EXPLORACIÓN DEL FUNCIONAMIENTO DEL APARATO PARA PENSAR EN TRES
NIÑAS CON EXPERIENCIAS DE ABANDONO
MARCELA ÁLVAREZ VILLEGAS
Director de Trabajo de Grado:
Mario Guerrero
PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA
FACULTAD DE PSICOLOGÍA
Maestría en Psicología Clínica - Énfasis Psicoanalítico
TABLA DE CONTENIDO
RESUMEN ... 4
ABSTRACT ... 4
1. INTRODUCCIÓN ... 5
2. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA ... 9
2.1 La situación en América Latina ... 13
2.2 Los fenómenos de maltrato y abandono infantil en Colombia ... 15
2.3 Una mirada psicoanalítica al abandono y al desarrollo psíquico. ... 18
2.4 Entorno educativo y problemas de aprendizaje. ... 21
3. OBJETIVOS Y METODOLOGÍA ... 23
3.1 OBJETIVO GENERAL ... 23
3.2 OBJETIVOS ESPECÍFICOS ... 23
3.3. METODOLOGÍA ... 23
3.3.1. ENFOQUE DE LA INVESTIGACIÓN ... 24
3.3.2. TIPO DE INVESTIGACIÓN ... 25
3.3.3. POBLACIÓN ... 26
3.3.4. RECOLECCIÓN DE INFORMACIÓN ... 27
4. MARCO TEÓRICO ... 28
4.1. FREUD Y EL APARATO PSÍQUICO. ... 28
4.1.1. Instancias del aparato psíquico: Ello, Yo y Superyo ... 31
4.1.2. Relaciones entre las instancias de Freud. ... 34
4.2. M. KLEIN, LA TEMPRANA INFANCIA Y LOS MECANISMOS DEFENSIVOS ... 37
4.2.1. Posiciones Esquizoparanoide y Depresiva ... 41
4.3. BION, TEORÍA DEL PENSAMIENTO ... 46
4.4. LA METAPSICOLOGÍA AMPLIADA DE MELTZER ... 53
4.5. ESTHER BICK Y LA EXPERIENCIA DE LA PIEL EN LAS RELACIONES DE OBJETO TEMPRANAS. ... 55
4.6. WINNICOTT, TEORÍA DE LA RELACIÓN ... 57
4.6.1. Cuidado Parental ... 57
5. CASOS. ... 64
5.1. MARIA, BUSCA UN ESPACIO ... 64
5.1.1. ABANDONO: MARÍA, NO CABE... 71
5.1.2. LAS RELACIONES FRÁGILES Y APASIONADAS DE MARIA CON LA TERAPEUTA ... 95
5.1.3. APARATO PARA PENSAR DE MARIA. ... 107
5.2. GINA Y SU CASTILLO CONGELADO ... 119
5.2.1. EL ABANDONO DE GINA. UNA PELÍCULA DE TERROR ... 123
5.2.2. GINA Y LA RELACIÓN COMPLACIENTE CON LA TERAPEUTA ... 138
5.2.3. EL APARATO PARA PENSAR DE GYNA ... 148
5.3. ANA, LA GITANA DEL CIRCO ... 156
5.3.1. EL ABANDONO DE ANA ... 160
5.3.2. ANA EN LA RELACIÓN CON LA TERAPEUTA. ... 173
5.3.3. EL APARATO PARA PENSAR DE ANA. ... 181
6. DISCUSION ... 186
6.1. LA CONFUSIÓN SE INSTAURA COMO DRAMA VITAL ... 188
6.2. VIVEN EN UN ESPACIO DE BOMBARDEO SENSORIAL SIN UN OBJETO CON CAPACIDAD DE CONTENCIÓN. ... 191
6.3. LOS OBJETOS EQUÍVOCOS INSTAURAN LA CONFUSIÓN Y FRAGILIDAD YOICA. ... 195
6.4 LAS CONFUSIONES SE HACEN SENTIR EN TERAPIA ... 202
6.5 LAS CONFUSIONES SE HACEN SENTIR EN EL COLEGIO ... 205
RESUMEN
En este trabajo de intervención-investigación desde el vértice conceptual psicoanalítico se explora el aparato para pensar y las relaciones de tres niñas que sufrieron experiencias de abandono físico y psíquico. A través del material clínico de las pacientes se observa cómo sus mentes están invadidas por múltiples y confusos personajes que producen excitaciones alternantes que crean intranquilidad mental y física que impide la construcción de la atención y la conciencia. El abandono y la falta de un objeto con capacidad de contención no permiten filtrar y moderar el bombardeo sensorial, lo cual crea saturación y confusión en sus mentes. A manera de recomendaciones para trabajar en el campo educativo y familiar, se sugiere la creación de espacios de recepción y pensamiento que contribuyan a expandir el yo aplanado o invadido que es lo que se perturba y afecta los procesos de aprendizaje en los niños que han sufrido abandonos e invasiones en sus mentes.
Palabras clave: Abandono (SC0005), Confusión (SC14520), Contención (SC34714), Familia (SC19300), Trastornos de aprendizaje (SC27990) y Trastornos del aparato para pensar (SC52980).
ABSTRACT
In this intervention-research work based on the psychoanalytic conceptual is explorated the thinking device and the relationships of three girls that suffered physical and psychological experiences of abandonment. Through their clinical materials its shown hoy their minds are invaded by multiple and confusing characters that produce alternating stimuli that create mental and physical restlessness that prevents the construction of attention and awareness. The abandonment and lack of an object with no containment capability allows you to filter and moderate the sensory bombardment, which creates saturation and confusion in their minds. As a recommendations for working in the educational and family field, creating opportunities for reception and thought that contribute to expand the flattened or invaded SELF that is what disturbs and affects learning processes in children who have suffered suggested dropouts and invasions in their minds.
1. INTRODUCCIÓN
En la práctica de Psicología educativa, he podido observar cómo los estudiantes
presentan con frecuencia pérdida de años escolares, deserción, conflictos familiares,
desesperanza o caos, por causa de las dificultades de aprendizaje. Muchas niñas en el diario
vivir suelen cometer errores por descuido, realizar tareas escolares sin reflexión, cambiar de
una tarea a otra, faltar en el seguimiento de instrucciones, o carecer de planeamiento de
actividades y perder frecuentemente los objetos personales como si “tuvieran la mente” en
otro lugar.
Las dificultades de aprendizaje no solamente conllevan un alto costo de sufrimiento
psíquico, familiar y escolar, sino también social, donde la mirada científica, reduccionista y
biológica extrema, no permite dar valor a la complejidad de los procesos en el terreno
afectivo y sus efectos en los procesos del pensar y el actuar. El entorno escolar, avala la
medicación como uno de los tratamientos más eficaces en salud publica infantil,
enmascarando la angustia, la desesperación, la desilusión en la que viven estos niños.
La evaluación cognitiva de los estudiantes presenta un “pensamiento particular”
donde las dificultades de aprendizaje, son definidas como el inadecuado desarrollo de
habilidades de lenguaje (lectura y escritura), habla, cálculo o motricidad, no generados por
un trastorno físico o un trastorno profundo del desarrollo. Sin embargo, se observa que
estas inhabilidades se acompañan de dificultades en la relación padres-hijos como pobreza
en el diálogo, poca tolerancia y realización de actividades sin pensar, o comunicaciones que
no son tenidas en cuenta. Esto conforma cadenas de acción-reacción simple y deshilvanada
con relación a múltiples estímulos, sin que se establezcan totalidades coherentes. El alto
rendimiento laboral de los padres y colegios con patrones de exigencia social y educativa
altos, contribuyen a formar padres agotados y ausentes; el exceso de actividades les deja
poco tiempo para prestarles atención y tomar contacto con las dificultades de sus hijos.
Hoy día, la mayoría de las niñas con dificultades de aprendizaje suelen ser remitidas
a terapia ocupacional o de lenguaje. Sin desconocer la efectividad de estos apoyos,
considero que se rotulan como “niñas enfermas”,o “niñas deficientes”, o “niñas
perturbadas” sin buscar el significado de sus dificultades y sufrimiento.
