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Argumentos presuntivos

Lea cuidadosamente cada uno de los siguientes argumentos: (1) La Dirección General de Salud es una entidad experta en la salud,

afirma que comer verduras es una forma de comer saludable; así, pues, esto debe ser tomado como verdad97.

(2) usted debe comer más verduras porque comer verduras contribu- ye a mantener buena salud.

(3) Usted no fuma y participa en deporte. Así, pues, usted desea te- ner un buen aspecto.

(4) Vi a Pedro fumar y beber licor por lo que no podrá jugar bien hoy. (5) usted es católica, por tanto estará en contra del aborto.

(6) el Manual de vida saludable, el mejor manual en el tema, afirma que comer verduras contribuye a la buena salud.

(1) Es un ejemplo típico de la argumentación basada en el juicio de expertos; (2) es un ejemplo de la argumentación basada en causas; (3) es un ejemplo de la argumentación por muestras o signos; (4) el argumento basado en testimonios; (5) es un ejemplo de los argumen- tos basados en circunstancias personales; (6) es un argumento basa- do en la autoridad de un texto. Podemos dar a estos argumentos del 97 nos hemos inspirado para hacer estos ejemplos en CarOFLIgIO, Valeria (2004).

Modelling argumentation with belief networks. en graSSO, F.; reeD, C. & CarenInI,

g. (eds). Working Notes of the 4th International Workshop on Computational Models of

ejemplo inicial la forma silogística o la forma propuesta por el modelo de Toulmin. aparentemente, lo razonable sería que aceptadas las pre- misas aceptemos la conclusión.

recientemente, muchos autores, entre los que destacan Douglas Walton98, consideran que argumentos como los basados en el juicio

de expertos, testimonios, analogías, signos, causas y efectos entre otros, no pueden ser aceptados solo porque cumplan la forma silo- gística o cumplan las exigencias del modelo de Toulmin; para aceptar estos argumentos se deben explicitar las premisas implícitas que nos autorizan a creer en el argumento y luego formular ciertas preguntas críticas a quien propone determinado argumento, de modo que solo si las responde satisfactoriamente, recién, el interlocutor estará obligado a aceptar el argumento.

Por ejemplo, Walton muestra que todo argumento basado en el juicio de expertos lleva implícita varias premisas que podrían tener esta forma:

– Lo que un experto en un campo afirme sobre ese campo es verdad.

– D es un campo de conocimiento u opinión experta. – e es un experto en el campo D.

– E afirma que sabe que A es verdadera. – a está dentro de D.

– Por tanto, a podría (posiblemente) ser tomada como verdadera.99

De manera más concreta podríamos aplicarlo al ejemplo 1:

98 WaLTOn, Douglas (1996). Argumentation schemes for presumptive reasoning. Lawrence

Erlbaum Associates. Publishers Mahwah New Jersey.; pp. 17 y sigs. Otros son Van

ESMEREN, F.; GROOTENDORST, r. (2002). Argumentación, comunicación y falacias.

Una perspectiva pragmadialéctica. Santiago: Edic. Universidad Católica de Chile.

– Lo que un experto en un campo afirme sobre ese campo es verdad. – La salud es dominio de conocimiento experto.

– La Dirección general de Salud es experta en temas de salud. – La Dirección General de Salud afirma que comer verduras es algo

sano es una verdad.

– Por tanto, posiblemente sea verdad que comer verduras es algo sano.

Walton considera que para aceptar un argumento de este tipo el oponente debería formular las siguientes preguntas críticas:

– ¿es e un experto en D? – ¿E realmente afirmó A?

– ¿es a válido para el dominio D?

– ¿Es A consistente con lo que otros expertos en D afirman? – ¿es a consistente la evidencia conocida en D?100.

