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argumentos basados en muestras o signos

En el argumento desde el signo, un hallazgo particular u observa- ción x son tomados como evidencia de la existencia de una propiedad o evento e, en una situación dada116.

– Aquí hay algunas huellas de oso en la nieve. Por lo tanto, un oso pasó por este camino.

El hallazgo particular de las huellas del oso es tomado como el signo de la presencia de un oso que pasó a través del área indicada. el razonamiento en el ejemplo es presuntivo y rebatible, ya que podrían haber sido otras las causas de las huellas de oso, por ejemplo, alguna persona poniéndolas ahí para, intencionalmente, engañar a quien las vea. Sin embargo, en ausencia de alguna evidencia de este tipo que soporte lo contrario, sería razonable aceptar la conclusión.

Otro aspecto del argumento desde el signo es que la confiabilidad en la conclusión está relacionada con lo que normalmente se espera en el tipo de situación. Por ejemplo, si el área, en el caso anterior, es conocida por estar poblada por osos, el argumento para la conclusión se ve fortalecido.

El argumento desde el signo puede ser visto como un tipo de argu- mentación causal débil, probabilístico. En el ejemplo, presumiblemente inferimos la presencia de un oso porque esto es lo que causó que las huellas aparecieran.

Casos más complejos de argumentación desde el signo, los encontra- mos en lo que podría ser llamado argumentos de evidencia acumulativa, argumentos que proceden de una secuencia de signos, cada uno de los cuales da solo una carga pequeña de presunción para la conclusión; mas tomados juntos, la secuencia completa construye un argumento posible para la conclusión. el siguiente caso clásico es obtenido de Un estudio en es- carlata, la primera novela de Conan Doyle, donde presenta al más famoso 116 Ibídem; p. 47.

investigador ingles, Sherlock Holmes. Ni bien Holmes conoce al Dr. Watson, llega a la conclusión de que Watson acaba de llegar de afganistán. ¿Cómo llega a esta astuta conclusión, sin que nadie le haya mencionado algo acer- ca de los viajes de Watson o de sus actividades? Su razonamiento estaba basado en la siguiente argumentación:

Delante de mí un individuo con aspecto de médico y mili- tar a un tiempo. Luego, se trata de un médico militar. Aca- ba de llegar del trópico, porque la tez de su cara es oscura y ese no es su color natural, como se ve por la piel de sus muñecas. Según lo pregona su macilento rostro ha experi- mentado sufrimientos y enfermedades. Le han herido en el brazo izquierdo. Lo mantiene rígido y de manera forzada... ¿en qué lugar del trópico es posible que haya sufrido un mé- dico militar semejantes contrariedades, recibiendo, además, una herida en el brazo? evidentemente, en afganistán. esta concatenación de pensamientos no duró el espacio de un segundo. Observé entonces que venía de la región afgana, y usted se quedó con la boca abierta117.

el razonamiento de Holmes toma la forma de una secuencia de in- ferencias basada en signos que él observa, por ejemplo, “su rostro está oscuro”. A partir de estos signos él arroja conclusiones, por ejemplo, “él acaba de llegar del trópico”. Mientras más y más signos son traídos, y más inferencias sacadas de ellos, el caso toma forma. una vez que ha sido acumulada suficiente evidencia, la conclusión se convierte en “obvia”: Watson ha estado recientemente en Afganistán.

Claramente esta argumentación es presuntiva por naturaleza, Holmes realiza realmente una suposición. Pero dado el refuerzo de la sugestiva evidencia, su suposición es posible y resulta correcta. Cada signo añade un pedazo pequeño de evidencia. Pero la acumulación de la secuencia de razones, basada en varios signos, otorga un monto justo de presunción a favor de la conjunción conjeturada.

Sin embargo, en muchos casos, el argumento desde el signo es un simple tipo de inferencia, de un solo paso, en el que alguna observa- ción empírica es hecha e interpretada como un signo o síntoma, lo que permite asumir una conclusión presuntiva. Lo que hace de un hallazgo un signo, dando paso a una conclusión a partir de éste, parece difícil de decir. En muchos casos, hay un vínculo causal o explicativo entre los dos objetos, pero no en todos los casos. Los casos comunes son los siguientes:

– Pedro está cubierto con puntos rojos. Por lo tanto, tiene sarampión. – el barómetro acaba de caer. Por lo tanto, tendremos una tormenta. – Pedro está tamborillando sus uñas. Por lo tanto, Pedro está

preocupado por algo.