El propósito de este trabajo de grado, es hacer una reflexión desde el marco
conceptual psicoanalítico sobre las experiencias tempranas de abandono y su efecto
perturbador en el desarrollo del aparato para pensar. Parece importante abordar el abandono
en términos de la infancia institucionalizada declarada en adoptabilidad y su convivencia en
familias donde se hacen presentes relaciones de abandono como la desatención, el
descuido, la inseguridad o el conflicto.
El abandono en etapas muy tempranas del desarrollo, provoca un sufrimiento
profundo que requiere un esfuerzo de comprensión compleja por parte de quienes
trabajamos con la infancia para reducir sus efectos negativos sobre el desarrollo psíquico.
Es inevitable conectarse con el dolor en situaciones escolares que reviven experiencias
tempanas, como el sentirse abandonadas, rechazadas, poco valiosas o desinteresadas.
Pensar las experiencias de abandono no solo implica describir la ausencia de
alimentación o abrigo por parte de la familia, sino también considerar las carencias
afectivas. Como afirma Winnicott, el bebé necesita de personas “suficientemente buenas”
que brinden experiencias adecuadas para que pueda lograrse el desarrollo y la integración
mental. Es fundamental el sostenimiento materno que cuide al bebé de las irrupciones
externas e internas intensas que pueden atemorizarlo y en casos graves desintegrarlo.
Bion, se ocupa de la formación del aparato para pensar y describe la importancia
dela compleja y adecuada función materna, en donde la madre comprende lo que le pasa al
hijo y responde a sus necesidades físicas y emocionales presentándole el mundo
gradualmente para que pueda tolerarlas y pensarlas. El bebé al nacer, tiene una serie de
sensaciones que lo atemorizan porque no las entiende, lo que lo lleva a expulsarlas y si en
el camino, estas encuentran a alguien que las reciba y metabolice, se tranquilizará y con el
tiempo podrá interiorizar esta función. Si lo que es devuelto al niño cobra un sentido para
él, incorporará también un continente capaz de pensar o dar sentido a sus experiencias. La
madre le presta su aparato para pensar mientras él va creando el suyo, para dar sentido a sus
necesidades y temores.
Por el contrario, si hay una gran falla en la contención por parte de la madre o sus
sustitutos, el bebé puede sentir que sus contenidos son inmanejables o peligrosos y tendrá
que usar mecanismos defensivos de evasión o negación que perturbará el desarrollo
adecuado de sus sensaciones, emociones y pensamientos. El Yo del niño es la instancia
encargada de experimentar e interpretar sus experiencias con el mundo exterior, de mediar
entre las exigencias del mundo interno y el externo, y su falla puedeafectar las funciones
de atención, memoria, concentración, juicio y motricidad. Un Yo fuerte o débil depende del
proceso de integración o contención adecuada por parte del objeto que lo cuida y le permite
la internalización de funciones de recepción, contención y procesamiento.
El niño va experimentando el mundo a través de una serie de objetos como lo
describió Melanie Klein, que lo llevan a tener experiencias gratificantes, frustrantes o
traumáticas con los objetos externos (padres, cuidadores o profesores) creando objetos
internos buenos o malos. La importancia de la familia, del colegio o de la práctica
terapéutica,está en la adecuada contención y cuidado que facilite experiencias emocionales
que logren adquirir sentidos, significados y simbolizaciones, lo cual equivale a “pensar”,
concebida esta función como una manera de procesar las experiencias vitales.
En esta investigación-intervención exploro la problemática social del abandono
físico o psíquico y su relación con las perturbaciones del aparato para pensar, que se
expresan en las dificultades de aprendizaje en tres niñas de un colegio privado y femenino
de la ciudad de Bogotá.
En el capítulo uno, se plantea el problema partiendo de los cambios socioculturales
de la familia en relación con la educación de los hijos y cómo éste fenómeno transcultural
puede producir un incremento de fenómenos sociales, como el abandono infantil y la
perturbación del pensamiento.
En el segundo capítulo, se desarrolla el marco teórico, en el cual se intenta explorar
la relación entre el abandono y las perturbaciones del pensamiento desde el marco
psicoanalítico, lo que implica tomar algunos conceptos de Freud, Klein, Bion y Winnicott
como guías conceptuales.
En el capítulo tres, se describe cada uno de los tres casos (estudiantes de 7, 8 y 9
años de edad), en relación a cada una de las variables comprometidas en esta tesis como el
abandono, el funcionamiento para el aparato para pensar y la relación con la terapeuta que
hace la intervención. En esta presentación se muestra como el juego, el dibujo y el diálogo
terapéutico permitenentender desde la mirada de la transferencia y la contratransferencia
los estados mentales que presentan las niñas.
Por último, en el capítulo cuatro, se plantea la discusión de la tesis en donde se
cuestiona cómo las vivencias tempranas de abandono se relacionan con la perturbación del
aparato para pensar en el marco escolar y se hacen unas breves recomendaciones al
respecto.
2. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
El campo educativo es el lugar donde se entrecruzan diferentes quehaceres
familiares e institucionales. La relación institución-familia-alumna crea un sujeto
psico-social en donde lo intrapsíquico y lo transcultural configura diferentes colectividades. Kaës
en su trabajo “Realidad psíquica y sufrimiento de las instituciones”(1987), describe
aspectos psíquicos como los fundamentos narcisistas de la posición de los sujetos
comprometidos en la institución-familia. Esto implica abandonar“la ilusión mono-centrista”
aceptar que una parte de nosotros no nos pertenece, por cuanto con frecuencia se dedica a
mantener el valor y la función de los ideales y de los ídolos. Kaës considera que la vida
psíquica no está centrada únicamente en un inconsciente personal, sino que una parte
pertenece a las instituciones, en las que el sujeto se apuntala y se sostiene. La institución en
términos de Kaës, es definida como un “conjunto de estructuras sociales que trata de seguir
su propia lógica y que se va instituyendo por la costumbre para regular las relaciones
sociales de las personas” (1987, p.23). Así mismo, la teoría del Imaginario social creada por
Castoriadis en 1964, describe al imaginario como un conjunto de significaciones por las
cuales un grupo como la familia o laescuela participan activamente en la construcción de
las formas de relaciones vigentes en las sociedades.
Las significaciones imaginarias han promovido nuevas formas de comportamiento
en el rol de la mujer en la familia y en la sociedad; los cambios socio-históricos de este
último siglo han mostrado la transformación en prácticas académicas, sociales y políticas
para ellas. En mi experiencia escolar como estudiante y luego como psicóloga he visto
cómo la mujer de los años 60 quería ser naturalmente de vanguardia o líder después de un
contexto social de sometimiento. A lo largo del tiempo, las instituciones educativas reciben
familias conformadas de diferentes maneras, en las que con frecuencia se observan madres
que abandonan físicamente a sus hijos o madres que los abandonan psíquicamente, cuando
por múltiples razones se convierten en madres híper-ocupadas, distantes, aniquiladas,
enfermas, decepcionadas, deprimidas, irritables o simplemente narcisistas. Cualquiera de
estas formas, implica un abandono por parte de las figuras parentales lo que puede interferir
en el desarrollo psíquico del bebé, de los niños y de los adolescentes.
Actualmente, en el colegio ingresan alumnas que han sufrido experiencias
tempranas de abandono físico o psíquico, que buscan ser atendidas por parte de la
institución en los requerimientos académicos. En la mayoría de estos casos se evidencian
dificultades en el proceso de aprendizaje y socialización, además de la intervención en
diferentes terapias que no logran cambios significativos en estos aspectos.
En este trabajo tomo la perspectiva psicológica para plantear una exploración del
funcionamiento del aparato para pensar en tres niñas con experiencias de abandono físico o
psíquico, que han producido efectos desbastadores sobre el desempeño académico o social
de las niñas en el colegio. Considero que el ejercicio profesional de la psicología clínica en
los colegios no debe limitarse a los lineamientos de la Secretaria de Educación, sino que
además debe jugar un papel importante en la consideración particular de cada uno de sus
casos que tiene a su cargo y promover sesiones reflexivas con ellos y con sus padres.
