Cita 73: “Por ejemplo, yo creo que para, que hay cuestiones que tienen que ver con la democracia que falta trabajar mucho O sea para que haya
III. ANÁLISIS DE RESULTADOS
3. Análisis Eje 3: Valores
Siguiendo con el análisis de los ejes, se finaliza con el de valores, eje articulador y central de la investigación.
En cuanto a los valores del centro educacional, se puede decir que estos se encontrarían relacionados con los valores explicitados por directivos y docentes en sus discursos. En cuanto a los directivos, se observa que los valores enunciados se corresponden a los del centro educacional, destacándose el hecho de que no se encuentran valores personales, diferentes a éstos.
En cuanto a los valores encontrado en los docentes, se podría decir que estos se centran principalmente en el ámbito afectivo de la oferta valoral descrito por Fierro y Carbajal, (2005), es decir, las expresiones afectivas del docente, como los gestos de atención, y consideraciones hacia demandas y necesidades de los estudiantes.
En relación con lo mismo, es que los docentes sentirían la valoración y gratificación de su trabajo, a partir de los estudiantes y sus familias, y la apreciación que éstos tengan de su labor. De esta forma, se sentirían reconocidos a partir de los cambios que puedan ver en los niños/as, y las expresiones de agradecimiento de los estudiantes y apoderados.
Siguiendo con los valores de los docentes, estos estarían en coherencia con la concepción del rol del centro educacional y con sus características distintivas, en cuanto a la importancia de la acogida emocional y contención, el espacio de desarrollo y la responsabilidad el hacerse cargo de las necesidades de los estudiantes. En este sentido, los valores mencionados estarían dando cuenta de la orientación que posee el colegio, que se centra en una labor educativa con sentido social. De esta forma, el colegio se buscaría primero la satisfacción de necesidades básicas, para luego trabajar en torno al logro de resultados académicos.
Por su parte los directivos, puesto que sus valores tienen que ver con visiones más amplias, que consideran metas e ideales a largo plazo y con una visión más bien institucional. De esta forma, los valores de los directivos y también los del colegio, tendrían a la base el componente normativo abstracto (Fierro, 2003), que tienen que
ver con normas que aluden a valores universales como pueden ser por ejemplo, la solidaridad y el respeto.
Estos valores de los directivos, tal como se menciona en el análisis del primer eje, se fundamentarían en las experiencias de una parte de los directivos, en su juventud. Los que a su vez podrían influir en los valores del proyecto educativo y la manera de conducir el colegio.
En cuanto a las estrategias del colegio para fomentar los valores, se menciona como especialmente relevante el plan de convivencia escolar que se ha implementado durante el año 2011. En este sentido, se destacan los elementos valóricos del plan de convivencia, como son la importancia de lo colectivo, el bienestar basado en la calidad de las relaciones humanas, el favorecer un ambiente participativo y democrático, y la integración de las familias a la comunidad escolar y al proceso educativo de los estudiantes.
Esto se relaciona con los objetivos del proyecto educativo ya mencionado, que concuerdan con la concepción del rol de los directivos, y con las características de la escuela inclusiva. Desde ésta, surge como central la construcción de una comunidad escolar participativa y democrática (Barrio de la Puente, 2008), donde se incluye a la familia como actor importante del proceso educativo (Ávila y Esquivel, 2008).
Por otro lado, según el discurso de los directivos, se enuncian como otros valores importantes a fomentar, la honestidad y participación democrática. Estos valores se relacionan, con la concepción de educación de los directivos, las características de los estudiantes, con el proyecto educativo de centro educacional y las características de la escuela inclusiva.
Siguiendo con los valores enunciados como importantes a fomentar, se aprecia que los docentes no coincidirían en cuáles son estos. Sin embargo, los valores que señalan tienen que ver con los enunciados en el PEI y en el actual plan de convivencia del centro.
En cuanto a los valores de la Educación Inclusiva destaca el fomento de la del valor igualdad de las personas, destacando su principio a la base de igualdad de
oportunidades, el que se puede ver reflejada en los grupos de convivencia, que contempla el establecimiento de grupos heterogéneos y estables de trabajo, en dónde el criterio de conformación tiene relación con potenciar y apoyar a los estudiantes con mayores dificultades o que se encuentran más solos en su proceso educativo.
Estos grupos de convivencia, concuerdan con las características del aula inclusiva, en cuanto al apoyo en el aula ordinaria (Stainback y Stainback, 1999), y más específicamente con el fomento de las redes naturales de apoyo. Sin embargo, no concuerdan en el hecho de que los entrevistados perciben que en el establecimiento no se considera a la diversidad, como un aporte al proceso de aprendizaje en el aula.
De esta forma, la diversidad dentro del colegio es percibida como una condición inherente al ser humano, lo que impide que sea visibilizada y considerada como un aporte y recurso dentro del aula, limitando el fomento y valoración de ésta.
La diversidad desde la Educación Inclusiva, es concebida como un valor que implica el derecho de todo persona a ser distinto, por lo tanto, reconoce las diferencias y respeta la individualidad, desde la aceptación y el reconocimiento del otro (Ávila y Esquivel, 2008). En relación con esto, los directivos y docentes concuerdan en gran medida, con esta definición.
Finalmente, en cuanto a los valores de la Educación Inclusiva, se manifiestan en el colegio los valores de participación de comunidad y de igualdad de las personas. Este último incluye el respeto a la persona, entre otros principios (Doré, 2001, citado en Ávila y Esquivel, 2008), principio destacado, tanto por directivos, como por docentes, refiriendo que el respeto a la persona es un elemento primordial en la convivencia escolar del establecimiento, lo que asimismo se refleja en los valores fomentados por el centro educacional.
En cuanto al valor de la discriminación positiva, este fue referido sólo por algunos docentes, mientras que los directivos no lo señalan en sus discursos. De igual manera, los profesionales no estarían familiarizados con el concepto, por lo que se podría apreciar que los docentes que lo trabajan, lo hacen más desde su sentido común, que desde un marco teórico.