Las preguntas críticas son las que un oponente racional en un diálogo debe preguntar cuando está enfrentado con un tipo de ar- gumento sobre evidencias. Las preguntas son fundamentales para garantizar la conexión entre la evidencia y la conclusión, y solo cuan- do estas han merecido buenas respuestas es que el oponente debe aceptar la conclusión sostenida en el argumento. Como se comproba- rá inmediatamente muchas de estas peguntas llevan a realizar accio- nes que permiten contrastar la información del argumento con otras fuentes. estas preguntas pueden llevar a un examen más amplio con otras subpreguntas, lo importante es que el argumento sea explicita- do y las peguntas sean correctamente respondidas por el proponen- te. Del mismo modo, el mayor error que se puede cometer frente a un argumento presuntivo es no formular las preguntas críticas.

Por argumentos presuntivos debemos entender aquellos que con- tienen factores que permiten rebatirlos fácilmente; por ello es nece- sario examinarlos para cerciorarnos hasta qué punto pueden servir de apoyo. Muchas veces la fuerza de estos argumentos se basa en premi- sas que implican generalizaciones refutables (Ej.: “El que tiene calor puede tener fiebre”, cuando puede ser otra causa) o que admite ex- cepciones (Ej.: “Los expertos en un campo suelen decir la verdad sobre los sucesos en su campo”, cuando en realidad pueden equivocarse). Como señala Walton, no es la fuerza inductiva ni probabilística la que apoya estos argumentos sino estar en el terreno de lo posible.

Walton ha identificado 25 argumentos presuntivos101, dándonos

una guía para estructurar sus premisas implícitas y propone a cada una un conjunto específico de preguntas críticas. Nosotros hemos seleccio- nado los siguientes:

– argumentos basados en el juicio de expertos. – argumentos basados en citas de autoridades. – Argumentos por testimonios.

– argumentos apelando al conocimiento comúnmente aceptado. – argumentos basados en muestras o signos.

– argumentos circunstanciales contra la persona. – argumentos desde la correlación a la causa. – argumentos de la causa al efecto.

– argumentos desde la analogía. – argumentos desde el ejemplo.

– argumentos desde una regla establecida. – argumentos desde el precedente.

– Argumentos desde la vaguedad de una clasificación verbal. – Argumentos desde la arbitrariedad de una clasificación verbal.

Como señala Esmeren, quien presenta un argumento anticipa el tipo de críticas que va a recibir, de ese modo al elegir uno antes que otro, da a entender que cree saber cuál es la ruta que llevará a justifi- car su punto de vista.

. .

esta sería la ruta prevista por quien usa un argumento en de- fensa de un punto de vista. De ese modo, el que propone el argu- mento se compromete a responder las preguntas que le formule la contraparte.

Cada esquema argumentativo contiene un tipo particular de prueba y “cada esquema argumentativo requiere, por así decirlo, de su propio conjunto de reacciones críticas. Estas reacciones, tomadas en conjunto, constituyen un test completo para examinar la validez de una argumentación del tipo en cuestión” 102.

Hemos modificado algunas preguntas críticas y colocado ejem- plos de argumentos presuntivos utilizados en sentencias y doctrinas nacionales. Ciertamente, es diferente el análisis de argumentos pre- suntivos en textos escritos que en un debate oral. En un debate oral el hecho de formular las preguntas críticas a un proponente llevan a este a que deba responder para corregir su argumento o a abandonarlo, de otro modo la ausencia de respuestas satisfactorias dejará en claro que es un argumento débil y que no apoya de manera concluyente a la te- sis que se busca defender. en cambio, en una sentencia de un proceso fenecido o de un texto doctrinal, nos servirá para detectar patrones de razonamiento que deben ser corregidos y no deben ser imitados en lo sucesivo.

existen muchos argumentos que pueden tratarse con el esquema presuntivo, por ejemplo los que ofrece Perelman y Olbrechts-Tyteca103

en su Tratado de la argumentación, y en general los argumentos em- pleados cotidianamente en las deliberaciones judiciales; por lo que existirá un amplio campo de investigación abierto a aquellos que quie- ran profundizar en esta materia, más aún cuando no existe material sobre este tema en lengua española.