Los estudiosos de la familia reconocen que esta no corresponde al modelo sacro ni
homogéneo instituido históricamente. Los estilos de vida, los cultos, las ocupaciones,
entre otros han cambiado de manera notoria desde mediados del siglo XX. En “Padres y
Madres en cinco ciudades Colombianas” de Virginia Gutiérrez (2003) y “La Familia en
Colombia” de Ximena Pachón (2007), cuyo trabajo surge de la investigación realizada por
ella y Muñoz sobre la Niñez en Bogotá, se retoma la importancia del estudio de familia en
Colombia como núcleo básico para la comprensión de muchos fenómenos psico-sociales.
Reconocer las transformaciones y las diferencias culturales, permite contextualizar las
relaciones entre los padres y de ellos con los hijos en la familia Colombiana. El psicólogo
en práctica escolar y clínica, debe situarse en una realidad familiar variada y particular, que
debe explorar, y no ubicarse en un ideal familiar.
Las investigaciones en las que se destacan las transformaciones ocurridas desde la
segunda mitad del siglo XX en Colombia, señalan múltiples cambios socioculturales. Entre
ellas están el que las niñas y adolescentes de la población escolar, tienen ascendencia de
abuelos con prácticas poco tradicionales, no prima la resistencia al cambio o el poder
patriarcal (familia troncal y extensa) o la división sexual de roles entre hombres y mujeres,
ni los valores católicos, ni la natalidad valorada para la prolongación de sus familias y
apellidos, nos dice Puyana (2003). Por el contrario, se escuchan relatos de abuelos con
estudios profesionales y experiencia laboral que sostienen a sus nietas tanto en lo
económico como en la crianza ya que la mayoría de los padres trabajan jornadas laborales
extensas, lo que desencadena que deleguen en diferentes cuidadores sus funciones de la
crianza.
Los padres de las alumnas con quien trabajo actualmente corresponden a una
generación de familias en “transición” que expresan abiertamente las emociones y
comunican más información a sus hijas de lo que ellas necesitan saber, haciéndolas
participes de decisiones que deben ser tomadas por los padres. También se observa que los
adultos no asumen una posición clara cuando hablan, dando pie a que todo sea justificable o
relativo. Aunque para ejercer la autoridad se han presentado algunos casos de violencia
física, es más frecuente la “negociación” de las normas, lo que provoca falta de claridad en
su formulación y el seguimiento de instrucciones. Las niñas frecuentemente expresan las
emociones sin consideraciones de lugar, tiempo o forma de hacerlo, lo que permite
actuaciones carentes de pensamiento. En las familias de padres separados suele haber
sobrecarga de funciones maternas en el trabajo y con la crianza, que generan ansiedad y
culpa por la ausencia en la formación de sus hijas, que van de un lado para otro sin espacio
propio estable.
En “La Familia -comprensión dinámica e intervenciones terapéuticas-“
deAlfonsIcart y Jordi Freixas (2003), se describe cómo en un grupo-familiar hay relaciones
entre todos los miembros que configuran el grupo y moldean la personalidad de cada uno
de ellos. La palabra “Familia”, que viene de la palabra latina “Famulus”, aclaran que era
usada para llamar al conjunto de esclavos y criados de una persona, en donde los grupos
sociales unidos se vinculaban por sangre, matrimonio o esclavitud ha variado. Actualmente,
hay familias monoparentales, vínculos paternos-filiales que no son de sangre, como en la
adopción, familias reconstituidas o superpuestas, hijos concebidos por inseminación
artificial y familias formadas por parejas de hombres o mujeres exclusivamente.
Para Meltzer (1989) en el Papereducatiu de la familia citado por Icart y Freixas
(2003) (editado en castellano como Familia y comunidad, 1991) la familia tiene el papel
fundamental de educar. Sin embargo, familias sin límites o padres inseguros e infantiles
pueden criar hijos de igual forma; los niños de una madre deprimida crean poca
estimulación, acostumbrándose a una carencia de sentimientos positivos; los niños de
madres irritables presentan un estado de sobreexcitación y, por el contrario, los hijos bien
cuidados pueden volver a un nivel normal cuando presentan estados conflictivos. Si los
padres no aprenden a manejar los sentimientos en sí mismos será muy difícil soportarlo
cuando lo vean en sus hijos.
El problema de los padres que no tienen capacidad de regular el equilibrio de sus hijos de uno a dos años es que los pueden dejar en un estado de
malestar durante demasiado tiempo. El abandono por parte de los progenitores preocupados únicamente por sus propios estados emocionales puede despertar mucha angustia en sus hijos (Icart y Freixas,p.41).
Lía Ricón, en su libro “Una familia suficientemente buena” (2010), define la familia
como aquella que es capaz de dar cabida al desarrollo del verdadero yo del niño, que
permite acoger su gesto espontáneo en el sentido de lo que el niño quiere expresar e
interpretar su necesidad y devolvérsela como gratificación. Pero también debe cumplir una
función de “dosificada frustración para permitir el desarrollo de una función de
acercamiento al principio de realidad y de adaptación activa a las normas sociales”(Ricón,
p. 21). La familia se convierte así en una organización que funciona especialmente como
protectora, indispensable para el cuidado de los hijos y la existencia de ellos.
2.1 La situación en América Latina
La comisión económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), del 2000 al
2013, sustenta que los datos estadísticos sobre la conformación o disfunción familiar en
América Latina son poco fiables por el proceso de medición que se tiene al respecto. No
obstante, la preocupación académica y de los funcionarios de programas de acción social
han permitido acceder a esta información a través de múltiples investigaciones que
muestran los cambios sufridos por la familia después de la incorporación de la mujer al
mercado laboral. Las familias tuvieron que asumir una sobrecarga de funciones por la
escasez de recursos gubernamentales y en los estratos populares urbanos esta situación se
vinculó al incremento de diversos males sociales como la drogadicción, la delincuencia y
nacimientos ilegítimos, fenómenos todos que afectan la integración y la convivencia social.
Esta situación llevó a que se elaborara una propuesta de crecimiento económico con
equidad para los países de la región.
En diversos estudios que sirvieron de base, se analizaron distintas dimensiones de
equidad social, permitiéndose señalar el papel que jugaban las formas de constitución y
organización familiar en la reproducción de la pobreza y de las desigualdades sociales.
Fue entonces cuando la CEPAL programó una serie de actividades de colaboración con representantes de organismos gubernamentales y no gubernamentales, entre las cuales se destacaron tres reuniones dirigidas, respectivamente, a profundizar el diagnóstico de la situación de las familias, a promover el aumento de datos estadísticos sobre los cambios en las estructuras y funciones similares, y a precisar los objetivos y mejorar el diseño y la ejecución de programas de acción sobre la materia. Todos estos esfuerzos están dirigidos a facilitar la constitución y consolidación de las familias para que éstas, por intermedio de sus integrantes, puedan cumplir las funciones que demandan sociedades más democráticas y equitativas, a fin de contribuir a superar el tremendo desafío productivo que enfrentan las sociedades de América Latina y el Caribe….Este esfuerzo se ha visto complementado y enriquecido con el aporte sustantivo y operacional de la CEPAL y el CELADE, a través de su experiencia en materia de investigación y coordinación de proyectos similares. Así mismo, cabe subrayar la generosa contribución del UNICEF. En general, es difícil comprender las formas de constitución de las uniones, la naturaleza de los conflictos intrafamiliares y las alternativas de solución, si se hace abstracción de los complejos problemas de identidad que se presentan en individuos que han experimentado largos períodos de exclusión y escaso control sobre su destino personal, como así mismo, de las formas en que la comunidad y las redes de parentesco se movilizan en apoyo de sus miembros.(Naciones Unidas, 2000-2013 -1993-Libros de la CEPAL Nº 36434 pp.)
2.2 Los fenómenos de maltrato y abandono infantil en Colombia
El abandono o la negligencia ocurren cuando los cuidadores del menor no ofrecen
los requisitos necesarios para favorecer el desarrollo emocional y físico como protección,
refugio o alimentación. Aunque esta situación se ha presentado en Colombia desde siempre,
fue solo con la ley 75 de 1968 que se creó el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar,
con el fin de ampliar los derechos de la mujer a favor de los hijos y la conformación de la
familia por medio de leyes como la paternidad responsable.