Las preguntas críticas que deberían ser hechas118:

– ¿Cuál es la fuerza de la correlación del signo con el evento signifi- cado? ¿Hay suficientes muestras de E para llegar a Y?

– ¿Se puede probar que la muestra ha sido provocada por otras cau- sas? ¿existen muestras que contradicen o que indican que esta es una muestra falsa?

– ¿Es más creíble una explicación alternativa del significado de la muestra? ¿Hay otros eventos que podrían dar cuenta de este sig- no de manera más confiable?

Respecto a la primera pregunta, Walton señala que Hastings pos- tuló el principio de que mientras más fuerte sea la relación causal o asociación entre dos eventos, más fuerte es el argumento desde el sig- no. Cabe agregar que todo depende de la calidad, número y tamaño de las muestras para asegurar que e ocurrió, y de allí inferir que si e está presente, Y también lo está.

Respecto a la segunda pregunta, Hastings postuló el principio de que otras causas para el signo deben ser poco probables, para que el razonamiento del signo sea posible.

Ejercicios:

en un caso sobre violación, los magistrados encontraron que una mancha en el pantalón del inculpado era un signo de la presencia de sangre de la menor ultrajada:

SÉPTIMO: Que también acredita la comisión del delito así como la responsabilidad del procesado; la Hoja de Referen- cia de fojas once suscrita por el Ministerio de Salud, sede San Juan de Lurigancho, en donde se aprecia que la menor agra- viada llegó a dicha entidad con desgarro vaginal. El Dictamen Pericial de Biología Forense número cuatro mil doscientos diecinueve guion noventa y ocho, de fojas sesenta y cuatro a sesenta y cinco, elaborado por la Dirección de Criminalística de la Policía nacional del Perú, en el cual se aprecia que al acusado se le encontró manchas de sangre en el pantalón a la altura de la bragueta. OCTaVO: Que, respecto a la presen- cia de sangre en sus pantalones, en el debate oral sostiene el acusado que como la policía le pidió se sacara los panta- lones para verificar unas pruebas, al extraérsele la muestra de sangre de su dedo, los pantalones los tenía sueltos, y que al momento de abrocharlos debió haberlo manchado con su dedo, empero esta explicación no tiene sustento y resulta falaz, porque respondiendo a una pegunta del colegiado el procesado responde que entre la extracción de sangre que sufrió el dedo y cuando se abrochó los pantalones transcu- rrió aproximadamente dos minutos; sin embargo, en la peri- cia se hace referencia a una mancha “pardusca” (sic), lo que lleva a concluir que no corresponde a una mancha de sangre fresca como pretende hacer creer el procesado. nOVenO: Que, la ubicación de la referida mancha de sangre y frente a la explicación infantil que da al respecto Briceño Surjano, si bien no constituye una prueba contundente, sin embargo,

debe tenerse como un dato valioso e indicar que da fuerza a la tesis de su culpabilidad, ya establecida conforme a las pruebas descritas precedentemente, y en algunas ocasio- nes ante preguntas directas del Colegiado, donde se limitó a guardar silencio119.

el argumento desarrollado por esta resolución se puede esque- matizar del siguiente modo:

– El agresor en una violación se mancha de sangre de la víctima. La presencia de una mancha cerca de la bragueta del pantalón de un violador luego de cometido el crimen, es signo de presencia de la sangre de la víctima.

– en el caso, el violador tenía una mancha cerca de la bragueta lue- go del crimen.

– La mancha es sangre de la víctima, y esta surgió al momento de la violación.

– ¿Cuál es la fuerza de la correlación del signo con el evento signifi- cado? B

– no sabemos el tamaño de la mancha, por ello que es muy débil la relación.

¿Hay otros eventos que podrían dar cuenta de este signo de ma- nera más confiable?

– Sí, podría ser como afirmó el inculpado. ¿Hay una explicación mejor?

– Una prueba de ADN sobre la macha del pantalón hubiera permiti- do una mejor explicación.

119 aCaDeMIa De La MagISTraTura (2000). Jurisprudencia Penal. Vol. II. Lima: AMAG; pp. 109-110.