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5. CASOS

5.2. GINA Y SU CASTILLO CONGELADO

5.2.3. EL APARATO PARA PENSAR DE GYNA

Las impresiones sensoriales de Gina se relacionan con la bidimensionalidad, pues la relación sensorial es fundamental para ella en el establecimiento de vínculos emocionales.

En las siguientes viñetas se observa en sus relatos palabras que indican sensaciones táctiles, colores, sabores, texturas y olores.

“T. (Leo el cuento de Vicente, el elefantito). “Vicente quería saber si podía volar y saltó al rio, se encontró a una tortuga que le dijo, súbete sobre mi espalda y lo ayudó a salir del rio. Había una familia de chanchitos ellos, no tenían hijos y se alegraron mucho cuando lo vieron y fueron felices”.

“G. (Lee el libro). Ya lo había visto en la biblioteca, los chanchitos son más bronceados”(Me acordé del énfasis que pone en el color de su piel más morena a diferencia de su hermano y su madre adoptiva)”.

“G. Me da como asquito (Sigue cantando).Un moradito, un poco de blanco, un poco de negro, (mezcla colores en exceso) ¿Adivina quién es?

T. ¿Parece la mamá?

G. Si, ella tiene el pelo rojo clarito. Necesito rojo T. (Yo pinto una tormenta con un sol muy grande).

G. Mi mamá tiene rayitos en el pelo, se lo tinturó ¿En invierno hace calor? ¿Y en verano frio? ¿Cómo es?

G. Mi mamá le dice “negro” a mi papá y mi papá le dice a mi mamá “mamá”. Hay una canción en un cd que dice, “Negrito, en las calles, en el año 1600, no me pega la negra”, esa canción. No sé que estoy

haciendo pero parece algodón, tengo hambre, ¿Me acabaste mi color? Pero no importa, quedó

ILUSTRACION 10

bronceado (Sigue cantando). Me hice la nariz pequeñita, quedé como morenita. Listo, una cabezota grande, listo ahora sí, necesito café (sigue intentando hacer el café), la embarré.

(Se le escapa un pedo), huy perdón. Te he pegado muchas veces con el pincel, voy a ser un regalito”.

En esta sesión la niña pintó una montaña que inicia de derecha a izquierda y encima de ella pintó una primera persona y me dijo ¿adivina quién es?, le respondo que al parecer es su madre. Posteriormente pintó al lado una niña diciendo que era ella. En las dos figuras describió el color del pelo y de la piel, pero la narración fue un poco confusa, en ella se alternaban una canción y los comentarios sobre lo que hacía. La confusión y ambivalencia de la niña, puede estar expresándose en inversiones en las letras y en inversiones de sentimientos, amor y odio, madre rubia, y en inversiones de personajes, la mamá rubia de ojos claros y Gina morena de ojos negros.

En la siguiente sesión pude observar el temor de Gina a la mirada, a los ojos verdes que compartimos tanto la madre adoptiva como yo. Tal vez siente la mirada de estos ojos verdes como una mirada agresiva y dañina.

“G. (Sigue sonriente pero sin responder al saludo).Hoy, hoy quiero jugar con los juguetes (Saca todos los juguetes) ¿Qué es esto? (señala unas fichas pegadas) T. Fichas en forma de personas pegadas.

G. (Revisa cada juguete) Los ojos de esta niña me dan miedo, tiene los ojos verdes (la guarda en otro cajón, me acuerdo que la mamá tiene los ojos verdes y yo también)”

Fue frecuente observar en los relatos de Gina, que durante las quince sesiones realizaba narraciones alternantes y entrelazadas, tenía dificultad en la vocalización de sus palabras y un tono bajo al hablar, lo cual dificultaba la comunicación conmigo así como su desempeño académico. Sus padres adoptivos en la entrevista, relataron que sus primeras palabras fueron a los dos años, con pocos conectores gramaticales, por lo que desde el preescolar fue remitida a terapia del lenguaje. Además, la describieron como una niña muy pasiva desde que llegó al hogar.

En la sesión siguiente, se observa cómo Gina pasa de un tema a otro rápidamente, perdiendo la coherencia. La paciente en varias ocasiones mostró poca integración de su yo, como una unidad fuerte capaz de creer en sus capacidades. Pareciera que de nuevo están varios personajes hablando en situaciones diferentes.

“G.Tú escuchabas una vocecita, que yo quiero un poquito de torta, ella se escondía. Ay porque te dieron a ti torta y a mí no, por qué sí. No has dicho, pero nadie me oye. Yo no escucho, nadie me quiere dar torta, ¡Torta!, sabes ya no me interesa, torta, torta, torta, lalalala, vendo tortas, Señor ¿vende tortas?, torta, Señor ¿me oye? Nadie me entiende, me ataca, otra torta, esa es la mía no me la puedes quitar, Oh que delicia de torta, es de manzana. No, yo te puedo dar del mío, a mí si me gusta comer pero no tantas cosas”

En otras sesiones, Gina mostró su envidia y sus celos con sus amigas y hermano, controlándolos con la amenaza y la actitud omnipotente; esta defensa le permite controlar a los otros en sus relaciones.