Una de las categorías de maltrato infantil descritas por la OMS, abuso físico,
negligencia, abuso sexual y abuso emocional incluyen el abandono. En la familia, la
negligencia y maltrato intrafamiliar son fenómenos silenciosos que permiten el castigo
físico como un método de obtener disciplina en los hijos por no tener otras formas más
eficaces para la formación de sus hijos capaces de actuar con disciplina y respetuosos de los
demás. (Medicina Legal 2000 y Defensoría del Pueblo 2001).
Diariamente un promedio de 45 casos de niños, niñas y adolescentes ingresan al
Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) por causa del maltrato, pues los padres
de familia y cuidadores no están cumpliendo con la obligación de protegerlos. La cifra es
revelada por el Director General del ICBF actual, Diego Andrés Molano Aponte, al señalar
que durante el período comprendido entre enero de 2012 y enero de 2013, al Bienestar
Familiar ingresaron 16.457 niños y niñas maltratados, a quienes se les abrió proceso para
el restablecimiento de sus derechos.
Las familias no pueden renunciar a ser espacios protectores de los niños, las niñas y los adolescentes”, “cada tres de cada cuatro víctimas sufren maltrato en sus hogares”, “Por el contrario, ellas deben ser el primer entorno que garantice sus derechos, porque ni las dificultades
económicas, ni los problemas sociales, ni el comportamiento de los niños pueden servir como argumento para vulnerar esos derechos (ICBF).
De todos los niños que ingresan a Bienestar Familiar por maltrato, el 51,5%
corresponde a niños y el 48,5% a niñas. En la capital colombiana se registra el mayor índice
de ingresos por esta causa, con 18.475 casos, seguido por departamentos como Valle del
Cauca, con 10.719; Antioquia, con 6.322; Nariño, con 3.398 y Caldas, con 2.911. El 35%
corresponde a niños cuyas edades oscilan entre 12 y 18 años; el 34% a edades entre 6 y 12
años, y un 25% a niños de 0 a 6 años.
El maltrato infantil no se limita a la agresión física. El Código de la Infancia y la
Adolescencia (Ley 1098 de 2006), tipifica también otras formas de daño, castigo,
humillación y abuso físico o psicológico, así como el descuido y el trato negligente para
con el niño, la niña, el adolescente, aún desde la gestación.
En las políticas del ICBF, se insiste a los padres y cuidadores en la necesidad de
modificar las pautas de crianza, excluyendo de ellas cualquier agresión o castigo que pueda
lesionar a sus hijos. Así mismo, se les pide utilizar formas de educación que permitan a los
niños fortalecer su autoestima y aprender sin violencia.
Todos sabemos que el maltrato infantil deja consecuencias irreparables […] En nuestras manos está romper el ciclo y construir generaciones educadas con amor y disciplina, seres humanos más seguros de sí mismos y con más herramientas para construir proyectos de vida sólidos y enfrentar la vida(ICBF, 2013).
La agencia de noticias de infancia Pandi publicó un informe, basado en cifras del
ICBF, en el que estableció que entre enero y octubre del 2011 fueron abandonados 832
niños, lo que equivale a dos por día. Desde el 2008 hasta EL 2011, 3.280 menores de edad
llegaron al ICBF en busca de protección después de ser abandonados. En el 2008 se
reportaron 818 casos; en el 2009, 794 y en el 2010, 836. "El abandono es un delito
gravísimo. Es una de las situaciones más difíciles por la que puede pasar un niño y marcará
el resto de su vida", dice Ángela Rosales, directora de Aldeas Infantiles SOS, organización
social que trabaja con niños y adolescentes en riesgo.
Según el ICBF, la pobreza, la indigencia, los embarazos no planeados, los
problemas de drogas o violencia intrafamiliar son los factores que llevan a los padres, o a
uno de ellos, a abandonar sus hijos. "Los dejan en un potrero, en la puerta de una iglesia, en
la calle o en un hospital, o le dicen a una vecina que cuide al niño y nunca vuelven",
comentó Ximena Norato, directora de Pandi. Esta situación también obedece, en el caso de
los recién nacidos, a que muchos padres prefieren abandonarlos en lugar de darlos en
adopción, porque desconocen la forma de hacerlo. La mayoría de los padres no sabe que
abandonar a un menor de edad es un delito que se castiga con cárcel, según el Código
Penal, quien abandone a un menor de 12 años o a personas que se encuentren en
incapacidad de valerse por sí mismas, será castigado con una pena de 32 a 108 meses de
prisión. Si el abandono ocurre en un lugar despoblado o solitario, la pena puede aumentar
hasta en una tercera parte.
Según cifras del ICBF, en Colombia hay más de 9.700 niños y adolescentes
declarados en situación de adoptabilidad, muchos de los cuales son grupos de hermanos. En
total, 44.290 menores de edad están bajo protección de dicha entidad al haber sido retirados
del cuidado de sus padres, en gran parte porque no responden por ellos.
La atención y prevención de fenómenos sociales como la violencia intra-familiar y
violencia contra la mujer se apoyan en la “ley 360/97” que describe la importancia de la
educación de los niños y niñas en el buen manejo de las emociones y en las prácticas el
diálogo y respeto al prójimo, preparándolos para ser padres y madres capaces de guiar a sus
futuros hijos con amor y respeto. En las localidades y municipios se crearon sistemas de
alianzas con la Policía, unidades de salud, hogares, jardines infantiles, comisarías,
personerías y juzgados, llamadas “redes del buen trato” para facilitar las denuncias
oportunas de los casos, protección temporal de víctimas y su posible reubicación.
Ante el abandono de niños, el proceso de adopción implica un proceso que requiere
de una gran comprensión social, pues es un fenómeno que tiene implicaciones importantes
en el desarrollo de la familia. En ellas se observan dos mundos, el hijo que llega y los
padres que lo adoptan pues por un lado llega un hijo con experiencias, vivencias y
recuerdos previos y por otro lado se encuentran los padres que llegan con frustraciones en
su función biológica de procrear y con expectativas e imaginarios de lo que serán
depositarios estos nuevos hijos. Los padres que desean adoptar son personas con deseos de
cuidar y desarrollar su paternidad. Los niños que llegan a la adopción han tenido que
atravesar por situaciones de pérdidas, carencias, negligencia, abandono, abuso, que los
lleva a vivir una situación de vulnerabilidad que puede ocasionar retrasos en su desarrollo
significativos y presentar problemas de inhibición, reserva, indiferencia u hostilidad ante el
encuentro de los adultos que serán sus padres (Mirabent, 2012).
2.3 Una mirada psicoanalítica al abandono y al desarrollo psíquico.
Desde el pensamiento psicoanalítico se reconoce que las relaciones tempranas
madre-bebé son fundamentales en la formación del psiquismo y que las experiencias de
abandono tempranas afectan la conformación y el desarrollo mental. Cuestionamientos
como ¿Qué efectos produce en el desarrollo mental de un bebé, una madre que no realiza
adecuadamente ciertas funciones mentales? ¿La experiencia del abandono tanto físico
como emocional repercute en la conformación del psiquismo de las personas que lo
experimentan?, pueden ser pensados en los procesos de psicoterapia de orientación
psicoanalítica que ofrecen una herramienta de intervención que crea un espacio continente
y estimula el pensamiento sobre las experiencias emocionales de los pacientes y de la
interacción en la pareja terapéutica.
