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CONCIENCIA EN EL CEREBRO Replica a Philosophical Foundations

EL ARGUMENTO PRINCIPAL DEL L1BRO:

LA

FALACIA MEREOLOGICA

El argumento mas importante dellibro, el que se repite una y otra vez, es el desenmascaramiento de 10que Bennett y Hacker llaman la «falacia mereo16gica», que ellos definen como la atribuci6n a las par- tes de aquello que s6lo tiene sentido cuando se atribuye al todo. La forma tipica que esta falacia adopta, segun ellos, es que los neuro- cientificos dicen cosas como que el cerebro piensa, percibe, confia, se pregunta, decide, etc., cuando de hecho la caracterizaci6n correcta seria que fa persona enter a piensa, percibe, confia, se pregunta, deci- de, etc. La falacia esra en atribuir a la parte, el cerebra, 10que s6lo tie- ne sentido cuando se atribuye al todo, a la persona en su totalidad. Espero que sea evidente que esto se sigue de la visi6n wittgenstei- niana: dado que la parte, es decir, el cerebra, no puede exhibir la conducta consciente, y dado que esta es esencial para la atribuci6n de la conciencia, no podemos atribuir dolores al cerebra.

Voy a hacer una observaci6n pedante, cuya importancia se perci- bira mas adelante. Seglin la prapia explicaci6n de nuestras auto res, este

no puede ser, estrictamente hablando, un caso de falacia mereologi- ca, la falacia de atribuir a la parte

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que solo tiene sentido cuando se atribuye al todo, porque si

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fuera, poddamos eliminar la falacia sim- plemente con la adicion de una referencia al resto del cuerpo. La re- lacion del cerebra con el resto del cuerpo es sin duda una relacion de parte y todo. El cerebra es una parte de mi cuerpo. Bennett y Hacker dicen que unicamente la persona puede ser el sujeta de atribuciones psicologicas, no el cerebra solo. Pera la persona no est<!relacionada con el cerebra como el todo

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esta con la parte. Esto no implica que la per- sona sea algo distinto del cuerpo ni que este «por encima» de el. La- men table mente los autores nunca nos dicen que es una persona, y sin embargo creo que es algo crucial para la exposicion en su con- junto, de hecho para la entera discusion. Lo que ellos llaman una fa- lacia mereologica es mas bien un error categorial en el sentido de Ryle. Segun la exposicion de Bennet y Hacker, las personas perte- necen a una categoda logica diferente a la de los cerebros y, por esta razon, las atribuciones psicologicas a las personas no tienen sentido atribuidas al cerebra. Retomare tambien este punta mas adelante. Como bien saben nuestras autores, de hecho hay (al menos) tres tipos diferentes de atribuciones subpersonales de fenomenos psi- cologicos, y los argumentos que usan en contra de uno de ellos no son necesariamente aplicables a los otros. En primer lugar, esta el cerebra como sujeta yagente (por ejemplo: «El cerebra piensa»). En segundo lugar, est<!el cerebro como ubicacion de los procesos psi- cologicos (por ejemplo: «El pensamiento tiene lugar en el cerebra»). Y, en tercer lugar, estan los micro elementos como agentes (por ejem- plo: «Las neuranas individuales piensan»). Veamos en orden cada uno de ellos.

Primero, el cerebro como sujetoyagente. Como observaba antes, es

gica describir la cognicion usando para ello verb os cognitivos cuyo sujeto es «el cerebra». Asi, es algo comun decir que el cerebra perci- be, el cerebra piensa, el cerebra decide, ete., algo que Bennett y Hac- ker consideran inaceptable por la razon que he expuesto: que el ce- rebro no puede exhibir la conducta apropiada. En el habla corriente tenemos que decir que la persona decide. Soy yo quien decide votar por el candidato democrata, no mi cerebra.

El argumento para esta conclusion, como deda antes, es que el cerebro, dado que no puede exhibir conducta, no puede ser el suje- to de predicados psicologicos. Pera una vez que nos percatamos de

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endeble de tal argumento, ~podemos pensar en cualquier otra ra- zon para rechazar la atribucion de pracesos psicologicos al cerebro? Estoy de acuerdo con nuestras auto res en que es extrafio decir, por ejemplo: «Mi cerebra decidio votar a los democratas en las ultimas elecciones». ~Por que? Volvere a este tema mas adelante.

Segundo, el cerebro como lugar.

