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La base de seguridad

1. La experiencia amorosa desde la teoría del apego

1.2 La base de seguridad

una de las ideas centrales de la teoría del apego se refiere a la base de se- guridad. La percepción por parte del bebé de disponer de una figura de ape-

3 En este punto nos estamos refiriendo a la respuesta sensible en la relación primaria

entre el cuidador/a (figura de apego) y el bebé. Sin embargo, en capítulos posteriores, mantendremos que la capacidad de respuesta sensible es esencial en la relación simétri- ca entre adultos vinculados, es decir, parejas, amantes, etcétera.

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Psicología de la sexualidad

go, sensible, disponible, incondicional y duradera, le otorga una sensación de seguridad que le permite sentirse protegido ante las adversidades. Esta certeza, como es lógico, se adquiere a través de la experiencia en la interac- ción. La propia relación ofrece al niño la posibilidad de sentirse promotor de las conductas de cuidado de la figura de apego. Cuando la expectativa de ser receptor de los cuidados se cumple de una manera consistente, se ins- tauran en el psiquismo representaciones mentales ligadas a la seguridad cuyo conjunto constituirán los modelos internos que organizan una estruc- tura que se expresa en el estilo de apego seguro. Posteriormente, veremos que este estilo se caracteriza por un grado elevado de autoestima respecto al modelo de sí mismo y un grado también elevado de confianza respecto al modelo de los demás. No cabe duda de que ambos elementos, autoestima y confianza, son ingredientes esenciales en la relación de pareja.

La base de seguridad permite al individuo estructurar de forma coheren- te su propio Yo. La respuesta sensible ejerce de organizador del psiquismo de modo que las personas seguras poseen un Yo mejor estructurado y me- nos vulnerable4. Desde el punto de vista del desarrollo, tal capacidad mejo-

ra las posibilidades de exploración del mundo. Los psicólogos evolutivos indican que ello es esencial para el desarrollo personal y social.

La función primaria de las relaciones de apego es aportar una base de seguridad que permita gestionar adecuadamente situaciones de percepción de miedo a la pérdida o abandono y la ansiedad suscitada. La seguridad bá- sica puede ser evaluada teniendo en consideración la capacidad que tiene una persona para obtener de sus figuras de apego, de modo eficaz, la base de seguridad necesaria a partir de la cual poder afrontar situaciones de estrés.

Cuando un niño ha construido modelos operativos internos positivos con el cuidador, basados en la confianza, buscará su contacto, lo usará eficaz- mente como fuente de consuelo en situaciones de amenaza y como base para la exploración en situaciones seguras. Esta estructura mental basada en la seguridad se transfiere a las relaciones adultas de pareja.

Las personas inseguras no poseen estas capacidades, muestran compor- tamientos defensivos basados en la ansiedad o la evitación, son ineficaces respecto a las estrategias de búsqueda de apoyo y su comportamiento es

4 En el ámbito de la clínica, un yo coherente significa que las representaciones mentales

de las experiencias vividas, que constituyen los modelos internos, forman una estructura organizada que da coherencia al «yo», a través del cual se establecen relaciones autóno- mas respecto a los demás. En el espacio clínico, un indicador de la coherencia, o in- coherencia, del yo es la calidad y la coherencia de la narrativa utilizada por el sujeto al tratar de describir su propia historia afectiva y las relaciones con las principales figuras de apego.

5. Afectos y sentimientos relacionados con el deseo erótico

desorganizado (Gómez-Zapiain, ortiz Barón y Gómez Lope, 2012). Proba- blemente la inseguridad en el apego interfiera en los modos de amar.

La seguridad en el apego se refiere a la percepción que un individuo tie- ne de sentirse competente para promover una respuesta positiva de las figu- ras de apego. Sin embargo esta percepción de seguridad no es constante: depende del momento, del estado de ánimo, de circunstancias vitales tanto laborales, como familiares (Marrone, 2001).

Refiriéndose a la seguridad del apego, Sandler, quien describió la segu- ridad como «un sentimiento de bienestar, un tipo de tono del ego». Este sentimiento se puede referir a un estado subjetivo de seguridad o tal vez a la estabilidad en el plano afectivo. En relación con el concepto de seguri- dad, Mario Marrone propone una reflexión de sumo interés. Como dice Sandler: «... [la seguridad] es una cualidad de sentimiento que podemos ver en oposición al afecto de ansiedad, angustia o preocupación, que representa en algún sentido su lado opuesto».

En realidad, no debería considerarse el sentimiento de seguridad en opo- sición a la inseguridad que procede de la vulnerabilidad hacia la ansiedad. La teoría del apego mantiene la idea de que una buena experiencia de ape- go provee al individuo de representaciones mentales positivas respecto a uno mismo y los demás y ello constituye la base de seguridad que se expre- sa en el modo de relacionarse expresado en estilos de apego. Las personas que desarrollan una buena base de seguridad poseen mayores recursos para afrontar la angustia o ansiedad que surge de la percepción de situaciones de amenaza o abandono.

En síntesis, el concepto de seguridad en el apego no solo se refiere a la confianza básica hacia los demás sino: a) a la percepción que el individuo tiene acerca de sus propias capacidades relacionales, y b) no solo de la per- cepción sino de las capacidades reales.