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GINA Y LA RELACIÓN COMPLACIENTE CON LA TERAPEUTA

5. CASOS

5.2. GINA Y SU CASTILLO CONGELADO

5.2.2. GINA Y LA RELACIÓN COMPLACIENTE CON LA TERAPEUTA

Gina relacionó en la primera sesión sus dificultades académicas con el motivo de iniciar psicoterapia, recordando las ayudas en fonoaudiología por la dificultad en la pronunciación, pero hacia la mitad del ciclo terapéutico me comentó que creía que íbamos a salir en un programa de televisión. En varias ocasiones, sus relatos estaban relacionados con fantasías de sentirse pobre, herida o atacada. Gina expresó desde el inicio de las sesiones, su necesidad de ayuda y la aceptación de nuestros encuentros, con la confianza de que podía guardarle, en su caja de juguetes o en el cofre, todas sus pertenencias, como se observa en las dos siguientes viñetas, que recuerdan el encuentro acogedor de su madre adoptiva con ella.

“G. ¿Qué es esto? (muestra un cofrecito de juguete de plástico)

T. Un cofrecito. Puedes guardar lo que hagas ahí. (Sigue sacando elementos de la caja de plastilina, tiene congestionada la nariz y a veces es difícil entender lo que 138

habla, así como también mantiene un tono muy bajo de voz).Te gusta la plastilina, ¿tienes plastilina?

G. Sí, pero a mi mamá no le gusta la plastilina, que nosotros juguemos, porque se pega a las cosas. ¿Qué es esto?

T. Es plastilina que está seca, como una esponja. Cuando hablas de nosotros, ¿de quiénes hablas?

G. Mi hermano y yo jugamos con la plastilina, mi hermano tiene once, en este momento tiene también una psicóloga y también una profesora que va a la casa, de matemáticas. Es chévere que a uno le ayuden. Mi mamá me explica y yo lo hago, no puede ser mucho con mi papá porque él trabaja en una empresa y viaja a todas partes para ayudar.

T. Ah, ¿tu papá también ayuda?

G. Si, a los niños que tienen dificultades, como que no puede caminar bien. T. Esa es una dificultad, ¿conoces otras?

G. La dislexia, que uno confunde las palabras por eso lo llevan a una psicóloga y le hace ejercicios. (Silencio. Sigue haciendo moldecitos de figuritas y yo comienzo a hacer círculos también en plastilina).

En la primera sesión Gina le informó a la terapeuta lo que sucedía en su casa, las normas de mamá y los viajes y ausencias del papá. En sesión, desde el primero momento, mantuvo las normas: limpiaba el piso cuando se caía la plastilina y recogía los útiles y las temperas al finalizar el juego, y tal vez se preguntaba ¿Cuáles serán las normas de la terapia? y ¿Esta señora será como papá que no está siempre presente?

En este momento de la psicoterapia la complacencia de Gina, ya se ha establecido como una forma de relación con el otro. Tal vez es lo que hace siempre: complace pero se llena de rabia, porque después de tanta complacencia finalmente se van y la olvidan.

En la segunda sesión, Gina dibujó dos montañas mientras describía que ella estaba en un pueblo muy pobre y en una finca con piscina. Tal vez, ese día en sesión mostró la 139

imagen pobre de su madre y familia biológica y la imagen de su madre y su familia adoptiva, donde hay abundancia. Ella misma probablemente oscila entre sentirse pobre por sus incapacidades o rica cuando puede lograr lo que se propone.

Me dice frecuentemente “eres muy buena”, con lo cual trata de seducirme y complacerme para que no le abandone, como si me dijera “la gente buena no abandona y si eres muy buena no vas a defraudar a nadie y tampoco me vas a abandonar”. Complacencia y obediencia son sus formas de relación. En esta misma sesión, realizó un dibujo en donde Gina expresó su necesidad de no querer separase de mí, pintó a Gina y a la terapeuta muy pegadas, como expresión de una identificación adhesiva y a ella con gafas negras con las que filtra sus ansiedades y el resplandor del sol-padre quien la aleja de la madre. Pero también muestra su forma de equivocarse, negar, ensuciar y su propia manera de ser libre.

ILUSTRACION 8

“T. Saca las temperas y escoge una cartulina de color verde fosforescente. (Revisamos las temperas, abrimos las tapas de cada una. Me señala un rodillo de espuma pero no me dice nada).