Una segunda forma de atribucion, completamente distinta de la primera, es enunciar

dande

se pradu- cen los procesos y los acontecimientos psicologicos. Yaqui la tesis es que tienen lugar en el cerebra. Bennett y Hacker son conscientes de la distincion entre tratar el cerebro como el agente y sujeto de los pracesos psicologicos y tratado como ellugar de los procesos psico- logicos; pera se oponen a ambas ideas. Creen tanto que el cerebro no puede pensar como que el pensamiento no puede tener lugar en el cerebro. Pera para demostrar que el cerebra no puede ser ellugar de tales pracesos precisarian un argumento independiente, un argu- mento que no he podido encontrar. Con rigor, aunque el argumen- to wittgensteiniano fuera valido, no se podria esgrimir contra todas estas atribuciones. ~Por que no? El argumento dice que el agente de un praceso psicologico debe ser un sistema capaz de exhibir la conducta adecuada. Asi, en nuestra ejemplo de la vision, un sistema

capaz de ver debe ser capaz de exhibir la conducta apropiada. De modo que no podemos decir de un cerebro que ve, solo podemos decir esto del sistema emero, es decir, de la persona. Pero esto no nos imp ide idemificar la experiencia visual como un componeme de la vision ni localizar la experiencia visual en el cerebro. Todo

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que el argumemo wittgensteiniano exige es que el cerebro sea parte de un mecanismo causal de un sistema global capaz de producir la con- ducta. Y esta condicion se puede cumplir incluso cuando determi- nados procesos psicologicos se localizan en el cerebro.

Para emenderlo, consideremos una analogfa. Supongamos que al- guien dice: «No debedamos decir que el estomago y el resto del trac- to digestivo digieren los alimentos. Solo la persona en su conjumo puede digerir los alimentos». En cierto semido, asf es. Pero obser- vemos que, para los propositos de la investigacion acerca de como fun- ciona la digestion, podemos pregumarnos donde y como se produ- cen los procesos digestivos concretos. Y la respuesta es que tienen lugar en el estomago y el resto del tracto digestivo. Ahora bien, del mismo modo alguien podda insistir en que soy yo, la persona, quien percibe y piensa conscientemente, y no mi cerebro. Asimismo, uno podda pregumar a continuacion en que parte de la anatomfa tienen lugar los procesos consciemes, y la respuesta obvia es que tienen lu- gar en el cerebro. Bennett y Hacker son conscientes de la distincion, pero no parecen darse cuenta de que la afirmacion de que el cere- bro no puede ser ellugar de los procesos psicologicos exigida una argumentacion distinta, y no encuentro tal argumemacion en su li- bro. Dicen ellos: «La ubicacion del acontecimiento de que una perso- na piensa un determinado pensamiento es ellugar donde la persona esta

cuando se Ie ocurre el pensamiemo» (pag. 180). Asf es, sin duda, pero ello no implica que mis pensamientos no ocurran tambien en mi cabeza. Determinados pensamiemos se me ocurren en este pre-

ciso momento. 2D6nde? En esta habitaci6n. 2D6nde exactamente de esta habitaci6n? En mi cerebro. De hecho, con el desarrollo de la resonancia magnetica funcional (RMf) y otras tecnicas de imagine- ria, nos estamos acercando cada vez mas ala posibilidad de decir en que lugar exacto del cerebro tienen lugar los pensamientos.

LA UBICACION DE LOS ESTADOS CONSCIENTES Y LOS PROCESOS

CEREBRALES COMO CAUSA DE ESOS ESTADOS

La concepci6n que he anticipado es que los procesos mentales cons- cientes tienen lugar en el cerebro y esran causados por procesos neu- ronales de nivel inferior. 2Cual es la concepci6n de Bennett y Hac- ker? En tanto que niegan que los procesos mentales tienen lugar en el cerebro, creo que son incapaces de dar una explicaci6n coherente de la ubicaci6n y la causa de la conciencia. Piensan que los procesos neurales son una condici6n necesaria de la conciencia, pero no enun- cian,

y

en mi opini6n no pueden enunciar, la tesis obvia de que, en las circunstancias adecuadas, los procesos neurobio16gicos son la causa suficiente de la conciencia. Mis estados conscientes actuales, to- dos ellos

qualia,

son causados por procesos neuronales de nivel in- ferior en el cerebro.