Desde Freud (1938/1981), el yo es considerado como la instancia encargada de la
relación con el mundo exterior, con las necesidades y pulsiones del ello y además con las
demandas del superyó. A través del aparato perceptual se desarrolla la función de atención
y conciencia que permiten darle sentido a la experiencia y juzgarla en términos de beneficio
o incomodidades para el yo, pero también para conservarlas en la memoria y poder usarlas
cuando sea necesario. Adicionalmente, en ausencia del objeto, se desarrollan los
pensamientos y el aparato para pensar y reflexionar. Todos estos aparatos y funciones
pueden presentar perturbaciones por efecto de incremento de ansiedades generadas por los
conflictos entre las instancias y con el mundo exterior. Klein (1946), describe cómo en la
posición esquizoparanoide se incrementan las ansiedades persecutorias hacia los objetos
externos e internos por efecto de la escisión y la identificación proyectiva lo cual puede
afectar la relación con el mundo exterior e impedir el desarrollo de la posición depresiva
que llevaría a la integración del sí mismo, a la síntesis de los objetos y a la aparición de la
culpa depresiva cargada del temor de haberle hecho daño al objeto (Klein, 1959).Bion, por
su parte en “Una teoría de Pensamiento”, presentado en su libro Volviendo a Pensar (1970),
plantea que el aparato para pensar y la evolución del proceso de pensamiento dependen de
la tolerancia a la frustración, sin la cual estos no son posibles. Para este autor el desarrollo
de la conciencia depende del buen funcionamiento de la función “Alfa” y de reverie de la
madre. En su libro Aprendiendo de la Experiencia (1966), plantea que si las experiencias
del bebé no pueden ser elaboradas por la función alfa de la madre, aparecen elementos beta,
que solamente pueden ser evacuados. La madre recibe las emociones del bebé, las capta y
las trasforma para hacerlas más tolerables y podérselas devolver, actúa como un aparato
para pensar prestado que usa los mecanismos continente-contenido en la recepción y
emisión de las experiencias recibidas y el de PSD para unir los pedazos de
experiencia, los elementos beta, y al integrarlos, puede darles sentido para que el bebé los
reciba ahora como un contenido tolerable. Estos procesos y mecanismos son los que se
alteran bajo condición de abandono de los objetos primarios, cuyo reflejo puede verse en
los trastornos del aparato para pensar y para la conformación de los pensamientos, situación
que se observa en las dificultades de aprendizaje.
Comenta Muñoz, en “Notas sobre la manera como las funciones mentales básicas se
alteran en la madre deprimida y en la madre irritada” (2013):
La reducción de su capacidad de tolerancia a la frustración, que no le permite el contacto con la realidad psíquica del bebé y fuerza a éste a la identificación proyectiva constante e inmodificable con lo cual queda perturbada su capacidad para internalizar sus objetos. Si hubiera esta tolerancia, la identificación proyectiva sería usada con un sentido de realidad rudimentaria y frágil y obraría de manera realista, el niño podría entonces despertar en la madre los sentimientos de los cuales desea liberarse y la madre podría devolverle su aterrorizada personalidad de manera tolerable.
Algunos hallazgos de trabajos de grado de Maestría Clínica previamente realizados,
como en la tesis “Destrucción, perturbación y recuperación psíquica de tres adolescentes
abandonados e institucionalizados en hogares sustitutos de Casanare, Colombia” de Luisa
Cuta (2014), mostraron como la construcción o la existencia de objetos buenos en sus
mentes les permite recuperar su funcionamiento psíquico y tolerar sus dificultades y como
por el contrario el abandono y la institucionalización desesperanzadora por la ausencia de
objetos buenos, refuerzan el tropismo primitivo, la desmentalización y la bidimensionalidad
en los niños. En la tesis “Abandono, institucionalización y adopción de tres niños: de la
destrucción del psiquismo a su reconstrucción” realizada por Raquel SofíaDíaz (2014), se
observó entre otros hallazgos, la importancia del papel del terapeuta como objeto
transicional entre la familia adoptiva y los niños. En la tesis “Fallas en las funciones de
contención y Reverie de madres que abandonan y adoptan, pueden perturbar la estructura y
el funcionamiento psíquico de sus hijos” por Karen Romero (2014), mostró las fallas en las
funciones de contención y de reverie en las madres que han abandonado y en las madres
adoptivas generando perturbaciones de pugilato, erotización y sentimiento de soledad,
estados que predominaban en ellos. Por último, en la tesis “Intervención psicoterapéutica,
en un contexto escolar: tres jóvenes atacados por la “mala mirada” de padres y maestros,
recuperan sus anhelos en un espacio potencial extendido” por Cecilia Cortes (2014), se
observó los mecanismos psíquicos que usan estos niños y adolescentes para hacer frente a
la mala mirada de padres y profesores y sus consecuentes sentimientos de minusvalía y de
fracaso que desencadena la opacidad del yo.
En conclusión, los procesos de conciencia, atención e interés pueden haber sido
afectados, en las tres niñas de esta investigación, por fallas en la contención y tolerancia a
la frustración que se estableció en los primeros años de vida, por esto puedo plantear que la
condición de abandono físico o psíquico puede generar trastornos del aparato para pensar y
en la conformación de los pensamientos.
2.4 Entorno educativo y problemas de aprendizaje.
En Colombia se cuenta con un programa de promoción del desarrollo en la primera
infancia por parte del Ministerio de Educación Nacional, que es llevado a cabo por la
Secretaria de Educación en los colegios públicos y privados, para brindarles a los niños y
adolescentes posibilidades de inclusión en los planteles educativos. Se establece cómo en
los niños en edad de primera infancia con algún grado de limitación o discapacidad, deben
tener acceso a procesos educativos de habilitación y rehabilitación que les permitan mejorar
sus potencialidades, integrarse a la sociedad y ser ciudadanos participantes y productivos,
situación que demanda la detección temprana, el acompañamiento y preparación a la
familia.
Desafortunadamente, la realidad en cuanto a la sostenibilidad, monitoreo y
evaluación es prácticamente inexistente, quedando el planteamiento de los derechos de los
niños y adolescentes, en la norma del código legal con pocas herramientas para la ejecución
de programas de atención y prevención para esta población.
En la actualidad se observan pocas instituciones de educación personalizada que
permitan crear ambientes contenedores que reconozcan las necesidades psíquicas de los
alumnos. Así mismo, profesores deprimidos o irritados no pueden tener el espacio mental
o el cuidado de recibir las necesidades individuales de cada uno de sus alumnos.
3. OBJETIVOS Y METODOLOGÍA
En este capítulo vamos a presentar el objetivo general y los objetivos específicos de
la presente investigación, así como los lineamientos metodológicos seguidos en la
recolección y análisis de la información recolectada a través de tres procesos terapéuticos
con tres niñas escolares.
3.1 OBJETIVO GENERAL
Explorar la perturbación en el funcionamiento del aparato para pensar y en la
conformación de pensamientos en tres niñas que han tenido experiencias tempranas de
abandono.
3.2 OBJETIVOS ESPECÍFICOS
• Describir las características del self y de sus objetos en tres niñas que han sufrido
abandono físico y/o emocional de las figuras parentales.
• Descubrir las ansiedades que se encuentran en tres niñas que han sufrido
experiencias tempranas de abandono.
• Explorar cambios en el funcionamiento mental logrados con tres niñas a lo largo de
procesos terapéuticos particulares llevados a cabo con cada una de ellas.
3.3. METODOLOGÍA
En la aparte que sigue vamos a describir los lineamientos metodológicos seguidos a lo largo
de esta investigación para poder establecer los hallazgos relacionados con los objetivos de
la investigación anteriormente propuestos.
3.3.1. ENFOQUE DE LA INVESTIGACIÓN
La presente investigación se desarrolla bajo el enfoque del método cualitativo, con
la modalidad investigación-intervención propia de la investigación en Psicología Clínica.
Este enfoque metodológico se realiza en grupos pequeños de personas, de manera inductiva
creando un sentido a la situación según la interpretación de los informantes sin dar
preceptos al problema que se está analizando.
El método cualitativo no parte de supuestos derivados teóricamente, sino que busca conceptualizar sobre la realidad con base en el comportamiento, los conocimientos, las actitudes y los valores que guían el comportamiento de las personas estudiadas. El proceso de investigación cualitativa explora de manera sistemática los conocimientos y valores que comparten los individuos en un determinado contexto espacial y temporal (Bonilla y Rodríguez, p. 47, 1997).
Esta investigación es ideográfica en el alcance de los resultados, porque busca las
nociones o ideas que dan sentido al comportamiento social y su objetivo es profundizar en
la comprensión del fenómeno y no necesariamente generalizar. Muestra la importancia de
la interacción y comunicación con el ambiente socio-histórico de los miembros
investigados, así como las subjetividades tanto del investigador como del investigado.