G. Ella era kool, a veces estudia, nerd estudia, y salía la mamá y hablaba con Santiago (hermano): Hola mamá, hola hijo, yo acabo de llegar. ¿Por qué estás tan linda? Porque me voy a una fiesta y tu hermano se va a quedar estudiando. ¿Y mi hermana? Se va contigo. A mí no me gusta quedarme sola por las noches. Hija,

vamos a ir una fiesta contigo, pero tienes que peinarte. Voy a ver si te puedo llevar. ¿Valentina puede ir? (compañera del colegio).

(Valentina) Mira es que estoy en la casa, bueno yo te llevo la ropa a la casa, gracias mamá, muchas gracias.

Nosotros vamos a un salón y ustedes a otro salón. Mi hermano se tiene quedar, ya lo superé mami. A él le da miedo, con mi linterna o mi papi, la linterna grande. Hola hija, que si le prestas la linterna, sí claro. Santiago (hermano) se va a quedar juicioso. Se ponía celosa por la ropa de Valentina. Mamá mira ella también quería la misma. No, sí, ella la compró, era de ella. Mira se puso brava. No sé si quiere que me vaya, no quiere estar conmigo, está furiosa, ¿será entonces que le digo a mi mamá que me recoja? y cierra la puerta. ¿Será que me prestas el teléfono para llamar a mi mamá para que me recoja? Mamá es que yo me puse el vestido y se puso brava conmigo, ¿cómo hago? ¿Me voy? No te oía por que cerraba la puerta. Santiago (hermano) no le decía nada a Gabriela (Gina), destruía todo, se encontraban allá a la fiesta. Era el cumpleaños de Gabriela (Gina): Hola mamá me quedo un ratico mientras están las amigas. Hola amigas ¡quítate el vestido! Le decían a Valentina.

T. Pareciera que Gabriela tiene ¿envidia?, ¿celos por el vestido de Valentina? G. ¡Sí! Ella se iba con otro vestido. Hola amigas, ¿quién es ella? Vamos, no querían jugar con ella. Te tiraban en la cara el vestido.

T. Valentina dice: Voy a llamar a mi mamá. G. No estaba y no podía recogerte.

T. ¿Me prestas un teléfono para llamar a mi mamá? G. Es que no puedes.

T. Es que me tiró el vestido

G. Mejor te vas, como se había puesto ese vestido y soy la hija del alcalde y te llevo a donde están los niños solos.

T. Pues mi mamá viene a buscarme.

G. Entonces la voy a matar. (Me mira y me dice como aclarando “matar significa que la habían robado”), avísale que la habían robado.

T. (Valentina) Yo les doy el vestido.

G. Le voy a decir que te robaron en la fiesta, y tú te vas a ir, te voy a llevar a un lugar muy lejos, se acababa la fiesta y todos se dormían.

T. A veces nos da mucha rabia que otras personas tengan cosas que uno no tiene, te da rabia con Valentina.

G. ¡Sí! (Guarda tirando las cosas)”

Durante esta sesión la envidia la lleva a amenazarla de muerte, mostrándome cómo para ella robar es igual que matar, al igual que su fantasía acerca de cómo murió su madre y del por qué fue dada en adopción. Aquí plantea la escena en donde siente no ser aceptada, el caerle mal a todo el mundo por hacer mal las cosas, el no poder ser popular, sino tener que aislarse. Todo porque está llena de envidia y le da rabia que otras tengan lo que ella quiere tener.

Gina muestra ataques “escondidos” a sus compañeras, primos y hermano, mintiéndoles o encerrándolos. En esta viñeta muestra uno de los ataques frecuentes a sus compañeras del colegio por envidia con una de ellas por no llevar el aro a la clase de gimnasia.

G. Sí, hoy me pasó una cosa harta. Hoy con Elisa (profesora de gimnasia). A mí se me quedó el aro que nos tocaba traer, entonces me tocó pintar el cuerpo humano, en cambio las otras sí lo trajeron, sí pudieron jugar, pero sin querer yo le tiré a María (compañera) su aro y cayó en el techo y yo no sabía qué lo iba a tirar tan duro, que iba a quedar allá por la culpa del viento. Tengo que traerle uno, me dijo Elisa. Tengo que hablar con mi mamá, (sigue pintando). Un examen de Amalia (profesora de matemáticas) también es harto.”

En las dos siguientes viñetas, muestra cómo ella y sus primos dejaron encerrado a su hermano y cómo miente para que lo castiguen.

G. Una vez fue muy chistoso con mis primos, dejé encerrado a Santiago, mi hermano, pero no se asustó. Cuando fuimos a vacaciones nos escondíamos con Pablo, le decíamos a un adulto y nos escondíamos y después lo asustamos.

