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ANÁLISIS DEL CAPÍTULO V HOGAR 7 FRAGMENTOS

ANÁLISIS DEL TIEMPO

1. Analepsis. Evocación; retrospección subjetiva. Verbos en pretérito perfecto simple: “No me respondió. No pareció oírme siquiera” El personaje evoca los

acontecimientos que vivió a su regreso a Sapukai, asignado a la Jefatura de Policía. 2. Analepsis. Evocación. El tiempo verbal es pretérito perfecto simple: “Con la

ORDEN: Anacronía, Prolepsis, Analepsis, Zigzag Media Res.

misma inconsciencia había pasado seguramente el vagón, indiferente a los vivos y a los muertos

3. Los fragmentos se suceden cronológicamente, van hacia adelante guardando relación con una analepsis y retrospección subjetiva. El narrador recuerda, analiza, deduce, se mueve desde atrás hacia adelante en el tiempo: un zig-zag mental, no de acontecimientos. Finalmente concluye en señuelo de lo que sucederá a continuación: “Ese vagón hacia el cual me encaminaba…era uno de los vestigios irreales de la historia

4. Anacronía interna, homodiegética. Zig-zag en la mente del narrador. El narrador va intercalando los acontecimientos que pasan al momento, junto con las evocaciones de lo vivido. “Allí, una noche de hacía veinte años, en mi primer viaje a la capital, me había acostado entre las piedras junto a la Damiana Dávalos a esperar con los otros pasajeros el transbordo del alba.” Al final del fragmento cierra con una escena que

podría constituirse en una elipsis: “De tanto en tanto, descargaba a los costados certeros machetazos, franqueándome el paso”

5. Analepsis y evocación. No hay regreso al presente, por ello se podría decir que hay autonomía temporal en el relato de este fragmento. Se regresa en el tiempo al año 1912. Movimiento retrógrado. Se conoce que sucedió realmente aquella noche fatídica. Concluye en una prolepsis explícita: hacia el futuro, desde aquel pasado, cómo se desarrollaría Sapukai y cómo irían poco a poco olvidando el hecho:”…volvieron a pasar los trenes sin que sus pitadas provocaran siniestros escalofríos en los atardeceres rumorosos de la estación…”

6. Analepsis y evocación. Se da límites temporales a la permanencia de Natividad Espinosa y Casiano Jara en los yerbales: dos años. Concluye el fragmento con un indicio: “…seguía siendo una historia de fantasmas, increíble y absurda, solo quizá porque no había concluido todavía

7. Analepsis, evocación, verbos en pretérito perfecto simple y en pretérito imperfecto del Indicativo: “Yo estaba desconcertado, como ante jueces que me acusaban de un delito que yo desconocía

DURACIÓN y FRECUENCIA: Isocronía Repetición

1. Repetición: el médico ruso, arrojado del tren a golpes, regresa en la evocación realizada por Miguel Vera: “lo veía de nuevo…cayendo de rodillas sobre el rojo andén de tierra de la estación de Sapukai”; igualmente lo hace la imagen de María Regalada y su hijo (imagen física del médico ruso)

2. Pausas descriptivas matizada de diálogos cortos. Relato singulativo: “La quijada cetrina se apoyaba al hablar sobre las rodillas, mirando siempre a lo lejos al bailoteo opaco de la luz sobre los matorrales -¿Cómo?- le incité. –Poco a poco…-dijo; el tajo de la boca apenas se movió

constituyen un sumario de los hipotéticos acontecimientos pasados con el vagón y su incrustamiento en la selva.