Las prácticas cualitativas entrañan un proyecto estratégico libre de comprensión totalizador de los procesos sociales para la intervención institucional reafirmadora, modificativa o transformadora de los mismos como criterio y eje central pragmático de la propia investigación al que deben subordinarse tácticamente todos sus momentos e intervenciones (Delgado y Gutiérrez, p. 91, 1995).
Toma como base el análisis de caso a profundidad en la medida que este le permite
observar de cerca y comprender un fenómeno en particular. Es adecuado para fenómenos
en donde se quiere dar respuesta de cómo o por qué ocurren las cosas, lo que permite
estudiar un tema y ampliar su conocimiento. En el marco del psicoanálisis permite tener en
cuenta las producciones verbales, imágenes visuales, dibujos, sueños, fantasías, lapsus o
recuerdos, permitiendo el acceso al mundo interno y al sentido inconsciente de los actos.
La observación y especificación del estado mental de las tres niñas con experiencias
de abandono, permite la comprensión de la investigación que en este caso es del
inconsciente y sus relaciones con el mundo externo, las personas significativas que se
encuentren con ella y las expresiones transferenciales que surjan.
3.3.2. TIPO DE INVESTIGACIÓN
Se utiliza un diseño de tipo exploratorio con seguimiento sesión a sesión, a través de
protocolos escritos como unidad de análisis. Esta es una investigación descriptiva
fenomenológica que permite comprender de manera inductiva el fenómeno, sobre el
funcionamiento mental, tomando en cuenta los discursos y experiencias individuales de tres
niñas que han padecido experiencias de abandono.
Busca el entendimiento de los fenómenos sociales desde la perspectiva de ellas,
dando la posibilidad de explorar e interpretar el mundo teniendo en cuenta las
subjetividades e interacciones sociales.
Esta clase de estudios son comunes en la investigación del comportamiento, sobre
todo en situaciones donde hay poca información. Los estudios exploratorios en pocas
ocasiones constituyen un fin en sí mismos, por lo general determinan tendencias,
identifican relaciones potenciales entre variables y establecen el "tono" de investigaciones
posteriores más rigurosas. Se caracterizan por ser más flexibles en su metodología en
comparación con los estudios descriptivos o explicativos. (Hernández, p. 2003).
Los estudios exploratorios se efectúan, cuando el objetivo es examinar un tema o
problema de investigación poco estudiado o que no ha sido abordado antes.
3.3.3. POBLACIÓN
La presente investigación es realizada en una población de tres niñas escolarizadas
en primaria de un colegio de educación regular y quienes sufrieron experiencias tempranas
de abandono físico o psíquico por parte de las figuras parentales y presentan algunas
dificultades de aprendizaje y ciertos comportamientos no siempre comprensibles.
La muestra no se elige aleatoriamente sino de acuerdo al propósito de la
investigación tal y como fueron seleccionadas las participantes en esta investigación.
De manera individual se llevó a cabo un proceso psicoterapéutico de orientación
psicoanalítica de 15 sesiones con dos niñas y 25 sesiones con una de ellas, con encuentros
una vez por semana en el consultorio particular de la investigadora.
Las participantes asisten a un colegio de Bogotá en donde se encuentran estudiando
actualmente. El acceso a la investigación se realizó voluntariamente y con previa
autorización de consentimiento informado garantizando la confidencialidad de sus datos.
Siendo las niñas, alumnas del colegio en el cual la investigadora trabaja, se tiene acceso
además a fuentes directas sobre su rendimiento académico, evaluaciones realizadas,
reuniones grupales de evaluación académica, entrevistas con los padres y dinámicas
grupales cuyo material fue utilizado.
3.3.4. RECOLECCIÓN DE INFORMACIÓN
El instrumento de recolección de información son los protocolos, en los que se
incluye información sobre los contenidos verbales y no verbales de lassesiones, tanto del
paciente como del terapeuta y su interacción.
A partir de la información contenida en estos Protocolos se realiza el trabajo
analítico de las narrativas, permitiendo una mirada retrospectiva para obtener una visión de
conjunto en cuanto a modificaciones en los aspectos observados y registrados a lo largo del
proceso. Esta elaboración permitirá la articulación con el marco teórico previamente
establecido para llegar a algunos puntos de discusión sobre el tema planteado en la
investigación.
4. MARCO TEÓRICO
En este marco teórico presentaré algunas ideas de Freud, Klein, Bion, Meltzer, Bick
y Winnicott, que podrían ayudarnos a comprender alteraciones en el aparato psíquico, en
las relaciones de objeto, en los estados mentales y en la conformación de los pensamientos
y el aparato para pensar en situaciones de abandono de tres niñas escolarizadas que
presentas dificultades de aprendizaje y de comunicación.
4.1. FREUD Y EL APARATO PSÍQUICO.
María, Gina y Ana sintieron experiencias tempranas de abandono, lo que produjo
que recibieran excitaciones perturbadoras en su aparato anímico, provenientes del exterior y
del interior de cada una de ellas. Freud, en Más allá del principio de Placer (1919-1920),
describe cómo la conciencia recibe las excitaciones del exterior y del interior, creando
placer o displacer de acuerdo a la cantidad de excitación presentes en la vida anímica. Las
excitaciones que vienen del exterior que tienen suficiente energía para atravesar la
protección son las llamadas traumáticas, como en el caso de la experiencia sentida en el
abandono. Esta gran perturbación pone en movimiento todos los mecanismos de defensa y
la sobrecarga empobrece los sistemas y funciones psíquicas. En las tres niñas se evidenció
la angustia, que la define el autor como la sobrecarga de los sistemas receptores sin que
sean adecuadas sus defensas contra sus excitaciones. La mayoría del displacer que se
experimentó se ha percibido pues, ante los instintos insatisfechos o peligros reconocidos
exteriormente como en el caso de las tres niñas: María sintió desde su nacimiento maltrato
y abandono por parte de sus padres biológicos, Gina sintió el desprendimiento de su madre
desde el momento de su nacimiento y Ana sintió múltiples cambios de cuidadores y
ambientes no confiables e inseguros.
Para Freud, cuando hay prevalencia de las sensaciones de placer y displacer sobre
las excitaciones exteriores y se orienta la conducta contra las excitaciones interiores que
traen displacer, se crea el mecanismo de proyección. En María, Gina y Ana podía verse en
los juegos, sensaciones perturbadoras, por lo que se proyectaba el dolor observándose en
ellas en forma de ataques, mentiras, inquietud motora, desatención o tristeza. Así también
la dificultad para aplazar las satisfacciones, siendo muy demandantes de sus necesidades en
sesión.
Además el autor refiere que en los juegos infantiles, los niños repiten el suceso
desagradable pues consigue dominar la “violenta impresión experimentada” mucho más de
lo que fue posible recibirla, por tanto, cada repetición perfecciona lo que quiere dominar.
En María, se observa particularmente cómo quería jugar repetidamente, representando el
juego de “MkDuff” hasta por cinco veces seguidas en una misma sesión, reviviendo su
experiencia de abandono y su proceso de adopción. Tomando la idea de Freud, el juego
repetitivo adquiere la forma de un impulso reprimido “vengativo” contra la experiencia
vivida con la madre. Los niños repiten en sus juegos todo aquello que en la vida les ha
causado impresión, así se vuelven dueños de la situación. En otra hipótesis del mismo
autor, se podría decir que se encuentran bajo la influencia de ser grandes y poder hacer lo
que hacen los mayores, además al pasar el niño de la pasividad a la actividad en el juego,
puede mostrar a los demás la sensación desagradable ya experimentada, vengándose así de
la persona que la hizo sufrir.