T. Estar perdida da miedo”.

“G. ¡Yo me quiero llevar éste que haga! A mí no me da miedo nada. Las abejas si me pican y odio a mi hermano.

T. ¿Tu hermano?

G. Porque un día en Nariño, que no es Nariño, sino un pueblito cerca a Girardot, yo estaba sentada con mi prima, había una avispa y ella dijo que dijeron no se muevan y mi hermano se movió y me pico la avispa.

T. ¿Cómo pasó?

G. Yo estaba aquí, mi hermano aquí, Matilde dijo: “no se muevan”, dijo mi empleada y mi mamá se iba a acomodar, yo le dije a mi empleada, éste es el sofá, ella cuando yo iba a decir tengo una avispa y mi prima se movió porque se estaba acomodando a mi prima.

T. ¿tú prima o tu hermano?

G. Él me dice muchas groserías y a veces nos decimos cosas, a él le gusta pelear conmigo.”

Otro de sus ataques escondidos, lo puedo observar cuando me muestra la rabia hacia su mamá, especialmente cuando siente que le presta más atención a su hermano que a ella. Cuando esto ocurre, dice que siente celos y que por esto raya la cara de su madre en la foto. En las siguientes tres viñetas, Gina me mostró su deseo de control, poder y omnipotencia ante situaciones que la hacían sentir diferente o que la confrontaran en su comportamiento celoso y envidioso. Pone en escena personajes poderosos de su mundo interno como la hija del presidente, la hija del fiscal, la hija del alcalde, que puede matar o llevar a la cárcel. Y las madres siempre están dando instrucciones o amenazando con castigos.

G. Voy a hablar con ella. Hija me dijeron que tu cogiste ese juguete y yo les creo a ellas, hija voy a llamar a la policía. Entonces compórtate bien.

T. Ese juguete es mío.

G. Al menos ellas están jugando con los muñequitos y tú también deberías hacerlo. Bueno voy a llamar a la policía. Prima ven por favor, comparte con las niñas. La policía hija, ya está el policía ¡aquí!

T. ¿Por qué me vas a llevar?

G. A la cárcel. La mamá decía que no la lleven a la cárcel, no por favor, no la lleven porque tiene un ¡problema!

T. No le veo un problema

G. Ellas son gemelas y ella se pone celosa y por eso no quiero, porque es celosa porque tiene la ropa que ella quiere, mis dos hijos adolescentes la van a educar ¿Quiere una cerveza? Aquí está, la puede dejar”.

“G. Cuando eran pequeños también los atendía, Ah, tengo que atender a un restaurante, a ellos, a tus hermanos, a ellos y a los animales. Estoy en el restaurante, le voy a decir a su papá que busque a sus hermanos. Puedo llamar a tu abuelo y acuérdate que yo soy la hija del presidente y te puedo demandar y ¡feliz! Le voy a decir que tú eres alegre. Entonces ¿qué te pasa? Orinábamos y vamos a comer (le decía a las otras hijas) ¿Quieren jugar con las otras dos?, vamos a jugar. Primero que todo tú no estás conmigo y ellas sí y voy a llamar a tu abuelo a que te demande y que te mate. ¿Hijas me acompañan? Sí, se iban a preparar galletas. Hijas le pueden decir si esta con nosotras voy a hacerle un gran pastel y a ustedes unas galletas. Las hijas le decían y ella decía bueno está bien. Y después llegaban. No le pusimos atención a los hermanos grandes”

“G. Ese señor nos sacó. Voy a hablar con él, tengo que hablar del colegio en la sala porque no pueden escuchar. ¿Y ellos? No los saques que son los hermanos de la prima. ¿Tus hijos te avisaron? Acuérdate que soy la hija del fiscal o del presidente. A ver es la casa de los tatatatarara abuelos y estos han llegado a unos

un millón de años antes que nosotros llegáramos. Te voy a hablar de lo que pasó, bla,bla,bla. Hablaban mucho.”

Aquí aparecen las voces que hablan mucho, que dan normas e instrucciones y que regañan y castigan cada vez que falla y que cuentan muchas historias en las que uno se pierde.

Gina expresó la exigencia de perfección que hay en su mente, la niña se refirió a la necesidad de estar más tiempo con su padre y afirma que se parece físicamente a él, a diferencia que con su madre y con su hermano. Sin embargo, comentó que su padre la castiga físicamente por su bajo desempeño académico, produciendo en ella frustración ante la realidad de su situación escolar defendiéndose con mecanismos omnipotentes y de envidia.

“T. (Aplasta la plastilina) ¿tienes rabia?

G. Cuando mi papá me pega con una correa, cuando no hago tareas. (Golpea fuerte la plastilina, le dice sale, sacándola de un molde)

T. A veces no salen las cosas tan bien. G. Yo siempre me siento perfecta”