G. (Echa la tempera en la hoja y dice), es que me da miedo echar. (Señalando un mezclador de plástico, sin embargo lo hace. Pinta dos montañas unidas grandes, un sol de color amarillo, yo mientras tanto pinto una flor roja y unas nubes). Habla en voz baja (casi no le entiendo)”.

G. Esta soy yo y esta eres tú, estamos en un montaña viendo. T. Quieres que yo esté en tu dibujo.

G. Las dos solamente.

T. Quieres que yo esté para que quedemos siempre juntas y que ¿no me vaya? G. Sí. Yo me voy a poner unas gafas de sol (las pinta)

En esta misma sesión pintó otro dibujo con las figuras separadas incluyendo animales, pasando de una primera escena (Ilustración----) en donde estamos las dos como pareja, a una segunda escena (Ilustración---) en donde dibuja a una pareja hombre-mujer e incluye en su relato a una tercera persona, madre, quien le toma foto a la pareja. En este segundo dibujo refleja tal vez la intervención del padre que la aleja de su madre.

ILUSTRACION 9 “G. Voy a hacer otro dibujo

Eres muy buena (me mira) nos hicimos en una montaña y fuimos a una finca y mi mamá nos tomó una foto. Tenemos una finca cerquita a Girardot, en un pueblito que se llama Nariño, es muy pobre pero la finca es muy chévere hay piscina, el pueblito es pobre, tiene una iglesia muy bonita, esta desde hace tiempos, desde

antes de yo haber nacido. Voy a hacer un pececito. (Con el rodillo mezcla colores) Voy a lavar el rodillo, entra al baño, ¿De dónde se prende la luz?

Después de lavarlo, pinta con moldes, varios objetos, un pato. Sabías que Ximena (profesora) me dijo, si disfrutas mucho el tiempo, se pasa muy rápido”

“G. Perdón que no me está quedando tan bien

T. No tienes que pedirme perdón, dibujamos lo que queremos. ¿Crees que si no pintas bien no te voy a querer?

G. Sí, Me deslicé en el corredor del colegio y me cogí de la pared. Voy a hacer un perrito y un gatico. Tu familia tiene una mamá soltera y la niña única, voy a pintar un ángel”

“G. Arreglemos la plastilina y la guardamos. Yo tenía mi Cara de papa, ¿quieres ver? se endureció. ¡Soy un éxito! Limpiemos el piso. Mi mamá no le gusta jugar con plastilina porque se mancha, a mi mamá le gusta que yo limpie y yo lo hago encima de una bandeja de juguete.

T. Chao Gina.

G. Chao Marce, Viste que conmigo es muy rico jugar”

En estas primeras sesiones, sentía la relación contrastante entre su comportamiento escolar, muy hostil y envidiosa con sus compañeras, y su comportamiento obediente con su madre adoptiva y complaciente, perfecta y pulcra con la terapeuta y los profesores.

También era frecuente en las sesiones con Gina, que me encontrara haciendo figuras en plastilina con huecos, dibujos con tormentas o casas cerradas con ladrillos y sin ventanas, lo que me indicaba contra-transferencialmente su fragilidad yoica, los terrores de la niña y sus defensas.

T. Seguimos jugando con la plastilina, (arepas con huecos por dentro)”.

Expresaba también que mis trabajos en plastilina eran mejores que los de ella, pidiéndome que los intercambiáramos, tal vez porque quería poseer todo lo bueno de parte mía y de otros que representan autoridad. Detrás está la niña envidiosa que quiere apropiarse de todo lo bueno.

En la siguiente sesión, Gina se mostró muy celosa con quienes tienen lo deseado y rabiosa cuando alguien se acerca a su padre, ese ser idealizado al que ella quiere parecerse.

T (Seguimos jugando plastilina, me dijo que cambiáramos las figuras). ¿Quieres tener las cosas bonitas para que de pronto yo quisiera estar más contigo.

G. Mariana (compañera del colegio) tiene la American Girl (muñeca de moda) y me dan celos.

T. Como mi figura, como con tu hermano.

G. Sí, siempre nos ponemos a pelear, él me dice que soy un bollo, porque él se quiere parecer a mi papá y yo soy igualita a mi papá, yo soy la American Girl de mi papá. Quiero ser igualita a mi papá, como un chicle”

“G. Yo sí, mira, (me muestra), cámbiame por tu plato (No podía hacerlo bien, se ríe).Estábamos calladas en el programa de T.V., para no distraernos (Seguimos jugando)”

En esta viñeta se puede observar la identificación adhesiva de Gina con su padre, en donde quiere ser igualita a él “como un chicle”, para poder estar pegada a él y sentir que así puede existir y ser como él.