En el artículo Dos principios del funcionamiento mental (1910-1911), Freud,
describe cómo el Yo evoluciona desde el principio de placer al principio de realidad. En
este trayecto pueden haber diferentes afecciones neuróticas dependiendo de la fase de
evolución del yo y de la libido en que se haya impedido el desarrollo. Es decir estas
impresiones son captadas por los órganos de los sentidos desde las primeras etapas del niño
creando diferentes funciones esenciales en el buen funcionamiento psíquico, que
desafortunadamente se observan perturbadas en María, Gina y Ana. En este trayecto, los
sentidos captan del mundo exterior y son enlazados por la conciencia, para construir
funciones psíquicas especiales. Para Freud, se construye entonces una función especial, la
atención, cuyo objetivo es tantear el mundo exterior y los datos que conozcan previamente
(impresiones sensoriales). Se establece también, al mismo tiempo la memoria, que es el
sistema encargado de registrar la actividad periódica de la conciencia. Otra de las
funciones, es el discernimiento que permite decidir si una representación es verdadera o
falsa o si está de acuerdo con la realidad. La siguiente es la descarga motora que sirve para
descargar el incremento de estímulos para ser transformado en acción y por último el
Pensamiento que ayuda al aplazamiento de la descarga motora.
Como veremos en la presentación de los resultados, las perturbaciones se
evidencian en los tres casos: María en varias sesiones no podía dejar de saltar en el diván o
correr durante toda la sesión, hablar de manera muy rápida y pasando por múltiples
personajes en un mismo relato. En Gina la incoherencia de sus narraciones en donde
también aparecían muchos personajes y acciones dificultaba su proceso de atención o de
enlace en el juego que realizábamos. En Ana el proceso de discernimiento y desatención
presentaba dificultades pues se observaba confundida, pidiendo a la terapeuta que le
explicara todo lo que no podía entender.
En este trayecto, observa Freud que el Yo que se somete al principio de placer, con
lo cual desea y evita el displacer y posteriormente el Yo, regido por el principio de realidad,
se asegura contra todo daño posible. Para este autor la sustitución del principio de placer
por el principio de realidad es un afianzamiento en el fortalecimiento del Yo que no es
excluyente, pues solamente permite renunciar a un placer momentáneo por tener mejores
elecciones en el camino de su logro final: el placer. Las niñas al respecto han encontrado
desafortunadamente un revés en este trayecto de fortalecimiento del Yo, pues ingresan al
colegio con la ilusión de obtener placer en la realización de sus actividades escolares en
compañía de nuevas figuras parentales, y los profesores, pero lo que han recibido son bajas
calificaciones, amenazas de pérdida de años, llamados de atención, todo lo cual ha
disminuido su autoestima (se definen en los juegos como “horrendas y feas”) y el
incumplimiento de las expectativas de sus padres y maestros.
Freud, en Introducción al Narcisismo (1914), describe al respecto, que las
tendencias instintivas libidinosas caen ante una represión cuando entran en conflicto con
las normas éticas o culturales. El sometimiento a las exigencias por parte del yo
determinan la auto estimación del yo, y la construcción de un ideal con el cual compara su
yo actual. La creación de un ideal aumenta las exigencias del Yo y favorece la represión,
mientras que la sublimación como mecanismo, permite cumplir las exigencias sin recurrir
a la represión. La Conciencia vigila la satisfacción narcisista en el yo ideal y actual, como
el ideal del yo (moral). Para Freud, la formación del yo ideal está encomendada por la
conciencia teniendo como voz de partida, los padres, educadores, profesores. Todo lo que
la persona logra o posee, como sentimiento de realizaciones confirmado por la experiencia,
ayuda a incrementar su auto-estima (expresión de la magnitud del yo).
4.1.1. Instancias del aparato psíquico: Ello, Yo y Superyo
Freud presenta estructuralmente al Ello con demandas pulsionales fuertes, de gran
intensidad y de difícil control que busca la satisfacción inaplazable “las tensiones de las
necesidades instintuales” y de las “sensaciones cenestésicas”, que se sienten con relación al
placer producido por una reducción de tensión debida a la satisfacción de las necesidades y
al displacer, incremento de tensión por carencia de satisfacción. Nos dice además que “El
ello obedece al inexorable principio del placer, más no sólo el ello se conduce así. Parecería
que también las actividades de las restantes instancias psíquicas sólo consiguen modificar el
principio del placer, pero no anularlo”. (Freud, 1938/1981, p. 3380).
El yo como segunda instancia en Freud, va dirigida a la “autoconservacion”, por lo
tanto como lo afirma el autor está en contacto con el mundo a través del aparato perceptual
pero también hacia el interior restringiendo las demandas del ello. Del mundo exterior
percibe los estímulos, capta y elude experiencias, adecuándolo a su propio ser. Hacia el
interior trata de dominar las exigencias de los instintos suprimiéndolas o aplazándolas. Así
es una instancia que regula o controla el ello y el mundo exterior respondiendo con
angustia al displacer sea del interior o del exterior pues es regido por el principio de
placer-displacer.
Freud en “Yo y el Ello” (1923), afirma como los restos verbales vienen de
percepciones acústicas y se inscriben en lo pre-consciente, más que el aparato visual y
motor. A partir del sistema perceptual se desarrolla el Yo. El Yo es una parte del ello
modificada por el mundo exterior. La percepción es para el Yo lo que para el ello es el
instinto. El Yo representa la razón, la reflexión, lo que para el ello, son las pasiones. La
función del Yo está en regir los accesos de motilidad en su relación con el ello pero
también el Yo se muestra forzado a transformar en acción lo que quiere el ello.
Entre las funciones del yo que se ubican en el exterior están las funciones de la
percepción, la memoria, la atención, la conciencia, el juicio, el razonamiento, como formas
de conocer, evaluar e interpretar el mundo. Estas funciones pueden verse perturbadas
generando fragilidad en el Yo, es decir aproximándose más al ello.
La tercera instancia es el superyó, así Freud describe como por medio de la
identificación y de la introyección los padres pueden quedar dentro de nosotros como parte
de estos dos procesos.
Como sedimento del largo período infantil durante el cual el ser humano en formación vive en dependencia de sus padres, se forma en el yo una instancia que perpetúa esa influencia parental y a la que se ha dado el nombre de super-yo. En la medida en que se diferencia el yo o se le opone, este super-yo constituye una tercera potencia que el yo ha de tomar en cuenta. (Freud1938/1981, p. 3381)
Las elecciones de objeto pertenecientes al primer periodo sexual son la madre y el
padre, así el primer estado de angustia referido por el autor es cuando el bebé se separa de
la madre y pierde su protección.
Según lo afirma Freud, el Superyó no es solamente un residuo de las primeras
elecciones de objeto del ello sino también una formación reactiva contra estas, (como el
padre: debes ser o no debes ser). El superyó conserva el carácter del padre y en la medida
que se intensifica, la autoridad, religión y enseñanza, se instauran en el Yo como conciencia
moral o como sentimiento inconsciente de culpa. Al respecto, María, Gina y Ana han
recibido patrones de autoridad irritativos más que tolerantes en la formación de sus hábitos
y con relación al cumplimiento de logros académicos, todo lo cual ha generado frustración,
desesperanza y culpa por tratar de alcanzar el ideal de los adultos, revelándose el conflicto
entre su mundo interior y exterior.
El ideal del yo o superyó, es para Freud la representación de la relación del sujeto
con sus progenitores, el ideal se origina en el complejo de Edipo y es la expresión de los
impulsos más fuertes del ello. El superyó, abogado del ello, se opone al yo y es el
representante de la realidad. Los conflictos entre el yo y el superyó reflejan el conflicto
entre lo real y lo psíquico, entre el mundo exterior y el interior, la aspiración hacia el padre
queda planteada en la religión o en personas que ejercen autoridad con mandatos y
prohibiciones morales.
Es probable que en las tres niñas, el superyó severo se manifieste como críticas
extremas al Yo convertido en un componente destructor que no les permite estar
tranquilas. Desde el punto de vista de restricción de los instintos o de la moralidad dice
Freud que el ello es amoral, el yo se esfuerza en ser moral y el superyó es híper moral
pudiendo ser tan cruel como el ello. María, Gina y Ana sentían voces que generaban culpa,
castigo, cantaleta provenientes de la familia y el colegio que se entrecruzaban entre el
mundo interno y externo, aumentando su ansiedad. En el caso de María en su inquietud
motora y en Gina y Ana en relatos largos, confusos y algunas veces incoherentes.
4.1.2. Relaciones entre las instancias de Freud.
En el Compendio de Psicoanálisis Freud (1938) describe la forma en el Yo surge
de la instancia del ello en su contenido inconsciente que luego se refuerza con una nueva
cualidad inconsciente cuando el yo reprime ciertas representaciones y las envía al ello.
