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Becario del Sem inario Teatral B onaerense

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En 1969, desde el punto de vista institucional y, en particular, de la Subsecretaría de Cultura del Ministerio de Educación bonaerense surgió una intere­ sante iniciativa para "estímulo de las vocaciones escénicas y la difusión de un reperto­ rio de significación": se convocó a un concurso provincial para seleccionar a los jóvenes valores de toda la provincia. Hacia el mes de marzo DAmico fue convocado y viajó inmediatamente. El seminario contó con muy destacados docentes de la Universidad Nacional de Buenos Aires y de la Universidad Nacional de La Plata. Puesta en escena estaba a cargo de los profesores Jorge Della Chiesa y Walter Mautone; Formación cul­ tural dictada por Raúl H. Castagnino, Erwin Rubens y Arturo Berenguer Carisomo; asimismo participaron el maquillador Horacio Pisani y la coreógrafa Lía Labarone, entre otros. Todos bajo la dirección de Juan Oscar Ponferrada.

La actividad de Roberto D’Amico se fortaleció ya desde su arribo a La Plata; valga como ejemplo su recital poético sobre Borges en la Comedia Provincial el 2 de setiembre de ese año. En junio del siguiente ofreció otro recital, esta vez con textos de W. Whitman y E. A. Poe, en el Teatro de la Comedia, en La Plata.

Sin embargo D Amico no olvidó a Mar del Plata, en donde seguía residiendo su familia, y se presentó en el Teatro Diagonal de esta ciudad acompañado en danzas por la bailarina y coreógrafa Graciela Casber, bajo la dirección general de Daniel Helfgot, destacado crítico musical de La Plata y estudiante del teatro Colón en régie y dirección escénica.

En los recitales se mostró como un actor dúctil adaptándose a distintos autores: franceses, argentinos, ingleses. Respondiendo a una recepción sensible a la corriente de nacionalización que se dio durante la década del 60, DAmico manifestó predilección por textos de R. Güiraldes (Tango), J. L. Borges (El general Quiroga va en coche al muere), S. Eichelbaum (Un guapo del 900).

R ecepción

A través de la recepción de sus trabajos podemos reconstruir la imagen de este actor. DAmico fue habitualmente muy elogiado por la crítica. En 1968 con ocasión del

Recital Prévert el crítico de El Trabajo destacaba: “El señor D’Amico es viejo conoci­ do de los escenarios marplatenses. Es integrante del elenco estable de la Comedia Marplatense y también ha volcado su preocupación por estas manifestaciones cultu­ rales en la preparación de obras teatrales con alumnos de cursos secundarios.”

En ocasión del estreno de Tiempos del 900, dirigida por Nachman, leemos: “La parte interpretativa destaca nítidamente a los personajes masculinos, Roberto D’Amico tiene un ‘vigilante campechano y jovial’, aunque por momentos exagera el grotesco olvidando el uniforme.”

(El Trabajo,

12/11/68; firma J.B.)

En agosto de 1972

El Cronista,

de Chascomús, especifica: “el próximo 2 de septiembre, se presentará el Seminario Municipal de Arte Dramático, bajo la dirección del talentoso joven actor y director Roberto D’amico. En la oportunidad subirán a esce­ na dos piezas breves del comediógrafo inglés Noel Coward, Lo que no fu e y Album de fa m ilia ”.

Luego del estreno leemos en El Imparcial (8/9/72): “En conjunto, es probable que el espectáculo presentado sea uno de los mejores ofrecidos por el grupo. Es que junto a la tarea de los actores, una excelente escenografía y los efectos de iluminación y sonido, dignos de mención y aplauso, hicieron que con los primeros días de setiem­ bre, el “seminario” iniciara la rehabilitación ante su público Lo que no fu e y Album de fam ilia, conformaron, en síntesis, un espectáculo que sin ser óptimo supera a las últi­

mas realizaciones del seminario.”

Posteriormente en el mes de noviembre del mismo año, se puede leer en

El

Cronista,

de Chascomús: “Soledad para cuatro” presentan en el Teatro Municipal de Dolores. “Si el jueves, tuvo un gran suceso, la función del viernes ya más asentada, fue un rotundo éxito, por los aplausos conquistados...” [...] “Con la asistencia de dirección de los actores integrantes del elenco, la Escenografía de Jorge Pórtela y la puesta en escena y dirección general de Roberto D’Amico”. Sin duda también su labor de direc­ ción fue apreciada por la crítica periodística y por la muy buena recepción por parte del público.

D’Amico comienza ya a ser conocido en el medio artístico. Así en el diario

El

Día, de La Plata y bajo el título: “Tiene lugar hoy un recital de prosas, poemas y música

de Vinicius de Moraes”, el cronista menciona: “la entidad [...] ha confiado la realización de este espectáculo a figuras que anteriormente, en el mismo escenario, participaron en los recitales “Whitman-Poe” y “León Felipe” [...] se trata de Roberto D’Amico, actor que lleva cumplida una extensa labor desde el Seminario Teatral Bonaerense y que actualmente desarrolla su actividad artística en el medio metropolitano”

Cuando la Comedia Marplatense de G. Nachman gana la medalla de oro leemos en el diario

Córdoba

de dicha ciudad: “Una misma obra -Los prójim os, de Carlos Gorostiza- fue puesta en escena por los elencos de Rosario y Mar del Plata. De acuerdo

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a los comentarios del público que vio ambas versiones, la marplatense es muy superior. Se habló especialmente bien del actor Roberto D’Amico quien [...] interpreta uno de los principales roles...”

Las reiteradas menciones laudatorias en distintos diarios responden, indudable­ mente, al talento que demuestra pero también a su entusiasmo y al cuidado que pone ante cada obra; su labor docente contribuye a que D’Amico se interiorice sobre cada autor, la obra y la época. Observamos a menudo que en las entrevistas otorgadas a los medios periodísticos hay explicaciones sobre el autor y sus características literarias; cabe suponer que son reflejo de comentarios hechos por el propio D’Amico.

El actor se relacionó con los principales grupos de teatro existentes en Mar del Plata; con el ya mencionado grupo Los Juglares, que acentuaba un trabajo donde el cuerpo y el movimiento tenían la prioridad, al igual que la mímica. En los comienzos de su actuación en Mar del Plata esto fue sin duda una muestra de su interés por una for­ mación “más completa”, así como renovadora para la época. Asimismo con OCA, la agrupación de G. Nachman, director llegado de Buenos Aires en 1961, quien poseía una sólida formación anterior. Posteriormente D’Amico fue convocado para la Comedia Marplatense, de este mismo director.

La obtención de la preciada Beca para el Seminario dirigido por Ponferrada le permitió no sólo el perfeccionamiento en un momento en que la ciudad carecía de escuelas actorales, sino que se destacó entre los becarios promoviendo espectáculos como director y asistente de dirección. Cuando ganó la Beca para el Seminario de for­ mación actoral en La Plata, no se alejó de los espectáculos marplatenses ya que “por gentileza del Seminario” intervino en recitales no sólo en La Plata sino también en Mar del Plata, Chascomús, Dolores, Carlos Casares y otras ciudades de la provincia.

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