En la sesión cinco, me mostró tres fotos en las cuales la cara de la mamá estaba rayada, habían sido rayadas por Gina usando sus uñas y un lápiz. El temor retaliatorio de sus ataques a la madre lo sentía conmigo, mostrándome su temor de ser atacada por mí cuando me preguntaba si tenía las “uñas pintadas”, asegurándose que mis uñas fueran

buenas. En las fotos se podía observar rayada la cara de su madre, y Gina explicaba que lo había hecho con las uñas cuando sentía que su madre adoptiva la abandonaba.

“T. ¿Quieres contarme de éstas fotos?

G. Las tengo guardadas, ésta es una casa, yo me he mudado muchas veces, donde vivía con mis primos (señalando la foto dos) y ésta es en una casa de la amiga de mi mamá (señalando la foto uno) y ésta en Foto Japón (señalando la foto tres). ¿Tus uñas están pintadas?

T. Sí.

G. Antes era como una mogolla, tierna, en esta foto (Foto tres). Mi papá está haciendo con el dedo una grosería.”

“G. Cuando era pequeña la rayé (señalando la foto dos) y me acuerdo bien que con mis uñas, la rayé, la raspé, la cara mía, la raspé. Y también ahora cuando me pongo furiosa con mi mamá, la rayo con un lápiz la cara de mi mamá.

T. A veces uno se pone furioso con la mamá, eso puede pasar. ¿Qué te pone furiosa?

G. Cuando le trato de decir algo a mi mamá y ella está con mi hermano y se interesa por él.

T. ¿Qué te hace pensar que le pone más atención a él?

G. Es que yo pienso que ya no me quieren y quieren que ya no esté con ellos. Porque están con mi hermano porque le va bien en las materias.

T. Eso te pone triste y con rabia.

G.Y lo hago con lápiz porque si lo hago con esfero no lo puedo borrar (señalándome la fotos rayadas) A veces le da rabia conmigo cuando me porto mal, cuando no obedezco, cuando no me quiero acostar.”

En esta sesión, Gina mostró un gran vacío emocional al sentir que no es aceptada ni querida por su familia, como si no hiciera parte de ésta por el hecho de portarse mal y no ser buena estudiante. Esto la que la convierte en una mala hija. Cuando siente esto, expresa su tristeza y su rabia y es cuando ataca las fotos con sus uñas y con el lápiz, dejando claro 144

con esto último, su deseo de atacar pero sin hacer un daño permanente con esfero y así poder borrar sus errores y ser de nuevo querida. Probablemente quisiera que sus padres sólo la miraran bien a ella. Pero como siente que no es así, se elimina a sí misma y luego a la madre. A través de su comportamiento, Gina ha logrado que sus compañeras del colegio le teman, ya que puede ser muy mala con éstas, lo que le genera emociones de angustia y culpa aumentando su agresividad. Los padres además muestran dificultades en establecer límites claros; en ocasiones lo hacen de manera conjunta, establecimiento normas y castigo físico. En la siguiente viñeta se observa su omnipotencia, su necesidad de sentirse poderosa y ocupar un lugar especial en la mente de los otros. Gina quiere ser la única, la mejor, la que quiere ayudar a los otros pero, como no lo logra, se llena se rabia, envidia y de voracidad atacándolos en secreto como hace con las fotos.

“T. Te gustaría ser famosa.

G. Sí, sin un error. Nosotros (mamá y ella) habíamos llegado caminando, desde la once, seguimos derecho para comer algo, un queso pera y adentro tiene bocadillo y un jugo fruto de pera, ella no podía abrir su frasco y yo sí se lo pude abrir. ¿Ya si te pintaste las uñas? (pensé cuando rayaba la foto de su mamá con las uñas)” “G. Hola, Quiero jugar (Saca todos los muñecos y los bota en el piso en silencio) ¿Cómo se llama la niña de otra caja?, la mía es VIP

T. Te gusta tener un lugar súper especial G. Sí.

Al final del proceso psicoterapéutico a Gina le gustaba jugar más con sus muñecos que pintar, mostró la envidia hacia sus compañeras y hacia la terapeuta. En la siguiente sesión, me asignó el rol de una compañera del colegio frente a quien repetidamente muestra su envidia.

