolista, una vez popular entre los estalinistas durante los debates sobre la formación social en los años 80, como se muestra en la Tabla 2. Sin embargo, mientras
4 “El serio problema estructural que puso de relieve la crisis financiera de 1997-98 ha sido resuelto y las con-
diciones para una mayor acumulación capitalista han sido restauradas. (…) En este sentido, por lo tanto, tiene sentido describir a Corea como un régimen de acumulación neoliberal estable” (Pirie, 2008: 198).
los viejos estalinistas no abandonaron la perspectiva de la revolución socialista, aunque muy mal planteada, los actuales keynesianos repudian totalmente la visión anticapitalista y defienden abiertamente el ‘capitalismo con rostro humano’.
Los keynesianos estatistas también creen que la reestructuración neoliberal post-cri- sis lleva a la consolidación de un nuevo régimen de acumulación conducido por las finanzas en Corea. Porque esa financierización no sólo desencadenó la crisis, sino que es la responsable de las actuales dificultades económicas, esos estudiosos también abogan por políticas dirigidas a revigorizar el viejo estatismo. Rechazo esta caracterización del proceso de reestructuración y las políticas keynesianas, estatistas y altamente reformistas que se han planteado.
De acuerdo con Crotty (2002), la financierización es generalmente definida por las siguientes tendencias: la hegemonía del capital financiero sobre el capital industrial; el predominio la financiación directa a través de valores de renta variable y los bonos sobre la financiación indirecta a través de los bancos y el consiguiente auge del principio del capitalismo de los accionistas; el incremento de las deudas de corporaciones financieras; la importancia creciente para las corporaciones no-financieras de los activos financieros en relación con los activos tangibles y la securitización los activos financieros domésticos.
Si bien parece que se pueden confirmar estas tendencias empíricamente en Estados Unidos y Francia, no es el caso de Corea. Por ejemplo, la relación de activos financieros y activos tangibles en el sector de manufactura creció de 40% en los años 70 a 65% en los 80, pero se mantuvo en ese nivel durante los años 90 e incuso decreció ligeramente desde 1997. Además, a pesar de que las empresas no financieras de Corea siempre han esta- do altamente endeudadas, el total de sus pasivos se han aligerado en vez de hacerse más pesados después de la crisis económica de 1997. De hecho, la relación entre los pasivos totales de las empresas no financieras y el PIB cayó desde 194% en 1998 a 174% en el 2005. Mirando sólo el sector manufacturero el índice de deudas sobre patrimonio de- creció desde 396,3% en 1997 a 123,4% en 2003, mientras el índice de activos sobre el patrimonio aumentó más del doble en ese mismo periodo, de 20,2% a 44,8% (Banco de Corea, Análisis de Estados Financieros).
Además, existen pocas evidencias para indicar que Corea está bajo una securitización de sus activos domésticos. De hecho, los activos financieros de los hogares coreanos están compuestos de manera abrumadora por depósitos bancarios, su parte en el total de activos financieros se ha incrementado desde 42,8% en 1975 a 58,4% en 2005. En cambio, la parti- cipación de los valores ha decrecido desde 17,2% a 5%, en ese mismo periodo. Hay pocas ra- zones para creer que las empresas no financieras han modificado sus métodos de financiación de los préstamos bancarios a la emisión directa de acciones. A pesar de que la financiación directa, especialmente la emisión de valores, creció rápidamente después de la crisis econó- mica de 1997, y de que su parte en la financiación total para empresas no financieras alcanzó 38,4% en 2003, sigue siendo inferior a la de la financiación indirecta que fue 41,6% (BOK, Flow of Funds). Los préstamos de instituciones financieras siguen formando la mayor parte de los pasivos de las empresas no financieras (32,2% en 2005), a pesar de que la participación de los valores aumentó después de la crisis, de 11,6% en 1998 a 20,6% en 2005.