Creo que algunas de las argumentaciones mas endebles dellibro se refieren a este tema de la ubicaci6n y la causa de los estados cons- cientes. Dicen nuestros autores: «No existe

tal cosa

como un pro- ceso mental (como el de recitar el alfabeto en la imaginaci6n) que ocurre en una parte del animal, sea esta parte los rifiones 0el cerebro»

(pag. 112). «Lo que pasa en el cerebro son procesos neurales, que tienen que ocurrir para que la persona, el poseedor del cerebro, pase

Creo que este pasaje contiene un profundo error, que voy a exa- mmar paso a paso.

Supongamos que recito el alfabeto en silencio, «en mi cabeza», como dirfamos. Es un acontecimiento real del mundo real. Al igual que todos los acontecimientos reales, tiene lugar en el espacio-tiem- po. Entonces, ~d6nde ha ocurrido? Bennett y Hacker dicen que yo, la persona,

pase por

el proceso mental. Algo indudablemente cierto, pero ~d6nde exactamente del espacio-tiempo tuvo lugar el aconte- cimiento mental consciente, temporal y espacialmente situado, de mi recitaci6n silenciosa del alfabeto? Nuestros autores no pueden res- ponder a esta pregunta, excepto diciendo tal vez que ocurri6 en Nueva York, en esta habitaci6n 0cosas por el estilo. Pero con esto

no basta. Creo que es evidente que dentro de mi cerebro ocurri6 un acontecimiento consciente, un conjunto de

qualia.

Y, como ya he dicho antes, con el avance de tecnicas de imaginerfa como la RMf estamos mucho mas cerca de poder decir d6nde ocurri6 exac- tamente.

Su negaci6n de la realidad y ubicaci6n espacial de los

qualia

im- pide a nuestros autores dar una explicaci6n

causal

coherente de la relaci6n de los procesos neurales con los acontecimientos mentales. Dicen que los procesos neurales son causalmente

necesarios

(<<tienen que ocurrir») para que ocurra un proceso mental. Pero, en este con- texto, necesitamos saber que es causalmente

suficiente,

que fue

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que hizo que yo «pasara» por un proceso mental. Y siempre que ha- blamos de causas, debemos decir exactamente que causa exactamente que. En mi explicaci6n, el acontecimiento mental consciente es cau- sado en su totalidad por el cerebro y se realiza en el cerebro. En este contexto, la excitaci6n de ciertas neuronas es causalmente suficien- te para producir esos

qualia,

esos acontecimientos mentales cons- cientes. ~Que dicen ellos? No pueden decir que la excitaci6n de las

neuronas haya causado los

qualia,

la experiencia cualitativa, porque han negado la existencia de los

qualia.

No pueden decir que la exci- taci6n de las neuronas haya causado la conducta externa, porque no ha habido conducta externa alguna. Entonces, ~cual es exactamen- te la naturaleza del proceso mental por el que yo pase y cuales son exac- tamente las causas que hieieron que se produjera? Las neuronas se ac- tivaron ... ~y luego que? Las neuronas deben activarse para que yo «pase» por los procesos mentales. ~Pero en que consiste pasar por los procesos mentales si no hay

qualia

ni conducta? Bennet y Hacker no tienen respuesta para estas preguntas y, considerando su teoria en su conjunto, no creo que la puedan tener.

Desde el supuesto wittgensteiniano, si el cerebro no puede exhi- bir una conducta, entonces no puede ser el sujeto ni el agente de atribuciones mentales. Creo que esto es un error. Pero, con inde- pendencia de que 10 sea 0 no, es preciso distinguir entre el argu- mento de que el cerebro no puede ser el

sujeto

de verbos psico16gi- cos y el argumento de que el cerebro no puede ser

ellugar

de procesos psico16gicos. Y Bennett y Hacker no distinguen ambos argumen- tos. Son conscientes de la distinci6n entre el cerebro como sujeto y el cerebro como lugar y niegan ambas cosas, que el cerebro pueda ser el sujeto y que pueda ser ellugar. Pero no ofrecen un argumen- to independiente en contra de la afirmaci6n de que el cerebro es el lugar de, por ejemplo, los procesos del pensarniento. Supongarnos que estuvieramos de acuerdo en que suena extraiio decir: «Mi cerebro piensa ...»As! y todo, aun puede haber procesos de pensamiento ac- tivos en mi cerebro cuando

yo pienso .

Lo maximo que el argumen- to wittgensteiniano puede establecer es que no debemos pensar en el cerebro como sujeto 0 agente. Pero de ello no se sigue que no sea

ellugar

de los correspondientes procesos. Su argumento contra el