DEL IMPUESTO PROGRESIVO SOBRE LA RENTA: INDICADORES FUNDAMENTALES
CUADRO III.2.2.1
2.2.2. Aplicación a bases de microdatos
El empleo de bases de microdatos presenta ventajas con respecto al uso de tabulados generales, aunque también requiere de la especificación de supuestos y ajustes que conllevan cierta discrecionalidad. Las principales ventajas son la mejor calibración de modelos y cálculos aplicados, por el hecho de contarse con información individualizada de los encuestados, y la posibilidad de llevar a cabo microsimulaciones que derivan en una mayor riqueza descriptiva.
En el presente apartado se replica el cálculo de indicadores de distribución, con el objetivo de apreciar si existen o no diferencias sustanciales con los obtenidos sobre la base de tabulados generales. En primera instancia se especifican las variables relevantes de la base de microdatos empleada y los tratamientos aplicados a las mismas y, en segundo término, se realiza la microsimulación del Impuesto a las Ganancias. Efectuado el ejercicio, se procede a tabular las hipotéticas obligaciones
individuales tributarias estimadas y los ingresos disponibles, para luego verificar el valor asumido por los índices de concentración impositiva y el grado de corrección logrado a partir del impuesto. Finalmente, se comparan los sets de indicadores obtenidos en base a ambos procedimientos y se concluye si existen o no diferencias sustanciales.
El ejercicio de microsimulación aquí presentado se estructura a partir de una serie de fórmulas condicionales programadas para Microsoft Excel que, en conjunto, determinan un programa computacional que pretende ser un aporte para el trabajo empírico en la materia. La ventaja de este programa es su sencillez operativa y su flexibilidad. Ofrece el atractivo de permitir estimar de modo simple y rápido el modo en que se modifican ajustes por subdeclaración, mínimos exentos, niveles de deducciones, bases imponibles, obligaciones tributarias e ingresos disponibles a partir de cambios, reales o supuestos, en coeficientes de ajustes de ingresos, ganancias no gravables, deducciones personales, exenciones o escalas de alícuotas aplicables, entre otros conceptos. Basta con asignar de manera sucesiva a los datos de entrada del programa el valor de los nuevos parámetros considerados y correr la aplicación para que se ejecute automáticamente la serie de órdenes programadas y obtener de manera instantánea las salidas correspondientes.
a) Datos
Se emplea la base de microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares INDEC del cuarto trimestre 2012 correspondiente a los 31 aglomerados urbanos relevados que contiene 54.690 registros. La misma se encuentra disponible en formatos SPSS, Stata y DBF47 para adecuarse a la aplicación empleada en su tratamiento. La elección del período, como ya se dijo, obedece al hecho de disponerse la información relevante de AFIP más actualizada al ejercicio fiscal 2012.
47 Las bases de microdatos en todas sus versiones, los documentos metodológicos correspondientes y
los instructivos de clasificadores y códigos pueden descargarse en http://www.indec.gov.ar/bases-de- datos.asp.
En cuanto a la información impositiva, al igual que en la sección 2.2.1, se toman los datos contenidos en los cuadros sintéticos por tramo de ingreso gravado que surgen de las declaraciones juradas personales (F. 711) de los contribuyentes al régimen.
Las variables seleccionadas para la microsimulación se detallan en el punto I.1 del Apéndice metodológico, en donde figuran los códigos internos de la base usuaria. En el caso de la variable PONDERA, cuya función es proveer de una medida de expansión poblacional a partir de la cantidad de registros contenidos en la muestra, en una primera instancia se incluye con el valor informado por el INDEC. No obstante, en caso de llevarse a cabo estimaciones que requieran expandir la población de los aglomerados urbanos relevados al total del país, la variable se ajusta por un coeficiente de corrección que surge del censo de población48.