Duménil y Lévy (2004) proponen criterios relacionados pero diferentes para pro- bar la hipótesis de la ‘financierización’. De acuerdo con ellos, la financierización ocurre cuando crece la parte de ganancias que genera intereses y dividendos y la rentabilidad
financiera de empresas no financieras, es decir, la tasa de ganancias, considerando las rela- ciones financieras, converge a su rentabilidad real. Es decir, la tasa de ganancias abstraídas desde las relaciones financieras. Otra vez, veo poco apoyo para esta hipótesis en el caso de Corea. Por ejemplo, la relación de flujo financiero –esto es, la suma de intereses, dividen- dos y rentas relativos a las ganancias operativas de las empresas no financieras- en general han permanecido estables (en el 60%) desde la década de los 80. A pesar de que éste se disparó al 138,8% en 1998, pronto bajó a su tendencia a largo plazo (37,5% en 2005). Más generalmente, la tasa de interés permaneció baja en el periodo post-crisis.
Luego ascienden a 28% a principios de 1998, la tasa de interés call del Banco de Corea se redujo constantemente, tan bajo como 3,5% a mediados de 2004.
Finalmente, como se muestra en el Gráfico 2, la rentabilidad financiera del sec- tor manufacturero coreano se ha mantenido sustancialmente más baja que la rentabi- lidad real.5 En otras palabras, en
el llamado ‘modelo de alta deuda’ coreano, la rentabilidad financie- ra de las empresas no financieras han sido generalmente más bajas que la rentabilidad real debido al constante flujo financiero, espe- cialmente en la forma de pagos de intereses. Contrario a la tesis de la ‘financierización’ el drenaje de ga- nacias desde el sector real al sector financiero ha sido una intrínseca y constante tendencia de la econo- mía coreana. Es decir, en su deseo de abogar por el estatismo coreano anterior, los keynesianos equivo- cadamente transformaron un fe-
nómeno excepcional y transitorio en una tendencia estructural y a largo plazo.
Lo que ha experimentado la economía coreana desde la crisis económica de 1997 no es la ‘financierización’ sino la profundización de la dependencia financiera de los capitales financieros transnacionales. Muchos economistas progresistas, quienes aceptan la tesis de la ‘financierización’, usualmente tratan de encontrar evidencias de lo que ha pasado en todos los países del mundo desde los años 90. Lo que falta en su
5 Se calculan dos clases de rentabilidad aplicando las siguientes definiciones y usando el Análisis de Estado Financiero publicado por el Banco de Corea:
Ganancia real Beneficios operativos
Activos fijos + Activos en inventario
=
Ganancia financiera Beneficios operativos + Beneficios financieros + Gastos financieros
Activos fijos + Activos en inventario + Activos financieros - Pasivos totales
=
= Beneficios ordinariosCapital contable
Gráfico 2: Efectos de las finanzas en las ganancias en el sector manufactura en Corea, 1970 - 2005
Nota: p’: rentabilidad real p’ (finanzas): rentabilidad financiera
teorización es el entendimiento de la actual globalización neoliberal como un proyecto del imperialismo estadounidense.
Para ellos la globalización es sólo globalización financiera. Sin embargo, la ‘fi- nancierización’ en el centro podría no reproducirse de la misma forma en la periferia de la economía mundial e imperialista, debido a la estructura jerárquica y a la tendencia a la polarización inherente a la misma. La ‘financierización’ en el centro por lo general va de la mano con y necesita de la dependencia financiera en la periferia para su supervivencia.
A diferencia de la industrialización, la ‘financierización’ es un ‘juego de suma cero’. De hecho, las evidencias de una creciente dependencia financiera desde la crisis económica de 1997 se pueden encontrar en los siguientes datos: (1) rápido incremento de las participaciones extranjeras
en el valor del mercado de valores en circulación de las empresas co- reanas, (2) rápido incremento de inversiones directas extranjeras, (3) rápido incremento de flujo de valores. Por ejemplo, el flujo de