En el aparato psíquico originalmente, todo era ello; el yo se desarrolló del ello por la incesante influencia del mundo exterior. Durante esta evolución, ciertos contenidos del ello pasaron al estado preconsciente y se incorporaron así al yo; otros permanecieron intactos en el ello, formando su núcleo. Durante este desarrollo el joven y débil yo volvió a desplazar al estado inconsciente ciertos contenidos ya incorporados, abandonándolos, y se condujo de igual manera frente a muchas impresiones nuevas que podría haber incorporado, de modo que éstas, rechazadas, sólo pudieron dejar huellas en el ello. Teniendo en
cuenta su origen, denominamos lo reprimido a esta parte del ello. (Freud, 1938/1981, p.3390)
Freud aclara las funciones de las tres instancias cuando describe:
El ello tiene como propósito vital del organismo individual: satisfacer sus necesidades innatas. No es posible atribuir al ello un propósito como el de mantenerse vivo y de protegerse contra los peligros por medio de la angustia: tal es la misión del yo, que además está encargado de buscar la forma de satisfacción que sea más favorable y menos peligrosa en lo referente al mundo exterior. El super-yo puede plantear, a su vez, nuevas necesidades, pero su función principal sigue siendo la restricción de las satisfacciones. (Freud, 1938, pp. 3380 – 3381)
En Inhibición, Síntoma y Angustia (1925), Freud, explica como la inhibición es la
restricción de las funciones del Yo como empobrecimiento de energía. El síntoma es un
sustitutivo de la expectativa de satisfacción del instinto, es el resultado de un proceso de
represión, la represión parte del yo a veces, por mandato del superyó. Por medio de la
represión logra el Yo alcanzar al consciente, la descarga de excitación propuesta por el ello,
no tiene efecto por la represión consiguiendo el Yo inhibirla o desviarla.
En los tres casos se observa la represión, pues la percepción de sensaciones
terroríficas unidas al abandono despierta impulsos instintivos indeseados que a pesar del
placer, su realización puede tomar un carácter más compulsivo y descontrolado que
placentero como la descarga por el movimiento, como en el caso de María.
Para Freud, la angustia es la reacción del yo al peligro, tratando de evitar o escapar
de esta situación, nace de un estado de peligro y se reproduce cada vez que surge un estado
parecido y reacciona a un peligro primitivo y no actual, como impresiones sensoriales:
oscuridad, estar solo o ante una persona extraña. La imagen mnémica de la persona querida
tiene una carga muy intensa y la angustia surge cuando reacciona al hecho de darse cuenta a
la falta de objeto o separación. Las tres niñas experimentaron la angustia reviviendo
sensaciones de abandono terroríficas por medio del juego en psicoterapia.
El ello no puede experimentar angustia porque no discrimina las situaciones
peligrosas. En el ello sucede algo que activa situaciones peligrosas para el yo y da la señal
de angustia para inhibirlo. El yo intenta evitar la angustia que se mantiene por un tiempo,
ligada por la formación de síntomas y los progresos del desarrollo, el yo desplaza las
situaciones peligrosas. De acuerdo a Freud (1925), el peligro del desamparo psíquico es en
la época de inmadurez del yo, el peligro de la pérdida de objeto a la dependencia de otros y
el miedo del superyó al periodo de latencia como en el caso de las tres niñas quienes se
encuentran en la etapa escolar.
La situación de abandono que es reconocida, recordada y esperada, crea en Yo una
forma de situación traumática pasiva y lo repite activamente en el juego, pasando de la
pasividad a la actividad. Cuando el niño de pecho le falta su madre, es una situación
peligrosa y traumática para éste, si corresponde a la época en que la madre es la única que
lo puede satisfacer. La primera angustia es la perdida de la percepción del objeto, pasando
después a la pérdida del cariño del objeto reviviendo la condición de peligro.
En Duelo y Melancolía (1915-1917), Freud explica el duelo como la reacción a la
pérdida de un ser amado o un ideal acompañado con un estado de ánimo muy doloroso. En
las experiencias de abandono sufridas por María, Gina y Ana hay pérdida real de la madre
y el padre o cambios de cuidadores que han generado un profundo vacío psíquico y
confusión.
4.2. M. KLEIN, LA TEMPRANA INFANCIA Y LOS MECANISMOS DEFENSIVOS
Klein, en La contribución a la psicogénesis de los estados maniacos-depresivos
(1935), describe cómo en el primer año de vida se observa una elevada fase del sadismo,
en los primeros meses hay impulsos sádicos dirigidos contra el pecho de la madre y contra
el interior de su cuerpo (vaciar, devorarlo, destruirlo). Para esta autora, la evolución en el
desarrollo psíquico del niño está regida por los mecanismos de introyección y proyección,
el yo introyecta objetos buenos y malos, buenos cuando el niño consigue el pecho de la
madre y malos cuando es negado, así el bebé proyecta su propia agresión sobre el objeto
malo. El niño siente los objetos peligrosos, perseguidores, devoradores instalándolos no
sólo en el mundo exterior sino dentro del yo, pasando por situaciones de ansiedad y creando
diferentes mecanismos de defensa.
Uno de los primeros mecanismos de defensa que Klein resalta, en este trabajo es la
negación de la realidad psíquica, que restringe los mecanismos de introyección y
proyección. Esto se observa en la negación de la realidad externa (base de la psicosis) o de
los perseguidores internalizados (base de la paranoia) o en la ansiedad paranoide del niño
(miedos infantiles a los magos, brujas) que se liga a los mecanismos obsesivos de aparición
temprana. Esto se puede ver en los tres casos, pues las niñas utilizan este mecanismo de
negación para deshacerse su dolor y rabia.
Para ella, si el niño se identifica con el objeto bueno, los impulsos libidinales
desarrollan deseo y amor de devorar el objeto, así el mecanismo de introyección se
refuerza. Otro estímulo para el aumento de la introyección es la fantasía en donde el objeto
puede ser conservado en el sujeto y los peligros son proyectados en el mundo exterior, si la
atención por el objeto aumenta y se establece un reconocimiento de la realidad psíquica, la
ansiedad por miedo a que el objeto sea destruido puede producir melancolía. Una vez
introyectado el objeto no puede salvarse en el interior pues se considera un lugar peligroso
donde puede morir, situación que se define como la pérdida del objeto amado, así el yo se
identifica con los objetos buenos pero también se da cuenta de la propia dificultad para
protegerlo contra los objetos perseguidores internalizados y contra el ello.
La destrucción y expulsión del objeto (anal) inicia el mecanismo depresivo,
mostrando la relación entre paranoia y melancolía. Los objetos buenos y malos están
diferenciados, el odio del niño se dirige contra lo malo, y el amor e intento de reparación
hacia el objeto bueno, así esta ansiedad producida empobrece el desarrollo mental.
Según Klein, en la melancolía, la formación del superyó y los malos objetos
internalizados, los ataques de esos objetos y la necesidad de cumplir sus exigencias y
aquietarlos dentro del yo determinan el surgimiento de la persecución. Así, el yo trata de
mantener separados los objetos buenos de los objetos malos, los reales de los fantaseados,
y como resultado se dan los objetos extremadamente malos y extremadamente perfectos;
cuanto mayor es la ansiedad por perder los objetos amados, mayor es la lucha del yo por
salvarlos y su reparación se convierte en una fuerte exigencia. Este mecanismo de defensa
de la escisión de presenta también en los tres casos.
Para Klein, la ansiedad del paranoico está relacionada con la preservación de los
buenos objetos internalizados (totales) con los cuales el yo se identifica, la ansiedad del
depresivo es más compleja, se da por miedo a que los objetos buenos y el yo sean
destruidos, se esfuerza por salvar los objetos buenos internalizados y externos. Los
sufrimientos relacionados con la posición depresiva lo llevan regresivamente al estado
paranoico; el depresivo está lleno de dolor y ansiedad por el objeto y tratara de unirlo como
un todo, mientras que en el paranoico el objeto despedazado representan muchos
perseguidores. Las niñas viven en un mundo persecutorio la mayor parte del tiempo, lo que