“G. Sí. Ya saqué con lo que quiero jugar y es otra familia, padres, dos hijos, un caballo, un baño, un corral, las botellas, la cocina, pescados, gafas, papá con gafas, mamá, tijeras. Yo era papá y mamá y tú los dos hijos. Él es un nerd y él es un kool, está en la onda y los nerdos sólo les importa estudiar. Se queda en el pasado, inteligente, y el otro es popular como mi hermano. La mamá, el papá, los hijos, no, primo, (busca muñecos) estas dos son y Marce, tú eras mi mejor amiga, tú me visitabas, yo vivía con mis papás y yo era una niña. No pero tal vez más fácil, es que Marce es como Juana (compañera a la que envidia Gina)”

En la viñeta anterior se ve como ella quisiera hacer parte de una familia diferente nerds y populares y no pobre, diferente e incapaz. Y no sabe bien a quien parecerse, porque si la persona tiene mucho éxito se llena de envidia y la va a atacar.

Desde el comienzo de la relación terapéutica, sentía que no era fácil para ella crear relaciones de confianza pero sí relaciones de complacencia con los adultos. A demás en las sesiones generalmente Gina mostraba una posición distante en la mayoría de los juegos, separando los juguetes de ella de los míos, como si tuvieran que ser dos mundos deferentes para poder mantenerlos separados.

“G. Mientras que tú jugabas yo estoy con los otros”.

“G. Tú juegas con tus muñecos y yo con los míos. El adolescente llegaba y ellas estaban jugando con sus juguetes, el bebé estaba viéndolas, él era el novio de ella”. Cuando Gina separa los mundos de ella con los de la terapeuta quisiera alejarse de esta, tal vez quisiera hacer parte del mundo de los hombres y no de las mujeres, pero a la vez quisiera que las mujeres la aceptaran y la quisieran, por eso las obedece y se vuelve complaciente con ellas. Se llena de celos con el hermano a quien siente que ha conquistado a sus padres siendo nerd y popular mientras que ella no logra ni lo uno ni lo otro.

En la última sesión, sentí su rabia por el cierre del proceso, el cual sentía como un abandono mío hacia ella. Construyó un tigre en plastilina que no quiso dejar en la caja de juguetes porque sentía que podía “desaparecer” como ella sentía que estaba desapareciendo para mí. La paciente siente el fin de las sesiones como un castigo cruel y vengativo, como los castigos que recibe de su padre. Gina me mostró su dolor y su rabia simbolizada en un tigre, el cual le permitiría seguir atacando y defendiéndose, después de finalizado el proceso. Gina continúa sintiéndose rechazada por ser diferente o “multicolor”.

G. (Alcanza la plastilina) Voy a hacer una pizza. ¿Si fuera el último día hoy? (ya sabe que es el último día).

T. Terminamos hoy y después vamos de vacaciones.

G. Hoy hicimos una evaluación de matemáticas y me fue bien. Se tomó mi gaseosa una compañera, pero no me paró bolas, lo hizo rápido, voy a hacer una persona o como un sujeto ¿Los dibujos me los guardas?

T. Sí, claro

G. ¿Sabes qué voy a hacer? Es un sujeto pero no le gusta el agua, puedes hacer un rio porque él va a tomar agua, la carita, adivina. Va a ser un tigre, tigre que me lo voy a llevar a la casa, él no se podía mojar, montañas, agua para que tome, el sol, el pasto. Es un tigre, colita, los ojos azules, era multicolor, era su papá, el arcoíris y le gustaba jugar, pero no jugaban con él porque era multicolor y los otros no y se sentía bien porque tenía un papá y una mamá y un hermano. Con la familia estaba tranquilo y los amigos lo rechazaban. Él jugaba con su hermano, lo poníamos en la casita. Que todos son distintos, ¡quiero destruirlo! o ¿lo guardas? (Guarda la plastilina) Me lo llevo, para que no me desaparezca, Chao marce!

Gina sabe que se va y teme que alguien venga a remplazarla. Sigue teniendo envidia con los multicolores, esos de ojos azules. Siente que convertida en tigre podría atacarlos, pero disimula con la imagen de una familia, papa, mamá hermano, con la que se siente bien. Desplaza la envidia hacia el colegio. No sabe si dejar la rabia con Marce o llevársela,

pues ella sabe que la rabia le da fuerzas. Teme volverse un atacante cruel, como el tigre, pero reconoce que eliminar la rabia puede debilitarla.