b) Procedimiento microsimulación
Antes de proceder al tratamiento de las variables, se trabaja en la depuración de la base (ver punto I.2 Apéndice metodológico). En primer término se filtran las encuestas no realizadas para luego extrapolar a las mismas los resultados obtenidos de las efectivamente llevadas a cabo. Posteriormente, a fin de discriminar entre los registros con ingresos nulos en el mes de referencia aquellos casos de pertenencia a población estructural sin ingresos (menores de edad) y los que corresponden a población relevante sin obtención de entradas en el período de referencia, se efectúa el cruce con el campo que recoge la edad de los encuestados. De este modo, se obtiene el conjunto de observaciones sobre el que se aplica la serie de pasos siguientes.
El siguiente paso es el ajuste de ingresos por subdeclaración (punto I.3 Apéndice metodológico). Como en este caso se cuenta con información desagregada por tipo de ingresos para cada uno de los registros individuales de la base, es posible corregir de
48 El último Censo Nacional de Población y Viviendas para Argentina corresponde a 2010 e indica una
población de 40.117.096 habitantes, lo cual requiere expandir en 1,58 el parámetro PONDERA de la EPH correspondiente al cuarto trimestre 2012.
manera diferencial, atendiendo a la naturaleza de las rentas percibidas y al estrato de ingresos del individuo informante.
Existen en Argentina diversos antecedentes de estudios dirigidos a estimar porcentajes de subdeclaración de ingresos. Como reseñan Gómez Sabaini y Rossignolo49, en un trabajo presentado por Heber Camelo (1998) se revaloriza una investigación realizada como subproducto del cambio de base 1986 de las Cuentas Nacionales. Luego, Santiere y Gómez Sabaini (1999) en un estudio sobre incidencia distributiva de los impuestos, después de una evaluación de antecedentes, adoptan los correctores propuestos en Camelo (1998) por conservar actualidad y coherencia, traduciéndose en un ajuste global de 47% respecto a los niveles de la encuesta, debidamente desagregado, aplicado a los tres años estudiados (1986, 1993 y 1997). Una investigación sobre pobreza llevada a cabo por el Banco Mundial (1994) utiliza índices correctores -siempre por estratos de ingreso y fuente de los mismos- que figuran como suministrados por CEPAL. Más tarde, en una publicación sobre incidencia distributiva de los impuestos, Gasparini (1998) trabaja en el mismo sentido, presentando un conjunto de coeficientes que se basan en información preliminar, tanto para la EPH como para la ENGH, que surgen de estimaciones a partir de datos macroeconómicos. Llach y Montoya (1999), entretanto, calculan coeficientes de subdeclaración por fuente para los años 1986 y 1993, mientras que Santiere, Gómez Sabaini y Rossignolo (2000) también utilizan coeficientes de ajuste, calculados por la Dirección de Programación del Gasto Social a partir de datos de la Dirección Nacional de Cuentas Nacionales del Ministerio de Economía. Gómez Sabaini, Harriague y Rossignolo (2011), y Gaggero y Rossignolo (2011) utilizan un procedimiento similar. En este último caso, los coeficientes empleados implican un ajuste del 18% sobre los ingresos de asalariados y un aumento del 31% sobre las jubilaciones y pensiones, mientras que los intereses y alquileres se multiplican por 5,6,los ingresos de cuentapropistas, por 2,08 y los de empleadores, por un coeficiente de 3,06.
49
GÓMEZ SABAINI, J.C. y ROSSIGNOLO, D. (2014). La tributación de altas rentas en América Latina. Serie Estudios y Perspectivas Nº 13. CEPAL, pp. 49-52.
En virtud de la actualidad de los coeficientes estimados en el trabajo de Gaggero y Rossignolo (2011) y dada su proximidad con el período fiscal seleccionado para la microsimulación (2012), es que se aplican los mismos para la corrección de los ingresos informados en la EPH. El detalle de los coeficientes de ajuste por fuente y quintil de ingreso se presenta en el Cuadro III.2.2.2.1.