4. Relato singulativo. Se presenta una isocronía entre dos tiempos: entre el tiempo presente del relato (evocación de un pasado) y los recuerdos que se suceden por el espacio que se recorre. El narrador recuerda paralelamente hechos sucedidos en la misma geografía del terreno que camina: La escena que protagoniza con Damiana Dávalos es relatada por primera vez en el Cap.III Fragmento 9. Por otro lado, al final del fragmento, tenemos una reflexión del narrador que marca una isocronía entre la escena recordada y otra escena que no ha visto, ni ha vivido, pero sobre la que reflexiona: el crío de Natí y Casiano busca la leche del pecho materno (Cap.IV, fragmento 17) igual que él lo hizo con la lavandera (Cap. III, fragmento 9)

5. La escena que se narra confluye dos hechos: la despedida de los revolucionarios en la estación por parte de sus familiares, lo cual la calificaría de una escena típica; sin embargo, se transforma en dramática, al momento de la tragedia. El hecho de la explosión, ha sido nombrado varias veces en los capítulos anteriores, en este fragmento se evoca los detalles con precisión.

6. Se presenta una isocronía temporal. El narrador evoca lo que sucedió con Sapukai luego de la explosión a través de una pausa descriptiva. Casiano y Natí desenvuelven la historia en su evocación y paralelamente en el “presente” de su recuerdo, está caminando con Cristóbal Jara, Kiritó.

7. Es una escena dramática. Relato singulativo. El diálogo con breves pausas descriptivas da unidad al fragmento: “ Sabemos que estuvieron a punto de fusilarlo cuando se descubrió la conspiración de la Escuela Militar…usted pudo ir al destierro, pero prefirió venir aquí

MODO: Distancia Perspectiva, Punto de vista

1. Focalización interna. Relato de palabras, hay menos distancia entre el relato y la historia: “Nuestras dos sombras se iban achicando en el sofocante mediodía, hasta que acabaron de desaparecer bajo nuestros pies…”

2. Focalización interna. Relato de palabras: “Se levantó y echó a andar de nuevo, los carapachos de los pies raspando la tierra…”

3. Focalización interna. Relato de palabras: “El espanto y el éxodo, la mortandad que produjo la terrible explosión…ese vacío de horror o indiferencia…”

4. Focalización interna. Relato de acontecimientos en primer lugar y luego relato de palabras, en la evocación de hechos pasados.

5. Focalización interna. Relato de acontecimientos: “Se hizo un hondo silencio que fue tragado por el creciente fragor de la locomotora

6. Focalización interna. Relato de palabras: “Casiano Jara hacía ya dos años que figuraba como muerto…”

7. Focalización interna. Relato de acontecimientos: “Una cincuentena de hombres esperaban en semicírculos, entre los yuyos. Al verme me saludaron todos juntos con un rumor”.

VOZ:

Niveles narrativos Personas

1. Narrador homodiegético, 1ra persona. Inmerso en la diégesis. “Del otro lado de la isleta divisé el cobertizo de paja, chato y largo, de la olería…”

2. Narrador homodiegético, reflexivo. Nivel narrativo: diegético, es parte del relato: “Ya había perdido la cuenta de hacia qué lado del horizonte habíamos dejado el pueblo…”

3. Narrador homodiegético, reflexivo, en una función ideológica: discurso explicativo y justificativo: “Meras conjeturas, versiones, ecos deformados…No quedaban más que vestigios, sombras, testimonios incoherentes…ese vagón…muñón de un mito o leyenda que alguien había enterrado en la selva

4. Narración reflexiva, ideológica: “A veinte años de aquella noche…podía completar el resto de una historia que me pertenecía menos que un sueño.”

5. Narrador heterodiegético, estilo indirecto libre. Omnisciente: “Él no dudó un momento en plegarse al combate, contra los politicastros y milicastros de la capital que esquilmaban a todo el país

6. Narrador homodiegético. Narrador reflexivo, ideológico. “Él empezaba apenas el viaje…un viaje que duraría años, acompañado por su mujer y por su hijo, tres diminutas hormigas humanas…”

7. Narrador homodiegético, testimonial pero también reflexivo e ideológico. Nos da testimonio de la escena, reflexiona sobre lo que sucede: “El ciclo recomenzaba y de nuevo me incluía. Lo adivinaba oscuramente, en una especie de anticipada resignación, ¿No era posible, pues, quedar al margen?”.

Fuente: Roa Bastos (1994) Hijo de Hombre, Madrid: Ed.Anaya Elaborado por F.Díaz G.

ANEXO 8